March 5, 2021
De parte de Nodo50
202 puntos de vista


Los estrategas que idearon que 芦la batalla del relato禄 era el terreno en que derrotar铆an de una vez por todas al independentismo vasco se creyeron sus propias mentiras y calcularon mal. Desvirtuaron de tal manera los par谩metros hist贸ricos y pol铆ticos del conflicto vasco, menospreciaron tanto el factor humano, que pensaron que un par de novelas maniqueas y una superproducci贸n amortizar铆an el proceso hist贸rico abierto por ETA鈥坔ace 10 a帽os.

De tanto decirlo, quisieron creer que la tortura hab铆an sido casos aislados, desmanes de unos pocos, no un sistema para adquirir ventaja militar y pol铆tica. De tanto taparla, se olvidaron de su impunidad, de que ninguno de ellos hab铆a pagado por sus cr铆menes, mientras en el otro lado purgaban condenas de decenas de a帽os. En muchos casos, sentencias que son consecuencia de testimonios sacados bajo torturas.

Pensaron que, pese a haber m谩s de 40.000 personas detenidas bajo la 芦ley antiterrorista禄, con m谩s de 9.000 personas presas, se pod铆a ocultar lo sufrido. Y que las bestias que durante d铆as y noches se dedicaron a moler a palos, asfixiar y violar a m谩s de 5.000 ciudadanos vascos ir铆an muriendo en silencio en sus retiros de lujo.

Y鈥坅qu铆 estamos. En 2021, espeluznados como sociedad, escuchando audios de hace tres d茅cadas, confesiones de c贸mo ejercieron la tortura de manera met贸dica y despiadada. Y鈥坋so a pesar de la sordina que han puesto los medios que defendieron que la tortura no exist铆a, que respond铆a a un manual de ETA. Esa tesis est谩 en la hemeroteca, junto con el vac铆o del relato de los torturados. A煤n se permiten dar lecciones de moralidad y de deontolog铆a quienes hicieron su carrera empotrados, difundiendo versiones oficiales, cobrando y filtrando mentiras, negando los hechos. Tambi茅n quienes reprodujeron el marco de 芦dem贸cratas y violentos禄, mirando para otro lado cuando la violencia se ejerc铆a en su nombre y con uniforme, bata o toga.

Una nueva generaci贸n de vascos y vascas, esa que dicen que no consume peri贸dicos pero s铆 videos y audios, ha escuchado masivamente la voz de esos criminales impunes. Ha escuchado a Pedro G贸mez Nieto explicar con detalles c贸mo hay que torturar. La sociedad vasca le ha puesto cara a 鈥淓l Alem谩n鈥 porque no se tapa, y escribe ufano sobre tortura e Inteligencia en su exilio dorado en Honduras, tras haber sido ascendido repetidas veces hasta llegar a ser teniente coronel.

El caso particular muestra el sistema que, con el Gobierno de Felipe Gonz谩lez y de la mano de Enrique Rodr铆guez Galindo, tuvo en Intxaurrondo un germen renovado y sofisticado. Una estrategia vigente hasta la pasada d茅cada. Impunidad, seguida de protecci贸n y beneficios, acompa帽ada de premios que paguen el silencio. En nombre de Espa帽a, contra la disidencia vasca. No solo contra ETA, sino contra una gran parte de la poblaci贸n vasca, que ha vivido bajo ese riesgo permanente.

Esta semana ha quedado patente el desamparo que han sufrido los y las torturadas por parte de la administraci贸n vasca, que en diferentes grados particip贸 de ese sistema. Al no hablar, por ejemplo, de este esc谩ndalo.

Un gesto importante, a falta de otros muchos

En este contexto, el viernes se estren贸 la pel铆cula 鈥淣on dago Mikel?鈥 precisamente sobre la muerte de Mikel Zabalza. A la cita en Madrid acudi贸 el vicepresidente espa帽ol Pablo Iglesias, que denunci贸 la 芦utilizaci贸n procesal禄 de la tortura y se帽al贸 directamente al cuartel de Intxaurrondo. Es un hecho ins贸lito, de un valor pol铆tico muy importante. Es parte de las pugnas internas del Ejecutivo de coalici贸n, sin duda, pero no deja de ser un gesto relevante.

Tristemente, el mismo d铆a el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, estaba en Gasteiz acompa帽ado del delegado del Gobierno en la CAV, Denis Itsaso, y ambos callaron. Nadie puede obviar que se trata del juez que m谩s condenas ha recibido del Tribunal Europeo de Derechos Humanos por no investigar la tortura. Tampoco la relevancia de la figura del delegado de Gobierno en la trama criminal de Intxaurrondo. Ni el papel del PSOE.

Tal como han explicado diversos expertos internacionales desde 2011, la justicia transicional ofrece un marco constructivo en este 谩mbito, tanto desde el punto de vista de los derechos humanos como desde la resoluci贸n del conflicto. Implica, entre otras cosas, reconocer el da帽o causado y la responsabilidad pol铆tica. Es f谩cil ped铆rselo al resto, no tanto hacerlo uno mismo. Si no se est谩 dispuesto, es imposible construir un relato veraz.




Fuente: Naiz.eus