February 12, 2022
De parte de El Topo
24 puntos de vista

La pasada Navidad, en Sevilla, son贸 m谩s el bel茅n er贸tico de una pasteler铆a del centro, que el 谩rbol m谩s grande de luces led de Europa, en la tambi茅n c茅ntrica plaza de San Francisco. La Fundaci贸n Espa帽ola de Abogados Cristianos lo ha vuelto a hacer y, junto a Vox, ha denunciado la composici贸n festivo er贸tica por considerarla, como no, 芦ofensiva禄 .

Una vez m谩s, el juzgado participa de este sentimiento ofendido, a la par que medi谩tico. En este caso, los juzgados de Instrucci贸n n煤mero 15 y n煤mero 20 de la capital abrieron diligencias previas contra el bel茅n armado de penes y vulvas, para investigar si supone un delito contra los sentimientos religiosos. Para rematar, ambas investigaciones van unidas.

La pasteler铆a en cuesti贸n, que se llama La Verguer铆a, es de hecho una pasteler铆a er贸tica, es decir, elabora y vende lo que suele elaborar y vender una pasteler铆a, pero con formas er贸ticas. Y las formas er贸ticas m谩s famosas del mundo mundial son las vulvas y los penes. Las vulvas, y no como salen una y otra vez en los medios de comunicaci贸n, en las denuncias y en los autos, las vaginas o los 贸rganos sexuales鈥 vaya eufemismo. Porque las mujeres tenemos las dos cosas: vaginas y vulvas. S铆, ese desaparecido elemento del placer femenino que, justo es decirlo, no encontramos por ning煤n sitio en las ilustraciones m茅dicas y cient铆ficas del propio cuerpo humano de las mujeres. Les daremos pistas: es peque帽o, rosado y suave, pero no es Platero.

En el escaparate de la pasteler铆a penes y vulvas de pan o de boller铆a, sal铆an morenos y morenas, tostaditos y ataviados como la virgen Mar铆a, Jos茅 y el ni帽o Jes煤s, con ojitos y bocas pintadas. El resultado, con dos peluches que suponemos quer铆an representar a la mula y el buey, pero que no hemos podido identificar bien, todo hay que decirlo, y unas cuantas velas, es m谩s bien cutrecillo y gracioso.

As铆 que, una vez m谩s, constatamos que esta gente ofendida no tiene sentido del humor. Ninguno, vamos. Es realmente rid铆culo, despu茅s de contemplar el bel茅n, que pudiera resultar ofensivo, vejatorio y contrario al respeto y la convivencia, donde todo est谩 permitido. Pero hay gente para todo, claro. Que nosotras sepamos, el bel茅n entero tiene sexo, no son 谩ngeles. Al final va a ser que a mucha gente no le gusta el sexo. Y lo que es peor, no sabe lo que es una vulva, donde se aloja la llavecita de nuestro placer. Y ya puestas, 驴se imaginan la que se hubiera montado si alguien se los hubiera comido? Un aut茅ntica transmutaci贸n del pan y el vino. Porque no nos consta, tampoco, que los hayan retirado del escaparate, ni que no hayan hecho r茅plicas. Qu茅 pesadilla para los creyentes, por dios.

Saliendo de la calle Cuna, en pleno centro, donde las luces de Navidad son m谩s grandes, m谩s bonitas y muchas m谩s, donde va a parar, que todo el resto de calles juntas, y donde todo est谩 limpio y a punto para el turismo, y hay 谩rboles de verdad y no esqueletos o troncos cercenados, llegamos a los barrios porque Sevilla son sus barrios, o eso dicen. No sabemos lo que les pasa a ustedes, pero nosotras nos deprimimos un poco al llegar a los nuestros, uno m谩s perif茅rico que el otro, pero vamos, se nota que son eso, barrios que no son el centro de nuestra, por otro lado estupenda, ciudad, que ella como ente as铆 en plan abstracto, vamos a seguir siendo justas, no tiene la gran culpa. El caso es que se nota tela que nos echan del para铆so navide帽o cuando dejamos el centro, para qu茅 les vamos a mentir. Volvemos a esas calles no tan limpias, no tan de escaparate, y por supuesto muy poco adornadas para estas fiestas. No ya este a帽o, es que la Navidad en los barrios no es alegre por la iluminaci贸n precisamente. Haber, hay poca, peque帽a y fea. Es que los comerciantes son menos y no tan ricos, dir谩n. Es que la luz est谩 m谩s cara que nunca. A ver, que conste que si hay que elegir entre pagar la luz del alumbrado p煤blico y que ese dinerito se destinara a otros menesteres m谩s imprescindibles, nuestra elecci贸n estar铆a clara. Pero es que eso no va a ser, y los de siempre, el centro, se llevan lo mejor. Ramalazo de clase, se llama.

Por cierto, hablando de la luz, poco se habla de los apagones, no en el momentazo navide帽o, sino durante todo el a帽o y de forma frecuente, en los barrios que tambi茅n son Sevilla. Nos lo cuenta la vecindad de Torreblanca, San Jer贸nimo, Padre P铆o, Pol铆gono Sur, Palmete. Pero si hasta a veces afecta (un poco) al centro, a Triana y Los Remedios. Ya saben, exigirles a las grandes empresas que cumplan con sus contratos les cuesta a nuestras instituciones. Es llegar a la pol铆tica y ya no ves las menudencias cotidianas de la inmensa mayor铆a, ya sea trabajar, comer, o pasar fr铆o. Lo dicho, menudencias de gente normalita que al final lo que quiere es ir a pasear al centro, bien abrigados, hacerse selfies para que se vea el 谩rbol de luces led m谩s grande de Europa y contemplar hacia arriba ese perfecto alumbrado, envidi谩ndolo y admir谩ndolo a partes iguales, porque qu茅 m谩s quisieran tener algo as铆 en su barrio. Si lo sabr谩n ellos.

Pasen y vean, si pueden porque no cabe un alfiler, y ya estamos de nuevo en el centro de la ciudad, no hay manera de escapar del c铆rculo, qu茅 viciosillo es. Colas y m谩s colas de familias enteras esperando a ver un bel茅n. Pero no el de boller铆a, el de penes y vulvas, por favor, que hay ni帽os y ni帽as delante y eso no puede ser. Ellos no tienen sexo, como los 谩ngeles, ya habr谩 tiempo. Qui茅n sabe, por el camino que vamos, cuando crezcan seguir谩n sin tener sexo, lo mismo el mundo entero se hace trasnhumanista, mira por d贸nde van a tener raz贸n los ofendiditos, van a conseguir que no haya sexo ninguno, qu茅 ordinariez. Qu茅 va a ser entonces de estos creyentes, cuando ya no puedan armar denuncias contra el uso de co帽os insumisos, o de vulvas v铆rgenes, con su t煤nica azul y todo. Nos tienen fijaci贸n, est谩 claro. En fin, nadie sabe qu茅 pasar谩 con las navidades del futuro en esta ciudad otrora ensimismada y a la que todo quisqui le echaba en cara su especificidad pero que est谩 mutando, como todas, en un escaparate de pl谩stico donde ya no caben los vecinos y vecinas. Mientras tanto, estas navidades han sido m谩s er贸ticas de lo que a algunos les gustar铆a.




Fuente: Eltopo.org