October 6, 2022
De parte de CGT Valencia
175 puntos de vista

El concepto y la filosof铆a que introduce la realizaci贸n de las Horas Extras forman parte, como un mecanismo m谩s, del engranaje utilizado por las empresas para mantener, por un lado, las plantillas en unos niveles m铆nimos de recursos, y por otro, para tener a los trabajadores, que espor谩dica o habitualmente usan y abusan de ellas, permanentemente comprada la voluntad.

No se trata de exagerar. Continuamente nos llegan datos objetivos de cuyo an谩lisis se desprende la enorme trampa que suponen las horas extras.

Continuamente vemos como en multitud de empresas se realizan horas extras en cantidades totalmente escandalosas, situaci贸n que se reproduce aunque esas empresas se encuentren permanentemente amenazadas con la aplicaci贸n de expedientes de regulaci贸n de empleo (de todas las modalidades posibles).

Resulta evidente como, mientras se van sucediendo continuas reducciones de plantilla, las empresas contin煤an manteniendo y potenciando altos 铆ndices en los excesos de jornada, supliendo la falta de plantilla con aumentos injustificables de productividad.

Pero, por desgracia, esto es solo una parte del problema originado por la profusa -y rechazable- realizaci贸n de excesos de jornada en muchas empresas de este pa铆s. La otra parte queda encadenada a la indudable p茅rdida de condiciones de trabajo, en el aspecto laboral, y de claridad de vida en el aspecto personal.

Enredados en la vor谩gine de las horas extras, se prefiere obviar que su concesi贸n y realizaci贸n depende exclusivamente de la voluntad del empresario, y se acaba asumiendo como propio un nivel adquisitivo/consumista que no se corresponde con la realidad econ贸mica, sirviendo como v谩lvula de escape a la lucha por mejorar las condiciones salariales.

En este entorno resulta f谩cilmente doblegable la voluntad de cualquier trabajador, al que le costar谩 menos renunciar a la lucha por mejorar sus condiciones de trabajo, que renunciar a las posibilidades econ贸micas que le proporciona la realizaci贸n de las horas extras.

En otro orden de cosas, aunque parece un concepto un tanto 鈥減asado de moda鈥, las consecuencias desequilibrantes de la relaci贸n 鈥渕谩s tiempo de trabajo, menos tiempo de ocio鈥, no est谩n suficientemente valoradas ni tenidas en cuenta. Desde nuestro punto de vista suponen una aut茅ntica lacra que est谩 marcando, muy negativamente, las relaciones personales y de entorno familiar y/o social.

No podemos tampoco obviar que hay una serie de causas que permiten o ayudan a que la realizaci贸n de las horas extras est谩 ampliamente extendida, y que incluso en algunos casos sirve para mitigar los efectos de sufrir salarios indignos.

Independientemente de las causas, parece innegable que los efectos son igualmente nefastos:

  • Reducciones de plantilla
  • Aumento de la precariedad
  • Empeoramiento de las condiciones de trabajo
  • Una vuelta de tuerca m谩s en la consolidaci贸n del concepto insolidario entre los trabajadores.

Por todo esto, como CGT, estamos obligados a mantener un discurso coherente y contrario a
la realizaci贸n de las horas extras, a denunciar permanentemente sus negativas consecuencias, siendo conscientes de que esta postura nos puede acarrear alg煤n problema e incomprensiones.

Lo importante es defender el concepto del pleno empleo, rebajar las cifras del paro (y pobreza), a trav茅s de mecanismos de igualdad y de reparto de trabajo, cuestiones 茅stas que chocan frontalmente con los efectos y la filosof铆a que destila la realizaci贸n de las horas extras.

Como CGT, nuestro discurso tiene que ser claro y sin ambig眉edades: estamos radicalmente en contra de la realizaci贸n de horas extras, o cualquier otro concepto que signifique excesos de jornada, y a favor de que el trabajo se reparta bajo cotas de solidaridad.

1. La realizaci贸n de horas extras tiene un eminente contenido insolidario: mientras algunos hacen horas extras, el 铆ndice de paro se mantiene en cotas alt铆simas.


2. Est谩 al servicio de los intereses empresariales; permitiendo afrontar incrementos de producci贸n sin aumentar plantilla, as铆 como preparar reconversiones.


3. Se trata de un componente desmovilizador en manos de las empresas: se sustituye la movilizaci贸n para conseguir mejoras reales por el servilismo de quienes dependen de los favores de un jefe.


4. Sirven para enmascarar el fracaso del modelo sindical mayoritario, permitiendo a los trabajadores mantener ritmos de consumo por encima de sus posibilidades reales.


5. Dispara el nivel de explotaci贸n, devolvi茅ndonos a tiempos pasados e inutilizando los a帽os de lucha por el derecho a vivir m谩s all谩 de la obligaci贸n laboral.




Fuente: Cgtvalencia.org