January 12, 2022
De parte de SAS Madrid
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Desde hace dos meses las comunidades buscan a los vacunados con Janssen para ponerles una dosis de refuerzo. El trabajo no est谩 siendo sencillo, puesto que la f贸rmula de Johnson & Johnson, concebida como una vacuna monodosis, se utiliz贸 para grupos heterog茅neos de personas que, por alguna circunstancia, pudieran tener mayores dificultades de acceso al sistema sanitario, como pod铆a ser el caso de temporeros o personas sin hogar. Por un lado, pudo recibir Janssen poblaci贸n general mayor de 40 a帽os. Por otro, al tratarse de una inyecci贸n de una sola dosis, tambi茅n se ofreci贸 a colectivos vulnerables como migrantes sin regularizar, personas en situaci贸n de calle, pacientes psiqui谩tricos o internos de prisiones. La variedad de perfiles y de edades de las personas que recibieron este f谩rmaco es uno de los principales obst谩culos de la estrategia de recuerdo de Janssen.

Por el momento, seg煤n los datos diarios de vacunaci贸n ofrecidos por el Ministerio de Sanidad, tan solo el 65,1% de las personas que se vacunaron con Janssen tienen puesta su dosis de recuerdo. El retraso se debe “al perfil de las personas que se vacunaron con esa vacuna”, explica Inmaculada Cuesta, componente del grupo de trabajo de la Estrategia de Vacunaci贸n frente a la COVID-19 y secretaria de la Asociaci贸n Nacional de Enfermer铆a y Vacunas (ANENVAC). “En la mayor铆a de las comunidades aut贸nomas, se utiliz贸 para personas que ten铆an dificultades de acceso bien por temas laborales, como temporeros, o para migrantes”, a帽ade la experta.

“El perfil de la gente a la que se vacun贸 con Janssen de alguna manera favorece a que ahora no tengan prisa, entre comillas, para recibir la dosis de recuerdo porque siguen teniendo dificultad de acceso cuando se trata de migrantes, transe煤ntes o personas que duermen en la calle”, reconoce la vacun贸loga. A esta circunstancia se suma, contin煤a Cuesta, el caso de las personas m谩s j贸venes que pudieron recibirla (esto es poblaci贸n general mayor de 40 a帽os) y que no tienen la misma percepci贸n de riesgo que personas vulnerables o m谩s mayores. “Aqu铆 en Arag贸n se utiliz贸 para personas indigentes o que viv铆an en la calle”, resume.

La dosis de Janssen se puso, sobre todo, a personas de entre 40 y 50 a帽os, comenta la experta y, seg煤n los datos de Sanidad, el n煤mero que ya se ha puesto la dosis extra cae en los tramos de edad m谩s bajos. As铆, se puede observar que la tasa aumenta a medida que aumenta la edad. Entre los mayores de 70 a帽os, un 89,3% de las personas ya cuenta con el pinchazo de refuerzo. El porcentaje disminuye hasta el 85,9% para los mayores de 60 a帽os. Entre los mayores de 50 solo son el 71,4% de los casos y, finalmente, entre los mayores de 40 煤nicamente han acudido a por la segunda inyecci贸n el 58,5%.

脫micron, otra demora para las dosis extra

脫micron, explica Cuesta, tambi茅n ha podido suponer un nuevo obst谩culo para el ritmo de esta etapa de la vacunaci贸n. “Con la cantidad de contagios que estamos teniendo… al menos se recomienda esperar cuatro semanas despu茅s de haber tenido la enfermedad, eso tambi茅n contribuye a que vaya a ralent铆”.

Que la comunidades hagan llamamiento “es fundamental”, dice la experta. “A la hora de establecer criterios para hacer un llamamiento para las dosis de refuerzo, primero van los m谩s vulnerables, los m谩s mayores; despu茅s se fue bajando la edad; luego un grupo prioritario eran las personas vacunadas con AstraZeneca, con pauta hom贸loga y, finalmente, las personas vacunadas con Janssen”, clasifica Cuesta.

En total, en Espa帽a recibieron Janssen 1,97 millones de personas mayores de 40 a帽os y, hasta la fecha, han recibido la segunda dosis cerca de 1,3 millones. 驴Qui茅n falta por vacunarse con el refuerzo de Johnson & Johnson? 驴Ha fallado esta estrategia?

El epidemi贸logo Mario Font谩n no cree que la estrategia haya errado. “Era muy dif铆cil vaticinar en ese momento, porque los datos en los ensayos cl铆nicos y de efectividad eran muy buenos, decir que dentro de tantos meses 铆bamos a tener una variante que a lo mejor cambiaba un poco el escenario de las vacunas, sobre todo frente a la infecci贸n y no frente a la enfermedad grave”, argumenta. Para Font谩n, la decisi贸n se tom贸 “en un determinado momento, con la disponibilidad de vacunas que hab铆a y teniendo en cuenta que estos colectivos pod铆an tener mayores problemas de acceso sanitario”.

“Si hubi茅ramos dispuesto en ese momento de todas las vacunas del mundo y dise帽ado estrategias que se focalizaran en captar a estas personas en el corto y medio plazo pues a lo mejor tambi茅n hubiera sido una buena estrategia”, a帽ade.

Migrantes, marineros, cooperantes

Las comunidades que van a la cola de esta tarea son Andaluc铆a, que solo ha logrado inyectar esta segunda dosis al 48,9% de su poblaci贸n; Baleares, que tiene una cifra similar y Catalunya, que ha superado este martes el 50%. Asturias, Galicia, Navarra, Cantabria, La Rioja, Extremadura y Castilla y Le贸n superan el 80%.

Desde la Consejer铆a de Salud y Familias andaluza, explican que la vacuna Janssen “no se administr贸 para la poblaci贸n general y se reserv贸 para casos especiales, como personas sin hogar, migrantes o estudiantes de erasmus andaluces que se iban al extranjero”. Para esta segunda vacuna, indican, se han hecho “varios llamamientos p煤blicos”, aunque no se tiene previsto realizar una campa帽a espec铆fica.

En Baleares, sostienen desde el Govern, Janssen se utiliz贸 en gran parte “para vacunar a aquella poblaci贸n en la que hab铆a dificultad para asegurar que se pudiera poner una segunda dosis, entre la cual se encontraban marineros, cooperantes y otras personas dif铆ciles de localizar”. Seg煤n explican, el retraso en la vacunaci贸n de recuerdo puede achacarse tambi茅n a que “parte de la poblaci贸n diana tiene COVID-19 y no se puede vacunar, y a que otra parte ha rechazado esa dosis de refuerzo”.

En el caso de Catalunya, la secretaria de Salud P煤blica, Carmen Cabezas, ha explicado que fueron de los que m谩s usaron Janssen porque la comunidad “tiene un tipo de industria de trabajos que a veces necesitan personas que viene de forma temporal” y era m谩s dif铆cil que se pusieran dos dosis.

“Entre nuestros usuarios no hay problema”, explica Gonzalo Caro, coordinador de Relaciones Institucionales de Hogar S铆. Su organizaci贸n trabaja con un modelo que se basa en vivienda y eso hace que las personas que participan est茅n “muy conectadas con los mismos servicios p煤blicos que el resto de la ciudadan铆a”. “Pero s铆 que es verdad que hay muchas personas en situaci贸n de sinhogarismo, alrededor de un 20%, que no tienen tarjeta sanitaria”, critica.

En un primer momento, la monodosis de Janssen supuso una gran ventaja en la carrera hacia la inmunizaci贸n en un contexto de escasez de vacunas y de urgencia. Ahora, se necesita una dosis de recuerdo. “La explicaci贸n cient铆fica para el caso de las personas que recibieron la vacuna de Janssen es que, a la vista de los estudios de efectividad, es decir, de c贸mo se ha comportado la vacuna en el mundo real, la protecci贸n se ha ido perdiendo”, responde Cuesta, que a帽ade que estas personas podr铆an estar “m谩s desprotegidas que otras personas que no recibieron dicha vacuna”.

La edad de la persona y el tiempo que haya pasado desde que recibi贸 la primera dosis de Janssen ser铆an los dos factores a tener en cuenta a la hora de valorar las posibles consecuencias de no inyectarse una dosis de recuerdo, se帽ala el epidemi贸logo Mario Font谩n. En todo caso, el cient铆fico asegura que, una vez que una persona ya tiene una vacuna, aunque parece que esto ha cambiado algo con respecto a las anteriores variantes, “cierto grado de protecci贸n parece que se mantendr铆a”. Las dosis de refuerzo para la poblaci贸n general “parece que est谩 viniendo muy bien” ante la irrupci贸n de 贸micron, a帽ade Font谩n, sobre todo, “para la enfermedad m谩s leve”. Para la enfermedad m谩s grave, comenta, “todav铆a faltan m谩s datos”.

Enlace relacionado ElDiario.es (11/01/2022).




Fuente: Sasmadrid.org