September 27, 2021
De parte de Lobo Suelto
140 puntos de vista


Se habla mucho de pol铆tica, en las redes y en los bares. Se comenta la coyuntura, se toma partido, se denuncia y se critica al de enfrente. Hay cadenas de televisi贸n que sustituyen incluso el entretenimiento (prensa rosa, etc.) por la tertulia pol铆tica y con buenos resultados. Los soci贸logos lo interpretan como una se帽al de la 鈥渂uena salud democr谩tica鈥 de nuestra sociedad.

驴Seguro? 驴Podemos medir el inter茅s por la 鈥渃osa com煤n鈥 a trav茅s de la intensidad de la discusi贸n pol铆tica?

Pienso lo contrario. La discusi贸n pol铆tica se ha convertido en un entretenimiento despolitizador m谩s, como la prensa rosa pero tom谩ndose por algo distinto. Quienes se alejan de las tertulias no son necesariamente ajenos a la pol铆tica 鈥搃ndiferentes o 鈥渁ntipol铆ticos鈥濃, sino a la discusi贸n pol铆tica como lenguaje. Tal vez en ellos resida la esperanza de inventar otro habla, otro idioma para tratar las cosas comunes.

驴Qu茅 es la discusi贸n pol铆tica?

Sigo la descripci贸n que hace el fil贸sofo Jean-Claude Milner: en la discusi贸n pol铆tica, los que no tienen ninguna capacidad de decisi贸n se ponen a hablar como si la tuvieran. Los gobernados se colocan imaginariamente en la posici贸n de los gobernantes. Ya sea para alabarlos o para censurarlos: 鈥淒eber铆an haber hecho esto鈥, 鈥渉abr铆a que hacer lo otro鈥. Se toman por lo que no son.

La discusi贸n pol铆tica nos encierra en una especie de teatro a la antigua: la escena presenta lo que puede y no puede verse, la platea discute sobre algo que est谩 alejado y a distancia, los afectos de los espectadores son afectos mim茅ticos. Una degradaci贸n de la vieja catarsis: re铆r, llorar y temblar ante la suerte de personajes que no somos nosotros.

La discusi贸n pol铆tica es el lenguaje dominante de la pol铆tica en tiempos de hegemon铆a de la comunicaci贸n. Desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, todos lo hablan. Es la famosa 鈥渂atalla cultural鈥 que quieren ganar desde Ayuso hasta Iglesias: gobernar los afectos mim茅ticos. Los contenidos cambian de unos a otros, pero la sintaxis es la misma. Y ella manda.

驴C贸mo despolitiza la discusi贸n pol铆tica?

En primer lugar, la discusi贸n pol铆tica es un lenguaje sin mucha l贸gica (se toma partido a priori por uno de los bandos en disputa) y apenas sin consecuencias: las opiniones no tienen implicaciones vitales para el sujeto que las emite.

La opini贸n corta el v铆nculo entre palabra y existencia. Pero solo ese v铆nculo es transformador

El que opina no se desplaza. La opini贸n es gratuita. Opinamos de hecho para no hacernos cargo de lo que exige un discurso propio. La opini贸n corta el v铆nculo entre palabra y existencia. Pero solo ese v铆nculo es transformador.

En segundo lugar, la discusi贸n pol铆tica funciona como compensaci贸n. Compensa (satisfaciendo imaginariamente) la falta de democracia real, la exclusi贸n de la mayor铆a de los lugares de decisi贸n sobre los asuntos comunes. Esa compensaci贸n borra la herida de nuestras democracias: una divisi贸n brutal entre gobernantes y gobernados. 

La mim茅tica hace soportable el malestar de esa divisi贸n. La gente no decide sobre nada, pero puede discutir de todo en las redes sociales. Twitter asegura hoy la paz social.

驴C贸mo salir de la discusi贸n pol铆tica?

Hay que salir de la mim茅tica, dejar de tomarse por el se帽or de algo cuando uno solo es carne de ca帽贸n de las decisiones de otros.

驴C贸mo? 驴A trav茅s del silencio? Callarse es un derecho y en el silencio habitan potencias, pero no es obligatorio. Hay otras v铆as. En lugar de colocarse imaginariamente en un lugar que no se ocupa, se puede hablar y pensar desde d贸nde se est谩. El que no decide deja de hablar entonces como si decidiera. Inventa otro idioma y otro pensamiento: un razonamiento estrat茅gico.

La estrategia es el reino de las consecuencias y las implicaciones: si piensas gratuitamente, si desvinculas pensamiento y situaci贸n, pensamiento y acci贸n, eres aplastado y punto. Razonar estrat茅gicamente no tiene nada que ver con criticar. La cr铆tica es el combustible de la discusi贸n pol铆tica: no cambia, no desplaza, no mueve nada. La estrategia consiste en construir una fuerza, por ejemplo la fuerza mediante la cual el d茅bil 鈥揺l gobernado, el que no decide鈥 se hace capaz de arrancar victorias al fuerte.

El pensamiento estrat茅gico abre y muestra la herida de la divisi贸n social. Rompe la ilusi贸n de un todo unido entre gobernantes y gobernados. No compensa, no calma, no entretiene.

El d茅bil habla entonces sin usar la sintaxis de los fuertes. Habla desde donde est谩, a partir de la situaci贸n en la que se encuentra, aqu铆 y ahora. No simula una fuerza que no tiene, sino que construye fuerza propia. Entra en el territorio de la comunicaci贸n (como este art铆culo) como la guerrilla penetra en territorio enemigo: a su aire, sin serle dependiente. Escoge sus temas, aparece y desaparece, denuncia o calla, apoya o retira el apoyo a alg煤n personaje de la escena pero sin alienarse a nadie. Lo contrario de un hooligan de partido, de un enamorado del l铆der. Patea el tablero donde se juega la partida mim茅tica. No hace el mimo, no hace el memo.

Referencias:

Por una pol铆tica de los seres parlantes, Jean-Claude Milner, Grama ediciones (2013).  

Fuente: CTXT




Fuente: Lobosuelto.com