June 29, 2022
De parte de ANRed
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Los cerros y el agua, bienes comunes amenazados por la megaminer铆a. | Foto: Marianela Gamboa.

El oeste de Catamarca sigue movilizado en rechazo al megaproyecto minero MARA, impulsado por el gobierno provincial y nacional. A pesar de las represiones y c谩rcel para asamble铆stas, se mantiene el acampe en Choya y las marchas de los s谩bados en la plaza de Andalgal谩. 芦No es no禄, reiteran vecinos y vecinas que priorizan el cuidado agua y la salud. Por Marianela Gamboa (Agencia Tierra Viva).


鈥溌ay que subir al Aconquija y paralizar las m谩quinas!鈥, dice don Ra煤l Barrionuevo en la plaza principal de Andalgal谩, en la caminata que se realiza los s谩bados en rechazo a la megaminer铆a. Hace dos meses que la Asamblea Aguas Claras del distrito de Choya (en Andalgal谩) sostiene un acampe a m谩s de 3000 metros de altura, cortando el paso a las m谩quinas y camionetas cargadas de combustible de la empresa MARA (Agua Rica-Alumbrera). El objetivo: evitar que siga con la exploraci贸n avanzada del proyecto minero que, denuncian, ya afecta la salud de todo un pueblo.

Esta lucha, como se帽alan integrantes de las asambleas El Algarrobo y Aguas Claras, tiene m谩s de dos d茅cadas. Se reactualiza y transforma constantemente, como lo hace el Estado y la empresa a manos de la empresa Yamana Gold, en sus intentos de avanzar con la explotaci贸n del yacimiento que a煤n no posee autorizaci贸n y que ni siquiera present贸 el informe de impacto ambiental.

Caminatas por la vida

Hace m谩s de once a帽os que se realiza una acci贸n inigualable a nivel latinoamericano y global: la 芦caminata por la vida禄, cada s谩bado desde la represi贸n del 15 de febrero de 2010. Caminata que sigue sosteniendo como consiga que Agua Rica-MARA no tiene licencia social en Andalgal谩, que los pueblos no quieren megaminer铆a.

En la previa de la Caminata 644 (del 4 de junio), vecinas y vecinos de Choya invitaron a la asamblea 鈥攕u espacio de encuentro鈥 para poder registrar sus voces y comunicar algunas de sus denuncias, entre ellas la violaci贸n de derechos humanos y derechos constitucionales a vivir en un ambiente sano. Tambi茅n hablaron del respeto a la autodeterminaci贸n de los pueblos, y del resonante 芦no es no禄, que los gobiernos nacional y provincial desoyen.

Al llegar a Aguas Claras lo primero que se reconoce es la callecita donde, en medio de la noche y la represi贸n del 3 de mayo, m谩s de siete efectivos varones de la polic铆a de Catamarca se llevaban detenida a Karina Orquera, que se defendi贸 gritando 鈥渢engo un escudo m谩s fuerte que el de ustedes鈥.

Foto: Marianela Gamboa.

Los grupos de choque liberaban el camino a las camionetas mineras hiriendo con palos y balas a m谩s de 20 vecinos (j贸venes, adultos y ancianos), de los cuales unos pocos se animaron a llegar al hospital para recibir la atenci贸n m茅dica. Esos vecinos y vecinas son los mismos que, posteriormente, recibieron citaciones de la Fiscal铆a.

Mientras se comparte la comida, vecinos y vecinas de distintas generaciones narran c贸mo viven la avanzada minera, la criminalizaci贸n y persecuci贸n judicial. Algunos integrantes de mayor edad no se cansan de decir que el tiempo es ahora, que van a luchar hasta las 煤ltimas consecuencias. Se escucha: 鈥淐omo los 谩rboles que mueren de pie, nosotros jam谩s moriremos de rodillas鈥.

Resistir y no rendirse es un cotidiano. Es parte de la vida del pueblo choyano que sabe muy bien que MARA-Agua Rica es una 芦sentencia de muerte禄 para las comunidades. Orgullosos comparten que all铆 arriba, en el campamento del 鈥済lobo鈥, la presencia de cuerpos es transgeneracional. 鈥淗ay chicos desde los 13 a帽os que est谩n en el cerro defendiendo nuestra agua鈥, explican.

Una joven relata que todav铆a hay vecinos heridos por las balas de goma, que tienen infecciones y dolores en las zonas golpeadas. Otras vecinas se帽alan que no denuncian porque, de hacerlo, luego las persiguen.

As铆 suceden las cosas en Andalgal谩. Las y los vecinos afirman que la complicidad Estado-empresas opera tambi茅n desde lugares peque帽os y comunes: trabajadores mineros directos o tercerizados que se prestan a realizar falsas denuncias, empleados estatales de un hospital que no atienden a los heridos y detenidos por ser 鈥渁ntimineros鈥, e incluso filtran sus datos a la Polic铆a y Fiscal铆a para luego inculparlos de alg煤n delito mientras ejercen su derecho a la protesta. Desde la Asamblea reiteran que exigen un ambiente sano, aguas claras para sus hijos e hijas, para los animales, para la tierra y para la vida de todo el pueblo choyano, para todos los pueblos que el Aconquija abraza.

En el pueblo de Choya viven unas 600 personas, de las cuales unas cinco o seis familias 鈥渘o est谩n en contra de la minera鈥, seg煤n relatan los vecinos de Aguas Claras. Choya se encuentra a doce kil贸metros del centro de Andalgal谩, sobre la ruta 47.

Foto: Marianela Gamboa.

Por el futuro de los ni帽os y ni帽as: el agua no se toca

La asamblea se re煤ne bajo hist贸ricos 谩rboles y en un m谩stil flamea la bandera argentina. Relatan sobre las ni帽as y ni帽os enfermos en marzo pasado, muchos con diarrea, v贸mitos y problemas estomacales por beber el agua que bajaba sucia del cerro, afectada por los derrumbes que provoc贸 MARA. En el hospital fueron atendidos pero no les quisieron dar certificados ni explicar por qu茅 ten铆an esos s铆ntomas. Sin embargo, la escuela 217 鈥淔ragata Libertad鈥 suspendi贸 las clases 鈥減or la falta de agua鈥 (los filtros que 鈥減otabilizan鈥 el agua se taparon por la cantidad de sedimento).

La denuncia lleg贸 al Concejo Deliberante de Andalgal谩, que pidi贸 informes al gobierno provincial, responsable de autorizar a MARA para operar en las m谩rgenes del r铆o Choya. Sin embargo, las respuestas son las de siempre: hablan de monitoreos y controles para nada objetivos, realizados por la empresa o por el mismo Ministerio de Miner铆a que 鈥攅s bien sabido en Catamarca鈥, tiene sus intereses puestos en que el proyecto minero avance.

La contaminaci贸n del agua fue uno de los motivos que impuls贸 a asamble铆stas a recorrer las vertientes. Los videos muestran la presencia de material sedimentario blanquecino y algunas piedras como la pirita (con un alto componente de azufre y hierro) en las vertientes de agua que bajan hacia el pueblo, provenientes de las remociones de las cornisas del cerro con maquinaria pesada.

Esta acci贸n implica un enorme desmonte y produce un talud que cae por las quebradas. Es decir: las acciones del proyecto MARA ya afecta al destruir zonas del cerro por donde antes 鈥攔elatan los vecinos鈥 se pod铆a andar a caballo para buscar la hacienda, y actualmente es imposible recorrer. Se afecta de forma contundente espacios claves para la retenci贸n del elemento por el cual lucha Andalgal谩: el agua.

Las aguas no conocen de fronteras estatales ni empresariales. El r铆o Choya y el r铆o Andalgal谩 son vecinos que comparten una divisoria de aguas com煤n, asociada a la cuenca del r铆o Minas, la misma que la propia empresa en sus informes reconoce ser谩 afectada. Desde la Asamblea resumen la situaci贸n con una vivencia concreta del lugar: 鈥淐ada d铆a m谩s gente de Andalgal谩 toma agua de bid贸n. Antes la gente de Choya tomaba agua de la acequia, era agua pura鈥.

Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/se-mantiene-el-acampe-en-choya-y-la-movilizacion-en-andalgala-contra-la-megamineria/





Fuente: Anred.org