April 8, 2021
De parte de Nodo50
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Hay veces que las decisiones se tienen que tomar en las distancias cortas, cuando la sangre bulle y la seguridad del Estado intenta cumplir con su funci贸n, aunque siempre la cumplan con los mismos. El mitin convocado por Vox en la plaza Roja de Vallecas, hist贸rico barrio obrero de la capital, ha terminado con cargas y carreras por las calles y jardines adyacentes.

El vecindario all铆 reunido multiplicaba por cuatro los simpatizantes ultraderechistas, llegando al millar de personas. No han parado de proferir c谩nticos antifascistas y de intentar responder, f茅rreo cord贸n policial mediante, ante las constantes provocaciones de los partidarios de Vox.

El acto, permitido por el PSOE mediante la Delegaci贸n del Gobierno en Madrid, ha comenzado con identificaciones a aquellas personas sospechosas de no ser partidarias de Vox. Los que llevaban bandera de Espa帽a, ya sea en la mu帽eca, mascarilla, funda de m贸vil, reloj o gorra, s铆 que pod铆an pasar sin identificaci贸n previa.

Santiago Abascal ha reventado su propio acto al encararse con los vecinos congregados, momento en el que se han producido las primeras cargas como desencadenantes de los disturbios posteriores.

Las 18h era la hora se帽alada. Una convocatoria an贸nima llamaba a echar a la extrema derecha del barrio. Poco despu茅s, a las 19:30, deber铆a haber empezado el mitin en la misma plaza Roja donde dos horas despu茅s se dar铆an las 煤ltimas detenciones de los j贸venes que quer铆an boicotear el acto de Vox.

Cada minuto que pasaba vecinos de Vallecas se acercaban a dicha plaza mientras algunos operarios montaban un peque帽o escenario donde se ubicar铆a el atril. Cake Minuesa calde贸 los 谩nimos con su presencia y tuvo que ser escoltado y defendido por la Polic铆a Nacional. Una vecina aplaud铆a desde su ventana, en la que colgaba una pancarta en la que la 鈥淥鈥 de Vox estaba dibujada con una mierda, y esa ha sido la 煤nica bandera que ha lucido impert茅rrita durante toda la tarde en el lugar.

Los simpatizantes de Vox luc铆an sus rojigualdas orgullosos y provocativos ante los antifascistas vallecanos, quienes con gestos les invitaban que se aproximaran. El cord贸n policial era esa frontera que separaba la chuler铆a del centro de la plaza con la rabia de la periferia. Geograf铆a pol铆tica, al fin y al cabo.

Unos avanzaban y otros retroced铆an al son de cascotes y porrazos hasta que los j贸venes antifascistas se empezaron a dispersar por la plaza

Todo eso pas贸 a segundo plano cuando el l铆der de la formaci贸n de extrema derecha se aproxim贸, superando sin ning煤n tipo de problema el cord贸n policial, a los all铆 congregados. Esta vez no bast贸 con mantenerles firme la mirada a los fascistas para que se fueran. Y el polvor铆n estall贸: los antidisturbios cargaron contra los j贸venes que despu茅s responder铆an con el lanzamiento de piedras, envases y huevos a los agentes.

Poco antes de las 20:00 horas los jardines se convirtieron en el lugar indicado para que los agentes de la Polic铆a Nacional cargaran sin ning煤n tipo de discreci贸n. Tal es as铆 que varios periodistas hemos resultado heridos mientras trabaj谩bamos cubriendo la movilizaci贸n. Sirvan estas l铆neas para mandar ese apoyo honesto que tan solo pueden sentir como tal los comunicadores que cuidan la profesi贸n.

El mitin ya hab铆a comenzado, pero el discurso no estaba en el atril. Los antidisturbios se afanaban escudo y porra en mano de las arremetidas de las decenas de j贸venes que segu铆an respondiendo a aquellas primeras cargas provocadas por Santiago Abascal. La distancia era m谩s corta que nunca. Unos avanzaban y otros retroced铆an al son de cascotes y porrazos hasta que los j贸venes antifascistas se empezaron a dispersar por la plaza. Y si en alg煤n momento la sangre bulle es cuando llegan las detenciones.

La primera: una menor que andaba camino del furg贸n policial gritando que le hac铆an da帽o en la mu帽eca y que era menor. Los 煤ltimos: pasadas las 21:30 horas, en las inmediaciones y ya de noche, cuando nadie quedaba por los alrededores. Ferm铆n Grodira, el periodista que ha documentado esta escena, tambi茅n ha sido objeto de golpes por parte de un agente antidisturbios, el mismo que despu茅s se ha negado a facilitarle el n煤mero de placa. Entre medias todo el calor de un barrio encendido que momentos antes coreaba 鈥渘o pasar谩n鈥.

Mientras las decenas de j贸venes que han participado en los disturbios corr铆an plaza abajo, el atril de Vox soportaba las pisadas de aquellos que no planean volver a Vallecas por un tiempo. Comandados por Santiago Abascal, las arengas contra el comunismo y el Gobierno bolivariano de Pedro S谩nchez han sido repetidas por Macarena Olona, Javier Ortega Smith y Roc铆a Monasterio, esta 煤ltima candidata en las pr贸ximas elecciones del 4 de mayo en la Comunidad de Madrid. Por unos momentos han podido tener la impresi贸n de que la plaza, la calle, era suya, pero realmente estaban de espaldas a la realidad vallecana.

Y ha sido a sus espaldas donde cada uno ha jugado sus cartas. Vox, que ya hab铆a ense帽ado las suyas desde el momento de la convocatoria, frente a los antifascistas, quienes sab铆an que el 谩rbitro solo iba a mirar sus jugadas. La baraja estaba rota y las reglas escritas desde hace mucho tiempo. Dos detenciones, como m铆nimo, han sido el resultado de la primera provocaci贸n de Santiago Abascal como consecuencia de la pitada que acallaba la voz que escup铆a la megafon铆a, lo que trajo un problema al l铆der de Vox: nadie le escuchaba.




Fuente: Elsaltodiario.com