January 16, 2022
De parte de La Haine
267 puntos de vista

Hace m谩s de una d茅cada que Occidente inici贸 la guerra en Siria, y todav铆a no ha terminado. El pa铆s ha resistido durante diez a帽os un ataque combinado del terrorismo islamista, que ha enviado decenas de miles de fan谩ticos y mercenarios, y de las tropas y bombardeos de EEUU, Europa, Arabia, Turqu铆a, Israel y las monarqu铆as del golfo P茅rsico. Como en otras ocasiones, esos mercenarios islamistas fueron calificados por la prensa conservadora internacional y por los canales de propaganda estadounidense como 芦oposici贸n moderada禄.

Cuando, en 2011, comenzaron las protestas (en Daraa, donde despu茅s se hicieron fuertes Al-Qaeda y Daesh, y en otras ciudades, inicialmente contra las reformas neoliberales del gobierno y contra la corrupci贸n) EEUU y sus aliados en la regi贸n empezaron a armar a grupos ultras islamistas opositores al gobierno de Bashar al-脕sad, que se convirtieron r谩pidamente en un ej茅rcito mercenario con elementos procedentes de decenas de pa铆ses y dividido en facciones, muchas de las cuales depend铆an de los servicios secretos de Arabia, Turqu铆a, Qatar, EEUU e Israel, que combat铆an junto a soldados norteamericanos, europeos y turcos. El reclutamiento de islamistas fan谩ticos sigui贸 la pauta marcada por EEUU, Arabia y Pakist谩n para derribar al gobierno de Najibul谩 en el Afganist谩n aliado de la Uni贸n Sovi茅tica en los a帽os ochenta.

Dos a帽os despu茅s del inicio de la guerra, casi dos millones de sirios se hab铆an convertido en refugiados, y en 2015 m谩s de cuatro millones de personas hab铆an huido del pa铆s. Ese a帽o, el rumbo de la guerra empez贸 a cambiar gracias a la ayuda rusa al gobierno de Damasco. La guerra impuesta ten铆a como objetivo derribar a Bashar al-Asad, en el marco del ambicioso proyecto estadounidense de cambiar fronteras y establecer nuevos Estados en Oriente Medio, consolidar la hegemon铆a militar israel铆, debilitar a Ir谩n y controlar las fuentes del petr贸leo. Siria, como antes Iraq, ten铆a que ser desmembrada. La guerra destruy贸 buena parte del pa铆s.

En marzo de 2020 se firm贸 un alto el fuego que ha limitado buena parte de los combates en el nordeste de Siria, aunque prosiguen los enfrentamientos en varias regiones. El gobierno sirio, aunque controla la mayor parte del pa铆s, no ha podido recuperar a煤n todo el territorio, subsisten serios problemas para el futuro, y grandes zonas permanecen en manos de los insurgentes: en el nordeste del pa铆s, incluidas Raqqa, Hasaka y Qamishli, opera una administraci贸n kurda del Partido de la Uni贸n Democr谩tica (PYD), cuyos destacamentos armados componen las “Fuerzas Democr谩ticas Sirias” (FDS), al servicio de EEUU. Controlan el territorio desde Yarabulus (por donde entra el E煤frates en Siria) y Kobane, todas las provincias a lo largo de la frontera turca (excepto los enclaves en poder de Ankara), y m谩s al sur por el curso del E煤frates hasta su entrada en Iraq: aproximadamente la tercera parte de Siria.

En esa zona, un enclave de casi cinco mil kil贸metros cuadrados a lo largo de la frontera turca y al sur de Tell Abiad est谩 controlado por Turqu铆a, cuyo ej茅rcito lanz贸 en octubre de 2019 la operaci贸n Peace Spring junto con sus milicias islamistas aliadas para arrebatarla a las FDS. La operaci贸n turca fue posible porque el gobierno Trump retir贸 sus fuerzas de esa zona abandonando a sus aliados kurdos, ofreciendo de esa forma nuevas opciones militares a Daesh (all铆, denominado en ingl茅s ISIL, Islamic State of Iraq and the Levant). Ese ej茅rcito islamista de Daesh, que recibi贸 en su origen financiaci贸n de Arabia, Emiratos 脕rabes Unidos, Qatar y Kuwait, y se financi贸 despu茅s con el contrabando de petr贸leo, drogas e impuestos a la poblaci贸n, y que lleg贸 a dominar extensos territorios de Iraq y Siria, ha perdido la mayor parte de sus bases.

Los islamistas (salafistas como Yeish al-Islam, responsables del atentado que mat贸 al ministro de Defensa sirio en Damasco en 2012 y al embajador ruso en Ankara en 2016; Ahrar al-Sham, Al-Qaeda, Ej茅rcito Libre Sirio, etc) apoyados por EEUU, Turqu铆a y las monarqu铆as del Golfo establecieron durante a帽os un r茅gimen teocr谩tico feroz en la campi帽a de Guta, que limita con Damasco. Esos pa铆ses no han sido los 煤nicos en financiar el terrorismo islamista: tambi茅n EEUU, Israel, Turqu铆a, Jordania e incluso Croacia han colaborado en ello.

En agosto de 2016, Turqu铆a inici贸 la operaci贸n Euphrates Shield [escudo del 脡ufrates], lanzada, en palabras de Erdogan, contra Daesh y las fuerzas kurdas, pese a que sus tropas ayudaron tambi茅n a las milicias de Daesh que estaban asediadas por los kurdos en Jarabulus, quienes prefirieron entregar parte del territorio que controlaban al ej茅rcito de Damasco antes de que cayera en manos turcas; Turqu铆a ocup贸 entonces unos dos mil kil贸metros cuadrados del norte de Siria, que siguen en su poder.

En enero de 2018, Turqu铆a y el “Ej茅rcito Nacional Sirio”, destacamento armado dependiente de Turqu铆a, lanzaron la operaci贸n Olive Branch (un sarcasmo denominarla 芦rama de olivo禄 porque los militares turcos llegaron a utilizar armas qu铆micas) contra las fuerzas kurdas del YPG (Unidades de Protecci贸n Popular) y las “Fuerzas Democr谩ticas Sirias”, FDS, ocupando unos dos mil kil贸metros cuadrados en la provincia de Afrin (al norte de Alepo), donde recientemente se han enfrentado militarmente varios grupos terroristas apoyados por Ankara. A esa ocupaci贸n se uni贸, en febrero de 2020, la operaci贸n Spring Shield iniciada por Turqu铆a para detener el avance de las tropas sirias sobre Idlib.

Ankara mantiene as铆 el control sobre todo el territorio sirio al oeste de Alepo a lo largo de la frontera turca, junto al saliente de Antioqu铆a. El “Ej茅rcito Nacional Sirio” ha cometido cr铆menes, robado propiedades, violado a mujeres y ni帽as e infligido torturas a poblaci贸n civil kurda en Afr铆n y Ras al Ain e interrumpe el suministro de agua a la poblaci贸n. Las operaciones se detuvieron tras el alto el fuego acordado por Putin con Erdogan que incluye un corredor seguro de seis kil贸metros a cada lado de la autopista M4 que termina en la costa en Latakia, que es vigilado por patrullas conjuntas ruso-turcas.

A su vez, el Ej茅rcito Libre Sirio, que depende del Consejo Nacional Sirio y recibe el apoyo de EEUU, Turqu铆a, Arabia y Qatar, y de los Hermanos Musulmanes, y se nutre de mercenarios y de algunos desertores del ej茅rcito sirio, ha perdido buena parte de los territorios que lleg贸 a controlar. El Consejo Nacional Sirio se integr贸, tras la cumbre de la oposici贸n en Doha en 2012, en la Coalici贸n Nacional Siria, a la que reconocen como 芦gobierno sirio leg铆timo禄 la mayor铆a de los pa铆ses de la OTAN.

Adem谩s, en el centro del pa铆s, en las provincias de Homs y de Dayr az Zawr, subsisten 谩reas donde act煤a Daesh, aunque no controla el territorio, y fuerzas kurdas al norte de Alepo. Sin olvidar los Altos del Gol谩n, ocupados desde hace d茅cadas por Israel, y la franja de separaci贸n controlada por la UNDOF, United Nations Disengagement Observer Force, desplegada por la ONU desde 1974. Israel, que ha sido uno de los grandes beneficiarios de la guerra siria, ha ayudado con frecuencia a los islamistas de Daesh, y pretend铆a que el sur sirio permaneciera bajo control del Ej茅rcito Libre Sirio, como barrera contigua a los Altos del Gol谩n y para evitar la presencia de milicias iran铆es y del Hezbol谩 liban茅s.

En 2017, las Fuerzas Democr谩ticas Sirias, apoyadas por EEUU, expulsaron a Daesh de Raqqa y del norte sirio. Y entre 2017 y 2018, el gobierno de Damasco recuper贸 buena parte del pa铆s, el centro y zonas de la regi贸n de Deir ez-Zor, que cuenta con yacimientos de petr贸leo y gas: para el gobierno de Damasco disponer de ellos ha sido importante, aunque la recuperaci贸n econ贸mica sigue obstaculizada por la falta de recursos, y la devaluaci贸n de la lira y una elevada inflaci贸n agravaron a煤n m谩s la situaci贸n. Los yacimientos del Este est谩n en manos del FDS, que los explota con paraguas estadounidense.

La compleja situaci贸n siria y los enfrentamientos cruzados, hicieron que los kurdos llegaran en 2017 a acuerdos con Damasco, cediendo incluso territorios al gobierno de Bashar al-脕sad: eran conscientes de la debilidad kurda y de que sus principales enemigos son el ej茅rcito turco y los grupos islamistas. Adem谩s, la decisi贸n de Trump a finales de 2019 de retirarse del norte de Siria, alarm贸 a los kurdos, que hablaron de 芦pu帽alada por la espalda禄. La retirada fue posteriormente anulada, el jefe del Pent谩gono, James Mattis, aument贸 la ayuda a los kurdos, y Biden sigue manteniendo tropas en la regi贸n. Turqu铆a ataca a las FDS kurdas y bombardea tambi茅n con frecuencia a los kurdos del PKK en el norte de Iraq, con el benepl谩cito del gobierno aut贸nomo kurdo de Nechirban Barzani, miembro del clan de los Barzani que ha controlado la regi贸n con su Partido Democr谩tico del Kurdist谩n (junto a la Uni贸n Patri贸tica de Jalal Talabani), y que es enemigo del PKK de los kurdos turcos.

Turqu铆a y los grupos armados que apoya suelen acusar a las Unidades de Protecci贸n del Pueblo Kurdo (integradas en las Fuerzas Democr谩ticas Sirias) y al PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdist谩n) de atacar hospitales y zonas civiles, mientras los grupos islamistas recurren con frecuencia a los coches-bomba y encapuchados de Daesh en motocicletas causan frecuentes asesinatos. Es frecuente tambi茅n por ambas partes el reclutamiento obligatorio, el cobro de impuestos y la incautaci贸n de tierras. A su vez, las redes islamistas utilizan el narcotr谩fico y el lavado de dinero negro para enviar recursos al Frente al-Nusra en Siria. En octubre de 2021, un operativo de mil polic铆as alemanes desmantel贸 una red que hab铆a enviado m谩s de ciento cuarenta millones de euros a los grupos terroristas en Siria, a trav茅s de Turqu铆a. Tambi茅n la multinacional francesa de cemento Lafarge (luego fusionada con Holcim), ayud贸 con dinero y cedi贸 una f谩brica de cemento a los terroristas en Jalabiya, en el norte de Siria.

La maquinaria propagand铆stica occidental, que destaca siempre las muertes causadas por Damasco, suele olvidar las provocadas por los aliados de Occidente. En la provincia de Hasaka, en mayo de 2021, las FDS kurdas abrieron fuego contra una manifestaci贸n que protestaba por el aumento del precio de la gasolina matando a siete personas. En Manbich, una ciudad de la provincia de Alepo, a finales de mayo de 2021 las FDS dispersaron a tiros a los manifestantes que protestaban por el reclutamiento obligatorio de j贸venes, matando a seis personas, aunque la oposici贸n era tal que anularon despu茅s la orden de reclutamiento. Las FDS han llegado a detener a miembros del Partido Democr谩tico del Kurdist谩n y a m谩s de diez mil personas por supuestos v铆nculos con Daesh, incluidos ni帽os. Cuatro mil prisioneros extranjeros se encuentran en una situaci贸n irregular: no son procesados, pero tampoco expulsados a sus pa铆ses, por lo que permanecen en prisi贸n indefinida.

En los campamentos-prisi贸n se vulneran de manera habitual los DDHH y las fuerzas kurdas del FDS utilizan el reclutamiento de ni帽os para sus filas. En el nordeste del pa铆s controlado por las Fuerzas Democr谩ticas Sirias tras su victoria sobre Daesh en 2019, los milicianos kurdos mantienen el campamento-prisi贸n de Al-Hawl, donde 60.000 personas, incluidas mujeres y ni帽os, permanecen prisioneros desde hace m谩s de dos a帽os y donde la Asayish (una suerte de polic铆a de seguridad de las FDS) realiza frecuentes incursiones. Tambi茅n mantiene el campamento de Roj, donde permanecen casi tres mil personas m谩s, tanto sirios como iraqu铆es.

En la regi贸n de Idlib se concentra hoy la mayor parte de los combates, incluidos ataques contra las patrullas conjuntas ruso-turcas que se establecieron despu茅s de la firma del alto el fuego, adem谩s de frecuentes atentados en las regiones de Afrin y Ras al-Ayn, y en Damasco, como el atentado contra un autob煤s, el 20 de octubre de 2021, donde murieron catorce militares. Adem谩s, se producen atentados terroristas selectivos contra mandos militares del ej茅rcito sirio, y golpes de mano israel铆es. Biden se ha vanagloriado p煤blicamente de haber dirigido bombardeos contra milicias aliadas de Damasco, como hizo en junio de 2021.

Tambi茅n en la provincia de Deraa, en el sur del pa铆s, se producen enfrentamientos, aunque el gobierno sirio ha conseguido la desmovilizaci贸n de muchos milicianos con entrega de sus armas a cambio de indultos, como en Enkhel y Jassem. En junio de 2021, en la regi贸n de Yabal al-Zawiya (provincia de Idlib), los combates provocaron la huida de miles de personas. En las zonas de esa provincia dominadas por la Organizaci贸n para la Liberaci贸n del Levante (denominada antes Frente Al-Nusra, y m谩s tarde Frente para la Conquista del Levante, en julio de 2016, ligada a Al-Qaeda) se estableci贸 un 芦gobierno de salvaci贸n禄, y utilizan el se帽uelo de los Cascos Blancos como propaganda preparando puestas en escena de salvamentos y bombardeos para rodar v铆deos y acusar a Damasco de utilizar armamento qu铆mico.

En abril de 2018, con el pretexto del supuesto ataque qu铆mico en Duma (los Cascos Blancos difundieron que hab铆an llevado a las v铆ctimas al hospital regional de la ciudad, aunque el centro m茅dico desminti贸 haber tratado a personas que hubieran sufrido un ataque qu铆mico), EEUU, Gran Breta帽a y Francia bombardearon centros de investigaci贸n y dep贸sitos en Homs y Damasco. La acci贸n fue criticada por Mosc煤, cuyo embajador ante la ONU, Vasili Nebenzia, denunci贸 que la intervenci贸n occidental pod铆a desencadenar una guerra regional. Cinco a帽os atr谩s, Guta sufri贸 un ataque qu铆mico que los islamistas y gobiernos de pa铆ses de la OTAN achacaron a Damasco, mientras que el gobierno sirio responsabiliz贸 a los rebeldes, que habr铆an organizado la provocaci贸n para facilitar la intervenci贸n militar de Occidente.

Paulatinamente, el ej茅rcito sirio recuper贸 muchas zonas del norte y los grupos islamistas se vieron reducidos a la provincia de Idlib, mientras Turqu铆a lanzaba la operaci贸n Peace Spring donde su ej茅rcito y los grupos terroristas aliados pretend铆an expulsar a los destacamentos kurdos que se hallaban cerca de sus fronteras. En 2020, el gobierno de Damasco lanz贸 una ofensiva para recuperar otros territorios del norte, y en ese a帽o se calcula que volvieron a sus tierras rescatadas m谩s de tres millones de sirios, sobre todo en las regiones de Alepo, Deir ez-Zor y Daraa, aunque la recuperaci贸n de la producci贸n agr铆cola es lenta por la destrucci贸n de muchas infraestructuras y la falta de equipamiento y maquinaria.

En octubre de 2021, el ej茅rcito sirio volvi贸 a asegurar el control de Daraa y Tafas, completando la recuperaci贸n de todo el sur del pa铆s, aunque EEUU mantiene la base militar de Al Tanf (justo en el punto donde converge la frontera siria con la jordana e iraqu铆, enclave conquistado en una operaci贸n lanzada desde Jordania) y ha establecido all铆 una 芦zona de exclusi贸n a茅rea禄 que forma un c铆rculo con un radio de 55 kil贸metros desde la base. Desde all铆, EEUU ayuda a las fuerzas del Jaysh Maghawir al-Thawra, a muchos de cuyos miembros entren贸 la CIA en Jordania, aunque algunos grupos se han pasado a las fuerzas de Damasco. Al Tanf tambi茅n sirve de base de operaciones para la Brigada de M谩rtires Al-Qaryatayn. De hecho, la vecina Jordania ha sido el centro de mando de las fuerzas norteamericanas y 谩rabes para las operaciones terroristas y sabotajes en Siria, aunque la evoluci贸n de la guerra ha llevado al rey Abdal谩 a admitir ahora que hay que negociar con Bashar al-脕sad, y los ministros de su gobierno colaboran con los de Damasco en asuntos transfronterizos.

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Junto a la proliferaci贸n de grupos armados islamistas con diferentes obediencias, existen tres procesos de paz: las negociaciones indirectas de Astan谩, los contactos de Doha, y las Conversaciones de Ginebra. En el proceso de Astan谩, auspiciado por Mosc煤 en Kazajast谩n, participa el gobierno sirio y la oposici贸n militar que representa a la Coalici贸n Nacional Siria (respaldada por Arabia, Emiratos 脕rabes Unidos, Qatar, Kuwait, y tambi茅n EEUU y Espa帽a, entre otros); Ahmet Tuma, participante en las reuniones de Kazajast谩n, ha sido muy cr铆tico con la actividad de los kurdos de las FDS, aunque tanto el KKS (Liga Independiente Kurda) como el Movimiento Kurdo Independiente forman parte de la coalici贸n. La 煤ltima cita en Kazajast谩n, en julio de 2021, ratific贸 el compromiso de Rusia, Turqu铆a e Ir谩n (la ONU tambi茅n participa, e Iraq, Jordania y L铆bano asistieron como observadores, pero no EEUU) con la soberan铆a e integridad de Siria, con el objetivo de poner fin a la crisis en el marco de la resoluci贸n 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU. Adem谩s de esas conversaciones de Astan谩, Rusia, Turqu铆a y Qatar se reunieron en Doha en marzo de 2021 para abordar la situaci贸n en Siria. En Ginebra, participan en las conversaciones apadrinadas por la ONU, adem谩s del gobierno de Damasco, la Coalici贸n Nacional Siria y el Consejo Nacional Kurdo, aunque persisten serias diferencias entre los representantes de la oposici贸n sobre los grupos que deben asistir. Turqu铆a y la Coalici贸n Nacional Siria crearon adem谩s el Comit茅 Conjunto Sirio-Turco, que aborda las cuestiones relacionadas con los refugiados sirios. Pese a todas esas instancias, Turqu铆a sigue ocupando zonas del norte sirio, como EEUU, en una evidente violaci贸n de la soberan铆a siria y del derecho internacional.

La Coalici贸n Nacional Siria, de la que depende el Ej茅rcito Libre Sirio, est谩 presidida por el jeque Salem al-Meslet que sustituy贸 en julio de 2021 a Naser al-Hariri. Ese Ej茅rcito Libre Sirio no debe confundirse con el Ej茅rcito Nacional Sirio que depende de Turqu铆a. Para acabar de complicar el endiablado conflicto, en Siria operan otras muchas organizaciones armadas, desde Daesh y Al-Qaeda hasta grupos terroristas de ocasi贸n que son creados por los servicios secretos estadounidenses, israel铆es y de otros pa铆ses.

La evoluci贸n de la guerra, favorable ahora al gobierno de Damasco, afecta tambi茅n a otros pa铆ses de la regi贸n. EEUU e Israel quieren evitar la llegada al L铆bano de petr贸leo iran铆 a trav茅s de puertos sirios porque fortalece las posiciones de Hezbol谩 y, en 煤ltimo t茅rmino, de Teher谩n. Tambi茅n llega crudo iran铆, vital para la econom铆a siria, a la refiner铆a de Baniyas, cerca de Tart煤s, puerto utilizado tambi茅n por la flota rusa. L铆bano se encuentra en una situaci贸n l铆mite, pero el fortalecimiento del gobierno de Damasco con la recuperaci贸n de la mayor parte del territorio sirio, ha llevado a que pa铆ses vecinos cambien cautelosamente sus prioridades: en agosto pasado, Jordania, Siria, Egipto y L铆bano realizaron un encuentro ministerial para la conexi贸n el茅ctrica entre Jordania y Siria, con objeto de suministrar electricidad jordana y gas egipcio a trav茅s de territorio sirio. Tambi茅n se ha acordado el desbloqueo del paso fronterizo de Nassib-Jaber entre Siria y Jordania. Todo ello indica el final del aislamiento sirio en Oriente Medio y en la propia Liga 脕rabe, de donde Damasco fue apartada en 2011 siguiendo los deseos de EEUU y Arabia. No en vano, la Liga 脕rabe hab铆a hecho lo mismo con Libia en el plan de la OTAN para derrocar a Gadafi. Ahora, Iraq, e incluso Egipto y los Emiratos 脕rabes Unidos, apoyan el retorno de Damasco a la Liga 脕rabe, frente a la oposici贸n de Arabia y Qatar.

Pese al llamamiento, en marzo de 2020, del secretario general de la ONU para un alto el fuego general y la renuncia a imponer sanciones econ贸micas para garantizar alimentos y medicinas a la poblaci贸n, en junio de ese a帽o entraron en vigor las nuevas sanciones (la ley C茅sar) contra Siria aprobadas por el gobierno Trump, castigando a Bashar al-脕sad y a casi cuarenta personas relacionadas con 茅l. Pese a que EEUU inici贸 la guerra armando a grupos islamistas, el secretario de Estado Mike Pompeo no tuvo reparo en declarar que Washington aprobar铆a m谩s sanciones hasta que “Al-脕sad y su r茅gimen detengan la brutal e innecesaria guerra y acuerden una soluci贸n pol铆tica, como lo exige la resoluci贸n 2254 de la ONU”. El acoso no se ha detenido con ning煤n gobierno norteamericano. En septiembre de 2020, Trump revel贸 que propuso eliminar a Bashar al-脕sad en 2017, pero que su secretario de Defensa, James Mattis, se opuso, y el plan no se llev贸 finalmente a cabo. Desde el inicio del asedio a Siria, Washington exig铆a la salida de Bashar al-脕sad como una condici贸n imprescindible para solucionar la crisis, y tras el fracaso militar de las fuerzas islamistas, EEUU aprob贸 sanciones econ贸micas contra Siria.

Las elecciones celebradas en mayo de 2021 dieron la victoria a Bashar al-脕sad, que consigui贸 el 95 % de los votos, aunque solo pudieron votar quienes viven en las regiones controladas por Damasco y una parte de quienes est谩n fuera del pa铆s. A la felicitaci贸n china sigui贸 la visita del ministro de Exteriores, Wang Yi, el primer diplom谩tico que recib铆a Bashar al-脕sad tras sus reelecci贸n, y la firma de acuerdos con Damasco, entre ellos el env铆o de vacunas para la Covid-19 y suministros m茅dicos. China es el mayor socio comercial de Siria. Con la mirada puesta en EEUU, China defiende la integridad territorial siria, se opone a un 芦cambio de r茅gimen禄 y ha propuesto un plan de cuatro puntos para terminar la guerra que consiste en: abandonar la idea de una 芦transici贸n禄 de poder en Damasco, eliminar las sanciones econ贸micas, apoyar a Siria en la lucha contra el terrorismo y ayudar al pa铆s a superar la divisi贸n pol铆tica interna. Es justo todo lo contrario de lo que busca Washington, que en su objetivo de derribar a Bashar al-脕sad, ha impuesto sanciones a Siria, apoya a grupos terroristas y fomenta los conflictos internos en el pa铆s. La resoluci贸n 2254 de la ONU contempla la elaboraci贸n de una nueva Constituci贸n, que ya ha empezado a discutirse. Como China, Rusia defiende tambi茅n la resoluci贸n 2254 y apoya la elaboraci贸n de una nueva Constituci贸n.

Mientras Rusia e Ir谩n apoyan militarmente al gobierno de Damasco, tres pa铆ses mantienen tropas en el pa铆s violando el derecho internacional: EEUU, Turqu铆a e Israel (adem谩s de Francia y Gran Breta帽a), que bombardean con frecuencia objetivos gubernamentales sirios, mientras otros pa铆ses (Arabia, Qatar, EAU) financian grupos islamistas. EEUU participa incluso en el interrogatorio de prisioneros, como hace en su base militar en Deir ez-Zor, que traslada despu茅s a la prisi贸n de Al Kasrah, donde encierran incluso a chicos menores de edad. El nuevo gobierno Biden intenta reforzar las posiciones de los grupos armados que patrocina para forzar a Damasco a realizar concesiones en la mesa de negociaci贸n, pero sabe que necesita recomponer su relaci贸n con los kurdos, mejorar las tensas relaciones con Turqu铆a y ligar todo el tablero regional a su presencia en Iraq y Afganist谩n, sin renunciar, adem谩s, a acosar a Rusia en territorio sirio como moneda de cambio para obtener concesiones en otros escenarios.

No por casualidad, James F. Jeffrey, enviado especial de Trump para Siria y embajador en Iraq durante la ocupaci贸n, apoy贸 el despliegue de tropas turcas en Idlib, y afirm贸 que uno de los objetivos era atrapar a Rusia en el infierno sirio. Ya en enero de 2011, antes de las primeras protestas en Daraa, Obama envi贸 al embajador Robert Ford a Damasco. Ford hab铆a colaborado en la organizaci贸n de escuadrones de la muerte en Iraq, y en Siria apoy贸 las protestas desde su inicio, violando su status diplom谩tico, llegando a participar en manifestaciones en Hama y otras ciudades y canalizando fondos para financiar la revuelta contra Bashar al-脕sad.

Hoy, violando el derecho internacional y la soberan铆a siria, adem谩s del ej茅rcito turco y del israel铆, se hallan en el pa铆s fuerzas militares de EEUU en el noreste controlado por los kurdos: en la provincia de Hasaka, cuenta con varias bases militares y aer贸dromos, donde a finales de septiembre de 2021 lleg贸 un nutrido contingente de veh铆culos militares con blindados y artiller铆a, y de nuevo a principios de octubre otro convoy enviado desde el norte de Iraq. EEUU tiene desplegadas tropas en yacimientos petrol铆feros, como en Al Omar, en la provincia de Deir ez-Zor. En esas regiones ocupadas se encuentran la mayor parte de los yacimientos de petr贸leo sirios.

El 13 de septiembre de 2021, Bashar al-脕sad se entrevist贸 con Putin en Mosc煤, cita que sirvi贸 al presidente ruso para exigir la retirada de las tropas extranjeras de EEUU y Turqu铆a acantonadas en Siria, destacando que se hab铆an enviado al pa铆s sin respaldo del gobierno de Damasco ni de la ONU. Tambi茅n Putin y Erdogan se encontraron en Sochi a finales de septiembre de 2021. La principal preocupaci贸n turca es el enclave de Idlib, donde se encuentran los grupos islamistas que apoya.

Las diferencias de Ankara con Mosc煤 son muchas: desde el conflicto de Nagorno-Karabaj y el apoyo turco a Azerbaij谩n, hasta la guerra en Libia, donde apoyan a bandos distintos, pero el firme sost茅n ruso a Damasco hace que Erdogan no ignore que no puede ganar en ese frente: aspira a que contin煤e en vigor el alto el fuego y que el ej茅rcito sirio no inicie una gran ofensiva que aumente la corriente de refugiados hacia Turqu铆a, donde viven casi cuatro millones de sirios desplazados por la guerra.

Pero tambi茅n hay muchos intereses conjuntos, y el pragmatismo se impone: Ankara ha facilitado la construcci贸n del gasoducto Turk Stream, compra a Rusia casi la mitad del gas que necesita, y encarg贸 a una empresa rusa la construcci贸n de la central nuclear de Akkuyu (en la costa mediterr谩nea turca, al norte de Chipre), donde trabajan varios miles de ingenieros rusos. Putin se ha comprometido a que la primera planta del reactor estar谩 completada en mayo de 2023. Erdogan est谩 tambi茅n interesado en la compra de aviones rusos de quinta generaci贸n, en conseguir m谩s sistemas de misiles S-400, y ante los retrasos alemanes en la construcci贸n de barcos de guerra para Turqu铆a, sugiere la posibilidad de comprar esos buques a Rusia: pretende con esos gestos la benevolencia de Putin para que no presione a los militares turcos en Idlib y puedan seguir ocupando el norte de Siria. Pero m谩s all谩 de algunos desplantes hacia Washington, sin consecuencias, Turqu铆a depende de su permanencia en la OTAN y de los acuerdos con la Uni贸n Europea, aunque Erdogan no abandona el objetivo de aplastar a los kurdos, y mantiene su disparatado proyecto de recuperar la grandeza otomana, donde el norte de Siria ser铆a la primera pieza a cobrar.

Sin embargo, pese a los deseos de Erdogan, su plan se complica: el CHP (el viejo partido de Kemal Atat眉rk y su principal contrincante) se opone a prorrogar la presencia militar turca en Siria y el norte de Iraq. El desacuerdo se basa en la presencia de cuatro millones de refugiados en Turqu铆a, porque considera que su retorno depende de la pacificaci贸n completa de Siria. Erdogan lidia tambi茅n con el apoyo norteamericano a los kurdos sirios, y la desconfianza por el episodio golpista de julio de 2016, donde murieron doscientas personas y que llev贸 al ministro del Interior turco, S眉leyman Soylu, a acusar p煤blicamente a EEUU de ser responsable de la intentona. Adem谩s, tras la compra de sistemas rusos S-400 en 2019, Turqu铆a fue apartada del programa estadounidense para fabricar el avi贸n F-35, y en julio Biden anunci贸 nuevas sanciones a Turqu铆a si compra m谩s equipos militares a Mosc煤.

Israel, que ocupa los Altos del Gol谩n sirios, sigue utilizando grupos terroristas y bombardeando Siria. El 19 de julio de 2021, Israel bombarde贸 el 谩rea de Al-Safira, en el sureste de Alepo, y un centro de investigaci贸n. Casi todos los ataques fueron repelidos gracias a los sistemas de defensa a茅rea entregados por Rusia. De nuevo, en octubre, el aer贸dromo militar sirio T-4, en Homs, fue atacado por cazas F-16 israel铆es; el 13 de octubre cuatro cazas israel铆es bombardearon una f谩brica de fosfatos en la provincia siria de Homs, cerca de la ciudad de Palmira, y a finales del mismo mes su aviaci贸n atac贸 con misiles las posiciones del ej茅rcito sirio en la provincia de Quneitra, a cuarenta kil贸metros de Damasco. Pese a la evidente violaci贸n del derecho internacional, Tel-Aviv sabe que cuenta con la protecci贸n de EEUU y que cualquier iniciativa de condena en la ONU ser谩 vetada por Washington. El Mossad cuenta con infraestructura en Azerbeij谩n, desde donde trabaja para acosar a Ir谩n y a las milicias chi铆tas presentes en Siria.

Siria ha resistido la acometida imperialista gracias a la ayuda de Rusia e Ir谩n y con efectivos de Hezbol谩 y de las Fuerzas de Movilizaci贸n Popular (FMP), pero ha pagado un alto precio. Han muerto m谩s de cuatrocientas mil personas en la guerra. Seis millones de sirios se encuentran en campamentos de refugiados en L铆bano, Turqu铆a, Jordania, Iraq y Egipto, adem谩s de un n煤mero indeterminado en Europa; doce millones de sirios se han visto obligados a abandonar sus hogares, aunque antes de la guerra 谩rabes, jud铆os, kurdos, cristianos, drusos, viv铆an juntos sin mayor problema: siempre ha sido as铆, en la misma Damasco. Las infraestructuras y el sistema de salud han sido devastados. Se estima que la cuarta parte de las viviendas del pa铆s y la mitad de los centros m茅dicos y las escuelas han sido destruidas. El Programa Mundial de Alimentos estima que doce millones de sirios, m谩s de la mitad de la poblaci贸n, padecen escasez de alimentos.

En el 煤ltimo a帽o, las dificultades econ贸micas, las violaciones de DDHH a consecuencia de la guerra y la pandemia de la Covid-19 han agravado la situaci贸n, y barrios enteros de las ciudades permanecen en ruinas, as铆 como muchas poblaciones rurales. Aunque en 2021 se ha recuperado una parte de la producci贸n industrial, en abril el Banco Central devalu贸 de nuevo la libra siria: un d贸lar estadounidense equival铆a a 1.250 libras sirias y pas贸 a costar 2.500 libras, provocando nuevos aumentos de precios en alimentos y medicinas, y las sanciones norteamericanas tienen un efecto devastador sobre la poblaci贸n, porque han provocado grandes aumentos de precios en las importaciones. El Banco Mundial considera que la reconstrucci贸n del pa铆s precisa al menos de 300.000 millones de d贸lares.

La guerra no ha terminado. Pese a que el plan norteamericano para derribar a Bashar al-脕sad ha fracasado y Damasco cuenta con el apoyo de Mosc煤, Pek铆n y Teher谩n, los riesgos siguen siendo muchos y el proceso de paz avanza con lentitud. EEUU dise帽贸 un 煤til artefacto propagand铆stico disfrazando el viejo imperialismo con el rostro de intervenciones humanitarias, sin que despu茅s Washington se haya conmovido por la terrible mortandad causada: ha seguido armando a ej茅rcitos mercenarios y a grupos de fan谩ticos islamistas, y la presencia ilegal en Siria de tropas norteamericanas, turcas e israel铆es es una seria amenaza para el futuro, aunque queremos creer que los malos tiempos pasar谩n.

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Fuente: Lahaine.org