July 29, 2021
De parte de Red Nacional De Medios Alternativos
140 puntos de vista


El jueves 22 de julio, desde Enredando las mañanas entrevistamos a Leticia y Germán del colectivo ANRed para conocer más detalles del reciente estreno de “Ser memoria, sueños para vivir”, material audiovisual que recupera la experiencia de lucha a un año del comienzo de la toma de tierras en Guernica en la voz de sus protagonistas.

ELM: ¿Qué pueden decirnos acerca de la necesidad de contar lo que sucedió en Guernica? ¿Qué significó y qué significa Guernica?

Leticia: La necesidad de cubrir y seguir todos los acontecimientos que sucedieron desde el inicio de la toma de tierras en Guernica tiene que ver un poco con la agenda que tiene ANRed y los temas que usualmente solemos cubrir desde hace más de 25 años. A raíz de enterarnos la situación de que había personas que estaban tomando los terrenos ahí en esa primera instancia, compañeres de ANRed fueron al lugar, ahí estaba justo Germán, que fue una de las primeras personas, con otro compañero, en llegar a la toma y empezar a empaparse de qué era lo que estaba sucediendo.

Germán: Estuvimos desde el inicio, puntualmente en lo que tiene que ver con el trabajo este que estrenó ANRed, fue ese punto abrupto que tuvo hablar sobre Guernica, que en un momento del año pasado durante 3 meses en muchos hogares de Argentina se hablaba de Guernica y un día después del desalojo violento el 29 de octubre el gobierno de la provincia de Buenos Aires largó un relato legitimando lo que sucedió y después ya no se volvió hablar de esa gente, que tanto se había híper-expuesto en los medios hegemónicos. La necesidad de ANRed fue, en conjunto con les vecines, contar cómo siguió después de ese día triste, cómo siguió la lucha, porque la lucha no terminó ese día, siguió, de hecho los compañeros y compañeras que habitaban la toma que siguieron organizados están muy cerca de conseguir sus lotes, fruto de la lucha, y la idea era que lo cuenten ellas y ellos en este laburito que recoge sus historias.

ELM: ¿Desde qué lugar se hablaba de Guernica en los medios hegemónicos? y de ahí la necesidad de contar desde otro lado y de haber estado allí, haber estado continuamente incluso acompañando el proceso. ¿Cómo fue esta experiencia?

G: La primer etapa de la experiencia como medio alternativo y popular fue fundamental, no sólo ANRed sino un conjunto de medios alternativos que lograron la instalación del tema, que era algo que estaba sucediendo, era un hecho de la realidad, de miles de personas que por distintas razones no podían sostener sus alquileres, no tenían dónde vivir, gente esta situación de calle o hacinada, se volcó a la toma y fruto de mucho laburo registramos y logramos instalar, hasta que los medios hegemónico no pudieron hacerse más los boludos y lo mostraron pero ya lo empezaron a hacer, en la mayoría de los casos, empezando a legitimar un sujeto reprimible, empezando a hablar de mafias, de barras, de gente no necesitaba, que en realidad aparentemente iban a cagarse de frío a la toma porque había un posible negocio inmobiliario. Ahí se híper-expusieron en los medios hegemónicos desde ese lugar, o híper-vulnerando a la gente cuando alguien se quebraba y lloraba, mostrando eso, haciendo dulce de eso porque eso es lo que vendía aparentemente. Lo que no pudieron controlar es que durante el tiempo que duró la toma de Guernica, la cuestión de la tierra, el acceso a una tierra, a una vivienda digna y esta tensión que se da en cómo se distribuye y en manos de quién estaba concentrada la tierra sea un tema del que todes hablemos durante un tiempo al menos.

L: No es casual que medios alternativos, en este caso ANRed, tengamos en nuestras agendas estas tomas de tierras. Tiene que ver también con nuestras discusiones políticas porque cómo se llega también a cubrir una toma de tierras es porque también tomamos otros ejes que tienen que ver justamente con, sobre todo en el contexto de la pandemia, qué sucedía con las personas que se habían quedado sin laburo, qué pasaba también con respecto a la precarización laboral. No es la primera vez que ANRed cubre una toma de tierras, situaciones represivas, hay un montón de temas que engloban Guernica que justamente son parte de la agenda informativa de ANRed, entonces también no es que desembarcamos ahí por casualidad sino por todos los vínculos que tenemos justamente con organizaciones sociales, políticas que de alguna manera estamos en contacto y tenemos la información de primera mano. Por eso también es que vamos a cubrir para hacer justamente esa contrainformación. Los medios hegemónicos tienen intereses corporativos, muchos son empresas que a veces incluso están vinculadas a negocios inmobiliarios también, o sea cuando una empieza a hacer las relaciones, todos los sectores empresariales no solamente tienen intereses en la comunicación sino también en un montón de otros rubros, entonces nosotres como medios de comunicación alternativos tratamos también de desenmascarar no sólo la necesidad concreta de un montón de personas de solucionar su problema habitacional sino que también eso está vinculado a un montón de otros problemas que tienen que ver con el uso de las tierras. En este caso Guernica deja al descubierto también el avance de los negocios inmobiliarios sobre terrenos ociosos, un montón de temas que se van vinculando para que Guernica haya sido de alguna manera un tema atractivo, en términos informativos, donde justamente se trató de informar todas esas aristas que tenía el conflicto. Obviamente Guernica es como un gran ejemplo y sobre todo en el contexto de cuarentena que fue también especial para todes. El año pasado fue un inédito y Guernica vino a representar también eso, la explosión de un conflicto donde llamó la atención de muches por todo esto que estoy mencionando.

ELM: El documental deja un mensaje porque la toma fue desalojada, pero hubo una experiencia de lucha que no se murió en Guernica, incluso las familias siguen organizadas. ¿Cuáles son esas cosas que se transmiten a través de los testimonios que aparecen en el documental?

G: Todavía no hemos terminado de pensar Guernica, todavía está como muy fresco el olor a pólvora en el aire, pero me parece que lo más rico de Guernica fue que rápidamente vecinos y vecinas, en conjunto con organizaciones sociales que tenían experiencia acumulada de lucha en el tema de tierras, pasó de la lucha por un pedazo de tierra para vivir y construir una vivienda a la posibilidad de construir un barrio comunitario, un espacio donde la forma de vincularse sea otra, donde nos miremos de frente entre vecinos y vecinas y no dándonos la espalda tratando de sacar ventaja. Eso es lo que quizás se percibe en los relatos de la gente, de los compañeros y compañeras que hablan en el documental y se percibe cuando hablamos con ellos y ellas, esa angustia, pero angustia con un poquito de sabor a revancha, porque creo que se va a volver a poder construir ese tipo de barrio porque todavía siguen luchando, pero eso es lo que da más bronca. Mucha gente que empezó a sentir ese lugar como propio, siempre hablando de que estaban viviendo en nylon, chapa y madera, pero se preocupaban de que el vecino y la vecina puedan comer, y si había poco se compartía, pero había como una resistencia de la comunidad.

ELM: Cuando se le preguntaba a les vecines qué pensaban de la experiencia o si lo tenían que sintetizar en una palabra, la palabra era lucha, Guernica es lucha. Eso de que la gente se haya sensibilizado, haya comprendido el trabajo colectivo, el proceso colectivo de armar un barrio y que esto continúe, que se estén organizando, vecines que están cerca de tener su parcela, su pequeña Tierrita para poder vivir.

G: Hoy estaba leyendo un papelito que me pasó uno de los chicos que entrevisté ahí y nunca lo había leído, era de otra toma del Conurbano, del barrio La Nueva Unión, que es de Rafael Castillo, La Matanza, y en ese papel los compañeros y compañeras de esa toma decían lo que Guernica significó para ellas y ellos en creer en la posibilidad de la construcción de un barrio propio, de recuperar esa tierra, y construir un barrio. Y ahí tomé dimensión, entre otro montón de señas que nos dio esto que dejó Guernica, más allá de que no se haya concretado el barrio ahí. Hay entrevistadas cuatro personas, una de esas personas traía una experiencia militante en una organización territorial previa, pero el resto de los compañeros y compañeras se topó con lo que implica organizarse con vecinos y vecinas en esta experiencia, y no lo soltaron, y eso me parece fuerte y me parece que lo tenemos que abrazar porque quien se convence en la lucha, de que la lucha sirve, es imbatible con el tiempo, nos pueden vencer un montón de veces pero esta predisposición a caminar hacia nuestros objetivos parece que quedó marcada a fuego.

L: Más allá de que el documental recupera un montón de información desde un lugar que logra emocionar, porque trasciende solamente esta idea ‘se estaba ahí por cubrir una necesidad’. En los relatos de los compas en el audiovisual se nota que en realidad hay, más allá de la necesidad primaria de solucionar el tema habitacional, también hay un montón de otras necesidades que tienen que ver con la supervivencia, y el hecho de que la palabra comunidad haya salido en reiteradas ocasiones en el documental también da cuenta de cómo tenemos que reconstruir nuestros lazos comunitarios porque muchas de las cuestiones en las necesidades se solucionan así, estableciendo esos vínculos en comunidad. Me permito decir que, en cuanto una lectura quizás más rápida, mucho tiene que ver eso con el feminismo. Considero que en Guernica se han cristalizado prácticas en clave feminista que no se han visto, o por lo menos no se han visibilizado como tal en procesos anteriores, y eso creo que tiene que ver con una continuidad de cómo el movimiento de mujeres y disidencias sexo-genéricas que han salido a las calles a defender sus derechos en estos últimos años. Creo que en Guernica eso también se cristalizó y me parece importante destacarlo porque tiene que ver justamente con otras formas de construir política que puede llegar a solucionar un montón de dificultades que estamos atravesando en esta instancia del capitalismo donde muchos quedan en la nada total, como decían unas compañeras en el documental “estoy en la nada”, y en Guernica era una posibilidad o un sueño de empezar. Me parece muy importante que el documental logró captar eso a partir de testimonios sinceros y que fue posible también porque les compas que hicieron el documental acompañaron todo el proceso. Muchas veces no es posible capturar en una pequeña entrevista esa emocionalidad. Eso que se ve en el documental es el fruto de casi más de un año de trabajo, de cubrir, no sólo ir y tomar imágenes y grabar vídeos, sino de construir también una relación a veces puede ser de amistad pero también tiene que ver con esto del estar ahí, y cuando vos estás ahí y generas ese tipo de atmósfera después se pueden plasmar este tipo de registros, de entrevistas y de emociones que justamente logra captar lo que vivieron las personas durante todo el tiempo que duró la toma de tierras, y ni que hablar por supuesto lo que implicó también ese desalojo. Muchos políticos tuvieron que visitar la toma también, eso es importante decir, o sea que evidentemente era un hecho político importante porque tuvieron que ir la ministra del Ministerio de la mujer, “El Cuervo” Larroque, muchos políticos se vieron obligados a tener que ir al territorio, eso da cuenta de la importancia de Guernica.

ELM: El documental comienza con una con una voz en off de Norman Briski, el actor, y termina con un texto leído por él. ¿Cómo llega Norman Briski al documental?

G: Esta híper-exposición que tuvo la toma ocasionó no solamente cosas malas sino cosas bellas como éstas, que muchas expresiones artísticas se vayan a solidarizar y a compartir su arte con la gente que estaba recuperando los territorios. Por un lado eso tenía una función de visibilización hacia afuera y por otro lado, y el más importante y más rico, la posibilidad de que esas personas que han sido abandonadas por el estado, por gran parte de la sociedad que les da la espalda a reclamos desesperados y necesarios, sean abrazadas por estos artistas que fueron a compartir. En ese marco Norman Briski escribió una pequeña obra que solamente la vi en la toma, no sé si después se replicó en algún otro lugar, del que teníamos un registro en video un día de mucho viento. Si algo caracteriza a las tomas es el viento que te parte la cara, con lo cual en el micrófono hay un ruido horrible. Busqué la forma de llegar a Norman Briski y pedirle si nos facilitaba el texto y si se copaba en interpretarlo y no tuvo ningún problema así que lo hizo específicamente para este pequeño documental. Así que eso también fue un mimo lindo y esto del arte para quién y para qué, un tipo que ya está consagrado, que no tendría ninguna necesidad se tomó la molestia de compartirnos esto entendiendo para qué era.

ELM: Para lxs que no vieron el documental y lo quieren ver, ¿dónde lo encuentran?

G: En el canal de Youtube de ANRed es el primer lugar donde lo podrían encontrar, y lo buscan como “Ser memoria, sueños para vivir”. Sino en las redes sociales de ANRed lo van a encontrar. Ya que estamos hablando entre compañeres de medios populares y alternativos, para quien lo vea y si gusta este trabajo, la necesidad, que hasta sería como una actitud militante, de difundir todo este tipo de contenidos, incluso una nota, no necesariamente un documental, porque cuando estamos ahí en la trinchera muchas veces un minuto de aire de un medio hegemónico arruina el trabajo que hacemos cientos de compañeres para sacar otras voces a la luz. Entonces tener esta convicción de, siempre tomando posición, porque todo el mundo toma posición, nosotros no lo negamos, la tomamos y le pedimos a todas las personas que accedan a estos contenidos que lo difundan con la convicción de que nos podemos equivocar pero siempre desde la buena fe y creyendo que difundimos una verdad que debe ser difundida.

Podés ver el documental en el siguiente enlace:




Fuente: Rnma.org.ar