January 26, 2022
De parte de Briega
151 puntos de vista

Una multitud de amenazas contra el territorio acechan en Cantabria en los tiempos que corren. Desde los distintos permisos para construir pol铆gonos e贸licos hasta la posible implantaci贸n del ley del suelo. Desde las infraestructuras tur铆sticas lebaniegas como el tren tur铆stico de Camale帽o, el complejo hotelero de Bareyo al estilo del Suncity sud谩fricano o el proyecto de construcci贸n de un complejo de golf en Loredo, hasta la posible actividad minera de extracci贸n de blenda (para producir zinc) en  Santillana del Mar, Suances y Alfoz de Lloredo.

Por si esto fuera poco, el fantasma que acompa帽a al presidente de Cantabria  en su viaje de popularidad medi谩tica que le caracteriza, parece estar cada d铆a m谩s cerca de hacerse real. Hablamos del tren de alta velocidad. Si el objetivo hace a帽os era que el ave llegara hasta Santander, ahora la meta (por el momento) reside en conectar Reinosa. El pasado 6 de Noviembre se iniciaban las obras de la l铆nea del AVE entre Amusco y Osorno. Si tenemos en cuenta que  a d铆a de hoy tambi茅n se ha tramitado ya la redacci贸n de los proyectos de los tramos hasta Alar del Rey y la informaci贸n p煤blica del estudio informativo hasta Reinosa, parece que el 芦ya no hay marcha atr谩s禄 de Revilla no es otra de sus amenazas p煤blicas que quedan en saco roto.

Sin embargo, los plazos son otro cantar y est谩n por ver. Mientras se apunta a que 芦Cantabria estar谩 m谩s acercada a Espa帽a禄 a trav茅s de la conexi贸n en la red de alta velocidad mediante el tramo Palencia-Reinosa all谩 por 2023, hay otras informaciones period铆sticas que sit煤an la posible finalizaci贸n mucho m谩s tarde, sobre 2030 como m铆nimo. Necesario es tener en cuenta que el 2023 es 茅poca electoral en todo el estado y esto puede traer variaciones.
El recobro de la amenaza del TAV por parte de quienes pretenden que sea m谩s fa膰il y r谩pido viajar desde Madrid hasta Cantabria, que moverse dentro de 茅sta, identificando el bienestar con la hipermovilidad  y la mejora con la velocidad, viene justo en un momento de movilizaciones contra los recortes p煤blicos en los transportes en Cantabria, as铆 como por la dificultad acusada por las personas que viven aqu铆, para desplazarse de unos municipios a otros cotidianamente.

Desde reducci贸n de horarios en autobuses, hasta una deficiente comunicaci贸n en los trenes de cercan铆as. As铆 es que Cantabria por lo P煤blico y las Mesas de Movilidad se concentraron frente a la estaci贸n de Feve el pasado 9 de Diciembre iniciando una campa帽a para retirar el sistema ASFA.

Y es que, desde que Feve se integr贸 en Renfe, los viajeros de Cercan铆as de Cantabria vienen sufriendo un deterioro constante de las condiciones de viaje: retrasos continuos, cancelaciones repentinas, falta de informaci贸n, falta de personal y p茅simo estado de los trenes (vagones con goteras por todas partes, puertas que no se abren desde hace meses, falta de accesibilidad a personas con movilidad reducida…).

El deterioro del ferrocarril p煤blico es una t贸nica compartida en el resto del estado. La inversi贸n en la conexi贸n TAV  es mucho mayor que en los trenes de cercan铆as, a pesar de que son muchas menos las personas que los transitan. Durante los 煤ltimos 30 a帽os, m谩s del 90% de las inversiones en infraestructura ferroviaria se ha destinado al AVE en el estado espa帽ol. L贸gica turistificadora y neoliberal que prima la movilidad de personas con alto poder adquisitivo.

Una manera de entender la sociedad parecida a  las m谩s o menos recientes palabras de la concejala de turismo de Santander al expresar en una entrevista p煤blica aquello de 芦En Santander buscamos un turista de poder adquisitivo medio-alto禄.

Este desprecio por el tiempo y la libertad de movimiento de todas las personas que no tienen autom贸vil propio y usan cada d铆a el transporte p煤blico para moverse, se resume en el conocido lema 芦El TAV no es un tren, es una forma de entender el mundo禄. No es distinto a otras problem谩ticas   menos comentadas y en crecimiento constante, como la digitalizaci贸n de la vida cotidiana. Un peque帽ito ejemplo podr铆a ser el  completo desinter茅s por marcar los horarios  en las paradas de autobuses en los pueblos, empeorando la accesibilidad para las personas que no se manejan con las nuevas tecnolog铆as. 芦No saber cuando llega el pr贸ximo y total para qu茅, si igual no llega禄.

Pero 驴Qu茅 razones concretas hay para oponerse al TAV? Podr铆amos fijarnos en territorios cuyas luchas contra esta infraestructura desarrollista ha trascendido de los m谩rgenes de los movimientos sociales, siendo popular y constante durante d茅cadas.

La lucha contra el TAV en Euskadi y en el valle de Susa son dos ejemplos. En Cantabria hemos podido aprender de activistas de ambos lugares a trav茅s de distintos encuentros autogestionados en los 煤ltimos a帽os. Ambas luchas se caracterizan por estar fuertemente ligadas al territorio, por ser resistencias de larga duraci贸n, pero tambi茅n, por tener  un coste de represi贸n politica (tanto econ贸mica como f铆sica) brutal.

Sin embargo, las respuestas a la anterior pregunta las podemos encontrar mucho m谩s cerca de casa.

La extinta asamblea contra el TAV de Cantabria, activa all谩 por 2013, llev贸 a cabo una intensa actividad de informaci贸n hacia la poblaci贸n  con movilizaciones y actos en la calle. Hoy todav铆a podemos visitar su p谩gina web y de hecho la recomendamos porque,  aunque el tramo Palencia-Santander hoy en d铆a no es un objetivo declarado oficialmente (tan s贸lo hasta Reinosa), mucha de la informaci贸n de las razones contra el AVE sigue vigente. Desde luego, para quien tenga curiosidad por conocer estos motivos, es una buena manera de empezar a informarse.

El TAV ocasiona da帽os irreparables al medio ambiente, acent煤a el desequilibrio territorial y acaba con el concepto de transporte ferroviario como servicio p煤blico. El TAV, como el conjunto de grandes infraestructuras de transporte, est谩n directamente relacionados con la internacionalizaci贸n y la globalizaci贸n de los mercados y la econom铆a as铆 como con el incremento de la precariedad laboral y la deslocalizaci贸n industrial derivada de las mismas.

El TAV contribuir谩 a apuntalar la hegemon铆a del sector servicios en detrimento del primer y segundo sector y convertir谩 a Cantabria en zona de paso de mercanc铆as. Con ello acentuar谩 la situaci贸n de dependencia estructural. Este 煤ltimo asunto es crucial en nuestro presente actual de crisis energ茅tica. Tras una pandemia global, algunas cuestiones como la hipermovilidad han quedado en cuesti贸n, al menos de una manera m谩s relevante que antes. Sin embargo, infraestructuras como 茅stas no son m谩s que la muestra de que, para las 茅lites locales y globales, resulta prioritario mantener los niveles de consumo energ茅tico  por encima de transformaciones sociales que primen la salud del planeta.  Todo el resto de clich茅s que trajo el discurso pol铆ticamente correcto de 芦la nueva normalidad禄, incubado en los telediarios durante el estado de alarma, se contradice con esta permanente huida hacia delante.

No, no es un error del ser humano el hecho de que tiene que mejorar en su relaci贸n con el medio ambiente, es la imposici贸n de un modelo desarrollista. Nuestra perspectiva pol铆tica  no es la de pedir/exigir a las autoridades que corrijan sus desmanes. Es la de entender sus desmanes como una l贸gica calculada de negocio y, por lo tanto, perder la confianza en su propaganda del 鈥渂ien com煤n鈥 y en sus promesas de mejora de nuestras condiciones de vida, no por ello renunciando a pelear las cuestiones b谩sicas y materiales del d铆a a d铆a desde la auto-organizaci贸n. En ese sentido, oponerse al tren de alta velocidad en Cantabria y en cualquier sitio, pasa por una preocupaci贸n real por la naturaleza, la libertad de movimiento, la satisfacci贸n de nuestras necesidades b谩sicas y  la libre decisi贸n de permanecer en los pueblos y alimentar la vida fuera de los grandes n煤cleos urbanos, etc.

Esperamos que existan muchas m谩s semillas que lanzar que 茅sta en nuestro futuro cercano para animar a retomar las asambleas aut贸nomas de oposici贸n y ampliar sus cometidos en aras de defender la tierra y sus habitantes  ante tantas amenazas concretas. Pero nada de inmediateces. Hace falta encontrar el momento, asimilar lo que est谩 pasando y organizarse, que la prisa mata.

* Articulo publicado en el boletin en papel n潞30, enero de 2022




Fuente: Briega.org