May 14, 2021
De parte de Nodo50
240 puntos de vista


La política de “diplomacia pública” que el gobierno sionista ha ordenado llevar adelante, como parte del proceso de limpieza de imagen y maquillaje de su régimen, implica la compra de voluntades y búsqueda de apoyos en organismos internacionales, gobiernos, parlamentarios y líderes de opinión.

Estos, suelen ser bien recompensados por este sostén desvergonzado a favor de una entidad, que día a comete crímenes de guerra y lesa humanidad. En ese plano y como parte de su proceso de conversión política, desde el progresismo y solidaridad con los pueblos, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) el uruguayo Luis Almagro, termina de completar su proceso de conversión y asimilarse a un Yanacona (1) al sumarse al sionismo en Latinoamérica, para desinformar, manipular y encabezar una guerra política contra los movimientos de la resistencia a esa política en el continente y también en Asia occidental, que combaten el sionismo y su política de colonización y ocupación de Palestina. Ello, junto a sus acciones desestabilizadoras y agresiones contra el Líbano, Siria, Irak, Irán y su respaldo a la monarquía saudí en sus crímenes contra el pueblo de Yemen.

El
día 25 de abril de este año 2021, en una reunión virtual sostenida
con los embajadores del régimen israelí en Latinoamérica, el
mencionado secretario general de la OEA volvió a situarse en la
vereda de las narrativas fantasiosas del sionismo y su narrativa
respecto a la presencia del Movimiento de Resistencia islámica de El
Líbano (Hezbolá) en territorios de nuestro continente. Almagro,
para dar satisfacción a sus interlocutores volvió a reflotar y a
reavivar los fuegos anti-movimientos de resistencia repitiendo los
hechos de la AMIA y la embajada sionista en Buenos Aires. Volver a
reflotar este tema, que ha servido para la persecución de la
comunidad libanesa en argentina, la manipulación y desinformación
de los medios impresos y televisivos argentinos es seguir con esta
cantinela, que no se sostiene.

La
sociedad israelí, aquella parte minoritaria que suele expresar su
rechazo a la política sionista, que conoce la conducta criminal y
corrupta de sus gobiernos debe exigir que la justicia (si es que ella
tiene algún representante que pueda ejercerla) centre sus pesquisas
en las propias oficinas del Mossad y sus vínculos con otras agencias
desestabilizadoras propias o de los países donde actúa y no cabe
duda, que saldrá relucir la clásica especialidad sionista: los
atentados de bandera falsa.

Y
sobre Hezbolá, los embajadores del régimen israelí en nuestros
países latinoamericanos deben advertirle a Almagro, que la forma de
enfrentar a la resistencia no es como antaño. En la campaña contra
este movimiento de resistencia, el sionismo ha tomado buena nota que
no puede seguir provocándolo. Tener presente que las fuerzas de
Hezbolá (que no son niños ni mujeres desarmadas) le ha propinado al
ejército ocupante israelí dos derrotas de envergadura a sus afanes
agresivos. Primero, el año dos mil cuando logra la expulsión de las
fuerzas militares sionistas que ocupaban el sur de El Líbano y el
año 2006 en la Guerra de los 33 días, que significó el fin del
mito de la invencibilidad de las tropas, medios y potencia militar
del ente infanticida.

Con
un Israel corriendo a refugiarse tras la línea de separación entre
El Líbano y la Palestina histórica ocupada, gritando a los cuatro
vientos que la ONU interviniera para facilitar un cese al fuego. Con
toda seguridad el converso secretario general de la OEA ignora esta
situación y sus asesores tienen el deber, ya sea callarlo o
simplemente señalarle, que su verborrea pro-sionista lo hace
cómplice de una entidad acusada ante la Corte Penal Internacional
por crímenes de guerra y lesa humanidad. Criticada, igualmente, por
crímenes de apartheid por la organización Human Rights Watch.

Almagro
el converso

Ayer
por Palestina hoy pro-sionista.Un
Luis Almagro otrora integrante del llamado sector progresista en
Latinoamérica, que hoy devino en coordinador de cuanto proceso de
desestabilización se da curso contra Nicaragua, Venezuela, Bolivia,
Cuba. Tinta fresca para firmar todo lo que sea un llamado al
golpismo que se desate en nuestro continente. Ex integrante del
Frente Amplio uruguayo, un personaje que tras su elección como
secretario general de la OEA se ha transformado en el corifeo
golpistas de Washington en Latinoamérica, centrando sus taques
contra Venezuela, en alianza con el narco estado colombiano.
Coordinando al ultraderechista Grupo de Lima y con ello todos los
vínculos que esos gobiernos han establecido con Israel en materia de
venta de armas, asesoría en la represión de los movimientos
sociales, entrenamiento paramilitar y todo aquello que el sionismo
vende como si fuesen caramelos en el quiosco de la esquina.

En
la reunión virtual que he mencionado, los representantes
diplomáticos del régimen israelí, no le recordaron a Almagro el
converso, que hace sólo una década atrás, cuando ocupaba el cargo
de canciller del gobierno del ex presidente uruguayo José Mujica, en
abril del año 2012, se expresó ante el medio Semanario Hebreo, muy
duramente ante los crímenes cometidos por sus actuales amigos. En
aquella entrevista (2)
Almagro reafirmó y explicó la posición de Uruguay ante el Consejo
de Derechos Humanos de Naciones Unidas, donde se aprobó una
investigación en el caso de los asentamientos sionistas en
Cisjordania y su incidencia en los derechos humanos del pueblo
palestino.

El
ex canciller aseguró, en aquella oportunidad, que el caso de Israel
tiene «especificidades que justifican la postura de Uruguay. Hay
una particularidad en el caso de Israel-Palestina. Hay un país que
Israel no reconoce como país, que no actúa como su par, hay una
definición política de Israel de mantener su prevalencia política
sobre Palestina. Eso es obviamente lo que le da a este caso en
términos políticos especificidades prácticamente únicas. Hay un
país que está oprimido. Esa es una realidad política que es muy
difícil de soslayar al momento de tomar resoluciones. Israel ocupa
otro territorio, esa violación de derechos humanos es sobre la
población de otro país, hay una voluntad de someter políticamente
a otro país. Entonces uno ve la violación de derechos humanos y
políticos en su máxima expresión. Esa es la linealidad conceptual
con la que nos manejamos».

Ese Almagro, cinco años después, ya como secretario general d ela OEA visitó la palestina histórica ocupada, que el sionismo llama Israel y expresó ““Israel representa un increíble ejemplo de un pueblo superando dificultades extraordinarias para construir una sociedad próspera y vibrante enraizada en los principios de la libertad y democracia”. Cuando haya que ejemplificar un converso, Almagro es la figura y ejemplo perfecto.

El
pasado de Almagro no le interesa al sionismo pues ahora es lo que se
denomina “un tonto útil” un personaje que le favorable para su
política de infiltración en Latinoamérica. Un personaje que
adquirió la maldición de malinche y contagiado con el virus Sion
48. Un Almagro que recibió palmaditas cariñosas, una de ellas del
representante de la Cancillería israelí para América Latina, Modi
Ephraim, que destacó el acuerdo con los países de Latinoamérica y
el Caribe para combatir la presencia de Hezbolá y toda expresión de
antisemitismo (en verdad no existió acuerdo alguno pues Almagro no
representa a los gobiernos latinoamericanos, una muestra más que
evidente de lo sibilino que es el sionismo para expresar lo tratado y
las conclusiones de sus reuniones conspirativas).

Lo
esencial de este encuentro con Almagro es que queda en evidencia el
entreguismo de ciertos políticos latinoamericanos, los judas,
capaces, por unas monedas de plata servir como yanacona al sionismo,
permitir la infiltración de este régimen corrupto, para poder
desarrollar políticas donde desarrolle sus intereses: venta de
armas, espionaje, seguridad, ciberseguridad y por supuesto la lucha
contra lo que denomina el antisemitismo y la lucha contra los
movimientos sociales, Indígenas, contrarios a los gobiernos aliados
de Tel Aviv.

Almagro,
según Ephraim “también habló mucho de la situación acá en
América Latina, en la región, la crisis en Venezuela, expectativa
de la cooperación con la administración de Joe Biden en América
Latina. Fue una conferencia muy positiva, muy interesante con un plan
de trabajo en todos los aspectos con el continente”. A confesión
de parte relevo de pruebas se dice en el mundo de las leyes y las
palabras de Ephraim, Almagro y los embajadores del sionismo en
Latinoamérica, son la muestra evidente que todo termina conociéndose
por más peticiones de mantener en reserva determinadas reuniones
telemáticas, con acceso restringido en base a un código. Incluyendo
en este conocer, la labor de los yanaconas como Almagro que causan un
daño enorme a nuestras sociedades y que en estos días de incremento
de los crímenes del sionismo contra el pueblo palestino prefiere
estar de bajo perfil, que suele ser la conducta habitual de aquellos
cómplices de un régimen como el de Israel.

Notas:

  1. Yanacona
    Del quechua yanakuna
    En el imperio inca,
    persona sin ayllu que
    trabajaba en régimen de esclavitud.
    Con el tiempo pasaron a ser servidores personales
    del Inca.
    Se denominaba también, despectivamente a aquellos indígenas que
    al contrario de su pueblo en lucha servían
    como tropas auxiliares de
    los conquistadores españoles.
  2. Ana
    Jerozolimski uruguaya (de origen polaco) actual colona radicada en
    al Quds desde el año 1979. Redactora Responsable de «Semanario
    Hebreo» señala con respecto a esta entrevista con Almagro que
    “el detonante de este reportaje fue la polémica que despertaron
    las recientes votaciones de Uruguay en el Consejo de Derechos
    Humanos de las Naciones Unidas: aprobando una investigación en el
    caso de los asentamientos israelíes y su incidencia en los derechos
    humanos palestinos 

Artículo para www.segundopaso.es




Fuente: Rebelion.org