September 29, 2021
De parte de La Haine
355 puntos de vista


A dos meses de iniciado el Gobierno del presidente Pedro Castillo, la escena p煤blica peruana parece estabilizarse y se visualiza una creciente normalizaci贸n de las crisis que se desataron las primeras semanas de gobierno, pese a la persistencia de varios focos de tensi贸n desde la derecha y tambi茅n en las propias fuerzas.

En la tensi贸n entre el pesimismo y el optimismo se abre paso la alternativa del realismo, una dimensi贸n de la realpolitik que proyecta la reciente encuesta de Ipsos: se mantiene la desaprobaci贸n de Castillo y aumenta su aprobaci贸n respecto al mes anterior (+4), y persiste el abismo entre su mayoritaria desaprobaci贸n en Lima (62%) y su alta aprobaci贸n fuera de Lima (49%). El abismo no cede: Castillo aumenta ligeramente su aprobaci贸n el norte, centro y oriente, y en los sectores A, B, D y E.

Per煤 parece haber recuperado su inestabilidad gobernable que inaugur贸 en el a帽o 2016 o, si se quiere otro 茅nfasis, su ingobernabilidad estable, como la definen algunos analistasde derecha: la improvisaci贸n, el hermetismo y la pol茅mica que desat贸 el nombramiento de los miembros de su gabinete ministerial, que el viernes recibi贸 entre duras cr铆ticas el voto de confianza del Congreso.

Apenas cumplido un mes de gobierno, la prensa trasnacional sigui贸 el gui贸n y habl贸 tambi茅n de 鈥渋mprovisaci贸n y hermetismo鈥. Castillo comprob贸 que su mandato arranc贸 sin 芦luna de miel禄 y, aunque su equipo de gobierno logr贸 el visto bueno del Parlamento, la potencial escalada de tensiones tampoco augura un romance a la vuelta de la esquina.

Para los analistas la pol铆tica parece jugarse en tres territorios: el de las relaciones institucionales entre el Gobierno y el Parlamento (empate precario); el de las representaciones sociales tradicionales en Lima, donde la elite y la ultraderecha ganan por goleada con un discurso marcadamente extremista impulsado por los medios; y el de las representaciones sociales emergentes, donde Lima y las 茅lites siguen perdiendo frente a las regiones.

En la suma de los hechos importantes, Castillo recibi贸 la confianza del Congreso, mantiene a flote la vacunaci贸n, conserva a su gabinete contra el masivo rechazo al premier Guido Bellido y al ministro de Trabajo Ivo Marav铆 y soporta la embestida casi un谩nime de la derecha pol铆tica, empresarial y medi谩tica que le exige una ruptura m谩s r谩pida y profunda con la direcci贸n de Per煤 Libre.

Asimismo, fue positivo el viaje de Castillo -y su sombrero- por M茅xico y EEUU. El encuentro de la agenda de gobierno con los t茅rminos del debate de la CELAC, con la presencia de la secretaria de la CEPAL y 33 pa铆ses de la regi贸n, fue un hecho positivo, y m谩s positivo aun fue la desaparici贸n de hecho del nefasto “Grupo de Lima”. El discurso ante la ONU y la exposici贸n de puntos coincidentes con la agenda internacional es un buen resultado para el desempe帽o en la arena mundial, incluyendo el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, las agendas y gobiernos.

Por ahora, dicen algunos analistas, parece haber dos cabezas en el gobierno de Per煤, la de Pedro Castillo y la de Vladimir Cerr贸n, l铆der del partido, que pugnan por espacios de poder dentro del gabinete. El profesor presidente ha demostrado que tiene capacidad para ganar la pulseada, pero no es f谩cil ya que no solo se enfrenta a la oposici贸n partidaria de la derecha y ultraderecha, adem谩s de las 茅lites tradicionales del pa铆s, sino tambi茅n dentro de su propio partido, Per煤 Libre.

Una de las cr铆ticas que se le han hecho a Castillo desde los sectores progresistas es la falta de mujeres en el Poder Ejecutivo. De los 18 ministerios, apenas dos. Las cr铆ticas se profundizaron tras las declaraciones homof贸bicas del primer ministro Bellido. El mismo presidente hizo un 鈥渕ea culpa鈥, admitiendo que 鈥渁l inicio del gobierno, consideramos un n煤mero mayor de varones en el gabinete, pero me voy a corregir y, en el marco de las pr贸ximas gestiones, tenemos que incluir a las damas鈥.

Junto a ello, Castillo se mueve lentamente en direcci贸n de la moderaci贸n (l茅ase centroderecha) en la econom铆a, las relaciones exteriores y las relaciones pol铆ticas internas, en un proceso jalonado por errores en varias decisiones, y en el que abre ventanas que permiten la entrada de varios vientos en el poder.

Seg煤n las encuestadoras, la desaprobaci贸n de Castillo es mayor que la aprobaci贸n (46%), en especial por la eficacia (鈥減orque no est谩 preparado para gobernar鈥, 鈥減orque ha convocado malos profesionales para gobernar鈥 y 鈥減orque est谩 perjudicando la econom铆a鈥) m谩s que a la ideolog铆a.

Los n煤meros dejan en claro un disloque con la oposici贸n de ultraderderecha que ha saturado la pol铆tica con alertas sobre un inminente giro comunista, dando curso a un patr贸n informativo que ha secuestrado a la mayor铆a de medios. Ese disloque indica que la esperanza del cambio sigue siendo la raz贸n de la aprobaci贸n del Gobierno.

Tambi茅n son interesantes las encuestas respecto a la presidenta del Congreso (-4 en aprobaci贸n) y m谩s desaprobaci贸n (+10) que el mes pasado. Como instituci贸n, el Parlamento tambi茅n cae en aprobaci贸n y aumenta en desaprobaci贸n, pese a que la prensa hegem贸nica considera que el gobierno es el que ha cometido la mayor铆a de los errores.

Posiblemente los ciudadanos confundan las decisiones del Congreso, distra铆dos por el ruido de ciertos grupos parlamentarios o de quienes hablan en nombre del Congreso desde fuera. El Parlamento parece tener (y con mucha raz贸n) una imagen ultraderechista, quiz谩s debido a que su bloque centrista solo se expresa en las votaciones. El Congreso le habla solo al Gobierno y permite que la ultraderecha hable en su nombre a trav茅s de figuras muy gastadas y poco leg铆timas.

En el cuadro de debilidades, Lima y la elite aparecen mayoritariamente opuestos a Castillo, y las regiones de fuera de Lima y los sectores populares m谩s cercanos al profesor y su gobierno. Y con el nivel de las actuales desaprobaciones, el Gobierno y el Congreso no se pueden dar el lujo de radicalizarse.

A los dos meses de gobierno, el escenario general se resiste a la polarizaci贸n y persiste el abismo, en tanto la opini贸n p煤blica le presta m谩s atenci贸n a los problemas de la eficacia de gobierno que a la ideolog铆a de los gobernantes, incluido el presunto prosenderismo de algunos ministros.

Obviamente, el problema no es solo el gobierno sino tambi茅n la oposici贸n. O mejor dicho de las oposiciones. No cabe dudas que Pedro Castillo necesita de una oposici贸n democr谩tica, porque la oposici贸n ultraderechista, fujimorista, hasta ahora lo va fortaleciendo.

CLAE / La Haine




Fuente: Lahaine.org