December 7, 2022
De parte de El Topo
188 puntos de vista

En mi caso todo empez├│ hace m├ís de quince a├▒os. Me puse muy enfermo y, entre otros s├şntomas, hab├şa perdido el o├şdo y el equilibrio por completo, aparentemente por acumulaci├│n de mucosidad. Al cabo de un par de d├şas de reposo empec├ę a recuperar gradualmente el o├şdo, aunque no lo hice del todo. Hab├şa aparecido un zumbido en mi oreja derecha, un ruido entre el del pitorro de la olla expr├ęs y el de la est├ítica de un televisor viejo con el volumen bajado. No he vuelto a percibir el silencio como tal desde entonces. Siento que es una de las p├ęrdidas m├ís grandes de mi vida. El silencio es hermoso.

Ese tipo de sonido se conoce como ac├║feno (o tinnitus), una alteraci├│n de la percepci├│n donde se escucha de manera continua un sonido sin que medie un est├şmulo externo. Este es distinto en cada persona. Su intensidad puede variar a lo largo del tiempo y hay d├şas que s├║bita y temporalmente se vuelve m├ís intenso o cambia de color, lo que en mi caso va acompa├▒ado de un miedo profundo a que suba de manera estable a un nuevo umbral. Puede ser muy incapacitante, ya que produce p├ęrdida auditiva y de atenci├│n, lo que puede afectar seriamente a la salud mental. Muchas personas simplemente se acaban habituando a la presencia del mismo y consiguen acabar ignor├índolo. Es mi caso.

No se sabe de manera clara qu├ę produce esta afecci├│n. Parece haber distintas causas y no son las mismas en todas las personas. Podemos medir la p├ęrdida auditiva y el rango del espectro en que se produce esta, pero la sensaci├│n es completamente subjetiva y dif├şcil de analizar. Aun as├ş, est├í ampliamente aceptado que el ruido no proviene del o├şdo medio sino de la corteza cerebral: hay casos de personas a las que han extirpado el nervio auditivo y siguen escuchando el ac├║feno, aun sordas.

Como los s├şntomas de los ac├║fenos son invisibles es normal que la persona afectada se sienta incomprendida ocasionalmente. Mucha gente reacciona con incredulidad ante el problema y subestima sus efectos. Del mismo modo, a veces uno se encuentra con profesionales de la medicina que parecen, simplemente, incompetentes al respecto. En ocasiones parecen tratarlo con rapidez y frivolidad, despachando sus causas particulares r├ípidamente sin alg├║n tipo de prueba que avale sus hip├│tesis y como mucho acabando por recetar durante algunos meses alg├║n medicamento dudoso que no parece hacer absolutamente nada. Es muy frustrante y uno puede acabar con la sensaci├│n de estar complemente perdido ante el problema. Se obvian tambi├ęn otros enfoques, como la fisioterapia o distintos tratamientos experimentales. En mi opini├│n, no se orienta correctamente al paciente para probar distintas soluciones bajo el mantra repetido de que ┬źlos ac├║fenos no tienen cura┬╗.

Hay distintas estad├şsticas que nos hablan de la extensi├│n de este problema. Se calcula que alrededor de 740 millones de personas sufren tinnitus en el mundo y un 2% de la poblaci├│n mundial lo sufre en su estado m├ís incapacitante. No parece haber grandes diferencias por sexo pero s├ş una evidente mayor prevalencia a medida que envejecemos y grandes diferencias regionales. Uno de los mayores estudios hasta la fecha se├▒ala que en Asia, Ocean├şa, Am├ęrica del Norte y Europa se tienen porcentajes similares, entre el 13% y el 16%. Pero los datos de Am├ęrica Latina suben a m├ís de un 20% y los de ├üfrica bajan hasta el 5%. Se dice que a medida que se produce un envejecimiento generalizado de la sociedad, este problema ser├í cada vez m├ís com├║n. Dir├şa que esta afirmaci├│n es f├ícil de entender pero tambi├ęn f├ícil de malinterpretar. Podr├şa parecer que, simplemente, un cuerpo envejecido es m├ís vulnerable a este problema. Pero tambi├ęn podr├şa ser que un cuerpo envejecido ha sufrido durante m├ís tiempo la toxicidad del sistema: estr├ęs y depresi├│n, contaminaci├│n, mala alimentaci├│n y multitud de drogas legales e ilegales como v├ílvula de escape. Nuestros cuerpos van oxid├índose y enfermando y s├║bitamente aparecen nuevas fallas en los mismos como intolerancias, alergias o tinnitus.

No es dif├şcil entender las correlaci├│n entre el sistema en el que vivimos y los ac├║fenos si pensamos que hablar de estos es hablar de estr├ęs. En varias dimensiones diferentes: auditivo, f├şsico y emocional. Esto es algo ampliamente aceptado.

Vivimos continuamente expuestos de manera prolongada a grandes niveles de ruido. Ciudades continuamente en obras, saturadas de tr├ífico, con eventos musicales a todo volumen, o los servicios de limpieza con sus camiones, bocinas y sopladores. La contaminaci├│n ac├║stica, seg├║n la OMS, es uno de los factores ambientales que provoca m├ís problemas de salud. En ese sentido, un dato que da buena muestra de ello: solo en Europa, seg├║n datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, el ruido causa anualmente 72.000 hospitalizaciones y 16.600 muertes prematuras. La importancia de esta contaminaci├│n ac├║stica nos podr├şa ayudar a entender algunos aspectos que he mencionado. Un estudio realizado en Sud├ífrica descubri├│ que los zul├║s all├ş apenas tienen hipoacusia. Una persona de 70 a├▒os oye como una de 40. Entre otros factores, no habr├şan desgastado su o├şdo a base de traumatismos ac├║sticos.

Y hay otro ruido relacionado y no menos importante: el que llevamos dentro. El estr├ęs, la ansiedad y la depresi├│n. Vidas hiperaceleradas, con p├ęrdida de sentido, ausencia de educaci├│n emocional y condiciones laborales dif├şcilmente conciliables con una vida equilibrada y que inciden en otros factores que castigan nuestros cuerpos y bajan sus defensas, como la falta de descanso, el sedentarismo frente al ordenador, el agotamiento o los dolores de espalda, entre otros.

Todas estas condiciones se refuerzan entre ellas para crear el caldo de cultivo perfecto para el surgimiento espontáneo de nuevos problemas en nuestros cuerpos. Tener tanto ruido fuera y tanto ruido dentro es un cóctel explosivo y profundamente tóxico.




Fuente: Eltopo.org