September 24, 2021
De parte de SAS Madrid
287 puntos de vista


Prep谩rense los padrinos de la ultraderecha para cualquier cosa. Que Ana Rosa no descarte tener que se帽alar a los menores inmigrantes de Canarias como los autores de la erupci贸n del volc谩n. Ser avalista de la indecencia es lo que tiene.

Sale caro mantener a Vox. No me refiero, que tambi茅n, a los buenos miles de eurazos mensuales que nos cuesta cada uno de los 52 diputados ultras en el Congreso, dedicados a volcar todo su talento en el tradicional arte del insulto o, los m谩s trabajadores, en llamar una y otra vez presidente en masculino a la presidenta mujer de la C谩mara. Con tal de dejar claro que a ellos el g茅nero no les importa, lo que haga falta. Sale caro mantener a Vox y no me refiero tampoco, que tambi茅n, al desgaste institucional que supone tener en los organismos a tipos dedicados a montar el pollo 鈥搊 谩guila de San Juan, si se sienten m谩s c贸modos鈥. Interrumpiendo sesiones, salt谩ndose el reglamento, neg谩ndose a abandonar la c谩mara cuando son llamados al orden o enfrent谩ndose a periodistas por los pasillos del hemiciclo cuando descubren que hay vida m谩s all谩 de Ok Diario. Todo esto sale caro, pero hay a quien Vox le cuesta a煤n m谩s.

Mantener a Vox empieza a ser un capricho caro para sus avalistas. Aquellos que, hasta hoy, han pagado encantados la hipoteca ultra para que sus discursos de odio vivan entre las opciones democr谩ticas como una m谩s. Empezamos a verlo. Hace unos d铆as, el l铆der del partido se paseaba por los micr贸fonos de Jim茅nez Losantos 鈥揷audillo de las ondas por la gracia de Dios鈥 y era preguntado por la vacuna. No voy a decir si me he vacunado o no, respond铆a Abascal acogi茅ndose a su libertad individual y esperando una caricia en la espalda del mecenas. El periodista, quiz谩 por estar en esa edad en la que a uno le interesa que el virus est茅 controlado, le afe贸 sin embargo que sembrase dudas sobre la vacuna en medio de una crisis sanitaria. Poco emp谩tico Losantos, que deber铆a entender que su apadrinado no puede permitirse prescindir a estas alturas del juego de poner en riesgo el voto de antivacunas, terraplanistas, te贸ricos del microchip de Bill Gates o de que la vecina del quinto trabaja para la KGB.

Carlos Herrera, otro tit谩n de las ondas y avalista de cabecera de Vox, no ha tenido m谩s remedio esta misma semana que hacer frente al pago de una nueva car铆sima letra ultra. Tras la manifestaci贸n neonazi de Chueca, Abascal declar贸 solemne, como s贸lo quienes conocen La Verdad pueden solemnizar, que detr谩s de aquellos brazos alzados repitiendo los mismos esl贸ganes hom贸fobos y racistas que aparecen en el programa de Vox, estaban las cloacas del PSOE y Podemos. Y all谩 que se fue de cabeza Don Carlos asegurando, ante sus dos millones y medio de oyentes, que aquellas cabezas rapadas muy probablemente militasen en el C铆rculo Skin Head de Podemos o en la Agrupaci贸n Socialista de Pinto. La hipoteca ultra cada d铆a es m谩s alta y puede hacer que a uno le acaben embargando la dignidad.

La batalla cultural de la ultraderecha, ese ejercicio 24/7 consistente en llamar dictadura progre a dar los buenos d铆as y libertad a tirar la basura en mitad de la acera si, como librepensador, uno lo considera oportuno, no tiene l铆mite. Ser avalista de Vox acaba siendo una ruina intelectual a la larga. La propia din谩mica ultra marca la subida del precio constante a su aval: cada frikada, bulo y manipulaci贸n debe ser mayor que la anterior para alimentar la estrategia que consiste en colar el esperpento, cada d铆a m谩s grande, en medio del debate. Prep谩rense los padrinos de la ultraderecha para cualquier cosa. Que Ana Rosa no descarte tener que se帽alar en los pr贸ximos d铆as a los menores inmigrantes de Canarias como los autores de la erupci贸n del volc谩n. Ser avalista de la indecencia es lo que tiene.

AUTOR: Gerardo Tec茅.

Enlace relacionado Ctxt.es 23/09/2021.




Fuente: Sasmadrid.org