September 17, 2022
De parte de ANRed
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Adrián y Daniel Ruggiero sostienen juntos el bandoneón. En blanco y negro Osvaldo Ruggiero donde respuesta el pedido de «rompelo tano».

En el marco del centenario de Osvaldo Ruggiero, quien fuera miembro de fundador de la orquesta de Osvaldo Pugliese en 1939, fue lanzado el álbum Rompelo tano, compuesto por composiciones escritas por el legendario bandoneonista popularizadas por la orquesta de Pugliese. Con la participación de sus hijos Adrián y Daniel, quien además es productor y arreglados del mismo, la obra rinde homenaje al gran compositor y bandoneonista argentino para celebrar su centenario. El mismo será presentado el próximo jueves 22 de septiembre, justo el día de su centenario, en el Club Atlético Fernández Fierro en el marco del FACAFF4. Un recorrido por el reciente álbum y el legado de quien fuera, no solo su compañero, sino el garante de la «resistencia musical» al frente de la orquesta cuando el propio Pugliese estaba encarcelado por sus ideas políticas y un clavel rojo reposaba sobre un piano sin intérprete. Por Ramiro Giganti (ANRed).


Rompelo Tano, es la frase histórica que le repetían a Osvaldo Ruggiero como bandoneonista de Osvaldo Pugliese desde 1939 a 1968, en sus actuaciones, debido a su fuerza interpretativa, a la conocida forma de acentuar y frasear con su bandoneón.

Suena A mis compañeros como apertura del disco. Lo primero que se escucha es el sonido de dos notas ligadas con intervalo cromático ejecutadas por cuerdas para que luego se sume la orquesta. En esta versión se nota la ausencia del piano de Pugliese que nos recuerda al clavel rojo que ocupaba el piano en los tiempos en los que el santo ateo estuvo encarcelado por su militancia comunista y la orquesta lo homenajeaba de esa manera: siguiendo tocando. La música de esa obra que todos conocemos como parte el repertorio de Osvaldo Pugliese fue compuesta por su bandoneonista, gran compañero y tocayo Osvaldo Ruggiero. La ausencia del piano justamente en esa pieza no parece una coincidencia.  En aquellos tiempos de ausencia era Osvaldo Ruggiero quien “comenzaba la cuenta de 4”, marcando el ritmo.

Todas las canciones de este álbum son de su autoría excepto Tiempo donde Osvaldo Ruggiero comparte autoría con Francisco García Giménez, pero con arreglos originales escritos especialmente para este registro. Allí, en la segunda pieza de álbum aparece la voz de Ariel Ardit, como una de las figuras notables que fueron invitadas a participar.

«Rompelo tano es un disco muy especial en mi carrera. Es el disco homenaje a mi padre Osvaldo Ruggiero y referente histórico del instrumento y personalmente el primer disco en el que soy productor. Este disco está especialmente editado para el centenario de Osvaldo Ruggiero  (1922-2022) y junto con mi hermano y también bandoneonista Adrián Ruggiero”, afirma Daniel Ruggiero, quien también es productor y arreglados del mismo.

Con ocho bandoneonistas invitados como solistas y directores de la orquesta, más un cantor invitado, Rompelo Tano, es el primer material discográfico dedicado íntegramente a las composiciones de Osvaldo Ruggiero. Además, este estreno incluye una obra hasta el momento inédita del reconocido artista arreglada y dirigida por su hijo, el destacado bandoneonista Daniel Ruggiero: Chalita fue encontrada entre cajas y papeles con un increíble texto de Osvaldo Pugliese que le explicaba a Ruggiero que ese tema había quedado “entrepapelado” y que se lo devolvía por medio de “los muchachos”.

Un origen migrante y trabajador

El padre de Osvaldo Ruggiero era un inmigrante proveniente de la provincia de Caserta, del sur de Italia, que llegó a fines del siglo XIX para luego radicarse en el barrio de Villa Pueyrredón de la ciudad de Buenos Aires donde se dedicó a fabricar mosaicos. Amante de la música, le regaló un bandoneón y le enseño a su hijo todo lo que pudo. Osvaldo contó que hasta que a los 17 años solo se manejó con lo que aprendía con su padre y lo que estudiaba por su cuenta, fue entonces que ingresó en la orquesta de su tocayo Osvaldo Pugliese, en la que había que ser muy temperamental porque la orquesta exigía garra, fuerza, y a partir de allí recibió del director una formación que lo influyó para siempre.

Allí, junto a Pugliese siguió su formación como músico y trabajador del arte. Ruggiero trabajó inicialmente con la Orquesta de señoritas y en conjuntos que se formaban transitoriamente. Cuando estaba con uno de ellos presentándose en Radio Sarmiento, un músico lo recomendó a Pugliese que estaba formando su propia orquesta. Fue así que se incorporó al conjunto y tocaron en el Café Germinal para luego debutar en el café El Nacional el 11 de agosto de 1939, con la dirección de Pugliese desde el piano y Enrique Alessio, Osvaldo Ruggiero y Alberto Armengol en bandoneones, Enrique Camerano, Julio Carrasco y Jaime Tursky en violines, Aniceto Rossi en contrabajo y, como cantor, Amadeo Mandarino orquesta que, aunque con los lógicos recambios, lo acompañó durante 55 años.

«Los Osvaldos»: Pugliese en el centro y Ruggiero a su lado con el bandoneón.

Fue uno de los artífices del estilo yumba o estilo Pugliese: una forma determinada de marcación rítmica en la que cada músico hizo su aporte desde el instrumento que tocaba y desde su propia inventiva, forjando una definitiva identidad al estilo de la orquesta. Con staccatos y rubatos, creados en el momento mismo de la ejecución, contrapuntos entre las cuerdas y los bandoneones o entre el piano conductor y los violines o fueyes, todo ello al servicio de la esencia pura del tango elaborado, pensado, orquestado en equipo con multiplicidad de ideas pero tras el único objetivo de la estética musical. La orquesta de Pugliese era conocida como «la de los dos Osvaldos», con referencia a la sincronía musical de los dos músicos durante la década de oro del tango de 1940.

En 1943 ya como primer bandoneón se convirtió en uno de los pilares de la creación de ese estilo. En la orquesta de Osvaldo Pugliese además grabó sus propias composiciones y arreglos, y ahí estuvo hasta el año 1968, cuando fundó junto a sus compañeros ex integrantes de la Orquesta de Osvaldo Pugliese, el mítico Sexteto Tango.

El Sexteto Tango fue uno de los conjuntos dedicados al tango más representativo del género a partir de los años setenta, organizado como los sextetos tradicionales pero con una concepción vanguardista y a la vez respetuosa de la esencia del género. 

Un legado que trasciende los siglos

Ese equilibrio entre lo novedoso y lo tradiciones permanece en Rompelo tano. Su sonido y arreglos lo ponen en contacto con lo el hoy denominado Tango Siglo XXI, pero manteniendo los elementos fundamentales de aquellos tiempos. sus ritmos pueden ser bailados, ya sea con el pulso de la tradicional macha tanguera, o el ritmo de milonga también presente, por ejemplo en Bordoneo y 900, donde el ritmo tradicional milonguero confluye con algunos cortes o pasajes arpegiados. El arreglo de Locura Tanguera tiene una interesante introducción con un ritmo de balada muy empleado por Astor Piazzolla, que tras dar comienzo a su estilo tradicional, luego reaparece con el fraseo del bandoneón. Algo de esto fue insinuado en la pieza anterior del álbum Yunta de oro, donde los elementos percusivos están presentes pero no en ese unísono que marcaba el puso potente sino que van pasando por distintos instrumentos Un cierre alegre está garantizado con la milonga Tremolina.

Sumados a los hermanos Ruggiero Horacio Romo, Ramiro Boero, Bruno Ludueña, Natsuki Nishihara, Rodrigo Avalos, Mariano Gonzáles Calo son el total de 8 bandoneonistas solistas que participaron en la grabación, junto a una orquesta integrada por Fulvio Giraudo y Adrián Enriquez en piano, Emilio Longo en contrabajo, Nicolás Velázquez, Sofía Calvet, Federico Santisteban en bandoneones, Cesar Rago, Augusto Sourigues, Ornela Restifa, Bruno Franco, en violines,  Gustavo Barahona en Viola y Jacqueline Oroc, en cello.

“Tremenda es esta idea de mi hermano de reivindicar a un compositor original creador de un estilo vigente, dentro de las corrientes tangueras más influyentes de la actualidad. La idea es contundente, una típica formada por un grupo de gigantes músicos y un grupo de bandoneonistas que, en las ideas más Dalinenanas nos atajamos en su inentendible fraseo mostrando una nueva perspectiva sobre sus obras.  En mi caso decidí evocar aquellas noches de carnaval dónde Osvaldo Pugliese estaba de “veraneo” y con un clavel rojo sobre el piano Osvaldo Ruggiero comenzaba la cuenta de 4”. comentó Adrían Ruggiero sobre este álbum del cual también forma parte. 

El disco, integrado en su totalidad por composiciones del Tano Ruggiero, es el tributo mas explícito y será interpretado el día de su cumpleaños número 100, el próximo jueves 22 de septiembre en el CAFF: Sánchez de Bustamante 772, Ciudad de Buenos Aires. Pero sus dos hijos vienen siguiendo el legado con sus bastas carreras, llevando el tango por todo el mundo, incluso a nuevas generaciones y otros contextos: por solo nombrar un ejemplo Adrián Ruggiero, con Violentango fueron los primeros en interpretar tango en el conocido festival de Glasntombury en Inglaterra, probablemente el mayor festival del rock del planeta, llegando a tener presentaciones en 4 ediciones distintas del mismo.

Tal vez no esté el clavel rojo posando sobre algún bandoneón, pero si estará representada su función garantizada por sus hijos y una orquesta notable: la de mostrar la vigencia del músico ausente físicamente pero presente desde su arte.

Listado de Obras del disco Rompelo Tano

1-A mis compañeros, (Solista y arreglador Adrian Ruggiero).

2-Tiempo (Solista y arreglador Bruno Ludueña, con la participación especial de Ariel Ardit en la voz).

3-Bordoneo y 900 (Arreglo original de OR Transcripción de Pablo Jaurena/ Solista Horacio Romo)

4-Chalita (obra Inédita al momento/ Solista y arreglador Daniel Ruggiero)

5-Catuzo (Solista y arreglador Damian Foretic)

6-N.N (Solista y arreglador Ramiro Boero)

7-Yunta de Oro (Solista y arreglador Mariano Gonzales Calo)

8-Locura Tanguera (Solista y arreglador Daniel Riuggiero)

9-Para Dos  (Solista y arreglador Rodrigo Avalos)

10-Tremolina (Solista y arregladora Natsuki Nishihara)


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Fuente: Anred.org