September 18, 2021
De parte de Nodo50
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Por Nahuel Lag

En su 煤ltimo informe sobre la seguridad alimentaria y la nutrici贸n en el mundo, Naciones Unidas (ONU) reconoci贸 que durante la pandemia 811 millones de personas no accedieron a alimentos suficientes y dio por hecho que el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2030 sobre 鈥淗ambre Cero鈥 quedar谩 incumplido. A pesar de este reconocimiento, el 23 de septiembre, el organismo internacional promover谩 una Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios con la que promete avanzar en aquellos objetivos profundizando el actual sistema alimentario, atado a las pol铆ticas corporativas de la 鈥淩evoluci贸n Verde鈥 promocionada desde los a帽os 60. El libro Barreras de choque para los sistemas alimentarios y agr铆colas en el post Covid-19, ofrece una mirada global sobre las presiones de esa pol铆tica corporativa alrededor del mundo y las estrategias surgidas desde el campesinado y los movimientos de la sociedad civil para enfrentar la pandemia del hambre. Una voz que no ser谩 escuchada en la Cumbre. 

鈥淣ecesitamos que se apoye el movimiento sin tierra para que se puedan producir alimentos y comidas saludables. Necesitamos este cambio, cambiar la matriz de producci贸n鈥, sostuvo Matheus Gringo de Assun莽茫o 鈥攅conomista, militante del Movimiento Sin Tierra (MST) e investigador del Instituto Tricontinental de Investigaciones Sociales鈥 durante la presentaci贸n del libro en el ciclo de charlas  鈥淣uestra comida, nuestra historia: recuperando las narrativas de los sistemas alimentarios鈥, organizadas por la Fundaci贸n Rosa Luxemburgo para respaldar a las organizaciones campesina, ind铆genas y movimientos sociales que ya se pronunciaron (contra la Cumbre de la ONU) bajo el lema 鈥淪istema Alimentarios para los Pueblos鈥.  

鈥淪i lo que se plantea en la Cumbre va en contra de los derechos de las personas: no ser谩 justo. No va a parar el hambre y no va a respaldarnos como sociedad鈥, sentenci贸 Qiana Mickie, fundadora y activista en organizaciones de econom铆a solidaria en Nueva York, Estados Unidos, e integrante del Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Ind铆genas (MSC) ante el Comit茅 de Naciones Unidas sobre la Seguridad Alimentaria Mundial (CSA), una de las principales plataformas desde donde se denuncia lo que ocurrir谩 en la Cumbre de fin de mes. 鈥淣o se trata tanto de lo que hablen en la Cumbre si no lo que realmente hace falta. Si los recursos de los Estados siguen yendo a las transnacionales y los privados solo veremos efectos devastadores para el ambiente, la salud y la marginalizaci贸n de nuestra sociedad鈥, complet贸. 

El libro Barreras de choque para los sistemas alimentarios y agr铆colas en el post Covid-19, editado por la Fundaci贸n Rosa Luxemburgo, utiliza la pandemia como catalizador de la crisis de los sistemas alimentarios al se帽alar c贸mo puso 鈥渁l desnudo la fragilidad y las profundas contradicciones del modelo dominante de agricultura y alimentaci贸n鈥 鈥攍as violaciones del derecho a la alimentaci贸n, los niveles de concentraci贸n en los sistemas alimentarios, la fijaci贸n de precios injustos de los alimentos, las pol铆ticas alimentarias incoherentes鈥. Temas que no aparecer谩n con la voces de los territorios en la Cumbre convocada por la ONU en alianza con el Foro Econ贸mico Mundial y las empresas tecnol贸gicas

Pero la publicaci贸n no se queda en la denuncia sino que reconoce c贸mo la pandemia potenci贸 las respuestas en defensa de la soberan铆a alimentaria: 鈥淭ambi茅n ha creado el 铆mpetu para solidaridad entre diferentes clases de personas en todo el Sur y el Norte global鈥, se destaca en el libro sobre las experiencias de los movimientos sociales y las organizaciones campesinas que sirven como gu铆a hacia otros sistemas alimentarios. 

Asegurar el derecho a la alimentaci贸n, cuenta pendiente del actual sistema alimentario 

El libro est谩 dividido en tres grandes ejes 鈥斺淓l empuje hacia una opresi贸n. Futuro sombr铆o y respuestas desde abajo鈥; 鈥淟as pol铆ticas deben estar al servicio de las personas: la lucha por los derechos a la tierra y la alimentaci贸n鈥 y 鈥淩espuestas desde abajo: reimaginando redes entre lo urbano y lo rural鈥濃 que permiten hacer un repaso de lo global a lo local sobre las luchas campesinas, ind铆genas y de la sociedad civil por otro sistema alimentario frente a una pol铆tica global corporizada, que la Cumbre de los Sistemas Alimentarios propone profundizar.

Las miradas cr铆ticas y propositivas de los art铆culos del libro provienen de los trabajadores de la tierra, de especialistas en agroecolog铆a, de movimientos de la sociedad civil de Asia (India, Filipinas y Camboya) y de Am茅rica (Argentina, Brasil y Estados Unidos).  鈥淢uchos de los actuales sistemas alimentarios y agr铆colas del mundo necesitan ser transformados en favor de las personas, el medio ambiente y el clima鈥, afirm贸 Patricia Lizarraga, coordinadora de proyectos de Rosa Luxemburgo en Buenos Aires, en la apertura del webinario virtual. 

鈥淓l Covid-19 puso de manifiesto, adem谩s, que la distribuci贸n y comercializaci贸n de alimentos est谩 muy concentrada y es poco equitativa鈥, sentenci贸 Lizarraga, quien tambi茅n es autora de uno de los cap铆tulo del libro 鈥淪olidaridad de clase en la lucha contra el hambre鈥, junto a Matheus Gringo de Assun莽茫o. 

En ese cap铆tulo repasan lo que en las conclusiones se帽alan como 鈥渓os incre铆bles ejemplos de solidaridad en la brecha urbana y rural que aseguraron el acceso a los alimentos nutritivos para millones de personas鈥 durante la pandemia de coronavirus. Las experiencias relatadas en ese cap铆tulo son las de 鈥淧eriferia Viva鈥 鈥攗na red solidaria creada entre movimientos sociales de Brasil para garantizar el acceso a alimentos durante la crisis generada por el Covid-19鈥 y la Red de Comedores para una Alimentaci贸n Soberana, impulsada por la  Uni贸n de Trabajadores de la Tierra (UTT) y que uni贸 a 200 organizaciones populares para abastecer de alimentos agroecol贸gicos a los comedores populares. 

鈥淟a pandemia fue un problema extra a la crisis econ贸mica, social y medioambiental que se increment贸 en los 煤ltimos a帽os. Las medidas de cuidado que se pusieron en pr谩ctica eran necesarias para proteger la salud, pero profundiz贸 la crisis en Am茅rica Latina. En Argentina y Brasil los n煤meros son similares, el 40 por ciento vive en pobreza o extrema pobreza鈥, analiz贸 Gringo de Assun莽茫o sobre la urgente crisis alimentaria. 

El militante del MST indic贸 que en Brasil las redes solidarias fueron imprescindibles frente al desmantelamiento de los programas de alimentaci贸n por parte del presidente Jair Bolsonaro, a diferencia de la Argentina donde se relanzaron pol铆ticas de asistencia alimentaria, pero marc贸 otro problema que afecta a ambos pa铆ses: 鈥La industria agroalimentaria est谩 en manos de las multinacionales y eso convierte a los alimentos en objeto de los inversores y tiene un efecto en los precios鈥. 

La otra experiencia relatada en el libro muestra c贸mo la pandemia de Covid-19 amenaz贸 la seguridad alimentaria tambi茅n en Nueva York, en el coraz贸n financiero de la potencia econ贸mica y agr铆cola. En los barrios pobres del Bronx, Qiana Mickie 鈥攆undadora de QJM Multiprise e integrante de organizaciones de econom铆a solidaria como Farmers Market Coalition, South Bronx Farmers Market鈥 fue parte de las redes tejidas entre los peque帽os agricultores y las comunidades relegadas, que formaron largas filas d铆a tras d铆a para recibir una raci贸n de comida en medio de las pol铆ticas de encierro, el incremento de los precios de los alimentos y la p茅rdida de puestos de trabajo. Un espejo de lo ocurrido a nivel mundial. 

鈥淓n Harlem vemos c贸mo las personas mayores y ni帽os en edad escolar est谩n en una situaci贸n de inseguridad alimentaria. Entre los ni帽os, alcanza a uno de cada cuatro. El impacto es mayor en ellos, en las personas mayores y en los pueblos ind铆genas鈥, describe Mickie y advierte que no es solo un fen贸meno urbano ver a filas de personas haciendo colas bajo la lluvia para llevarse un bols贸n de alimentos sino que 鈥渆n las 谩reas rurales tambi茅n sucede鈥. 

鈥淟o que tenemos que buscar son soluciones de largo plazo, modificar el sistema alimentario, potenciar los sistemas de peque帽os agricultores y cooperativas. No es posible superar el hambre con obras de caridad鈥, sentenci贸 la activista e integrante del comit茅 de coordinaci贸n del Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Ind铆genas (MSC) ante el Comit茅 de Naciones Unidas sobre la Seguridad Alimentaria (CSA).     

Pol铆ticas p煤blicas a favor de las corporaciones o sistemas alimentarios m谩s justos

Las redes solidarias de peque帽os productores con la sociedad civil organizada en las ciudades son la respuesta a un problema de base y de escala global, pero para poder asegurar alimentos sanos para la poblaci贸n los peque帽os productores campesinos e ind铆genas deben tener asegurado el acceso a la tierra o la posesi贸n de sus tierras ancestrales. El libro expone esta problem谩tica global a partir del cap铆tulo  鈥淓l papel del Estado en Garant铆a del Derecho a la Alimentaci贸n鈥, escrito por el especialista indio PS Vijayshankar, experto en agricultura sostenible y cofundador y director de investigaci贸n de Samaj Pragati Sahayog (SPS).

Vijayshankar escribe sobre la producci贸n de alimentos en la India en un momento cr铆tico. Las pol铆ticas neoliberales del gobierno de Narendra Modi le abren las puertas a las empresas multinacionales para el control de la producci贸n, comercializaci贸n y fijaci贸n de precios de los alimentos, alejando el rol hist贸rico que mantuvo el Estado indio en la regulaci贸n de las compras, almacenamiento y distribuci贸n de los alimentos producidos por los peque帽os productores. Lo que gener贸 movilizaciones hist贸ricas para frenar las pol铆ticas a favor de las corporaciones de la industria alimenticias y respaldadas por la Organizaci贸n Mundial del Comercio (OMC) para eliminar las subvenciones estatales.   

Durante la pandemia el Estado se ha retirado de muchas actividades y la protecci贸n legal de los peque帽os productores es cada vez peor. Muchas multinacionales est谩n interviniendo directamente en la producci贸n con el arrendamiento de tierras鈥, resalt贸 Vijayshankar sobre el avance corporativa en la India y agreg贸 que tambi茅n alcanza a la regulaci贸n de precios y el sistema de financiamiento: 鈥Las grandes corporaciones est谩n fijando los precios, con objetivos de explotaci贸n para los peque帽os productores, que poseen peque帽as parcelas y, en muchos casos, deben tomar pr茅stamos de las propias corporaciones para seguir produciendo鈥. 

El especialista y docente sostiene que el rol del Estado para proteger a los peque帽os productores y la producci贸n de alimentos para la sociedad se hizo evidente y confi贸 en que la lucha social continuar谩: 鈥La seguridad alimentaria se ha conseguido mediante la presi贸n popular y no queremos se d茅 marcha atr谩s鈥.

Vijayshankar resalt贸 adem谩s la importancia de que los peque帽os productores avancen hacia formas de cooperativismo para 鈥渢ener una posici贸n m谩s fuerte de los peque帽os agricultores frente al mercado鈥. 鈥淒esde los a帽os 60 se busca imponer una agricultura a gran escala e intensiva 鈥攍a llamada 鈥淩evoluci贸n verde鈥濃. Eso es lo que hay que poner en discusi贸n y reformar鈥, sostuvo el especialista indio y docente universitario.  

El modelo para hacer frente al actual modelo hegem贸nico impuesto por las corporaciones, la OMC y los Estados es con acceso a la tierra y fomento a la agroecolog铆a, plantea Vijayshankar. 鈥淟a reforma agraria, la tenencia de la tierra es fundamental para cualquier cambio, poder tener los t铆tulos de los agricultores que las tienen de forma ancestral鈥, asegura y agrega que un modelo que frene la sobreexplotaci贸n de los suelos y el agotamiento de las aguas debe estar asociado a la agroecolog铆a y a los modelos locales ancestrales. 

Las estrategias, la resistencia, otro modelo alimentario 

El libro Barreras de choque para los sistemas alimentarios y agr铆colas en el post Covid-19, permite abrir ventanas al mundo, observar c贸mo las peleas por otro modelo de producci贸n enfrentan las mismas pol铆ticas corporativas, y regresar a la realidad regional. 鈥Las personas que producen los alimentos que terminan en los platos de la poblaci贸n brasile帽a se ven atacados, perseguidos por los empresarios del agronegocio y por el gobierno de Bolsonaro, que suspendi贸 cualquier proceso que lleve a la reforma agraria. Y legaliz贸 el acaparamiento de tierras鈥, denunci贸 Gringo de Assun莽茫o. 

Brasil sintetiza la crudeza del actual sistema alimentario. El nivel de deforestaci贸n del Amazonas avanz贸 hasta un 40 por ciento de su superficie total para ampliar la frontera de los cultivos de soja que van a alimentar la producci贸n ganadera y la exportaci贸n de commodities. Los que sufren el avance de esa frontera agropecuaria de forma inmediata y violenta son las comunidades ind铆genas y campesinas, pero el impacto de la deforestaci贸n del Amazonas genera consecuencias globales, entre ellas, las sequ铆as y bajantes de los r铆os, como ocurre en el R铆o Paran谩

En paralelo, Bolsonaro elimin贸 los programas de alimentaci贸n denominados 鈥淗ambre cero鈥 鈥攗no de los objetivos propuestos por la ONU y que admiti贸 que incumplir谩鈥 que no solo ofrec铆an asistencia alimentaria si no que eran una pol铆tica destinada a los peque帽os productores a partir de la compra p煤blica para abastecer organismos estatales y hospitales p煤blicas con alimentos agroecol贸gicos. 鈥淒esde 2016 esos programas quedaron desfinanciados. Hab铆amos llegado a cubrir el 30 por ciento de las escuelas del pa铆s con alimentos sanos provenientes de la agricultura familiar鈥, destac贸 el integrante del MST.   

鈥淏olsonaro fren贸 cualquier tipo de reforma agraria y nos llev贸 a una situaci贸n en la que no hay acceso a la tierra, pero tenemos un movimiento de resistencia activo, somos el primer frente contra las pol铆ticas neoliberales que propone鈥, reivindic贸 Gringo de Assun莽茫o y convoc贸 a que los movimientos sociales mantengan una actitud de 鈥渟olidaridad no pasiva鈥, o sea, promover acciones que combatan el hambre al mismo tiempo que se le reclama y recuerda al Estado que 鈥渘o est谩 cumpliendo con su deber de garantizar derechos鈥. Y asegur贸 que esas acciones deben comprometer a las comunidades para que 鈥渟ean los protagonistas en las pol铆ticas p煤blicas鈥. 

Desde Nueva York, all铆 donde los representantes de los estados miembro de la ONU se reunir谩n para proponer un supuesto cambio en la Cumbre de los Sistemas Alimentarios, la integrante del MSC y activista por la soberan铆a alimentaria comparte la necesidad de renovar la forma en las que se definen las pol铆ticas p煤blicas: 鈥淣ecesitamos un enfoque para edificar un sistema resiliente de cara al futuro, que penetre en el sistema alimentario y en el sistema pol铆tico, ampliando los actores y tomadores de decisiones鈥. 

En ese sentido, Mickie insisti贸 con que 鈥渓a financiaci贸n del gobierno para el sistema de bienestar no debe ser s贸lo para la asistencia sino para generar soluciones鈥. 驴C贸mo generamos un control democr谩tico sobre la explotaci贸n de los recursos? 驴C贸mo generamos alternativas para incluir a las comunidades locales? 驴C贸mo mejoramos la log铆stica para conectar a los productores regionales con las ciudades? 驴C贸mo redistribuimos la tierra de forma equilibrada? 驴C贸mo creamos en lo urbano espacios con pr谩cticas agroecol贸gicas? La activista neoyorkina dej贸 desaf铆os flotando. 鈥淭enemos que hablar de modelos que hay que transformar no solo trabajar en la supervivencia sino trabajar en un modelo que genere resiliencia y perdure en el tiempo鈥, sentenci贸.  

鈥斅縎e puede esperar alguna l铆nea de acci贸n que surja de la Cumbre de Sistemas Alimentarios de la ONU que modifique los problemas de producci贸n, comercializaci贸n y acceso a la alimentaci贸n sana que describen?鈥 pregunt贸 Tierra Viva a Qiana Mickie   

鈥擡n la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios se va a hacer un greenwashing de los conceptos que no funcionan. Lo que necesitamos es movilizarnos, hacer escuchar las voces de las poblaciones, necesitamos menos cooptaci贸n de las corporaciones, necesitamos fomentar lo que sabemos que s铆 funciona y necesitamos el respaldo de las organizaciones y de la sociedad civil. Si lo que se plantea en la Cumbre va en contra de los derechos de las personas no es justo, no va a parar el hambre y no va respaldarnos como sociedad. Tenemos que crear presi贸n sobre la cumbre para que escuchen la voz del pueblo y los retos presentes, necesitamos desarmar el poder. No se trata tanto de lo que hablen en la cumbre si no lo que realmente hace falta y necesitamos, en la pr谩ctica, los fondos para que se lleven a la pr谩ctica los modelos que sabemos que funcionan. 

鈥斅縌u茅 soluciones se podr铆a proponer en materia de comercializaci贸n y distribuci贸n de alimentos a partir de las respuestas que dio la econom铆a solidaria en el marco de la pandemia?

鈥擲e trata de desmantelar el capitalismo dentro del sistema alimentario. Pasar de una pol铆tica agroglobal a una de nivel local. Apoyar modelos y soluciones que se basen en la solidaridad y de soporte directo a los peque帽os productores. Construir pol铆ticas p煤blicas para asegurar la seguridad alimentaria, que est谩 relacionado a las comunidades locales y a trav茅s de la agricultura regenerativa. Necesitamos un cambio en la relaci贸n de poder, porque si los recursos del Estado siguen yendo a  las transnacionales y los privados, solo vemos efectos devastadores para el ambiente, la salud y la marginalizaci贸n de nuestra sociedad. Hay que apoyar a estos modelos que son viables, aumentar las investigaciones, apoyar a los peque帽os productores y hacerlo de manera conjunta. Tenemos los l铆deres, tenemos las estrategias, necesitamos m谩s solidaridad para quitar poder a los grupos concentrados. Ya sabemos lo que hay que hacer, solo tenemos que insistir y encontrar los recursos. 

Descarg谩 el libro en su versi贸n en ingl茅s:https://rosalux-ba.org/wp-content/uploads/2021/09/Crash-Barriers_Brochure_web_20210824.pdf




Fuente: Agenciatierraviva.com.ar