March 29, 2021
De parte de SAS Madrid
225 puntos de vista


El 85% de los 21.364 fallecidos durante 2021 tenía más de 70 años. Pese a que desde febrero las muertes en las residencias han caído en picado, la letalidad entre los mayores de 80 es ahora casi un 20% más alta.

Los abuelos fueron el sostén familiar durante los años que siguieron a la crisis económica de 2008. Ellos y sus pensiones, por las que salieron a las calles en 2018 y en 2019, en Bilbao, en Madrid, en Valencia. Fue la generación que nació en la guerra o la posguerra, la que peleó por lo público y la que se encontró con la pandemia en unas residencias regidas por el ánimo de lucro y el capitalismo más salvaje. Las ancianas y los ancianos murieron hace un año, y siguen muriendo ahora. Gracias a las vacunas, ahora mueren más fuera que dentro de esos centros. Pero el drama sigue ante una vacunación demasiado lenta. Desde enero de este año, el 85% de los fallecidos con covid tiene más de 70 años. Igual que hace un año. Con un factor añadido: la letalidad de la enfermedad es ahora más alta que hace dos meses. 

A finales de mayo de 2020, el Ministerio de Sanidad publicó el informe final de la primera ola de la pandemia en España. El coronavirus se había cebado con los mayores. De los 20.534 fallecidos oficiales, 12.834, el 62% del total, tenía más de 80 años, y 4.890, el 23,81%, más de 70. Aquellos números que reflejaban una tragedia se superaron en marzo de este año, cuando el Gobierno puso luz a uno de los agujeros informativos de la pandemia: los fallecidos en las residencias de mayores. Según los datos del informe del Imserso, entre marzo de 2020 y marzo de 2021 casi 30.000 personas habían muerto con covid en los centros de mayores, 19.868 confirmados y 9.914 con síntomas compatibles. La gran mayoría, 19.835 mayores, falleció entre el 14 de marzo y el 22 de junio.

Fuente: Imserso, marzo 2021.

El 27 de diciembre, Araceli Hildalgo, de 96 años y residente en el centro Los Olmos de Guadalajara, fue la primera persona que recibió una dosis de una vacuna contra la covid en nuestro país. Casi tres meses después, según el Ministerio de Sanidad, 390.304 mayores, el 97,8% de las personas que viven en una residencia en España, había recibido la primera dosis; y el 88,8% ya contaba con la pauta completa de vacunación. Aún así, en lo que va de año más de 3.000 mayores han muerto en residencias, según los datos del Imserso.

Fuente: Imserso.

Los informes semanales del Ministerio de Sanidad sobre el estado de la pandemia no reflejan la alta mortalidad que se ha registrado en las residencias durante el mes de enero y parte de febrero de 2021 –tampoco recogen la letalidad en estos centros en la primera ola–, pero sí muestran una realidad que sigue siendo terrible: un año después de la pandemia, los mayores siguen muriendo y son los que más mueren. 

Si tomamos como referencia el informe del 5 de enero y lo comparamos con el último publicado el 17 de marzo, en España han fallecido 21.364 personas con covid en lo que va de año, un 29,35% del total de muertos por covid, según la cifra oficial del Gobierno: 72.793. De los 21.364 hombres y mujeres que han muerto en 2021, 18.191 eran mayores de 70 años. El número de fallecidos entre los mayores de 80 asciende a 13.579, el 63,56% del total, mientras que en la franja que va de los 70 a los 80 años murieron 4.612 personas, el 21,58%. Si atendemos a estas dos franjas, en total acumulan el 85% de los fallecimientos desde enero.

Los efectos de la tercera ola se empezaron a sentir a principios de enero. El año, según las estadísticas de Sanidad, arrancaba con los datos que muestra la tabla anterior. Desde el 10 de mayo de 2020 al 5 de enero, 21.921 personas habían fallecido con covid en España. De esas, 14.526, el 66,2%, tenía más de 80 años, y 4.263, el 19,44%, entre 70 y 80.

Una semana más tarde, los fallecidos llegaban a los 23.372, 1.451 más. Entre el total de víctimas, 979 (el 66,34%) tenían más de 80 años; y 269 (el 19,39%) estaban entre los 70 y 80. El informe del 20 de enero añadía 1.763 muertos a la tragedia, y, de nuevo, eran los mayores los más castigados: 1.156 (66,28%) fallecidos con más de 80 años y 361 (19,47%) en la franja que va de los 70 a los 80. Siete días después el coronavirus dejaba aún más muertos: 2.646 . Y una vez más, los mayores de 80 (1.942, el 66,96%) y las personas con entre 70 y 80 (542, el 19,56%) concentraban el 85% de los fallecimientos.

Febrero fue un mes aún peor que enero. Aunque, como se observa en los datos del Imserso, los fallecidos en las residencias de mayores empezaron a registrar un descenso, la curva de muertes entre los mayores siguió subiendo. El día 3 de febrero se superaron los 30.000 fallecidos desde el 10 de mayo tras registrarse 3.084 muertes más en una semana. Esos siete días murieron 1.912 personas con más de 80 años y 635 de entre 70 y 80 años. El informe del 10 de febrero registró el pico más alto del año: 3.332 muertos más. El 85% de los fallecidos seguían siendo mayores; 2.161 con más de 80 años y 732 en la franja que va de los 70 a los 80. Una semana después se empezó a observar un lento descenso en el número de fallecidos (2.610 más), pero la tendencia era la misma. Los mayores de 80 (1.160 muertos, el 66,11%) y los que están entre los 70 y los 80 (586, el 20,07%) volvían a ser los más castigados. 

Desde mediados de febrero hasta mediados de marzo, la mortalidad por covid ha ido cayendo poco a poco: 2.154 muertos más en el informe del 24 de febrero, un aumento de 1.777 fallecidos el 3 de marzo; 1.714 muertos más el 10 de marzo y 833 nuevas víctimas mortales el 17 marzo. Lo único que se mantiene estable es el porcentaje de personas mayores que siguen muriendo. 

Menos contagios, pero más muertes

A pesar de la alta mortalidad, los mayores no son, ni de lejos, los que más se contagian. En la parte más alta de la tabla de los casos confirmados están las personas de entre 15 y 29 años, que actualmente acumulan el 19,64% de los contagios desde el final de la primera ola de la pandemia. A los jóvenes les siguen las personas de entre 40 y 49 y las de entre 50 y 59, que suponen un 17% y un 14,80% respectivamente.

Los mayores de 80 años solo suponen el 6,21% del total de casos de coronavirus en España desde el 10 de mayo de 2020, y la franja de edad comprendida entre los 70 y los 79 años, el 5,96%. Sin embargo, son ellos los que sufren con más virulencia los efectos de la enfermedad. Según refleja el último informe de Sanidad, la letalidad del coronavirus es ahora más alta que hace dos meses. Si a principios de año moría el 12,8% de los mayores de 80 años contagiados, y el 4,2% de los que tienen entre 70 y 80 años, ahora fallece el 15,2% y el 5% respectivamente. Esta subida, que en los mayores de 80 supone un aumento del 17,8% en la letalidad del virus, puede explicarse en la variante británica, más contagiosa y mortal, y que a día de hoy es predominante en casi todo el territorio español. 

Opacidad en la vacunación

Pese a que el Ministerio de Sanidad abrió una web específica sobre la estrategia de vacunación en España, el desglose de los datos no permite conocer la situación real de esos “grupos prioritarios” y “otros grupos prioritarios” que están contemplados en la etapa 1 y la etapa 2 del proceso. Más allá del número de dosis entregadas a las comunidades y de las inoculadas en cada territorio, la opacidad sobre el porcentaje de vacunados por edades o por grupos es total salvo en el caso de las personas que viven en residencias de mayores. En el informe diario del Gobierno italiano, por ejemplo, sí se detalla el número de vacunas suministradas por franjas de edad. 

La Comunidad de Madrid comenzó a vacunar a los mayores de 80 años el pasado 25 de febrero y, según el propio gobierno regional, preveían inmunizar a 15.000 mayores de 80 años cada día. Según informó recientemente la Cadena Ser, la región ha vacunado ya a más de 181.000 mayores de 80 años, de un total de 320.000, lo que supone que el 56,5 % de los madrileños y madrileñas de esa franja de edad están vacunados (las personas mayores que habitan en residencias se contabilizan aparte). Como se observa en la tabla superior, el informe diario de la Consejería de Sanidad de Madrid no aporta ninguna información sobre vacunación por edades o grupos prioritarios.

En Cataluña, Asturias, la Comunidad Valenciana, Cantabria y Canarias se comenzó a vacunar diez días antes. Actualmente, en Asturias han recibido las dos dosis el 57,9% de mayores de 90 años, así como el 23,41% de los que tienen entre 80 y 89. Por su parte, la consellera de Sanitat de la Comunidad Valenciana admitió esta semana que hasta el próximo mes no conseguirán vacunar a todos los valencianos y valencianas mayores de 80 por falta de vacunas. En algunas ciudades de Castilla y León el porcentaje de vacunados mayores de 80 no ha llegado al 30%, mientras que en otras supera el 90%.

Las últimas comunidades en empezar a vacunar al grupo de mayores de 80 fueron Baleares y Navarra, que comenzaron el 1 y el 2 de marzo, respectivamente.

Cuando faltan pocos días para que se cumplan los tres primeros meses de vacunación en España, la conclusión que arrojan los escasos datos oficiales no es tranquilizadora: una parte importante de mayores de 80 años aún no está inmunizado contra la covid. 

Reino Unido: una caída del 99% en la mortalidad 

La nonagenaria británica Margaret Keenan tuvo el honor de ser la primera persona en recibir una dosis de la vacuna –Pfizer-BionTech– contra el coronavirus en el mundo. Su país, Reino Unido, inició la campaña de vacunación contra la covid-19 el 8 de diciembre de 2020. Frente a  la virulenta irrupción de la cepa británica –cuyos primeros casos pudieron originarse en septiembre y que a finales de año ya suponía más del 60% de los contagios detectados–, el Gobierno de Boris Johnson reaccionó: vacunación a marchas forzadas y medidas sanitarias muy restrictivas que no han comenzado a relajar hasta principios de marzo y de manera progresiva. Tal es su empeño en evitar que se repita la situación de colapso sanitario y de muertes registrado en enero –el pico de defunciones desde el 1 de marzo de 2020 se produjo el día 20 con 1.826 fallecimientos– que las autoridades han anunciado que multarán con casi 6.000 euros a quien salga del país de vacaciones. Quieren evitar a toda costa la entrada de nuevas cepas.

Entre el 8 de diciembre y el 21 de marzo en Reino Unido se han administrado 30,28 millones de dosis. El dato que muestra, sin embargo, el éxito de las autoridades británicas es que el 85% de las personas mayores de 55 años ya han recibido una dosis de de la vacuna en Inglaterra, un porcentaje que baja hasta el 82% en Escocia, el 75% en Gales y el 61% en Irlanda del Norte. En su estrategia de vacunación, el Gobierno británico ha optado por priorizar la inyección de una primera dosis al mayor número de personas posibles frente a otros países como España, que han preferido completar el ciclo de dos dosis. Aún así, dos millones de personas están ya completamente inmunizadas en Reino Unido.

Todo apunta a que la estrategia británica está funcionando. El pasado 8 de enero se registraba el récord de casos confirmados: 68.192. El 22 de marzo, la última fecha actualizada en Our World in Data, un proyecto colaborativo entre investigadores de la Universidad de Oxford y la ONG Global Change Data Lab, había caído hasta los 5.407. Un descenso del 92%.

Igual de espectacular es el desplome en el número de muertes. El 20 de enero, Reino Unido registró 1.826 fallecimientos. Un récord de defunciones que el primer ministro calificó de “espantoso” y ante el que advirtió “vendrán más”. Tres meses más tarde, el 22 de marzo, solo perdieron la vida 18 personas. Una caída del 99%.

Israel, líder en vacunación

Israel inició su campaña de vacunación el pasado 20 de diciembre y se ha convertido en el líder mundial al haber logrado alcanzar las 9,78 millones de dosis inoculadas a finales de marzo para una población ligeramente por encima de los nueve millones. Para ello, el Estado apostó claramente por  la solución de Pfizer-BioNTech, consorcio al que ha pagado cantidades superiores a las de otros países por cada dosis –unos 23 euros frente a los 12 de la UE–. Además, le ha cedido datos sanitarios como el número de infecciones y vacunas y datos demográficos de los pacientes como la edad y el sexo. El éxito en la vacunación –de la que ha sido excluida la población palestina de Gaza y Cisjordania, excepto quienes trabajan en territorio israelí o en las colonias, que han comenzado a ser vacunados recientemente– junto con restricciones sanitarias muy severas han logrado un enorme descenso en el número de contagios y fallecidos. Así, tras alcanzar el pico, desde el inicio de la pandemia, el pasado 27 de enero con 11.934 casos confirmados, ha caído hasta 992 el 22 de marzo, un descenso superior al 90%. El récord de muertes se produjo el 20 de enero con 101 fallecimientos. Según el Ministerio de Sanidad, enero ha sido el más letal, con alrededor de un tercio de las defunciones. El 22 de marzo, última fecha con datos actualizados, solo perdieron la vida 17 personas, una caída del 83%.

Estados Unidos: un 86% menos de muertes

En Estados Unidos, la campaña de vacunación comenzó el 14 de diciembre.  Dos días antes, el número de muertes acumuladas desde el inicio de la pandemia ya había superado las 300.000. Desde entonces hasta el pasado 22 de marzo, se han inoculado 1.264.510 millones de dosis, lo que implica que el número total de dosis inoculadas por cada 100 personas alcance las 37,22. Para lograr sus objetivos de vacunación masiva, las autoridades estadounidenses apostaron por una estrategia mucho más intervencionista que la de la UE, al destinar miles de millones de dólares a ensayos clínicos y fabricación y al asegurarse de que la mayor parte de la producción no se exportaría. 

En este país el pico de contagios se produjo el pasado 2 de enero, con  300.416 infecciones registradas. A 22 de marzo han descendido hasta las 50.584, lo que implica una caída del 83%. El récord de muertes diarias se producía el 12 de enero con 4.477 defunciones. Desde entonces ha venido decayendo hasta las 590 del 22 de marzo. Una disminución del 86%. 

Enlace relacionado -y  otros gráficos- Ctxt.es 24/03/2021.




Fuente: Sasmadrid.org