July 5, 2022
De parte de Nodo50
249 puntos de vista

 La pol茅mica sobre si las dificultades de la econom铆a cubana son (1) un efecto directo de la agresi贸n econ贸mica  de los Estados Unidos (facilitada ahora por la p茅rdida de los aliados que ten铆amos en Europa socialista), o si son consecuencia de (2) la inviabilidad del modelo econ贸mico socialista de propiedad estatal y  planificaci贸n central, o (3) de errores internos en la implementaci贸n del modelo econ贸mico; o (4) de una combinaci贸n de las tres causas precedentes (y en qu茅 proporci贸n?), es una pol茅mica que dura ya m谩s de 60 a帽os.

Y no se trata de un debate local cubano: se relaciona con disyuntivas universales de la sociedad humana. Pol茅micas an谩logas (nunca exactamente iguales, por supuesto) ocurrieron en la antigua URSS donde condujeron a la desaparici贸n, esencialmente catastr贸fica, de ese pa铆s en 1991, y tambi茅n en China, donde condujeron primero a la 鈥淕ran Revoluci贸n Cultural鈥 de 1966, tambi茅n catastr贸fica, y luego a las reformas, esencialmente exitosas, del modelo econ贸mico iniciadas en 1978.

Pero el caso de Cuba, nuestra amada Patria, queramos o no,  es diferente y m谩s complejo. Lo que est谩 en juego no es solamente la funcionalidad de uno u otro modelo econ贸mico: es la existencia misma de la naci贸n. Nadie en el mundo se cuestiona si debe existir China, sea con revoluci贸n cultural o con 鈥渆conom铆a socialista de mercado鈥, o si debe existir Rusia, sea con planificaci贸n central o con oligarqu铆as delictivas; pero la existencia de Cuba siempre ha estado en peligro.

En abril de 1823, el entonces secretario de Estado norteamericano John Quincy Adams, luego presidente de los Estados Unidos, formul贸 su doctrina de la 鈥渇ruta madura鈥 en estos t茅rminos: 芦Hay leyes de gravitacin poltica como las hay de gravitacin fsica y as铆  como una fruta separada de su 谩rbol por la fuerza del viento no puede, aunque quiera, dejar de caer en el suelo, as铆  Cuba, una vez separada de Espa帽a y rota la conexin artificial que la liga con ella, e incapaz de sostenerse por s sola, tiene que gravitar necesariamente hacia la Uni贸n Norteamericana y hacia ella exclusivamente鈥β.

La pol铆tica exterior de los Estados Unidos hacia Cuba ha sido durante 200 a帽os coherente con esa visi贸n. La resistencia del pueblo cubano, que tiene una visi贸n diferente de su propio futuro, tambi茅n ha sido coherente, esos mismos 200 a帽os. Es la imagen que Silvio nos dibuj贸 en su bella canci贸n de 1983 鈥淢e acosa el carap谩lida鈥︹

La predicci贸n de eventos futuros, consecuencia de nuestras decisiones de hoy, es una de las capacidades fundamentales del pensamiento humano. Sin ella no tendr铆amos 鈥減ensamiento鈥 sino solamente 鈥渞eflejos鈥, reacciones autom谩ticas ante riesgos o beneficios inmediatos.

驴Dejar谩 鈥渆l carap谩lida鈥 de acosarnos si hacemos unas u otras reformas en la econom铆a?

No lo har谩: vio una vez que no permitimos durante un tiempo el trabajo por cuenta propia y dijo 鈥渘o hay libertad鈥; vio que limitamos las cooperativas al sector agropecuario cuando pens谩bamos que no est谩bamos maduros para cooperativas industriales y dijo 鈥渘o hay libertad鈥, vio que durante un tiempo no abrimos espacio a empresas privadas y dijo 鈥渘o hay libertad鈥, vio que no facilitamos inversi贸n extranjera o no le dimos suficientes prerrogativas, y dijo 鈥渘o hay libertad鈥.

 En todo lo anterior ya Cuba ha introducido cambios sustanciales, sin perder la esencia socialista de la econom铆a. Y 驴qu茅 podr铆a venir despu茅s? Querr谩n consorcios grandes de empresas privadas, querr谩n contrataci贸n directa e influencia en las pol铆ticas salariales internas, querr谩n participaci贸n en la propiedad de nuestras principales empresas estatales, querr谩n propiedad latifundista de la tierra, querr谩n participaci贸n en el comercio exterior, querr谩n limitaciones al papel de los sindicatos, querr谩n reducciones en la participaci贸n de los trabajadores en la gesti贸n empresarial, querr谩n pol铆ticas flexibles de despidos, querr谩n limitaciones en la seguridad social, querr谩n inversi贸n extranjera en salud y educaci贸n, querr谩n medios masivos de comunicaci贸n privados, etc, etc, etc; y as铆 sucesivamente, y si ponemos controles soberanos en todo eso dir谩n otra vez 鈥渘o hay libertad鈥.

Es que su problema no es una u otra regulaci贸n de la econom铆a: su problema es la existencia de Cuba, su problema es el pueblo en el poder, su problema es la distribuci贸n de la riqueza. Y eso no lo vamos a cambiar.

No se trata con estos argumentos de defender el inmovilismo, ni la suspicacia ante el m谩s m铆nimo cambio, ni de justificar acomodamientos burocr谩ticos y  lentitudes en el dise帽o e implementaci贸n de los cambios necesarios. Eso ser铆a ir al desastre por otro camino, pero desastre al fin.

 Hay que cambiar porque la econom铆a mundial ha cambiado. El primero que lo dijo fue Fidel: 鈥淩evoluci贸n es sentido del momento hist贸rico, es cambiar todo lo que debe ser cambiado鈥, dijo en mayo del a帽o 2000.

La econom铆a del siglo XXI requiere un nivel de inserci贸n internacional (globalizaci贸n) muy superior al de los a帽os 60. La econom铆a del siglo XXI demanda una mayor din谩mica de creaci贸n y extinci贸n de empresas. La econom铆a del siglo XXI funciona por redes y encadenamientos empresariales, nacionales y transnacionales. La econom铆a del siglo XXI demanda empresas que cambien permanentemente sus productos y servicios, muchas veces de manera 鈥渘o planificable鈥, y asumiendo los riesgos que eso conlleva. La econom铆a del siglo XXI contiene sectores en los que el conocimiento es el principal componente del costo y del precio de los productos y servicios, donde la creatividad de los trabajadores es el principal determinante de la productividad.  La econom铆a del siglo XXI conecta directamente la ciencia con la producci贸n y borra las fronteras operacionales entre el sector empresarial y el sector presupuestado. La econom铆a del siglo XXI separa a煤n m谩s (ya esto hab铆a empezado mucho antes) las formas de propiedad, de las formas de gesti贸n, y demanda mucha innovaci贸n gerencial.

Todo esto hay que entenderlo a profundidad para saber que tenemos que hacer muchos cambios, y tenemos que hacerlos r谩pido; pero en la redacci贸n de esta frase la primera persona del plural (鈥渢enemos鈥) significa que tenemos que hacerlos nosotros, los cubanos que 鈥渉acemos Cuba鈥.

Y ese accionar no puede contener ingenuidades, pues tambi茅n tenemos limitaciones geopol铆ticas. Beijing est谩 a 11146 Km de Washington, la Habana est谩 a 370 Km de Miami (30 veces menos); China tiene 1402 millones de habitantes, Cuba tiene 11 (127 veces menos).

Esas limitaciones nos obligan a no quitarle la vista a las consecuencias posibles de lo que hagamos hoy, no solo a las consecuencias inmediatas, sino tambi茅n a las consecuencias en un horizonte mayor, y no solo en la econom铆a, sino en la 鈥渆conom铆a pol铆tica鈥 que es lo que realmente existe.

Y esas realidades nos demandan estar dispuestos siempre a volver a la canci贸n del 鈥渃arap谩lida鈥, y a repetir cuantas veces sea necesario: 鈥La tierra me quiere arrebatar, el agua me quiere arrebatar, el aire me quiere arrebatar, y solo fuego voy a dar鈥

Agust铆n Lage D谩vilaCentro de Inmunolog铆a Molecular




Fuente: Lapupilainsomne.wordpress.com