March 14, 2021
De parte de La Haine
976 puntos de vista

El polit贸logo Atilio Boron, quien para analizar la vida pol铆tica del pa铆s estudia con disciplina espartana los editoriales de la prensa hegem贸nica, le responde en esta suerte de carta a Jorge Fern谩ndez D铆az, quien public贸 en el diario ‘La Naci贸n’ del 7 de marzo del corriente, el art铆culo 鈥淨uedarse con todo y para siempre鈥, t铆tulo que para Boron evoca la expresi贸n alemana 芦f眉r ewig禄, desconociendo que lo 煤nico permanente en la Argentina, salvo breves experiencias pol铆ticas, es la inmensa concentraci贸n de poder que conforman los poderes medi谩tico y judicial unidos a la plutocracia vern谩cula.

***

Mi pretensi贸n de analizar la vida pol铆tica argentina me impone penosos sacrificios. Por ejemplo, tener que estudiar 鈥搉o s贸lo leer: estudiar- las notas editoriales de la prensa hegem贸nica de este pa铆s los fines de semana, especialmente los domingos. Hegem贸nica, aclaro, no por su calidad period铆stica sino por el antidemocr谩tico control oligop贸lico que ejercen sobre el espacio comunicacional. Se trata de una labor insalubre pero necesaria y la realizo con disciplina espartana. Me permite comprender cu谩les son las 鈥渋deas fuerza鈥 que movilizan a la derecha, sus estrategias de persuasi贸n de masas e identificar a los blancos de sus cada vez m谩s extremistas enunciaciones. Pocas veces escrib铆 art铆culos criticando a los autores de aquellos ardientes libelos y, por supuesto, en ning煤n caso obtuve respuesta. El negacionismo u ocultamiento de toda cr铆tica es una constante en el universo ideol贸gico de la derecha. A煤n cuando ocasionalmente se帽alara al destinatario de mi cr铆tica con nombre y apellido y, en un caso, demostrara diez errores f谩cticos contenidos en su supuesto an谩lisis -que, como casi siempre, es una pieza de propaganda- la respuesta invariable fue, y ser谩, un sepulcral silencio. La derecha aborrece el di谩logo y no acepta debates. Lo suyo es la imposici贸n, la prepotencia. [1]

En este caso me permitir茅 hacer p煤blicos algunos comentarios sobre la nota titulada 鈥淨uedarse con todo y para siempre鈥, que Jorge Fern谩ndez D铆az publicara en La Naci贸n el 7 de marzo del corriente a帽o.[2] Pese a estar habituado a los bomb谩sticos titulares o los z贸calos televisivos que la 鈥減rensa seria鈥 de este pa铆s utiliza para mantener a la poblaci贸n en vilo, y de ser posible aterrorizada, confieso que en esta ocasi贸n sent铆 un leve escalofr铆o. 驴Quedarse con todo?, y adem谩s, 鈥減ara siempre.鈥 La frase me sobresalt贸 porque evoc贸 la expresi贸n alemana 芦f眉r ewig禄, usual en los tiempos en que Hitler proclamaba el comienzo del milenio para la raza aria, lo que significar铆a que aquel desgraciado suceso, ese 鈥渜uedarse con todo鈥, ser铆a eterno, un irresistible cataclismo pol铆tico que arrasar铆a con las instituciones de la rep煤blica y la democracia instaurando en su lugar un nebuloso 鈥渄espotismo electivo.鈥

Alarmado, me adentr茅 en la lectura del texto y observ茅 que pocas l铆neas m谩s abajo aparec铆an varias referencias al recientemente fallecido Pepe Nun. Guardo una gratitud muy grande con 茅l porque fue quien en un inolvidable almuerzo junto a Torcuato Di Tella en el Club Universitario de Buenos Aires, me recomend贸 enf谩ticamente que leyera a un autor para m铆 por entonces desconocido: Antonio Gramsci.

Yo pose铆a una suerte de instinto cr铆tico pero mi formaci贸n te贸rica era, a los diecinueve a帽os, muy elemental. Detestaba a la oligarqu铆a argentina y sus aliados por su prepotencia y su soberbia; por el desprecio que hab铆an sufrido mis padres inmigrantes y porque en tres veranos sucesivos hab铆a recorrido buena parte del Noroeste argentino y comprobado el da帽o que esa clase hab铆a hecho y segu铆a haciendo al pa铆s. Pero adolec铆a de un instrumental anal铆tico adecuado. En el almuerzo segu铆a, como hipnotizado, el animado intercambio entre Pepe y Torcuato sobre el 鈥渆mpate catastr贸fico鈥 de la Argentina y sus consecuencias.

En un momento, Pepe advirti贸 mi desconcierto para decirme: 鈥淕ramsci, le茅 a Gramsci. Est谩 todo all铆.鈥 Torcuato asinti贸 y les hice caso. Gracias a ellos me intern茅 en un camino que terminar铆a convirti茅ndome en un intelectual marxista. Volviendo a Nun, tuve la suerte de ser su colega en la FLACSO/M茅xico desde finales de los a帽os setentas y hasta 1983, y adem谩s vecino casa por medio cuando ambos viv铆amos en Tlalpan, en el Sur de la Ciudad de M茅xico. Retornados al pa铆s mantuvimos un frecuente contacto durante varios a帽os conversando casi siempre sobre uno de los temas que m谩s nos preocupaba: la dif铆cil 鈥搕odav铆a inconclusa- 鈥渢ransici贸n democr谩tica鈥 de la Argentina.

Es por esa familiaridad con su pensamiento que not茅 que pese a las constantes referencias a Nun, la l铆nea argumental de Fern谩ndez D铆az se apartaba considerablemente de la de mi amigo. Pepe hizo cr铆ticas muy duras en contra del kirchnerismo en los 煤ltimos a帽os de su vida, pero jam谩s dej贸 de se帽alar que el problema fundamental de la Argentina no eran los pobres sino los ricos. Fiel a esa viga maestra de su pensamiento, realiz贸 notables trabajos para demostrar c贸mo 茅stos, con su insaciable voracidad, son los principales responsables de la decadencia argentina y c贸mo se enriquecieron al comp谩s de la degradaci贸n nacional y el empobrecimiento de su poblaci贸n. En una nota publicada en La Naci贸n hace unos diez a帽os, Nun reconstruy贸 la conversaci贸n mantenida con un amigo (casualmente tambi茅n un novelista, cuyo nombre preserv贸 en el anonimato).

All铆 cuenta que, caf茅 mediante, 鈥渕e pregunt贸 si yo de veras pensaba que no hab铆a gente en el pa铆s que logr贸 amasar una gran fortuna gracias a su esfuerzo, sin violar las leyes y creando fuentes de trabajo. Le respond铆 que ser铆a un necio si lo negase, pero que no era 茅sa la gente a la cual me refer铆a, sino al n煤mero muy considerable de ricos que eluden y evaden impuestos, que son part铆cipes necesarios de abundantes casos de corrupci贸n y que encabezan una monumental fuga de capitales del mercado dom茅stico (unos 70.000 millones de d贸lares en los 煤ltimos cinco a帽os, seg煤n estim贸 Roberto Lavagna).鈥漑3] Pepe se extiende luego en un detallado an谩lisis de la inequidad tributaria argentina y concluye que 鈥渄esde hace m谩s de treinta a帽os el pa铆s pas贸 del r茅gimen fiscal razonablemente progresivo que instal贸 el primer peronismo (y desmantel贸 despu茅s la 煤ltima dictadura militar) a otro claramente regresivo, que es el que nos rige hasta ahora, dejando a salvo la importante correcci贸n positiva que introdujeron las retenciones.鈥

Analiza tambi茅n los horrores contenidos en la aplicaci贸n del impuesto a las ganancias, que al recaer sobre las empresas m谩s que sobre las personas (a diferencia de lo que ocurre en Europa) tiene un impacto regresivo porque aquellas trasladan esa erogaci贸n tributaria a sus precios. En la Argentina, dec铆a, el 70 % de lo que se recauda lo pagan las empresas鈥 y adem谩s 鈥渓as rentas financieras de las personas est谩n exentas.鈥 Para Pepe era claro que el pa铆s estaba en manos de una plutocracia rapaz e inescrupulosa. Y que el r茅gimen tributario, lamentablemente a煤n en vigor, reproduc铆a sin cesar tan desgraciada situaci贸n.

Lo anterior echa por tierra una afirmaci贸n crucial de la nota de Fern谩ndez D铆az (compartida por todos los analistas de derecha) cuando descarta 鈥渆l cuento seg煤n el cual ella (cuando dice 鈥渆lla鈥 es CFK, por supuesto, no Lilita Carri贸 o Patricia Bullrich) y sus bravos patriotas rentados luchan contra 鈥榚l poder permanente鈥, cuando lo 煤nico permanente en las 煤ltimas d茅cadas ha sido el peronismo, y tambi茅n que son v铆ctimas de los 鈥榩oderes concentrados鈥, sarasa que reemplaza la vetusta 鈥渟inarqu铆a internacional鈥. Aqu铆 los poderes los detentan los kirchneristas, y est谩n concentrados en quedarse con todo y para siempre.鈥

La virulencia de la expresi贸n no es suficiente para ocultar el equ铆voco historiogr谩fico de su razonamiento. En este pa铆s existe una elite de poder, para utilizar la expresi贸n de C. Wright Mills, que ha dominado e impuesto su ley desde el fondo de la historia. Yrigoyen, Per贸n, durante un corto tiempo el alfonsinismo y luego el kirchnerismo, fueron breves par茅ntesis que apenas si atenuaron el prolongado dominio de la plutocracia vern谩cula.

Y digo plutocracia porque ese conglomerado de s煤per-ricos no merece el nombre de burgues铆a. 脡sta fue una clase -y lo digo en pasado porque con la internacionalizaci贸n del capital est谩 en extinci贸n en casi todo el mundo- que produc铆a, acumulaba capital, se enriquec铆a pero ten铆a un proyecto de naci贸n, elitista, no-democr谩tico, pero proyecto al fin. Los grupos que conforman la oligarqu铆a actual en la Argentina tienen como prop贸sito excluyente saquear las riquezas del pa铆s, hacer negocios con superganancias aseguradas gracias a la ayuda de los gobiernos, fugar sus divisas lo antes posible y pasar el resto de sus vidas disfrutando de ese dinero mal habido en Miami o alguna otra ciudad del primer mundo. No s贸lo un 鈥渃apitalismo de amigos鈥; m谩s que nada un capitalismo parasitario.

La fuga de capitales a la cual Nun alud铆a en su nota, se reprodujo exponencialmente bajo el macrismo contando con la ins贸lita protecci贸n del gobierno, la prensa hegem贸nica, el aval 鈥渁cad茅mico鈥 de los corruptos gur煤es de la City porte帽a, la 鈥渄istracci贸n鈥 de jueces y fiscales (preocupados por descubrir dos PIBs que seg煤n ellos y la prensa, Cristina habr铆a enterrado en la Patagonia) y los aplausos de los grandes empresarios y la derecha, beneficiarios principales de este atraco.

La tesis de Fern谩ndez D铆az se apoya en un error: la identificaci贸n entre gobierno y poder, la creencia de que acceder al gobierno es lo mismo que conquistar el poder. Ignora el ABC que cualquier estudiante de ciencia pol铆tica aprende la primera semana de clases. S铆, hubo intentos de algunos gobiernos para modificar esa desmesurada concentraci贸n de la riqueza y el poder, pero esos conatos fueron d茅biles, o intermitentes, o mal concebidos y en todo caso fueron derrotados por la reacci贸n. Don Hip贸lito, 鈥渆l General鈥, Alfons铆n, N茅stor y Cristina gobernaron con el favor de grandes mayor铆as electorales e intentaron recortar en parte las aristas m谩s escandalosas de la prepotencia del capital, con sus lujos y privilegios y, en el reverso de la medalla, la pobreza y miseria de las mayor铆as.

Pese a sus empe帽os, aquellos gobiernos lograron afectar, apenas parcialmente y por poco tiempo, los intereses de los miembros de la nomenklatura olig谩rquica, conspicuos evasores de impuestos y 鈥渟acad贸lares鈥, y que los multimedios de La Naci贸n y Clar铆n defendieron a capa y espada durante d茅cadas. Adem谩s, ese poder fue mutando y robusteci茅ndose mediante un doble proceso: por una parte, concentrando la riqueza en una minor铆a cada vez m谩s insignificante desde el punto de vista estad铆stico 鈥揺l famoso 1 % de los s煤per-ricos- pero poderos铆sima en t茅rminos econ贸micos y financieros; y, por la otra, gracias a su entrelazamiento con dos nuevos y potentes socios: los medios de comunicaci贸n y un Poder Judicial corrupto y politizado, con capacidad de neutralizar las amenazas que pudiera provenir del Ejecutivo y el Legislativo y de burlar, llegado el caso, las preferencias de las mayor铆as electorales.

En esta perversa divisi贸n de funciones el dispositivo medi谩tico es decisivo para las tareas de 鈥渄irecci贸n intelectual y moral鈥 se帽aladas por Antonio Gramsci para la manipulaci贸n de conciencias y corazones; para satanizar adversarios y endiosar aliados apelando a las 鈥fake news鈥, la tergiversaci贸n de noticias y el blindaje informativo. En una palabra, como hace toda mafia, brindando 鈥減rotecci贸n鈥 medi谩tica a los delitos de la plutocracia.

La literatura sobre este tema en EEUU y Europa es inmensa, y tambi茅n ha crecido mucho en Latinoam茅rica. El segundo, el Poder Judicial, se encarga de disciplinar a la sociedad, vigilar y castigar a los indeseables, como dir铆a Foucault, y sacar del juego pol铆tico a los inconformes y revoltosos que desaf铆an el orden social vigente. Sus actos confieren 鈥渧eracidad鈥 a las mentiras de los medios gracias a la creencia, ampliamente difundida, sobre la imparcialidad de la justicia.

No es un dato menor que estas dos inmensas concentraciones de poder, el medi谩tico y el judicial, est茅n completamente al margen de cualquier tipo de control democr谩tico. Son poderes f谩cticos, incontrolados e incontrolables, que han unido sus destinos con la plutocracia. La famosa 鈥渞endici贸n de cuentas鈥, la accountability, que deben realizar los gobiernos ante la sociedad, no se aplica en el caso de los medios y el Poder Judicial. Y esto les confiere un poder铆o inexpugnable.

No sorprende que el predominio de esta constelaci贸n de poder haya crecido hasta l铆mites inimaginables en las 煤ltimas d茅cadas. Hubo tres hitos significativos en esta trayectoria: la dictadura c铆vico-militar, la d茅cada menemista y el macrismo. Fue bajo estos tres reg铆menes que el predominio de la clase dominante se volvi贸 agobiante y arrasador; acabando con la democracia, como durante la dictadura genocida; o vaciando de contenidos al proyecto democr谩tico bajo el menemismo y el macrismo.

Esto, Fern谩ndez D铆az, es lo 鈥溍簄ico permanente鈥 que hay en la Argentina; el resto, como dice usted, es 鈥渟arasa鈥. Por eso dec铆a Pepe que los due帽os de la riqueza destruyeron 鈥渆l r茅gimen fiscal razonablemente progresivo que instal贸 el primer peronismo鈥. Y esos gobiernos, incluyendo el kirchnerista, fueron incapaces de resistir la feroz arremetida del gran empresariado nacional y extranjero, de sus lobbies y organizaciones corporativas; de los grandes medios de 鈥渄esinformaci贸n y confusi贸n de masas鈥, y un Poder Judicial que le puso el sello de la legalidad a este desdichado itinerario.

En su art铆culo usted cita unas expresiones de Pepe que lo retratan como un fuerte cr铆tico del kirchnerismo. Y lo fue, sin duda alguna, como tambi茅n lo fue del menemismo y mucho m谩s de la dictadura. Pero tan siniestra como usted la pinta no debe haber sido la experiencia pol铆tica del kirchnerismo para que Nun haya sido, durante cinco a帽os, entre 2004 y 2009, Secretario de Cultura de N茅stor y de Cristina Fern谩ndez. No pudo hacer todo lo que quiso, por las restricciones presupuestarias y, concedo, las interminables 鈥渋nternas鈥 dentro del elenco gobernante, lo cual es una constante en la vida pol铆tica de todos los pa铆ses, no s贸lo el nuestro. Pero que yo sepa no utiliz贸 expresiones como las suyas para descalificar a Cristina, aunque en los 煤ltimos a帽os fue muy cr铆tico de ella y del kirchnerismo, y nunca cay贸 en el insulto o el sarcasmo, cosa a la cual usted se ha vuelto tan aficionado que ya parece ser un vicio.

Ep铆tetos o insultos nunca sirven para validar un argumento. Recuerde la c茅lebre frase de don Miguel de Unamuno a los fascistas espa帽oles: 鈥渧encer谩n pero no convencer谩n鈥. Usted y sus colegas vencen (por ahora) en la desigual batalla de ideas porque est谩n parados sobre inmensos aparatos propagand铆sticos, pero no convencen. S贸lo reavivan el odio de los que ya est谩n convencidos reproduciendo mil veces sus mentiras.

驴Recuerda lo que hace poco dec铆an sobre la vacuna Sputnik V, que era un veneno? 驴Cu谩ntas veces los 鈥減erioperadores鈥 de los grandes medios lo repitieron, con voz engolada y cara muy seria, en la prensa gr谩fica, en la radio, en la televisi贸n, en las redes sociales? 驴Qu茅 lograron con esa mentira? Incitar el odio y la furia en contra de un gobierno acusado de querer envenenar a la poblaci贸n. Una mentira gigantesca y siniestra, pensada para consolidar la fidelidad y el fanatismo de un cierto contingente electoral con vistas a las pr贸ximas elecciones. Y ahora, que la gente se pelea por ser vacunada con la Sputnik V, ese pseudo-periodismo instala otro tema y sigue mintiendo. El repertorio es interminable. Volviendo a Unamuno; 驴convencer谩n? 驴A cu谩ntos, y por cu谩nto tiempo? Este a帽o lo sabremos. 

Retomo el hilo luego de esta breve digresi贸n. Un buen escritor de novelas policiales como usted 鈥揷ampo que definitivamente es el suyo, no as铆 el an谩lisis pol铆tico en donde es apenas un modesto principiante- deber铆a abstenerse de utilizar hasta el hartazgo expresiones difamatorias como 鈥渓a Pasionaria del Calafate鈥, la 鈥淎rquitecta egipcia鈥, o la 鈥淓mperatriz de la calle Juncal.鈥 Esta ingeniosidad facilonga puede ser aceptable en un grupo de whatsapp de adolescentes, pero para un peri贸dico cuyo fundador defini贸 su funci贸n, la de ser 鈥渢ribuna de doctrina鈥, la apelaci贸n a ese tipo de caracterizaciones revela el fracaso del proyecto fundacional del diario y, adem谩s, una cierta pobreza del pensamiento.

Debo decirle que la Pasionaria original, la entra帽able Dolores Ib谩rruri, lo habr铆a abofeteado sin piedad al terminar de leer cada una de sus notas dominicales, cargadas como est谩n de odio, de machismo y de un insoportable servilismo en relaci贸n a los due帽os del poder. Por lo tanto, y por respeto a los centenares de miles que murieron en la Guerra Civil espa帽ola, ser铆a bueno que usted dejara ya de utilizar la imagen de la Pasionaria para sus diatribas contra Cristina Fern谩ndez. Entre otras cosas porque, si hoy viviera, Dolores estar铆a del otro lado de la barricada, nunca de su lado. Y adem谩s, usted deber铆a saber que el primer paso de un femicidio es la agresi贸n simb贸lica de la que es v铆ctima una mujer.

Los psic贸logos y psicoanalistas han acumulado suficientes antecedentes para demostrar que las palabras no s贸lo comunican ideas o sentimientos sino que tambi茅n tienen efectos pr谩cticos, concretos. La violencia simb贸lica, algo que usted y sus colegas practican a diario con fruici贸n en contra de Cristina, es el primer acto de una secuencia que suele ser seguida con la agresi贸n f铆sica y, en algunos casos, el asesinato de la mujer. Usted la acusa de 鈥渕atonismo y bullying鈥, pero el periodismo de guerra, del cual La Naci贸n y Clar铆n son sus naves insignia, practican ambas cosas de modo irresponsable y con total impunidad. No es lo mismo decir que una persona tiene una postura pol铆tica inapropiada, inaceptable, autoritaria, pongamos el caso, que decir que ese personaje es un 鈥渕at贸n.鈥

Cuando se califica de ese modo a Cristina, o a cualquier protagonista de la vida pol铆tica argentina, se corre el riesgo de que se abra la caja de Pandora y antes de llegar al fondo, donde reposa la esperanza, lo m谩s probable es que encuentre una Browning de 9 mil铆metros. Tenga en cuenta que ni usted ni sus colegas podr谩n hacerse los desentendidos si alguno de sus lectores, oyentes o televidentes, envenenado por la constante demonizaci贸n de la que hacen objeto, un d铆a de estos se arroje sobre esta suprema encarnaci贸n del mal que para usted y sus colegas es Cristina, y pretenda hacer justicia con mano propia.

Otro tema: disfruto de la lectura de sus novelas. Ya lo dije; eso es lo suyo, m谩s all谩 que me disgust贸 c贸mo resolvi贸 la trama de El Pu帽al, pero eso no le quita m茅ritos a la obra. No tome a mal cuando dije que en temas de an谩lisis pol铆tico usted es un 鈥渕odesto principiante 鈥.

 Alguien como usted, que habla del 鈥渞isible verso del lawfare鈥, es o bien una persona que desconoce ciertas cuestiones b谩sicas de la ciencia pol铆tica o, para usar sus propias palabras, un publicista 鈥渞entado鈥, un amanuense que escribe lo que le ordenan. Prefiero que sea lo primero: un desconocimiento de la literatura de un campo que claramente no es el suyo. Le sugiero, por eso, que haga una r谩pida visita a Amazon y busque libros sobre Lawfare, s贸lo en ingl茅s, para evitar que aparezcan gentes latinoamericanas que para usted podr铆an ser sospechosas de 鈥減opulismo鈥, 鈥渒irchnerismo鈥 o vaya a saber que otra plaga. Yo hice un peque帽o sondeo antes de escribir estas l铆neas y encontr茅 quince libros 鈥搑epito, s贸lo en ingl茅s, dejando afuera textos en castellano o portugu茅s- en una primera y r谩pida b煤squeda.

Adem谩s me top茅 con referencias al Lawfare Institute, cuya ceremonia inaugural tuvo lugar en la University of London el 5 de Diciembre del 2017, y una menci贸n del blog especial sobre Lawfare patrocinado por la Brookings Institution, organismo radicado en Washington y que para evitar confusi贸n entre sus tan mal informados o prejuiciosos lectores, aclaro que no fue creado por la C谩mpora o por 贸rdenes de Cristina. Por lo tanto, lo que usted llama este 鈥渞isible verso鈥 resulta que es un poquito m谩s que eso y lo convertir铆a en un hazmerre铆r mundial si tuviese la mala idea de ir a dictar alguna conferencia en una universidad de los EEUU o Europa y saliera con esa frasecita. Un periodista tiene una misi贸n sagrada: ilustrar a sus lectores y no embrutecerlos con afirmaciones como esas. 

La verdad es que su columna dar铆a pie a un largo ensayo sobre sus numerosos errores de an谩lisis y sus excesos de lenguaje. Su defensa de una corrupta Justicia Federal y de personajes del bajo fondo que fungen y medran como jueces y fiscales (usted y sus lectores saben muy bien a quienes me estoy refiriendo) es incomprensible e imperdonable; lo mismo su alucinaci贸n acerca de la inminente conformaci贸n de 鈥渦n esquema de partido 煤nico鈥 en un pa铆s que, grieta mediante, est谩 partido en dos y en donde el 煤nico partido 煤nico de verdad es el de los medios, que acaparan con malas artes la casi totalidad de la audiencia.

Su aquiescencia y la de sus colegas ante tama帽a monstruosidad jur铆dica como lo es la instalaci贸n de una 鈥淢esa Judicial鈥 en la Casa Rosada no es menos sorprendente, sobre todo porque usted y los mal llamados 鈥減eriodistas independientes鈥 no escriben un p谩rrafo sin citar a Montesquieu, la Constituci贸n de EEUU con sus 鈥減esos y contrapesos鈥 y alabar las virtudes de la divisi贸n de poderes. Tambi茅n lo es la complacencia que mostraron cuando Mauricio Macri tuvo la anti-republicana osad铆a de pretender designar dos jueces de la Corte Suprema por decreto. Pero parece que todas estas reglas no se aplican a la hora de hablar de los gobiernos amigos; son de aplicaci贸n exclusiva para los adversarios.

Tambi茅n fastidia a amplios sectores de la ciudadan铆a la 鈥減rotecci贸n medi谩tica鈥 que se le ha brindado a los negociados y corruptelas del gobierno de Macri, una sucesi贸n de gigantescos esc谩ndalos sobre los cuales, un hombre como usted, tan imaginativo a la hora de perge帽ar frases hirientes y altisonantes, permanece en un desconcertante silencio. Un consejo: reserve estos fuegos de artificio verbales para sus novelas policiales, para Remil y sus amigotes. Ded铆quese a eso, que es lo que sabe hacer muy bien. Y recuerde que la ciencia pol铆tica es una ciencia, que como lo recordaba siempre Pepe, tiene 2.500 a帽os de historia. Una ciencia, no un palabrer铆o.

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Referencias:

[1] Por ejemplo, 鈥淢orales Sol谩, o la mentira como pasi贸n鈥, https://www.pagina12.com.ar/241236-morales-sola-o-la-mentira-como-pasion , 11 de Enero del 2020.

[2] Puede leerse en: https://www.lanacion.com.ar/opinion/quedarse-con-todo-y-para-siempre-nid06032021/

[3] 鈥淥tra perspectiva para abordar el desaf铆o de la pobreza. 驴Y si el problema son los ricos?鈥, 8 de septiembre de 2011, accesible en https://www.lanacion.com.ar/opinion/y-si-el-problema-son-los-ricos-nid1404256/

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Fuente: Lahaine.org