April 10, 2021
De parte de SAS Madrid
378 puntos de vista


Resulta complicado para cualquier ciudadano acceder a una informaci贸n clara y solvente sobre un proceso que vive permanentes cambios.

– La politizaci贸n de todo lo referido a la pandemia a帽ade una gran confusi贸n medi谩tica y agita una controversia que no contribuye a tranquilizar a la poblaci贸n.

– La ciencia vive del conocimiento que aporta la investigaci贸n en constante evoluci贸n, mientras la comunicaci贸n pol铆tica traslada respuestas inmediatas y urgentes.

Es dif铆cil encontrar un asunto de mayor trascendencia en la actualidad que el proceso de vacunaci贸n. Tras m谩s de un a帽o de pandemia, el desgaste de la poblaci贸n mundial es enorme. Estas 煤ltimas semanas, parece atisbarse por fin un trascendental cambio de escenario. La pol铆tica no sirve por s铆 sola para solucionar la crisis sanitaria. Su funci贸n solo puede ser la de intentar controlarla y reducir en lo posible su impacto. La 煤nica respuesta definitiva solo puede venir de la ciencia. En apenas unos meses, los laboratorios han sido capaces de encontrar en paralelo diferentes vacunas que deben ser capaces de cortar la propagaci贸n del coronavirus.

Incertidumbre general respecto al Covid

Pese a tratarse de la acci贸n m谩s celebrada por todos, estamos viviendo tiempos de gran incertidumbre derivados de la complejidad que supone la mezcla de la ciencia y la pol铆tica. Tal y como explica el periodista cient铆fico Antonio Calvo, 鈥渓a ciencia no ofrece verdades como pu帽os y la pol铆tica y la comunicaci贸n se llevan muy mal con esta falta de certezas鈥. Los ciudadanos exigimos con toda justicia una informaci贸n veraz, transparente y rigurosa. Pero, por el contrario, abunda la contradicci贸n, la rumorolog铆a y la inseguridad. La mayor parte de los espa帽oles afrontamos la inquietante situaci贸n con esp铆ritu colaborativo. Seguramente, necesitamos tanto encontrar una soluci贸n que deseamos creer a toda costa en una salida del riesgo que amenaza nuestra existencia.

La pol铆tica convive hoy con la ciencia m谩s all谩 de lo que nunca antes lo haya hecho en la historia de la humanidad. Un editorial de la prestigiosa revista cient铆fica Nature defiende que 鈥渓a pandemia de coronavirus ha impulsado la relaci贸n ciencia-pol铆tica a la arena p煤blica como nunca antes y ha puesto de relieve algunos problemas graves. Existe un intenso inter茅s mundial en c贸mo los l铆deres pol铆ticos est谩n usando la ciencia para guiar sus decisiones, y c贸mo algunos la malinterpretan, la usan mal o la reprimen鈥. Y completa el argumento alertando de que 鈥渜uiz谩s a煤n m谩s preocupantes son las se帽ales de que los pol铆ticos est谩n rechazando el principio de proteger la autonom铆a acad茅mica o la libertad acad茅mica. Este principio, que ha existido durante siglos, incluso en civilizaciones anteriores, se encuentra en el coraz贸n de la ciencia moderna鈥.

La dif铆cil relaci贸n entre ciencia y pol铆tica

El problema inicial es que ambos mundos, pol铆tica y ciencia, no son f谩ciles de enlazar. Tienen reglas de funcionamiento diferentes. Hablan idiomas distintos. Y tambi茅n se miden en tiempos diferentes. Seg煤n la presidenta de la Asociaci贸n Espa帽ola de Comunicaci贸n Cient铆fica, Elena L谩zaro, 鈥渕ientras que la pol铆tica tiene la obligaci贸n de resolver problemas de una manera inmediata y eficaz, la ciencia tiene unos tiempos m谩s lentos鈥. La dificultad mayor surge cuando millones de ciudadanos miramos a las autoridades de medio mundo para que nos informen de lo que pasa y de c贸mo debemos actuar. Nadie entiende que la informaci贸n que nos llega se rectifique a s铆 misma d铆a tras d铆a. Para colmo, la pol铆tica no ayuda a la comprensi贸n de los mensajes. La utilizaci贸n como arma de confrontaci贸n ideol贸gica acaba por llevarnos al delirio colectivo. 鈥淓sto provoca adem谩s un descr茅dito en general en los cient铆ficos y en las investigaciones porque, al no explicarlo bien, la incertidumbre de la ciencia se ve como desconocimiento y como que los cient铆ficos act煤an bajo influencia de los pol铆ticos”, explica por su parte Calvo.

En estos meses hemos asistido, no solo en Espa帽a, a una continua pol茅mica en el 谩mbito pol铆tico sobre la supuesta defensa de los derechos individuales frente al criterio de la ciencia en defensa del bien colectivo. En la revista m茅dica The Lancet, Richard Horton expon铆a un paradigm谩tico caso ocurrido en Gran Breta帽a: 鈥淯n grupo de miembros del Partido Conservador de la C谩mara de los Lores, dirigido por el escritor cient铆fico y periodista (vizconde) Matt Ridley, escribi贸 en The Times el 10 de octubre que 鈥榗ualquiera que desee reanudar su vida normal y correr el riesgo de contraer el virus, debe ser libre de hacerlo鈥. Esta enfermedad no se puede abordar solo a trav茅s de la responsabilidad individual. El Estado tambi茅n es responsable de la salud de sus ciudadanos. Y, por tanto, es el Gobierno el que debe intervenir para proteger su bienestar鈥.

El error como parte del aprendizaje

La coexistencia del conocimiento cient铆fico y la pol铆tica ha cobrado especial protagonismo durante este 煤ltimo a帽o. La pol铆tica carece evidentemente de la solvencia necesaria para tomar trascendentes decisiones, para las que se requiere un alto nivel de formaci贸n especializada. Sin embargo, en muchos momentos, tambi茅n hemos podido comprobar c贸mo las contradicciones inherentes a la investigaci贸n cient铆fica conviven muy mal con el ejercicio de la pol铆tica y de la informaci贸n. La ciencia necesita tiempo para experimentar y el error es tan necesario como el acierto para completar el conocimiento. En pol铆tica el error no es admisible. Y si existe, se intenta hacer desaparecer o tapar como sea.

En un laboratorio los errores se comunican internamente para que todos tomen nota. La investigaci贸n cient铆fica crece a partir de descartar caminos equivocados hasta dar con la soluci贸n correcta. En pol铆tica, este fundamento es implanteable. 鈥淎 la ciencia le sobra humildad y a la pol铆tica le falta. La primera no tiene problema en ir reconociendo sus errores, pero a la pol铆tica le cuesta admitirlos porque entran en juego los intereses partidistas鈥, explica Elena L谩zaro. En una instituci贸n cient铆fica carecer铆a de sentido la existencia de un sistema de gobierno y oposici贸n sistem谩tica que celebrara las equivocaciones de quienes lideran el trabajo para intentar acabar con ellos. En la competencia partidista democr谩tica no tiene hueco la experimentaci贸n, ni la paciencia, ni el trabajo conjunto y colaborativo de todos para ayudar a encontrar soluciones r谩pidas y eficaces.

En busca de respuestas acertadas

La divergencia natural entre los intereses de ciencia y pol铆tica se centra en estos 煤ltimos tiempos en que 鈥渓os pol铆ticos quieren a帽adir credibilidad a sus decisiones mediante la presentaci贸n de asesoramiento cient铆fico de apoyo. La dificultad con esto en la crisis del covid-19 es que los cient铆ficos no siempre tienen respuestas concretas y pueden sentirse presionados por los pol铆ticos para ir m谩s all谩 de lo que realmente se sabe鈥. Son palabras de Fr茅d茅ric Jenny, catedr谩tico de Econom铆a en Par铆s, en una entrevista para VoxEU, del Centre for Economic Policy Research.

La comunicaci贸n forma parte intr铆nseca de la pol铆tica. Son actividades inseparables. Los partidos y los opinadores comparecen a diario para mostrar p煤blicamente sus posiciones y discutirlas en el 谩mbito de lo ideol贸gico y rara vez en el mundo de los hechos indiscutibles. No se busca la objetividad, sino que se potencia la subjetividad. La base del debate democr谩tico tiene lugar en el escenario de los medios de comunicaci贸n y en la selva de las redes sociales y se fundamenta en la confrontaci贸n de juicios y nunca en la b煤squeda del consenso razonado y acordado. La noticia en el mundo de la pol铆tica surge a diario, hora a hora, minuto a minuto. Si es necesario, se fabrica o se inventa. No hay lugar para el vac铆o.

La comunicaci贸n cient铆fica vive en otro universo. S贸lo tiene sentido despu茅s de la correspondiente fase de investigaci贸n y una vez que se han obtenido respuestas a los interrogantes planteados. La ciencia vive de cierto oscurantismo obligado por el estudio, la experimentaci贸n, el hallazgo y la comprobaci贸n. En el mundo cient铆fico la noticia surge 煤nicamente cuando hay una noticia.

Enlace relacionado InfoLibre.es 09/04/2021.




Fuente: Sasmadrid.org