January 13, 2022
De parte de La Haine
2,518 puntos de vista

Si uno se deja llevar por la alharaca de los medios hegem贸nicos imperialistas, llega a la conclusi贸n de que las tropas rusas est谩n a punto de ocupar Ucrania y plantar en el coraz贸n de Kiev la bandera de las franjas blanca, azul y roja. Y hasta puede imaginar, que como ocurri贸 con la Alemania nazi ante el contragolpe sovi茅tico, sus divisiones motorizadas est茅n calentando los motores para repetir lo mismo en Europa. Si hace a帽os pod铆amos hablar con rigor de una histeria anticomunista, hoy podemos hacerlo por igual de una rusofobia, que considera al Kremlin como una grave amenaza para la civilizaci贸n occidental.

A ese extremo ha llegado la catarata de mentiras, calumnias y especulaciones, casi siempre sin fundamento, que se tejen sobre la pol铆tica exterior e interna de la Federaci贸n Rusa. En efecto, todo indica que Mosc煤 ha concentrado un fuerte dispositivo militar en la frontera con Ucrania, pero a la vez no se ha cansado de asegurar, por boca del propio presidente Vladimir Putin, del canciller Serguei Lavrov y de otros diplom谩ticos importantes que no se propone invadir Ucrania.

En otras palabras, las unidades militares de la potencia eslava est谩n en la frontera entre los dos pa铆ses con otros objetivos. No es dif铆cil suponer que constituyen una baza negociadora ante EEUU en vista de la constante expansi贸n de la OTAN hacia Rusia y una herramienta de disuasi贸n ante la agresiva presencia de tropas ucranias en el este de ese pa铆s con asesores y armamento enviados por EEUU y otros pa铆ses de la OTAN en violaci贸n de los acuerdos de Minsk. Mucho m谩s cuando entran en una etapa muy importante las negociaciones de Mosc煤 con Washington, la OTAN y la Uni贸n Europea sobre garant铆as de seguridad para Rusia y 茅sta busca distender la situaci贸n pol铆tico-militar con los aliados occidentales.

La realidad es muy distinta del ruido medi谩tico imperial y un examen sereno de los hechos as铆 lo confirma. Tras la pantalla de la OTAN, Estados Unidos no ha hecho otra cosa que extenderse militarmente hacia el este desde el derrumbe sovi茅tico (1991), incluidas agresiones militares. Contrariamente a lo prometido verbalmente por el entonces presidente de EEUU George H.W. Bush y su secretario de Estado James Baker a Mijail Gorvachov, de que la OTAN no se expandir铆a en direcci贸n a las fronteras de Rusia, tambi茅n asegurado a 茅ste por el canciller alem谩n de la 茅poca, Helmut Kohl. Resulta que no s贸lo no ha parado de crecer en ese rumbo, sino que ya en 2004 incorpor贸 a su membres铆a a los tres pa铆ses b谩lticos ex sovi茅ticos fronterizos con Rusia: Estonia, Letonia y Lituania, donde, al igual que en Polonia, mantiene permanentemente misiones de combate.

Cuatro a帽os despu茅s de la disoluci贸n de la URSS, EEUU, con bandera de la OTAN, bombarde贸 las posiciones serbias en Bosnia durante la guerra de Kosovo y, no conforme con ello, procedi贸 a la secesi贸n del enclave, de un enorme simbolismo para Rusia y los pueblos eslavos en general. En 1995 llev贸 a cabo una criminal campa帽a a茅rea contra la ex Yugoslavia y cuatro a帽os m谩s tarde sum贸 como miembros a Hungr铆a, Polonia y Rep煤blica Checa. A lo que siguieron los ingresos de Bulgaria, Eslovaquia y Eslovenia. En resumidas cuentas, incumpliendo la palabra dada a Gorvachov por EEUU, todos los pa铆ses del ex campo socialista europeo, los integrantes 鈥揺xcepto Serbia鈥 de la ex Yugoslavia y tres rep煤blicas ex sovi茅ticas engrosaron las filas de la OTAN luego del colapso sovi茅tico. A ello deben a帽adirse las revoluciones de colores y provocaciones en el 谩rea ex sovi茅tica. Entre ellas, la provocaci贸n antirrusa montada por EEUU e Israel en 2008 al armar y empujar a Georgia contra las tropas de paz de Mosc煤 en Osetia del Sur, que llev贸 a un duro contragolpe del Kremlim.

Tambi茅n, sumamente grave y preludio de la extraordinaria tensi贸n existente hoy entre Rusia y EEUU, el golpe de Estado, con muy activa participaci贸n de formaciones paramilitares neofascistas, contra el presidente electo de Ucrania, V铆ctor Yanukovich (2013), favorable a una relaci贸n amistosa con Rusia, que condujo a reintegrar a Crimea a la potencia eslava. Durante el golpe y las manifestaciones del llamado Euromaidan, animaban los disturbios en Kiev la entonces y ahora subsecretaria de Estado de EEUU, Victoria Nuland 鈥揳sociada de George Soros鈥, y el difunto senador estadounidense John MacCain.

El a帽o pasado publiqu茅 en estas p谩ginas un art铆culo en dos partes titulado 驴Nueva guerra fr铆a? ( La Jornada, 1潞 y 8 de abril). Pero hoy, ante la escalada antirusa 鈥搚 tambi茅n, antichina鈥 que presenciamos, no me cabe duda de que procede usarlo de modo afirmativo. El informe ante los medios, tanto de los voceros rusos como estadunidenses sobre las conversaciones bilaterales sostenidas en Ginebra el 10 de enero y las declaraciones del viceministro ruso Alexandr Grushko sobre la reuni贸n Rusia y OTAN dos d铆as despu茅s no dan cabida por ahora al optimismo sobre un posible entendimiento.

@aguerraguerra




Fuente: Lahaine.org