March 29, 2021
De parte de Lobo Suelto
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Bajo siete llaves, las siete vidas del gato, los siete d铆as de la semana, las siete puertas de la sabidur铆a, los siete pecados capitales, los siete colores del arco铆ris y las siete notas musicales. Diego Sztulwark, se anima a responder Siete Enigmas para Revista Aj铆.

LA FILOSOF脥A

La m谩s apasionante y seductora de las trampas, aquella que nos promete una relaci贸n er贸tica con el saber. Qui茅nes exhiben tal relaci贸n, llamados 鈥済randes pensadores鈥, nos hacen creer que tal posesi贸n -no del saber en s铆, sino de una cierta relaci贸n er贸tica con 茅l-, es verdaderamente posible. Y de mi parte, comet铆 la imprudencia de creerle a algunos de ellos (A Karl Marx le cre铆 que la pasi贸n intelectual puede actuar como un poder practico, pol铆tico, revolucionario. A Baruch Spinoza, le cre铆 que existen causas efectivas y determinaciones reales, en cuyas conexiones inmanentes, se preparan las potencias subjetivas. A Le贸n Rozithcner, le cre铆 que la verdad es inseparable de una sensualidad, que hay que reconocer, ante todo, en el propio cuerpo. A Nietzsche, que existe una sinceridad posible con uno mismo. Y a Gilles Deleuze, que puede alcanzarse una nobleza y hasta una elegancia en los propios devenires). Se trata de un juego de creencias y elecciones del que se espera que podamos aprender algo m谩s, sobre las formas de vivir.

LA VIOLENCIA

Siempre sent铆 que hab铆a, al menos, dos clases de violencias. Una destructiva, a la que le tengo terror. Y otra liberadora, a la que quisiera atreverme. De la primera me anotici茅 de ni帽o, cuando escuch茅 a los adultos pronunciar la palabra 鈥渄esaparecidos鈥. De la segunda, m谩s o menos, a la misma edad. Cuando los Reyes Magos me regalaron (porque se enteraron de mi curiosidad inmensa), en unas vacaciones en Necochea, el libro Mi hijo el Che. Esas dos violencias han permanecido en un estado m铆tico. O dosificado. La violencia destructora no ha dejado de aparecer como amenaza, aplicada a personas concretas. Difundiendo un estado de terror que inhibe ciertos movimientos deseados. La violencia liberadora en cambio, ha aparecido en unas pocas ocasiones. A veces como decisiones individuales, otras, conmovedoras, en algunas acciones colectivas. Luego, estudiando Walter Benjamin, aprend铆 que la violencia tiene al menos tres posiciones en la historia. Adem谩s de fundar y/o conservar el derecho, puede tambi茅n dirigirse a 茅l para destruirlo. Benjamin habla de destruir derecho sin derramar sangre. Hay algo que creo entender de esa formulaci贸n. Se tratar铆a de ser capaces de destruir ciertas estructuras, por ejemplo, las que ligan la explotaci贸n de la vida a la concentraci贸n de la propiedad privada, sin caer en la violencia que ataca a los cuerpos.

LA MEMORIA

La memoria es una mujer con un pa帽uelo blanco, una torsi贸n hecha sobre el dolor, la invenci贸n, fechada, por medio de la cual unas personas v铆ctimas del poder alcanzaron la autoridad p煤blica m谩s alta para decir unas de las pocas palabras verdaderas, en el sentido de universales. En este pa铆s, la memoria ha sido una pol铆tica singular. El poeta Henri Meschonnic emplea este t茅rmino 鈥渉istoricidad鈥, para dar cuenta de los movimiento intempestivos que escapan a una 茅poca, y act煤an m谩s all谩 de ella. La memoria ha sido, entre nosotrxs, el medio capaz de elaborar y prolongar unas fuerzas de transformaci贸n por otros medios. La memoria como ofensiva sensible, no se confunde, afortunadamente, con el recuerdo fijo del pasado. En su particular coexistencia con el presente, la memoria ha sido fuente de actualizaciones e invenciones. Cuando logra liberarse del patetismo de la repetici贸n de lo mismo (nostalgia que le es tan propia y que a menudo la domina), ha demostrado ser la m谩s confiable fuente de actualizaci贸n de lenguajes, luchas y desaf铆os.

ARGENTINA

La Argentina鈥 es un esfuerzo de lo m煤ltiple -migrantes, inmigrantes y pueblos llamados originarios-, por sacudirse un dispositivo de orden impuesto durante demasiadas d茅cadas por unos jerarcas militares con bigotes, apoyados en la espiritualidad purpurada de la cruz. El hecho que asistamos hoy a la decadencia de aquel dispositivo, no relaja en lo m谩s m铆nimo el peso del legado 鈥渞oquista鈥, el v铆nculo persistente entre color de piel, acceso a la propiedad y categor铆as de pensamiento. El ensayista Horacio Gonz谩lez escribi贸 hace ya unos cuantos a帽os un libro impresionante llamado Restos pampeanos. Ese t铆tulo designa bien, creo, el fracaso de aquel proyecto de naci贸n, y el car谩cter deshilachado, en cierto modo residual, pero por lo mismo abierto a nuevas recomposici贸n, que es la Argentina estallada. Seguimos a la espera de un impulso l煤dico y plebeyo que tarda en llegar. Algo de eso se insinu贸, quiz谩s, durante el velorio de Diego Maradona. O incluso en ciertos movimientos colectivos aparecidos en diciembre de 2001. Algo que tiene que ver con las posibilidades del juego y con la irreverencia.

DIOS

Es una de las palabras m谩s dif铆ciles. Le encuentro al menos dos significaciones opuestas. Por un lado, est谩 el Dios que ha sido garante de una cierta relaci贸n con la verdad justificadora de la servidumbre. Los profetas que anunciaron ya hace siglos que ese dios hab铆a muerto, advirtieron que ese deceso ser铆a lento, y que una larga agon铆a permitir铆a al Dios desfalleciente, sobre vivir en la sintaxis. Por otro lado, est谩 el Dios que evoca un pensamiento eterno: Deus sive Natura. Se trata de un dios depurado de toda trascendencia. Al que el pensamiento acude para comprender hasta qu茅 punto el deseo vital es siempre una parte de una naturaleza m谩s amplia. Esa naturaleza com煤n es la premisa sin la cual no nos es dado descubrir -conocer, disfrutar de- la propia potencia.

SIETE LIBROS

Etica (Baruch de Spinoza); El 18 Brumario (Karl Marx); As铆 habl贸 Zaratustra (Nietzsche); Tesis sobre el concepto de historia (Walter Benjamin), Mil mesetas (Deleuze y Guattari), Freud y el problema del poder (Le贸n Rozitchner), Obras completas (Jorge Luis Borges).




Fuente: Lobosuelto.com