June 22, 2021
De parte de SAS Madrid
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Se contagiaron trabajando contra la pandemia y ahora sufren las diversas secuelas de una enfermedad que casi nunca se reconoce como profesional: tan solo 14.000 de los 110.000 sanitarios contagiados constan como accidente laboral: “La gente ya no quiere saber nada del COVID y mucho menos de tus miserias”.

Llevan meses enfermos sin que les reconozcan como tal. La lista de s铆ntomas del COVID persistente o long-covid es tan amplia, que los diagn贸sticos var铆an de una persona a otra y de un m茅dico de cabecera a otro. Fatiga, dolor muscular, p茅rdida de memoria, dislexia, tos o subidas abruptas de miop铆a. Quienes lo sufren rechazan calificarlo como secuelas, porque eso significa que la patolog铆a ha terminado, y ellos siguen igual de enfermos o peor que cuando contrajeron el coronavirus. Adem谩s, son muchos los sanitarios o trabajadores de la salud que siguen luchando contra un virus que ellos mismos sufren y sin que figure como enfermedad profesional.

Es la lucha de algunos colectivos y sindicatos como CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios), que acaban de conseguir que una sentencia reconozca como enfermedad profesional a un auxiliar administrativo que se contagi贸 en el centro de salud donde trabajaba y al que le han quedado secuelas respiratorias. Seg煤n la Estad铆stica de Accidentes de Trabajo, solo 26 muertes y 14.358 de los 110.000 contagios entre el personal sanitario constan como consecuencias laborales. Es decir, un 10% del total.

“A la mayor铆a no les reconocen el contagio como enfermedad profesional, sino com煤n; y a quienes s铆, no les incluyen las secuelas o el long-covid”, dice Encarna Abascal, secretaria de Prevenci贸n de Riesgos Laborales en CSIF. Luego est谩 la propia discriminaci贸n dentro de los centros sanitarios. Hace unas semanas, este medio se hac铆a eco del caso de Mar铆a Barrag谩n, limpiadora del Hospital Can Ruti, con COVID persistente y a quien la baja por enfermedad larga solo le cubre el 75% del sueldo, a diferencia de a m茅dicos y enfermeras. “Quiz谩 no hayan atendido a enfermos ni hayan puesto un respirador, pero han estado limpi谩ndolo todo y exponi茅ndose al virus al 300%”, reivindica Abascal. E incluso cuando la prestaci贸n no supone un problema, a veces se da un fen贸meno mucho m谩s dif铆cil de controlar: los comentarios, las trabas y la estigmatizaci贸n.

Ese es el caso de Mabel, enfermera de 29 a帽os en Castilla y Le贸n. Contrajo la COVID a finales de enero y estuvo 20 d铆as aislada con un cuadro bastante grave debido a que padece asma. Un poco antes, justo despu茅s de la primera ola, estuvo otro tiempo de baja con fuertes migra帽as. “Siempre te presionan”, explica en conversaci贸n con este diario. “A m铆 me llam贸 un supervisor para preguntarme si no me iba a incorporar y me ech贸 en cara que mis compa帽eras estuviesen cubriendo mis horas”. Mabel pidi贸 el alta voluntaria, no solo por el apremio de su jefe, sino por la pasi贸n que siente hacia su trabajo. “Mi profesi贸n es lo mejor que me ha pasado, pero el primer d铆a entend铆 que no deb铆a haberme incorporado: estaba muy cansada, me fatigaba con nada y me ahogaba todo el rato”, explica la joven. 

M谩s tarde le dijeron que se deb铆a a una agudizaci贸n del asma a causa de la COVID persistente, pero en ning煤n momento se lo han reconocido como enfermedad profesional. “Tampoco salud laboral se ha implicado demasiado ni nos han hecho seguimiento. A otras compa帽eras les han llegado a dar el alta diciendo que era ansiedad”, explica. “Despu茅s de conseguir que les hicieran un TAC, vieron que ten铆an neumon铆a o trombos, y que eso era lo que les dol铆a o les imped铆a respirar”, se lamenta. 

El estigma psicol贸gico, seg煤n relatan las asociaciones de long-covid, es bastante com煤n. “Te hacen sentir como una paciente psiqui谩trica”, revela Victoria Moreno, de 46 a帽os y auxiliar de enfermer铆a. “No se nos reconoce que estamos enfermos, sino que estamos somatizando ahora el shock de la pandemia”, dice. Ella se contagi贸 el 5 de marzo en el Hospital Gregorio Mara帽贸n, en Madrid, antes de que se declarase la crisis sanitaria. Estuvo un mes aislada, volvi贸 a trabajar, y al mes y medio tuvo que confinarse de nuevo porque segu铆a dando positivo en las PCR. Desde entonces, Victoria ha perdido sensibilidad en la parte derecha del cuerpo, sufre lagunas, parestesia, p茅rdida de dicci贸n, subidas de colesterol, dolor articular y muscular, y menopausia precoz. 

“Al principio no se sab铆a lo que era la COVID persistente”, relata esta auxiliar de enfermer铆a. Antes de la pandemia, ella trabajaba en la UVI, pero el long-covid le ha obligado a adaptar su puesto y ahora forma parte del equipo de vacunaci贸n. Se considera afortunada porque muchas de sus compa帽eras no han conseguido bajas o cambios porque “dependemos de lo que opine un m茅dico de cabecera”.

“Yo he tenido suerte porque me ha permitido desconectar del paciente”. Moreno se refiere a las secuelas neuronales que le ha provocado la COVID persistente y que le pueden afectar en el trato interpersonal: “Hay veces que s茅 lo que quiero decir pero no lo puedo expresar, o que no entiendo lo que he escrito con mi propia letra”. Estos s铆ntomas son los que le han permitido que salud laboral acepte su petici贸n de cambio de puesto tras el diagn贸stico de un psiquiatra. “El problema es que no consta como consecuencia del virus al que nos enfrentamos en el hospital, sino como una patolog铆a brotada de la nada”, lamenta. 

Tambi茅n Salvador Espinosa, m茅dico del SUMMA de Madrid que pas贸 46 d铆as en la UCI, ha tenido que abandonar su carrera en urgencias por las secuelas del virus. Como explic贸 a este diario con un hilo de voz, no est谩 preparado “para subir corriendo cinco pisos con una mochila en la espalda”. En su hospital le permitieron incorporarse a un puesto m谩s tranquilo, “casi de oficinista”, aunque a sus 58 a帽os no lo hubiese querido as铆. Encarna Abascal, de CSIF, cree que la problem谩tica de afrontar los cambios de puestos o las bajas por COVID persistente es lo que hace que no existan n煤meros oficiales de esta patolog铆a en Espa帽a: “No interesa porque son p茅rdidas de personal e indemnizaciones”.

En Reino Unido, por ejemplo, el Gobierno ha contabilizado que 122.000 miembros del personal del NHS, el servicio de sanidad p煤blico, sufren long-covid y 30.000 bajas laborales por esta causa. Un “desaf铆o” que asumen los gerentes sanitarios y que reconocen que podr铆a agravarse en los pr贸ximos meses. “En Espa帽a va a ocurrir lo mismo: las unidades de cr铆ticos siguen a pleno rendimiento, pero una vez paren y volvamos a la normalidad, les va a pasar factura”, prev茅 Victoria Moreno, la auxiliar de enfermer铆a del Gregorio Mara帽贸n.

Otra dificultad a帽adida a la que se enfrentan estos profesionales es la de costearse ciertos tratamientos para paliar los s铆ntomas. “Necesito ir al fisioterapeuta para realizarme sesiones de punci贸n seca y poder caminar, o he tenido que cambiarme dos veces de gafas en seis meses porque me ha subido la miop铆a, y todo lo tengo que pagar de mi bolsillo”, critica Moreno. Tambi茅n le ocurre a Sof铆a Laguarta, fisioterapeuta y profesora de universidad. Despu茅s del COVID, ahora solo puede dedicarse a lo segundo. 

“Yo ahora no podr铆a ni tratar pacientes ni aguantar dos horas de pie dando clase”, cuenta. Sus s铆ntomas m谩s acusados son fatiga, taquicardias, la saturaci贸n baja y el dolor tor谩cico persistente. Se contagi贸 tambi茅n a comienzos de la pandemia y no recibi贸 su primera consulta hasta el 25 de mayo. En ese momento, pidi贸 un fisioterapeuta para tratar los dolores musculares y articulares, algo que todav铆a no ha conseguido y que se tiene que costear ella misma. “Tuve muy mala atenci贸n, l贸gicamente, porque la gente se estaba muriendo a centenares”, defiende. “Sin Atenci贸n Primaria estar铆amos a煤n peor de lo que estamos”. Ni Sof铆a ni otras personas de su edad (44 a帽os) fueron hospitalizadas entonces, pero despu茅s han comprobado que tienen los mismos da帽os internos que alguien que estuvo en cama.

Por eso, CSIF y otras asociaciones como la Sociedad Espa帽ola de M茅dicos Generales y de Familia exigen que se les asegure una vigilancia de la salud peri贸dica. Y no solo por las secuelas f铆sicas, sino tambi茅n por las psicol贸gicas. “Est谩 claro que los sanitarios han estado expuestos a un riesgo elevado y necesitan reconocimiento m茅dico: la parte f铆sica tiene su tiempo de recuperaci贸n, pero las heridas emocionales no se curan solas”, justifica Abascal. 

“El long-covid significa no volver a tu vida normal a ning煤n nivel: ni profesional, ni de ocio, ni a las tareas dom茅sticas. Yo era muy deportista y ahora lo 煤nico que me acepta el cuerpo es andar”, cuenta Sof铆a Laguarta. La fisioterapeuta reconoce que no ha necesitado apoyo psicol贸gico, pero entiende que mucha gente deba tenerlo porque “es un proceso dur铆simo y lo m谩s dif铆cil que me ha pasado con diferencia”.

Darlyn Mej铆a, que trabaja en una residencia de ancianos, tambi茅n sufre COVID persistente a sus 26 a帽os. Ella se ha contagiado dos veces, pero los s铆ntomas los arrastra desde la primera. “Perd铆 el gusto y el olfato y me cansaba con todo, hasta con darme una ducha”, explica. En su caso se considera afortunada porque ha tenido total libertad y comprensi贸n a la hora de tomarse una baja. Sin embargo, despu茅s de tantos meses se identifica con el s铆ndrome del burn-out o de la quemaz贸n que sufren algunos sanitarios. 

“No creo que en Espa帽a sepamos las secuelas que deja la COVID-19. Los aplausos han sido un m茅todo muy hip贸crita porque cuando se pide apoyo a los profesionales, como ahora, no aplaude nadie”, replica la joven. “Nuestro sentimiento de responsabilidad se multiplica por mil por la profesi贸n que hemos elegido”, dice. Victoria Moreno describe un hartazgo muy similar, sobre todo ante la incomprensi贸n de su enfermedad: “Parece que por vocaci贸n tenemos que dedicarnos en cuerpo y alma al paciente, pero esta ha sido mi recompensa”. 

“Lo primero que hay que hacer es tratar bien al profesional o va a haber una migraci贸n fuera de esta profesi贸n brutal”. Respecto al long-covid, las profesionales que lo padecen saben que les espera una lucha larga y cansada: “La gente ya no quiere saber nada del coronavirus y mucho menos escuchar tus miserias”, dice Mabel, la enfermera de Le贸n. “Solo quieren que les cures y que est茅s siempre a la altura”.

Enlace relacionado ElDiario.es 20/06/2021.




Fuente: Sasmadrid.org