October 20, 2020
De parte de Briega
161 puntos de vista


Art铆culo original de 9 de octubre de 2020, de Thom Tyerman y Travis Van Isacker. Este art铆culo ha sido escrito en conjunto con redes de activistas opuestas al r茅gimen fronterizo establecido por el Reino Unido en el noroeste de Francia, incluyendo Watch the Channel, Calais Migrant Solidarity y Calais Research.

Thom y Travis investigan en el mismo el sistema de seguridad de la frontera del Reino Unido, anteriormente han publicado trabajos sobre el desalojo de hogares de inmigrantes y otras practicas de segregaci贸n cotidianas en Calais. Este es el 煤ltimo art铆culo de la semana tem谩tica 芦Fonteras a trav茅s del tiempo: Conmemorando Lampedusa禄, organizada por Victoria Canning y Francesca Esp贸sito.

El pasado d铆a 19 de Agosto, Abdulfatah Hamdallah originario de Sud谩n fue encontrado muerto en la playa de Sangatte, cerca de Calais. Durante la noche anterior hab铆a intentado cruzar el Canal de la Mancha hacia el Reino Unido utilizando un bote inflable de playa y una pala como remo improvisado. La Ministra del Interior Brit谩nica, Priti Patel, culp贸 de su muerte a 芦aborrecibles bandas criminales y contrabandistas de personas que explotan a personas vulnerables禄, a pesar que en el caso ning煤n contrabandista estuvo involucrado. Al presentarlo a 茅l y a otras personas que intentan cruzar el Canal de la Mancha como v铆ctimas de codiciosas redes de contrabando humano delictivo, esperaba justificar el creciente aumento de la seguridad y militarizaci贸n del Canal. Estas medidas, descritas como como necesarias para terminar con el problema, son de hecho la ra铆z del porque tantas personas emprenden este viaje y son la causa principal de los enormes riesgos que enfrentan en el camino.

Seguridad de fronteras del Reino Unido: como se construye una crisis

El pasado 18 de diciembre el Gobierno del Reino Unido declar贸 un 芦incidente importante禄 cuando durante los dos meses precedentes m谩s de 200 personas cruzaron el Canal en peque帽os botes. En lo que va del 2020 se estima que 6.000 viajeros han llegado ilegalmente al Reino Unido de esta forma, y el 98% de ellos solicit贸 asilo. El 7 de agosto, la Ministra del Interior anunci贸 su intenci贸n de 芦hacer inviable esta ruta禄 deteniendo en primer lugar a los barcos que sal铆an de Francia e interceptando y devolviendo a los que intentaban cruzar el Canal.

Este plan se ha traducido principalmente en la militarizaci贸n del Canal, bajo el mando del ex militar Dan O麓Mahoney en su nuevo cargo de Comandante de Amenazas Clandestinas del Canal. Una flota de embarcaciones de patrulla costera y agentes de aduanas de la Fuerza de Fronteras que actualmente se coordina con sus hom贸logos franceses y los guardacostas nacionales en ambos lados del Canal para interceptar los barcos de migrantes lo antes posible. Buques de guerra franceses han sido tambi茅n desplegados mientras que la Marina Real y la Fuerza Fronteriza realizan maniobras de entrenamiento conjuntas. Drones pertenecientes a la empresa privatizada de defensa Tekever (que ser谩 pronto remplazada por Elbit) y el Ministerio del Ej茅rcito proporcionan vigilancia a茅rea constante junto a vuelos de la Real Fuerza A茅rea. Adem谩s de localizar los barcos que precisan ser rescatados, un video publicitario del ministerio del Interior muestra que las im谩genes grabadas por los drones son usadas para criminalizar a los solicitantes de asilo y condenar a aquellas personas que conducen los barcos por 芦facilitar la entrada ilegal禄.

Los esfuerzos recientes del Reino Unido no pondr谩n fin a los viajes no autorizados de peque帽os botes y las llegadas de hecho aumentaron durante agosto y septiembre del 2020. Si bien un Plan de Acci贸n Conjunto prometi贸 3,2 millones de libras esterlinas para la compra de equipos y tecnolog铆a de vigilancia para patrullas marinas a lo largo de la costa francesa, Francia seg煤n se ha informado solicit贸 30 millones de libras adicionales del Reino Unido para que su polic铆a interceptase a los barcos que intenten cruzar en tierra antes de su partida en estrecha cooperaci贸n con los sistemas de vigilancia a茅rea del Reino Unido. Si finalmente se llega a un acuerdo esto ser铆a solo otro paso en la larga historia de exportar el control fronterizo del Reino Unido a Francia a cambio de financiaci贸n, una estrategia que, ir贸nicamente, produjo la misma crisis de peque帽os barcos cruzando que vemos hoy.

A lo largo de las 煤ltimas d茅cadas la frontera del Reino Unido ha sido externalizada al Norte de Francia y ha sido cada vez m谩s fortalecida mediante gastos de m谩s de 316 millones de libras en el periodo entre 2010 y 2016 y con m谩s de 45 millones de libras desde la firma del Tratado de Sandhurst en el 2018. Este dinero ha pagado kil贸metros de muros y vallas alrededor de la ciudad de Calais la autopista, el puerto de ferris y el eurot煤nel as铆 como nuevos sensores y tecnolog铆as de vigilancia para detectar personas escondidas en camiones o en trenes, formas habituales en que las personas cruzaban la frontera clandestinamente. Tambi茅n financia m谩s de mil polic铆as antidisturbios franceses estacionados permanentemente en Calais. Adem谩s de patrullar el per铆metro del puerto, los polic铆as hostigan diariamente a los migrantes, desalojando y destruyendo constantemente sus campamentos improvisados y lugares ocupados. Los ataques abiertos por parte de las autoridades se combinan con la negaci贸n sistem谩tica de necesidades b谩sicas tales como alojamiento, comida, productos de higiene, instalaciones para lavarse e incluso ropa para as铆 disuadir a otras personas de venir o permanecer en Calais e intentar llegar al Reino Unido.

Adem谩s, para frenar el n煤mero de migrantes que intentan el viaje mar铆timo, los observadores de Solidaridad Migrante y Derechos Humanos de Calais se帽alan que la polic铆a francesa confisca o destruye de forma rutinaria botes, chalecos salvavidas y otros equipos de seguridad mar铆tima de los migrantes que pasan por Calais. Las autoridades locales tambi茅n restringen la venta de estos art铆culos a cualquier persona sin identificaci贸n, requiriendo que se registren los detalles personales de los compradores. Estas actuaciones no detiene el cruce de barcos y al mismo tiempo aumentan su peligrosidad contribuyendo a muertes en la frontera ya que las personas se embarcan sin preparaci贸n e incluso algunos intentan el cruce a nado. Tambi茅n crean un mercado lucrativo para los contrabandistas. Lejos de evitar el cruce de los barcos, salvar vidas o acabar con la explotaci贸n, el aumento de la seguridad en la frontera en Calais ha tenido el efecto contrario.

Libre circulaci贸n, no a las 鈥渞utas seguras y legales鈥

Mientras que, en un intento de apaciguar a la extrema derecha y mostrar una imagen de 芦recuperar el control de nuestras fronteras禄, el Ministerio del Interior tiene como objetivo hacer inviables las traves铆as de peque帽os botes en el Canal, los grupos de defensa de los derechos de los migrantes y las organizaciones humanitarias piden que los hagamos innecesarios. Estas organizaciones argumentan que la muerte de Abdulfatah muestra la necesidad urgente de 芦rutas seguras y legales禄 para que as铆 los solicitantes de asilo puedan llegar al Reino Unido sin tener que arriesgar sus vidas o depender de contrabandistas para hacerlo. En la pr谩ctica esta propuesta podr铆a contemplar la creaci贸n de centros en Francia para que las personas soliciten asilo y se registren para el reasentamiento o la reunificaci贸n familiar. De obtener respuesta positiva se les permitir铆a el ingreso en el pa铆s. Esta ser铆a una alternativa a exigir que alguien est茅 presente en territorio del Reino Unido antes de poder solicitar asilo, raz贸n principal de los cruces fronterizos irregulares.

Si bien esas 芦rutas seguras禄 en apariencia ser铆an diferentes a la situaci贸n actual (y, seg煤n se informa, est谩n siendo consideradas ahora por el Ministerio del Interior), no desafiar铆an necesariamente el r茅gimen fronterizo existente e incluso podr铆a reforzarlo. Los planes de reasentamiento externo ya forman parte de la pol铆tica de fronteras del Reino Unido (y de la Uni贸n Europea). Sin embargo generalmente resultan solo en un peque帽o n煤mero de transferencias con 茅xito, mientras que la mayor铆a de las personas permanecen viviendo en condiciones extremas en campos de refugiados esperando largo tiempo su resoluci贸n. Adem谩s los programas de reasentamiento externalizado mantienen el poder discrecional del estado para decidir qui茅n es merecedor de protecci贸n eliminando la capacidad de los refugiados de buscar la seguridad que necesitan. Los solicitantes de reasentamiento deben presentarse como v铆ctimas perfectas, encajando en la narrativa preestablecida de persecuci贸n personal y luchando contra las elucubraciones sobre la seguridad en sus 芦pa铆ses de origen禄. Sin embargo el problema central de los planes de reasentamiento es que suelen venir acompa帽ados de otras pol铆ticas de externalizaci贸n y aumento de seguridad de fronteras contribuyendo as铆 a deslegitimar y criminalizar a cualquier persona que cruce fronteras de forma aut贸noma buscando seguridad como 芦falso refugiado禄 abusando de la hospitalidad de los estados de llegada.

Las 芦rutas seguras y legales禄 y la vigilancia mejorada de fronteras aparecen como posiciones contrarias en el debate sobre fronteras y derechos humanos pero en realidad son dos caras de la misma moneda. Theresa May clarific贸 este extremo en su discurso del 2015, como Ministra del Interior, cuando describi贸 la pol铆tica de fronteras del Reino Unido como 芦humana para los que necesitan de ayuda y dura con los que abusan de ella禄. Se necesita con urgencia un enfoque diferente en el trabajo de ayuda a refugiados: uno que no trate a los que cruzan el Canal como v铆ctimas o criminales, sino que reconozca como estos viajes desaf铆an el aumento de seguridad que ha venido definiendo la pol铆tica fronteriza brit谩nica durante d茅cadas. El desaf铆o es continuar denunciando la violencia e injusticia de la frontera exteriorizada del Reino Unido sin que, sin darnos cuenta, ofrezcamos oportunidades para que 茅sta persista en nuevas formas diferentes. Ser solidario con los migrantes en Calais y en el Canal de la Mancha significa nada menos que la abolici贸n de esta frontera y la libre circulaci贸n para todos.




Fuente: Briega.org