December 10, 2020
De parte de Indymedia Argentina
2,016 puntos de vista

La lucha territorial que lleva adelante la comunidad mapuche Co帽a Huenchufil desde 2013 tom贸 visibilidad p煤blica hace unos d铆as, a partir de que se viralizaron por whatsapp audios de conversaciones telef贸nicas entre un referente de la Fundaci贸n Ambiental Acci贸n Sustentable, el Director de tierras de R铆o Negro y la presidenta del CODECI. En los audios se califica y describe al lonko de la lof y a su familia como deshonestos, quilomberos y especuladores. A partir de un trabajo conjunto de m谩s de dos a帽os, este texto reconstruye parte de la historia de la lof Co帽a Huenchufil que, sostenemos, escapa a esas calificaciones.

La ruka de la resistencia despu茅s de ser destruida

11/11/2020

鈥擠ejamos todo y nos vinimos. All谩 qued贸 mi mam谩. 鈥昄uis ten铆a el ojo izquierdo rojo, lleno de derrames鈥. Ahora tenemos que esperar al lunes a ver qu茅 dicen los m茅dicos.

Hab铆a viajado a Viedma, donde viv铆a parte de la familia, con su hermano y su sobrina que tambi茅n viv铆an en Ramos Mex铆a. Mientras esper谩bamos al resto de la familia contaron lo que hab铆a pasado.

鈥暶塴 estaba trabajando, es barrendero. El hijo de De la canal pasa en moto y lo ve, entonces se va a buscar un elemento contundente y le pega. 鈥旳 Claudia se le pegaron las palabras as茅pticas de la denuncia policial鈥. Despu茅s fue mi abuela, que lo encontr贸 tirado y me avis贸. Cuando llegu茅 mi t铆o estaba shockeado, inestable, y se lo llevan de urgencia a [General] Roca. En Roca le dicen que tiene muy da帽ada la vista, que probablemente la pierda, y de ah铆 nos venimos a Viedma. El lunes se tiene que hacer una ecograf铆a, y de ah铆 ver si lo mandan a cirug铆a.

La cirug铆a no iba a ser posible, Luis perdi贸 la visi贸n del ojo. La 鈥渃ompensaci贸n鈥 que el municipio le empez贸 a dar en ese momento 鈥昫erivada de que cuando recibi贸 la golpiza estaba trabajando pero en negro y sin ART鈥 y hasta que se efectivizara un certificado de discapacidad a su nombre, se interrumpi贸 cuando cambi贸 la gesti贸n de gobierno en diciembre de 2019. El certificado no lleg贸.

Fueron llegando otros y otras familiares, al final 茅ramos once. El 煤ltimo en llegar fue H茅ctor, hermano de Luis y lonko de la comunidad. Ven铆a cansado y con calor de recorrer oficinas intentando saber en qu茅 estaba la denuncia por la estafa sobre el territorio y buscando un abogado que los representara en esta y en las denuncias penales anteriores contra la familia De la canal por agresiones. Cuentan que otras veces los amenazaron con armas, intentaron atropellarlos, les usaron caballos hasta lastimarlos, les quemaron los corrales, les pusieron alambrado en su puesto, anillos con p煤as para que se les pincharan las cubiertas, dispararon balas de plomo hacia la ruka, como muestra la siguiente foto:

鈥昐iempre hicimos la denuncia, en Ramos, en Roca, en Viedma, pero nunca conseguimos nada 鈥昫ijo H茅ctor鈥. Si hubiera sido al rev茅s, mi hermano estar铆a preso seguro.

Ese trawn fue el primero de varios encuentros en los que fuimos registrando la historia de la familia.[1]

鈥斺-

El conflicto territorial se remonta al 2000, uno de los a帽os con 铆ndices de pobreza m谩s alto en la historia reciente de Argentina. 鈥淢i mam谩 cobraba una beca de ciento cincuenta pesos en esos a帽os, y estaba a cargo de su nieta鈥 cuenta H茅ctor para describir el contexto. En ese momento Mar铆a Co帽a firm贸 un condominio con Roberto De la canal por el cual el permiso de ocupaci贸n del campo 鈥晀ue figura en el expediente de la Direcci贸n de Tierras de R铆o Negro como tierra fiscal鈥 pas贸 a estar a nombre de los dos. A cambio del condominio Mar铆a recibi贸 animales, que De la canal dej贸 de su lado del campo. Ella recuerda que no efectiviz贸 la posesi贸n de los mismos, y que De la canal le daba 鈥減uchitos鈥 de plata.

Mar铆a se hab铆a hecho cargo del campo en 1989, cuando falleci贸 su hermano Bernardo. Al llegar al campo con su hijo Luis encontraron que les hab铆an robado la hacienda que hab铆a y tuvieron que empezar de nuevo. Mientras trabajaban en el campo, Luis sol铆a irse varios d铆as y a veces meses a trabajar a otros campos, porque si no 鈥渘o alcanzaba鈥 la plata. Esas veces ella se quedaba sola. 鈥淯na vez se le escap贸 un caballo, en enero, y hac铆a mucho calor. Y sali贸 a buscarlo, estuvo como un d铆a para traerlo, se descompuso. Y esa vez estaba sola鈥 se acuerda Luis.

En el a帽o 2010 De la canal compr贸 el permiso precario de ocupaci贸n por la parte restante del campo, la que en el 2000 hab铆a quedado a nombre de la familia Co帽a. Luis firm贸 ese contrato con su mam谩, pero no porque quisiera:

鈥淓n s铆 a ella le hicieron el negocio, le dijeron que el papel dec铆a una cosa y era otra. Dec铆an que le pagaban dos mil y le daban doscientos. Yo no quer铆a vender, le segu铆 el apunte a mi mam谩, est谩bamos los dos enfermos鈥.

鈥淟os engrupen鈥 dice H茅ctor. 鈥淒e la canal le dec铆a a mi mam谩 鈥榩ara qu茅 te vas a quedar ac谩 en el campo, andate al pueblo, yo te ayudo con los animales鈥. La trabaj贸 psicol贸gicamente, y mi mam谩 confi贸. Mam谩 ignora los derechos que existen sobre la familia, ella no sabe leer ni escribir. En ese momento yo tampoco tomaba conciencia, m谩s en los 煤ltimos a帽os, por conocer los derechos, o conectarme m谩s con gente que sabe鈥 explica sobre cuando empez贸 a participar en espacios de organizaci贸n del pueblo mapuche.

H茅ctor se fue de Ramos Mex铆a a los diecisiete a帽os para cursar la secundaria, que no termin贸. Hizo la colimba en Comodoro Rivadavia y estuvo 鈥渂ajo bandera鈥 por la guerra de Malvinas. De trabajo en trabajo despu茅s pas贸 por Buenos Aires, Salta, Mendoza, Las Heras, Perito Moreno, Los Antiguos y Chile.

鈥淒esaparec铆 mucho tiempo de mi familia, si yo hubiera estado no hubiera pasado esto. Porque yo lo present铆a, pero no alcanc茅, no entend铆 el mensaje. Yo viv铆a en Comodoro y de casualidad un tiempo despu茅s vine a Viedma a ver a mi hijo. Mi mam谩 se quer铆a conectar conmigo, entonces la llam茅 y estuve hablando un rato. Y despu茅s mi sobrina me llam贸 para invitarme a la fiesta de egresados, y yo dije 鈥榩or fin uno que se recibe鈥欌.

En la fiesta de su sobrina se enter贸 de lo que estaba pasando con el campo. Una abogada lo asesor贸 para que buscara el expediente y le dijo que hablara con el CODECI y el CAI. Por recomendaci贸n del CODECI en el a帽o 2013 tramitaron la personer铆a jur铆dica de la comunidad, denunciaron a De la canal por estafa y recuperaron una parte del campo.

鈥淐uando hicimos la denuncia por estafa fue cuando comenzamos la lucha. Nosotros reclamamos el territorio, c贸mo se traspasa de generaci贸n en generaci贸n. En ese lugar que recuperamos estamos ahora, armamos una ruka, pero no tenemos agua, la tenemos que llevar del pueblo. No es donde nacimos, porque eso lo ocuparon ellos, todas las mejoras que ten铆amos, el jag眉el. Ah铆 es donde naci贸 toda la familia鈥. En octubre de 2018 H茅ctor hablaba de la 鈥渞uka de la resistencia鈥 y de lo que implicaba para 茅l: 鈥淓s impresionante la alegr铆a, s贸lo pisar ah铆 era una emoci贸n, de volver ah铆. Yo quisiera disfrutar el territorio, estar en armon铆a con la naturaleza. Mi abuela me ense帽aba eso, no quemar porque s铆, no contaminar. Y te acord谩s, yo no me hab铆a olvidado de nada, me acordaba de cuando andaba en ancas a caballo con mi abuela鈥.

鈥淵o no sab铆a c贸mo ven铆a la mano, es dif铆cil鈥 comenta Luis unas semanas m谩s tarde, en otro viaje a Viedma para hacerse estudios neurol贸gicos por la lesi贸n en el ojo. 鈥淟o acompa帽茅 varias veces a mi hermano en Jacobacci, en Valcheta, a reuniones que se hicieron [del pueblo mapuche]. Y yo siento de ser eso, me gustar铆a hablar [la lengua]. Una vez mi hermano empez贸 a ense帽arme algo de la lengua en el campamento. Puso un cartel de cart贸n y me empez贸 a explicar鈥. 脡l le dice campamento a la ruka. A mediados de 2019 lo encontraron destruido y desde entonces no pudieron volver (ver foto de encabezado).

鈥斺

鈥淓n la 茅poca de las campa帽as de exterminio denominadas Conquista del Desierto y Pacificaci贸n de la Araucan铆a, por el accionar del ej茅rcito, las comunidades fueron desplazadas a los lugares m谩s inh贸spitos intentando sobrevivir. Es as铆 que nuestras familias llegaron a la zona aproximadamente en el a帽o 1900 guiados por el lonco Juan Huenchufil鈥. As铆 se describe la llegada de la familia al territorio en la Rese帽a hist贸rica del tr谩mite de personer铆a jur铆dica de la comunidad Co帽a Huenchufil.[2]

En ese primer trawn en que nos conocimos le pidieron a Victoria, la mayor de quienes estaban presentes, que contara la historia de la comunidad. Ella es la hermana mayor de Mar铆a Co帽a y sus otros hermanos y hermanas, e hija de Francisco Co帽a y de Mar铆a Huenchufil 鈥昹a abuela con la que H茅ctor andaba 鈥渆n ancas鈥 y la hija de Juan, el que 鈥済ui贸鈥 a la familia a ese territorio鈥. Victoria se acuerda poco de la vida en el campo porque se fue cuando era muy chiquita y no volvi贸. Hab铆a habido una sequ铆a, las vacas se mor铆an, 鈥渟e com铆an los palos鈥, y en el campo todav铆a no hab铆a jag眉el. Su abuelo se hab铆a ido a Villa Regina a trabajar a la cosecha, y dos de sus hermanos que eran ni帽os como ella se fueron a trabajar en la zona sur de la provincia de Buenos Aires. Ella fue a vivir con una maestra amiga de un conocido de sus padres en Viedma.

Como Victoria y sus hermanos, m谩s adelante sus sobrinos tambi茅n tuvieron que irse. H茅ctor y Luis se acuerdan de cuando los llev贸 la polic铆a para que fueran a la escuela. 鈥淣os asustamos mucho aquella vez, pero perseguidos estuvimos perseguidos, no te llevaban a un campo de concentraci贸n鈥. H茅ctor se r铆e y cuenta que tambi茅n conocieron cosas como la luz el茅ctrica. Su hermana Claudia ten铆a diez a帽os en ese momento: 鈥渘os fue a buscar la polic铆a, diciendo que todos los chicos ten铆amos que ir a la escuela, y que no pod铆an hablar los padres. Hice hasta tercer grado y a los doce me met铆 cama adentro en Roca鈥. Un a帽o despu茅s lo hizo su hermana Mariela de trece a帽os, quien falleci贸 tiempo despu茅s en un accidente del que poco saben. 鈥淔ijate lo mal que est谩bamos econ贸micamente鈥 reflexiona H茅ctor, y cuenta: 鈥渘osotros perdimos una hermana que estaba trabajando cuando falleci贸. Iba con la mujer de la casa donde trabajaba y una nena a la que cuidaba, se murieron las tres en un accidente de auto. Yo viaj茅 al velorio de mi hermana, habl茅 con un abogado, pero nunca nos llamaron鈥.

Adem谩s de su familia hab铆a muchas otras personas y familias que viv铆an cerca, algunas dentro del campo que reclaman, y con quienes compart铆an actividades. 鈥淒ionisio Qui帽enao viv铆a en una choza. Nos sent谩bamos en cabezas de vaca. A 茅l le gustaba vivir as铆. Ten铆a un fog贸n鈥 se acuerda H茅ctor. Luis lo describe como un campamento: 鈥淣o le gustaba estar en una casa bien hecha. Lleg贸, se acamp贸 ah铆 y el finado Co帽a le dio permiso para estar ah铆, y estuvieron. Y Rojas era como Dionisio鈥. Dionisio y Rojas, otro hombre que viv铆a en el campo, est谩n enterrados en el chenque que hay en el territorio. 鈥淪e lo respetaba como cementerio a ese lugar, hab铆a cruces. Est谩n viejas pero est谩n todav铆a algunas. Incluso hab铆a otro chenque ah铆 de antes del tiempo nuestro, m谩s viejo, ser铆a de una comunidad que hab铆a habido antes. Eso m谩s o menos me recuerdo yo鈥 cuenta H茅ctor.

鈥淓ra todo campo abierto. Se juntaban todos los animales, se mezclaban, pero despu茅s aparec铆an, la gente se daba cuenta y se avisaba, sobre todo mirando las marcas se daban cuenta鈥 recuerda Luis. En otros momentos hubo otra gente viviendo ah铆 de forma temporaria. H茅ctor se acuerda de Mart铆n Mansilla, con quien a los doce a帽os sali贸 a trabajar en la esquila por primera vez, durante las vacaciones escolares: 鈥渕e pude comprar ropa, que no ten铆a yo鈥, comenta. Mencionan a otros vecinos antiguos: Lonconao, Collueque, Calfumil, Nahuelan.

鈥淓sa zona era toda ind铆gena, era como una reserva. Despu茅s fue llegando otra gente, y hasta el nombre nos cambiaron. Esa zona se llamaba Cuy煤n Leufu, en el DNI nuestro figura como Cuy煤n Leufu.[3] Y ahora le dicen Colonia Trapalc贸, en los mapas no figuramos m谩s. Fijate vos c贸mo quieren borrar huellas de lo ancestral. Si cuando yo era chico iba gente winka a buscar cosas, trawil, flechas, cantidad de flechas encontr谩bamos nosotros. Llegaron ah铆 por la corrida, para esconderse, borrar la identidad. Mi familia, ellos pensaban que eran argentinos y esa era la identidad鈥 dice H茅ctor. Su abuela sab铆a mapuzungun pero no les ense帽aba: 鈥溾楾e va a traer problemas鈥, nos dec铆a. No quer铆an, m谩s all谩 de lo m谩s sencillo, como kawel [caballo] por ejemplo鈥.

Luis se acuerda de que los mayores usaban llaullin, tomillo, reina molle para el dolor de muelas. 鈥淓staba ya el dicho de los anteriores de antes, los que ya estaban. Eran remedios de los anteriores, de los que estaban antes. Uno aprende de los anteriores, de los veteranos. En ese tiempo hab铆a mucho avestruz. Yo aprend铆 de ellos, sal铆amos a cazar y as铆 aprend铆. Y vend铆an la pluma, o cuero de chulengo o de zorro. Vend铆an para comprar a los mercachifles, que pasaban por ah铆. Nosotros tambi茅n compr谩bamos. Y yo me compraba alpargatas. En ese entonces no and谩bamos de pinta como ahora, and谩bamos todos con la ropa zurcida, y las alpargatas nuevas las dej谩bamos para alguna salida鈥.

La yerra y la se帽alada eran los momentos en que se juntaban todos los vecinos. 鈥淎h铆 le daban la parte a cada uno, juntaban toda la hacienda y la repart铆an entre la que era de cada uno. Y la se帽alada tambi茅n se hacia todos juntos, se hac铆a baile鈥. Recordar su vida en el campo lo trae al presente y a lo que le gustar铆a hacer:

鈥淵o aprend铆, a los cinco a帽os, seis, aprend铆 a trabajar. A hacer un pozo, poner un palo, buscar la tropilla. Que en ese momento ten铆an chivas, vacas y yeguarizos. Yo en la final me cri茅 en el campo. Y ahora me encuentro inc贸modo, si me dan un trabajo para hacer en el pueblo no lo s茅 hacer. Si H茅ctor recupera, una vez a las quinientas voy a ir [al pueblo]. Por obligaci贸n me fui, por enfermedad, todo eso. Y mi mam谩 tambi茅n, ella desea estar en el campo, y no puede estar鈥.

鈥斺

Hablando sobre los momentos en que a煤n viv铆a en el campo con su mam谩, Luis recuerda las visitas de 鈥渓os de tierras鈥: 鈥淣os dec铆an 鈥榚sto les pertenece a ustedes, los que se fueron ya no tienen nada鈥欌.

La historia que cuentan Luis y su familia est谩 atravesada por condicionamientos comunes y por afectos, que explican por qu茅 se re煤nen todos y todas cuando atacan a uno, a煤n cuando no todos quieran volver a vivir al campo.

Las palabras de hace a帽os de 鈥渓os de tierras鈥 se asemejan a las dichas por Mar铆a Valentina Curufil a Francisco Anaya, de la Fundaci贸n Ambiental Acci贸n Sustentable en una conversaci贸n telef贸nica de abril de 2019, cuyo audio se viraliz贸 por whatsapp y se public贸 en medios de comunicaci贸n en las 煤ltimas semanas. All铆 la presidenta del CODECI acuerda con Anaya que ese organismo va a 鈥渄esestimar鈥 el reclamo de la comunidad Co帽a sobre el territorio y sugerirle que haga 鈥渟u negocio鈥 鈥昬s decir que acepte dinero para renunciar al reclamo鈥 a cambio de dinero. Anaya califica a H茅ctor Co帽a como una persona no 鈥渉onesta鈥, que 鈥渘o se merece nada鈥 y dice que por 鈥渜uilomberos鈥 como 茅l 鈥渕eten a todos [los pueblos originarios] en la misma bolsa鈥. Valentina le responde:

鈥昄os que m谩s se notan y los que m谩s quieren 驴viste? Y en cambio la gente humilde siempre est谩 en el campo pidiendo. Si les dan bien, si no les dan tambi茅n, ellos sobreviven con lo que tienen, porque siempre fue la vida as铆.

La historia de la comunidad Co帽a Huenchufil se asemeja a la de la 鈥済ente humilde鈥 que describe Valentina. La pobreza extrema atraviesa sus recuerdos y se vincula con los mismos procesos de despojo que el pueblo mapuche vive desde los desplazamientos posteriores a la Conquista, que llevaron a su familia y a otras vecinas a establecerse en el territorio que hoy reclaman. Frente a un Estado al que recuerdan por la 鈥減ersecuci贸n鈥 鈥晊 la metonimia campo de concentraci贸n-escuela-colimba en sus relatos habla por s铆 sola鈥 pocos fueron los caminos que encontraron para subsistir, y todos los llevaron antes o despu茅s a irse del territorio. Esa historia desmiente que irse del campo, hacer un condominio o vender las mejoras hayan sido decisiones, libres. Explica la respuesta de H茅ctor a Anaya las veces que lo llam贸 para ofrecerle 鈥渦na moneda鈥:

鈥昇o.

El problema seg煤n lo que dice la presidenta del CODECI, o lo que los saca del lugar de 鈥済ente humilde鈥, parece m谩s que hayan decidido ser 鈥渜uilomberos鈥 o, como dice H茅ctor, 鈥渃omenzar la lucha鈥 por su territorio. Justo al mismo tiempo que los ojos de la megaminer铆a 鈥昽jos al resguardo de agresiones que les quiten la visi贸n鈥 se posan en esa regi贸n.[4]

[1] Los encuentros se produjeron en Viedma entre septiembre y diciembre de 2018. Durante los a帽os 2019 y 2020 mantuvimos conversaciones telef贸nicas. El relato se basa en registros de campo de esas conversaciones.

[2] Disposici贸n N掳 4/14 del CO.DE.C.I. y Resoluci贸n N掳 61/14 de la Direcci贸n de Registro de Persona Jur铆dica de la Provincia de R铆o Negro.

[3] En algunos mapas la zona es nombrada como Cullen Leuf煤. La denominaci贸n usada en esta nota es la que H茅ctor recuerda que usaba su abuela y la que aparece en algunos documentos personales.

[4] Lara, S. (29 de diciembre de 2019). Arenas movedizas. Un negocio emergente en R铆o Negro para Vaca Muerta. El Cohete a La Luna. https://www.elcohetealaluna.com/arenas-movedizas/

Fuente: https://gemasmemoria.com/2020/11/11/siempre-sera-la-vida-asi-la-lucha-territorial-de-la-lof-cona-huenchufil/




Fuente: Argentina.indymedia.org