April 11, 2021
De parte de El Libertario
329 puntos de vista


  

Jacinto Ceacero
 
La sexualidad es un componente  esencial  del  ser  humano que integra tanto los aspectos, caracter铆sticas, comportamientos y conductas puramente biol贸gicas/naturales como las culturales, ideol贸gicas, socioecon贸micas,  pol铆ticas,  sentimentales, emocionales, afectivas y psicol贸gicas (normas sociales, creencias, valores  morales  y  茅ticos,  roles  de g茅nero, identidad y orientaci贸n sexual…).

Su desarrollo, maduraci贸n y ejercicio precisan de una relaci贸n arm贸nica  entre  todos  esos  aspectos diferentes para que la construcci贸n de nuestra identidad, existencia y vida personal y social sea saludable,libre, aut贸noma y nos conduzca al placer y la felicidad.

La complejidad de la sexualidad humana, de los comportamientos sexuales, trasciende, por tanto, el mero paradigma de respuesta sexual biologicista pasando a ser una respuesta vivida y sentida desde lo cultural y social, una respuesta construida desde la diversidad y la libertad, ajena a estereotipos y dogmas.

Esta armon铆a entre lo que podr铆amos  llamar  el  paradigma  biologicista  y  el  sociocultural,  de  cara  a comprender  el  funcionamiento mental humano, extensible a explicar tambi茅n la construcci贸n de la respuesta sexual, la defin铆a Plat贸n con clarividencia hace miles de a帽os en  la  llamada  Alegor铆a  del  carro alado utilizada en su di谩logo Fedro.

De manera semejante, Sigmund Freud intentaba mostrar que el funcionamiento mental resultaba m谩s equilibrado cuando encontramos la armon铆a entre el principio del placer(nuestros deseos) y el principio de realidad (los c贸digos morales y sociales).

Posiblemente, ambas met谩foras responden a una l贸gica dualista, y aafortunadamente superada, en la que cuerpo y  mente representan dos mundos  separados  con  intereses contrapuestos. La realidad es que este tipo de enfoques dualistas conducen y profundizan en la polaridad, en la percepci贸n de la realidad mediante c贸digos binarios (naturaleza/cultura;   hombre/mujer; sexo/g茅nero; dominaci贸n/sumisi贸n; sujeto/objeto…) que no explican la enorme diversidad de la realidad a la hora de comprender la construcci贸n  contextual  de  cada  ser  humano como un todo 煤nico y, por el contrario, pueden provocar imposiciones, enfrentamientos, violencias, desigualdades, dogmatismos.

Contrastada su enorme importancia en todos y cada uno de los planos de la vida, la sexualidad ha ocupado,hist贸ricamente, un lugar destacado en  la  definici贸n  y  concreci贸n  del proyecto ideol贸gico, te贸rico y pr谩ctico del anarquismo que se viene planteando en los 煤ltimos siglos; y lo viene haciendo, como no pod铆a ser de otra manera, desde par谩metros coherentes con su compromiso de utop铆a, antiautoritarismo, transgresi贸n,  subversi贸n,  transformaci贸n… de los valores 茅ticos, morales, econ贸micos  y  legales  del  poder (esencialmente capitalista y patriarcal).

Para Helena Andr茅s Granel, en su trabajo  “Anarquismo  y  sexualidad” [http://periodicoellibertario.blogspot.com/2017/02/anarquismo-y-sexualidad.html] publicado en la revista Germinal, la concepci贸n  que  tiene  el  movimiento anarquista del amor y la sexualidad  es  que  se  trata  de  una construcci贸n sociocultural, hist贸rica y pol铆tica, siendo  el  sistema  sexual parte esencial del sistema social. De esta manera, cualquier proceso de transformaci贸n y revoluci贸n social precisa, no solo un cambio en las estructuras pol铆ticas y socioecon贸micas sino, paralelamente, una revoluci贸n  personal  que  incluya la liberaci贸n sexual, la construcci贸n de relaciones  de  g茅nero  igualitarias  y antiautoritarias, la emancipaci贸n de las mujeres, una nueva moral sexual que  suplante a la burguesa…  

En este sentido, simplemente a t铆tulo indicativo, recordar la fruct铆fera  relaci贸n  que  hist贸ricamente ha mantenido el anarquismo con la sexualidad, con las respuestas sexuales, y por extensi贸n, con el feminismo entendido en toda la amplia y compleja variedad de 谩mbitos que abarca (sexualidad, amor libre, g茅nero, naturismo, derechos, derechos LGTBIQ+, igualdad, control de natalidad, antipatriarcado…).

As铆, Dolors Marin en sus dos libros  Anarquismo.  Una  introducci贸nAnarquistas.  Un  siglo  de movimiento  libertario  en  Espa帽a, describe parte de la riqu铆sima trayectoria de experiencias y proyectos  provenientes  del  socialismo ut贸pico  (Charles  Fourier,  Robert Owen, Henri de Saint-Simon, Flora Trist谩n…)  desde  finales el  siglo XVIII, tanto en Europa como Am茅rica, como los falansterios, comunas, colectivos, grupos de afinidad, naturalistas, ecologistas, feministas…  en  la  que  queda  patente  la concreci贸n de realidades y sociedades basadas en par谩metros de igualdad  plena  entre  hombres  y mujeres, nuevas formas de vida en com煤n sin autoridad y control del Estado, crianza y escolarizaci贸n de hijos e hijas en comunidad  y  de  forma  compartida, distribuci贸n  del  trabajo  dom茅stico, apoyo mutuo, sostenibilidad, respeto  a  la diversidad, libertad, naturalismo,  nudismo,  el  arraigo del  neomaltusianismo,  igualdad hombres  y  mujeres  ligados  a  la igualdad social, sexualidad amorosa y gozosa, sexualidad libre de trabas morales y legales…

En Espa帽a este acercamiento relacional,  no  fue  un谩nime  ni  uniforme  como  nos  recuerda  Laura Vicente en el cap铆tulo “El feminismo como  principio  de  justicia  en  Anselmo Lorenzo” del libro En el Alba del anarquismo. Anselmo Lorenzo 1914-2014 o Carlos Taibo en su libro Repensar  la  anarqu铆a. En el anarquismo espa帽ol del siglo XIX emergen dos l铆neas de pensamiento a la hora  de  interpretar  las  relaciones hombre/mujer. Por un lado, bajo la influencia de Pierre-Joseph Proudhon, seguido por Ricardo Mella, las mujeres son concebidas esencialmente como meras reproductoras que contribuyen a la sociedad desde el trabajo dom茅stico en el hogar familiar  o  con  trabajos  secundarios siempre  al  del  hombre.  Por  otra parte, con el auspicio de Mija铆l Bakunin y Anselmo Lorenzo, las mujeres ocupan un mismo plano de igualdad con el hombre, siendo esta la l铆nea de pensamiento mayoritaria adoptada en el anarquismo espa帽ol. Guillermina  Rojas,  Teresa  Claramunt, Teresa Ma帽茅 y tantas otras mujeres representan esta l铆nea del pensamiento feminista anarquista, que  culminar谩  en  el  movimiento anarquista, siempre poco reconocido, Mujeres Libres y que cuestion贸 con radicalidad la instituci贸n familiar y el matrimonio burgu茅s dando paso al respeto por las relaciones libres entre personas que se aman.  

De la misma manera, resaltar que entre  los  acuerdos  sobre  Comunismo Libertario (ponencia presentada por el m茅dico Isaac Puente) del IV Congreso de la CNT celebrado en Zaragoza del 1 al 10 de mayo de 1936 (posiblemente la organizaci贸n anarcosindicalista m谩s relevante e influyente  de  la  historia  moderna), encontramos un apartado referido a La familia y las relaciones sexuales en  el  que  puede  leerse:  El  comunismo libertario proclama el amor libre, sin m谩s regulaci贸n que la voluntad del hombre y de la mujer…

En esta misma direcci贸n, la primera ministra de la historia de Espa帽a  y  una  de  las  primeras  en Europa, Federica Montseny (ministra de Sanidad y Asistencia Social desde noviembre de 1936 a mayo de1 937), en el escaso tiempo que dur贸 su mandato se hace eco de las demandas, discriminaciones y sufrimientos de las mujeres, aportandoy promoviendo leyes que garantizaran la libertad de las mujeres a decidir  sobre  su  propio  cuerpo como la ley de Reforma  eug茅nica del aborto; soluciones como los liberatorios de prostituci贸n; jardines de infancia; mejoras en educaci贸n; ayudas  para  beb茅s;  creaci贸n  de parvularios; centros de planificaci贸n familiar (actualmente desaparecidos)…

Toda esta rica tradici贸n anarquista y feminista es recuperada a nivel mundial con la revoluci贸n de mayo del 68, movimiento hippie, antimilitarista… teniendo claro que el movimiento anarquista y el feminista comparten planteamientos aunque no son id茅nticos.  

En todo caso, el punto de partida, el eje vertebrador, la l铆nea roja de todo tipo de sexualidad es o feminismos  vinculados  con  el  anarquismo  suponen  el  rechazo a cualquier forma de mercantilizaci贸n del sexo, abuso de poder y explotaci贸n sexual. El ejercicio de esa sexualidad tiene que estar vinculado a la libertad, lejos de la comercializaci贸n porque ello conduce a la esclavitud.

La sexualidad para el anarquismo es aliada de nuestra capacidad de imaginaci贸n,  fantas铆a,  flexibilidad infinita, b煤squeda, originalidad, creatividad, diversidad, de libertad y aunque hayamos desarrollado una enormidad de tipos, estilos de sexualidad… si se basan en los principios de libertad y no sometimientoa nadie ni a nada que huela a mercado  o  represi贸n…  son  absolutamente leg铆timas.

Como se帽ala Carlos Taibo en su libro Libertari@s citando a John Zerzan: la historia de la civilizaci贸n es la historia de la dominaci贸n de la naturaleza y de las mujeres…

La civilizaci贸n nos la han vendido como un 茅xito frente al salvajismo primitivo pero, sin duda, se trata de un camino de renuncia a vivir en armon铆a con la naturaleza, a nuestro derecho a una vivencia personal de la sexualidad, a la negaci贸n de nuestros deseos, a la renuncia de nuestro cuerpo. El ser humano tiene derecho a dejar fluir sus impulsos, su sexualidad, su espontaneidad a la hora de experimentar el placer… en un contexto  de  libertad,  de  apoyo mutuo, igualdad y respeto a la diversidad.

El amor  libre forma parte de la propuesta tradicional anarquista, es coherente con la expresi贸n de una sociedad antiautoritaria y antirrepresiva y, esencialmente, representa  que  la  relaci贸n  amorosa, afectiva, sexual entre personas no debe estar mediatizada ni regulada por las leyes del Estado ni las de la Iglesia sino que es una relaci贸n privada y en libertad entre personas que se aman y as铆 lo han decidido. En el amor libre no existe la esclavitud sexual o el sometimiento de la mujer sino el reconocimiento del derecho de las personas a sentir placer y felicidad. El amor libre representa la opci贸n de amar a quien se quiera en condiciones de igualdad, sin imposiciones econ贸micas, patriarcales, legales o morales. El amor libre es la ejemplificaci贸n del principio anarquista de que los medios son los fines, de que la libertad sexual como el anarquismo se pueden vivir hoy y ahora.

Generemos relaciones humanas basadas en una sexualidad libre, ajenas a cualquier sistema de explotaci贸n y esclavitud.

[Art铆culo publicado originalmente en el peri贸dico Rojo y Negro # 355. Madrid, abril 2021. N煤mero completo accesible en http://rojoynegro.info/sites/default/files/rojoynegro%20355%20abril.pdf.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com