October 12, 2021
De parte de Amor Y Rabia
313 puntos de vista


por Hoenir Sarthou

Una serie de se帽ales parecen indicar que el per铆odo agudo, no de la pandemia sino de las pol铆ticas pand茅micas, se aproxima a su fin o, al menos, a un impasse significativo.

En los EEUU la situaci贸n es estacionaria y a la vez tensa. La mitad de los estadounidenses se vacunaron, la otra mitad no, y no hay motivos para pensar que eso vaya a cambiar. Muchos Estados republicanos han resuelto no aplicar las medidas pand茅micas, encierros, distancia social, prohibici贸n de aglomeraciones, mascarillas y presi贸n vacunatoria, y no les va peor que a los Estados que las aplicaron y aplican a rajatabla.

En Europa, tres pa铆ses, Dinamarca, Noruega y Suecia, han dado por terminada la pandemia sin esperar la decisi贸n de la OMS. En otros pa铆ses europeos, el verano ha tra铆do un retorno natural a la vieja normalidad, o a algo muy parecido a ella.

La vacunaci贸n, considerada como programa global, ha sido un fracaso. Est谩 muy lejos del alcance universal que se pretend铆a. Dos terceras partes de la poblaci贸n del mundo (67%) no han sido vacunadas. Pa铆ses y continentes superpoblados, como India y Africa, registran 铆ndices de vacunaci贸n inferiores al 10%, pese a lo cual no registran situaciones sanitarias m谩s dram谩ticas que las de Israel o Uruguay, en que se supone que el 70% de la poblaci贸n fue vacunada.

En la OMS se maneja ya como un hecho algo que todos los gobernantes saben: que las poblaciones est谩n cansadas de encierros, prohibiciones y restricciones sociales y laborales. O sea, que el acatamiento a las medidas est谩 en una etapa cr铆tica y que, si se siguen apretando 鈥渓as perillas鈥, todo puede caer por su propio peso.

Paralelamente, en el mundo ha ido creciendo la ola de descreimiento y de protestas contra las pol铆ticas pand茅micas, contra la obligatoriedad de las vacunas y contra las mentiras en que se han sustentado unas y otra. Aunque los medios formales de comunicaci贸n lo oculten, cada vez son m谩s las voces cient铆ficas que desautorizan y critican lo hecho y tambi茅n las manifestaciones de muchos miles de personas que exigen ponerle fin.

La noticia puede resultar desconcertante, porque todos los datos previos, tanto de la OMS como de los voceros del sistema financiero y de la industria farmac茅utica, es el caso de Klauss Schwab y de Bill Gates, nos presentaban a la pandemia como un estado casi definitivo de la humanidad, una 鈥渘ueva normalidad鈥 de la que no era esperable salir. 驴Qu茅 pas贸, entonces?

Seamos claros. No es que los problemas hayan terminado y que podamos volver, alegre o tristemente, a la vida que ten铆amos en el verano de 2020. Nada de eso. La vacunaci贸n, pese a los efectos adversos que genera, sigue su curso, y muchas de las medidas autoritarias impuestas pugnar谩n por permanecer. Los intereses econ贸micos y geopol铆ticos que inspiraron y aprovecharon la pandemia siguen tan activos e intocados como siempre, de modo que los objetivos que estaban detr谩s de la pandemia siguen en pie y seguramente intentar谩n cumplirse por esa u otra v铆a.

Lo que parece haber ocurrido es que el 鈥渃limax鈥 pand茅mico, que se intent贸 hacer permanente, toc贸 sus l铆mites. Fundado en mentiras ya descubiertas -como el murci茅lago de Wuhan, la confiabilidad de los test PCR, la independencia de la OMS, los pron贸sticos tremendistas, la necesidad de respiradores, la salubridad de los aislamientos, la infinidad de nuevas cepas y la eficacia y seguridad de las vacunas- su capacidad de seguir galvanizando de miedo a la poblaci贸n del mundo est谩 en entredicho. 驴C贸mo crear una nueva ola universal de terror cuando todos los argumentos y recursos est谩n gastados, resultan sospechables y suenan a hueco?

Si, ya s茅. Muchos lectores uruguayos se soprender谩n de lo que acabo de decir. Me dir谩n que ellos conf铆an en 鈥淟a Ciencia鈥, que creen a pies juntillas en la OMS, en los PCR, en las cepas Delta, Mu, Epsilon y en la de Transilvania, que las vacunas 鈥渃ontrolaron la pandemia鈥 y que est谩n dispuestos a darse los pr贸ximos 125 pinchazos que recomienden Pfizer y el MSP.

Pero, estimados lectores uruguayos, hablamos de un fen贸meno mundial. Y, en buena parte del mundo, la mano viene muy distinta. En los centros geogr谩ficos de la cultura occidental, EEUU y Europa, las pol铆ticas pand茅micas se vienen a pique. Y en el mundo perif茅rico, pensemos por ejemplo en los pa铆ses africanos y en la India, e incluso en pa铆ses pobres sur y centroamericanos, la vacunaci贸n y sus liturgias son rumores lejanos. Reitero: dos terceras partes de la humanidad no se han vacunado despu茅s de casi un a帽o de campa帽a vacunatoria. Y no les pasa nada distinto a lo que siempre les ha pasado. Mueren m谩s de hambre que de Covid. Esa es la realidad. Digan lo que digan nuestros tecn贸cratas vacunadores, nuestros pol铆ticos y los sesudos periodistas de los canales 4, 10 y 12.

驴QU脡 PODEMOS ESPERAR EN EL FUTURO INMEDIATO?

Si yo lo supiera, no estar铆a escribiendo. Pero hay cosas que resultan previsibles. El balance que parece hacer el Foro Econ贸mico Mundial respecto a la experiencia pand茅mica es que 鈥渇all贸 la gobernanza mundial鈥. Eso significa que las fundaciones financieras, la industria farmac茅utica, la OMS, los sistemas pol铆ticos serviles, los cient铆ficos y acad茅micos a sueldo, los medios de prensa controlados y las redes sociales censuradas no fueron suficientes para imponer eficazmente el miedo silencioso, el pleno sometimiento y los dos pinchazos de rigor a los 8.000 millones de habitantes del mundo.

No es la primera vez que ocurre. Ya se intent贸 antes con la gripe porcina y con la gripe aviar. Dos fracasos que tuvieron los mismos protagonistas y los mismos m茅todos que la pandemia de Covid (aunque un poco m谩s primitivos). Supongo que la conclusi贸n es que hay que esmerarse m谩s. Como consuelo, esta vez los ide贸logos pand茅micos lograron disciplinar a casi todos los gobiernos, vacunar a casi a tres mil millones de personas y hacer que algunos de sus socios multiplicaran su control sobre recursos naturales y econ贸micos de enorme valor.

Hay muchos otros proyectos destinados a crear miedo, caos y sometimiento. Nuevas pandemias, desastres clim谩ticos, cortes de energ铆a, apagones cibern茅ticos y desabastecimiento est谩n en la agenda del Foro Econ贸mico Mundial. De hecho, nos los vienen anunciando desde hace tiempo. Pero hay algo que parece esencial para los cerebros globales: la creaci贸n de una gobernanza mundial.

En este mundo complejo, puede ser dif铆cil adivinar qui茅n est谩 detr谩s de cada hecho y cu谩l es su prop贸sito. Pero hay una pista que no falla: todo lo que apunta a transferir capacidad de decisi贸n a entidades transnacionales, p煤blicas o privadas, aporta al fortalecimiento de la gobernanza mundial. Y todo lo que apunte a debilitar la autonom铆a pol铆tica de las sociedades, va en esa direcci贸n.

Lo que divide, enfrenta, desmoraliza y desculturaliza suele ir en esa direcci贸n. Por eso, el miedo y el odio, en cualquiera de sus formas, hoy m谩s que nunca, son armas pol铆ticas.

Es posible que la pandemia, como fen贸meno pol铆tico, no haya alcanzado todos sus prop贸sitos. Pero sembr贸 mucho miedo y odio. Dos yuyos tenaces que deber铆amos estudiar y arrancar, si queremos evitar que de sus ra铆ces broten nuevos proyectos.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com