April 16, 2021
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
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Carlos Javier Gonz谩lez Serrano 

Aunque la actividad de Rosal铆a de Castro 鈥搉acida en un arrabal de Santiago de Compostela 鈥渄e padres inc贸gnitos鈥 (como leemos en su partida de bautismo)鈥 fue propiamente literaria, podemos rastrear en ella numerosos trazos de un pensamiento unitario que, si bien no desarroll贸 de manera sistem谩tica, puede explicitarse tras la lectura de sus obras. Tanto su biograf铆a como las l铆neas que compuso son un canto 鈥揳 veces angustioso y triste, a veces exaltado, casi rabioso鈥  a la libertad: a la libertad del pueblo oprimido, a la libertad de la mujer recluida a los quehaceres dom茅sticos, a la libertad, en fin, de ser quien uno est谩 llamado a ser, disponiendo de las herramientas necesarias para ello.

En un art铆culo que titul贸 鈥淟ieder鈥 (Rosal铆a fue una lectora voraz de Heine y Hoffmann), publicado en El 脕lbum del Mi帽o hacia 1860, tras la cruenta guerra de 脕frica que devolvi贸 a Espa帽a un ej茅rcito triunfante entre gritos patri贸ticos, escrib铆a la gallega este fragmento que merece la pena reproducir 铆ntegramente, en el que se reivindica una libertad que muchos se hab铆an olvidado de pregonar:

S贸lo cantos de independencia y libertad ha balbuceado mi labio aunque a mi alrededor hubiese sentido, desde la cuna ya, el ruido de las cadenas que deb铆an aprisionarme para siempre, porque el patrimonio de la mujer son los grillos de la esclavitud. Yo, sin embargo, soy libre, libre como los p谩jaros, como las brisas, como los 谩rabes en el desierto y el pirata en el mar. Libre es mi coraz贸n, libre mi alma, y libre mi pensamiento que se alza hasta el cielo, y desciende hasta la tierra, soberbio como Luzbel, y dulce como una esperanza. Cuando los Se帽ores de la tierra me amenazan con una mirada, o quieren manchar mi frente con una mancha de oprobio, yo me r铆o como ellos se r铆en, y hago, en apariencia, mi iniquidad m谩s grande que su iniquidad. En el fondo, no obstante, mi coraz贸n es bueno, pero no acato los mandatos de mis iguales y creo que su hechura es igual a mi hechura, y que su carne es igual a mi carne. Yo soy libre. Nada puede contener la marcha de mis pensamientos, y ellos son la ley que rige mi destino.

Rosal铆a de Castro

Rosal铆a de Castro fue una escritora pertinaz y constante, a pesar de que hayamos perdido muchos de sus textos tras la orden, declarada por ella misma a sus hijos poco antes de su muerte, de destinar al fuego numerosos escritos (cartas, diarios, poemas, etc.). Podemos referirnos brevemente al que quiz谩s constituya el n煤cleo m谩s esencial de su concepci贸n vital: me refiero a Follas novas, u Hojas nuevas, publicadas por vez primera en Madrid en 1880, cinco a帽os antes de su fallecimiento. La obra se encuentra dividida en cinco libros que, a su vez, pueden disociarse en dos partes bien diferenciadas (m谩s un hiato unitivo): mientras que los dos primeros expresan con una asombrosa sinceridad 鈥揷olmada de una calmada severidad鈥 sus sentimientos m谩s 铆ntimos y su oscura percepci贸n de la existencia, los dos 煤ltimos ponen de relieve el car谩cter social de su comprometida poes铆a (destacan, como temas centrales, la forzosa emigraci贸n del pueblo gallego y el sufrimiento de la mujer, siempre supeditada a la vida marital). En medio de ambas partes, un libro intermedio funciona como nexo entre las vertientes personal y social.

Rosal铆a busto

Si bien Rosal铆a hizo suyo el nihil novum sub sole del Eclesiast茅s con versos inmortales, pues 鈥淏ien s茅 que no hay nada / nuevo bajo este cielo, / que antes otros pensaron / las cosas que ahora yo pienso. / Y bien, 驴para qu茅 escribo? / Bueno, porque as铆 somos, / reloj que repetimos / eternamente lo mismo鈥, la autora gallega reintroduce ese 鈥渓o mismo鈥 en su producci贸n, un 鈥渓o mismo鈥 que la humanidad grita a cada instante, un estertor que lucha por la libertad y la igualdad, y que siempre, a fin de cuentas, es deso铆do.

Sin embargo, sus fuerzas nunca desfallec铆an, su ah铆nco siempre se mostraba irreverente, tozudo, dolorosamente suave. Como leemos en unos versos de En las orillas del Sar: 鈥溌縀s verdad que todo / para siempre acab贸 ya? / No, no puede acabar lo que es eterno, / ni puede tener fin la inmensidad鈥. Dos dimensiones, la meramente terrenal y la eterna, que en Rosal铆a pujan por un dominio quiz谩s imposible de alcanzar: el de una particular libertad que no lucha por enaltecerse, que no estriba en la obtenci贸n de una huera supremac铆a, sino que busca la voluntad de poder ser uno mismo, de valerse de las propias fuerzas para constituir y construir el propio destino.

Su primer libro de poemas publicado fue La flor (lleno de ecos rom谩nticos provenientes del influjo de Espronceda), en 1857, un a帽o despu茅s de establecerse en la madrile帽a calle Ballesta junto a una familiar. En esta ciudad, que tantos contrastes le comunic贸 al compararla con la por entonces angosta y asfixiante Santiago, conoci贸 al periodista y erudito Manuel Murgu铆a, con quien contrajo matrimonio en 1858 en la iglesia de San Ildelfonso. Rosal铆a fue siempre presa de una endeble salud, aunque su fuerte car谩cter le hizo recobrar fuerzas ante la adversidad. As铆 describ铆a nuestra protagonista su estado de 谩nimo en el poema 鈥溌縌u茅 tiene?鈥:

Siempre un 隆ay隆 pla帽idero, una duda, / un deseo, una angustia, un dolor鈥 / Es unas veces la estrella que brilla, / es otras tantas un rayo de sol; / es que las hojas de los 谩rboles caen, / es que brota en el campo la flor, / y es el viento que silba; / y es el fr铆o, es el calor鈥 / Y no es el viento, no es el sol, ni es el fr铆o; / no es鈥, que es tan s贸lo / el alma enferma, poeta y sensible, / que todo la lastima, / que le duele todo鈥.

En Follas nuevas distinguimos la voz m谩s personal de la autora, donde es f谩cil reconocer el influjo germanista de Heine (brevedad, concisi贸n e importancia y supremac铆a en la escritura de la subjetividad del escritor). El yo po茅tico cobra as铆 especial fuerza en esta obra maestra de Rosal铆a: 鈥淣inguno tuerce el poder de sus destinos / infaustos o benignos; / ni a ninguno le es dado / renegar de su hado. / S贸lo vence quien espera鈥 / Vuelve a vivir y espera resignado鈥. En esta joya literaria, a煤n poco celebrada en el 谩mbito acad茅mico y cultura espa帽ol, Rosal铆a recoge el sentir gallego y nacional de la 茅poca, tan impregnado de sincero pesimismo (鈥溌y!, la tristeza -suspiraba la autora-, musa de nuestros tiempos鈥). Como Rosal铆a explica en el pr贸logo, considera Follas novas como un reflejo de 鈥la perenne melancol铆a鈥 que envuelve la obra, 鈥渜ue algunos tendr谩n, no sin raz贸n, como fatigosa y mon贸tona鈥. Pero, escribe la resignada autora, 鈥渓as cosas han de ser como las hacen las circunstancias, y si yo no pude nunca huir de mis tristezas, mis versos menos鈥.

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Resulta in煤til renegar o intentar huir de la particular oscuridad a la que los seres humanos se hallan emplazados en distintos momentos de su vida. Una oscuridad que narra nuestros m谩s hondos deseos y aspiraciones, pero tambi茅n las m谩s dolorosas penas y vivencias; un contraste que escuchamos en los versos de Rosal铆a con notable frecuencia: 鈥淓n vano la vista con temor en lo oscuro / sin cesar vaga; / uno tras otro, instantes silenciosos / pasando van, y silenciosos llegan / otros detr谩s, en la eternidad cayendo / cual cae el grano en la moledora piedra, / sin que el porvenir velado a los mortales ojos / rompan las pesadas nieblas鈥.

Pero es esa misma lacra an铆mica la que, a la vez, nos empuja a persistir en una existencia que en muchas ocasiones parece poner todo en nuestra contra. No podemos luchar contra el omnipotente Destino, que trenza sus lazos con una 谩spera y resistente soga. Como leemos en uno de sus textos narrativos, El primer loco, 鈥渧amos en busca de lo nuevo porque no nos ha satisfecho ni llenado lo que hemos ido dejando atr谩s; porque hay una fuerza interior que nos impele a ir m谩s lejos, siempre m谩s lejos, en busca de aquello a que aspiramos, de nuestra otra mitad, del complemento de nuestro ser鈥. Pues al fin, con tintes que preconizan a Unamuno, se pregunta Rosal铆a: 鈥溌縌ui茅n que haya de morir no quiere morir esperando?鈥.

El tono 铆ntimo y lo desgarrado de sus versos expresan con fuerza la desesperanza que, sin embargo y finalmente, trae esa espera. Rosal铆a muri贸 rodeada de los suyos, expresando con sus 煤ltimas palabras su deseo de ver el mar. La autora gallega pensaba que ni siquiera esa muerte, el fin ora temido, ora esperado, podr铆a traer la felicidad o el descanso, pues deja tras de s铆 un dolor sin igual en quienes aman al que se despide. As铆, escrib铆a en Follas novas: 鈥淵 para siempre 隆adi贸s cuanto quer铆a! / 隆Qu茅 terrible abandono! / Entre cuantos sarcasmos / hay, ha de haber y hubo, / no vi ninguno que abata m谩s a los vivos / que el de la humilde quietud de un cuerpo / muerto鈥.

Ya ni rencor ni desprecio, / ya ni temor de mudanzas; / tan s贸lo una sed鈥, una sed / de un no s茅 qu茅, que me mata. / R铆os de la vida, 驴d贸nde est谩is? / 隆Aire!, que el aire me falta. // -驴Qu茅 ves en ese fondo oscuro? / 驴Qu茅 ves, que tiemblas y callas? / -隆No veo! Miro, cual mira / un ciego la luz del sol clara. / Y voy a caer all铆 donde / nunca el que cae se levanta.

Una de las m谩s egregias literatas de la historia de las letras espa帽olas y universales, acaso la m谩s grande en lengua gallega, que nos deja en sus obras, a trav茅s del sabio ejemplo, de un cadencioso y templado magisterio y de una po茅tica tan maravillosa como doliente, una pr谩ctica para encontrarnos y convivir con esa 鈥渘egra sombra鈥 a la que tantas veces cant贸. Rosal铆a de Castro nunca rindi贸 sus armas frente a la adversidad (frente a las infidelidades del marido, frente a las necesidades econ贸micas cuando deb铆a hacerse cargo de una familia numerosa, frente al desprecio de quienes ve铆an en ella una mujer soberbia con aires de grandeza, frente a los poderes establecidos, frente al machismo imperante, frente a los oligarcas que arrebatan las tierras a quienes las cultivan, y en fin, frente a todo atisbo de injusticia). Y es que, 鈥溌縬u茅 le importa el mundo a quien tiene la eternidad?鈥.

Fuente: El vuelo de la lechuza




Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com