July 26, 2021
De parte de Nodo50
240 puntos de vista


Sobre helados, espionaje y otros esc谩ndalos

Un residente palestino de Humsa al-Fuqa lleva la bicicleta de un ni帽o un d铆a despu茅s de la demolici贸n de toda la comunidad en el valle ocupado del Jord谩n, el 8 de julio de 2021. (Oren Ziv)

Estos d铆as un tema llen贸 los titulares de los grandes medios en pr谩cticamente todo el mundo: el espionaje de que fueron objeto a trav茅s de sus tel茅fonos celulares cientos de pol铆ticos, periodistas, activistas de derechos humanos, sindicalistas y ejecutivos de 50 pa铆ses, incluido M茅xico, por gobiernos que usaron el spyware Pegasus de la empresa israel铆 NSO Group. Esto fue revelado por el Proyecto Pegasus, un consorcio global formado por m谩s de 80 periodistas y 17 medios de 10 pa铆ses, coordinado por la ONG francesa Forbidden Stories con apoyo t茅cnico del Laboratorio de Seguridad de Amnist铆a Internacional. El diario israel铆 Haaretz se帽al贸 que 芦adonde Netanyahu iba, NGO lo segu铆a禄: cada visita del ex primer ministro a un pa铆s autoritario (y la lista es larga) serv铆a para promover los productos israel铆es de seguridad, armamento y vigilancia que luego se utilizan para reprimir las luchas populares en esos pa铆ses.

Seg煤n explica La Jornada, los mil n煤meros telef贸nicos identificados hasta ahora incluyen los de m谩s de 600 pol铆ticos y funcionarios (jefes de Estado, diplom谩ticos, ministros y m谩s), 189 periodistas, 65 empresarios y 85 activistas de derechos humanos. Son s贸lo una parte de una lista de unos 50 mil tel茅fonos que se supone corresponden a personas de inter茅s de los clientes de NSO. 15 mil de ellos son mexicanos. De hecho, M茅xico fue el primer cliente internacional de NSO en 2011, indoem贸 el Washington Post, otro miembro del proyecto.

En efecto, el tema ya era bien conocido en M茅xico, donde se denunci贸 que entre 2016 y 2017 el gobierno de Pe帽a Nieto utiliz贸 Pegasus para espiar al menos a 25 periodistas, activistas y defensorxs de derechos humanos (incluyendo familiares de los 43 de Ayotzinapa), pol铆ticos como AMLO y periodistas como Luis Hern谩ndez Navarro de La Jornada y Jorge Carrasco, editor jefe de la revista Proceso. No obstante, la investigaci贸n del Proyecto Pegasus dada a conocer el 18 de julio permiti贸 conocer el alcance y magnitud de car谩cter planetario del sistema de ciberespionaje. Tambi茅n ech贸 luz sobre sus impactos devastadores, como el asesinato del periodista saud铆 Jamal Khashoggi o de su colega mexicano Cecilio Pineda (de Guerrero) o el encarcelamiento de decenas de personas cr铆ticas a los reg铆menes autoritarios, como el periodista Omar Radi, condenado recientemente en Marruecos a seis a帽os de c谩rcel. De hecho en 2019 Amnist铆a Internacional hab铆a publicado un informe donde probaba que el gobierno marroqu铆 utiliz贸 el spyware israel铆 para espiar a dos conocidos defensores de derechos humanos, como parte de una campa帽a para silenciar toda cr铆tica al r茅gimen.

La investigaci贸n presentada por el Proyecto Pegasus fue explosiva en todo el mundo鈥 menos en Israel. All铆 no solo fue silenciada sino que adem谩s los medios estuvieron y siguen estando ocupados con la histeria colectiva desatada por la noticia de que la compa帽铆a estadounidense fabricante de los populares helados Ben & Jerry鈥檚 (B&J) anunci贸 que dejar谩 de vender sus productos en las colonias israel铆es instaladas en el territorio palestino ocupado (TPO). La medida, que no hace otra cosa que responder a las directivas de la ONU 鈥搑espaldadas por las principales organizaciones internacionales de derechos humanos鈭 que ordenan a las empresas cesar toda actividad comercial en las colonias israel铆es, ya que todas son ilegales ante el derecho internacional humanitario.

Y es que en un mundo donde las resoluciones de la ONU y la legalidad internacional fueran respetadas y no imperara el poder de la fuerza, quienes las violaran ser铆an objeto de sanciones, y las empresas actuar铆an movidas por el temor y la intenci贸n de evitarlas. Es con ese fin que 鈥揹espu茅s de muchas presiones y postergaciones鈭 en 2020 la ONU dio a conocer por fin una lista (incompleta) de 112 empresas que operan en los TPO y por lo tanto podr铆an ser objeto de sanci贸n. Algo similar ocurre con las directrices que en 2013 elabor贸 la Uni贸n Europea para que ninguna financiaci贸n o cooperaci贸n se destine a las colonias israel铆es en el TPO, pero cuyo cumplimiento no vigila.

B&J fundament贸 茅ticamente su decisi贸n: 芦Creemos que es inconsistente con nuestros valores que el helado Ben & Jerry鈥檚 se venda en el TPO. Tambi茅n escuchamos y reconocemos las preocupaciones compartidas con nosotros por nuestros fan谩ticos y socios de confianza.禄 Esto alude sin duda a lo que viene solicitando desde 2005 el movimiento palestino de Boicot, Desinversi贸n y Sanciones (BDS), hoy de alcance global, inspirado en el movimiento internacional que contribuy贸 decisivamente a aislar y debilitar al r茅gimen de apartheid sudafricano. B&J no es la primera ni la m谩s importante compa帽铆a en escuchar el llamado del BDS. 驴Por qu茅 entonces la desmedida reacci贸n en Israel, acusando a la empresa de 鈥渘azi鈥 y 鈥渁ntisemita鈥? El flamante canciller Yair Lapid lleg贸 a calificar el anuncio de B&J de 鈥渧ergonzosa capitulaci贸n鈥 ante el antisemitismo, una acusaci贸n preocupante y absurda; pol铆ticos israel铆es han comenzado a presionar a Estados Unidos para que sancione a la empresa, y est谩n pidiendo espec铆ficamente al Congreso que aplique las injustas leyes de 31 estados que obligan a personas y empresas a comprometerse a no participar en el boicot a Israel (y a quienes se han negado a firmar se les han retenido los contratos y los pagos o se les ha despedido).

El gran periodista Gideon Levy lo explica con claridad en una columna donde afirma que 芦esta tempestad en una tarrina de helado nos ense帽a m谩s sobre Israel que mil trabajos acad茅micos.禄 Y ello se resume en dos palabas: negacionismo y victimizaci贸n. La sociedad israel铆 ignora el inmenso sufrimiento cotidiano que su pa铆s inflige sobre las vidas de millones de palestinas/os, as铆 como niega que el robo, la ocupaci贸n y colonizaci贸n de sus tierras sean un crimen internacional impune desde hace siete d茅cadas. Cuando alg煤n hecho viene a record谩rselo, inmediatamente se activa el mecanismo de la victimizaci贸n colectiva, tan eficientemente inoculada en las mentes israel铆es desde la infancia: el mundo nos odia. En medio del coro de lamentos y acusaciones por la osad铆a de B&J, lo que nadie se pregunta nunca, dice Levy, es por qu茅. Por qu茅, en este caso, un fabricante de helados estadounidense decide que, por principios 茅ticos, no quiere seguir endulz谩ndole la vida a los colonos ilegales.

Esa autovictimizaci贸n es, precisamente, lo que hace imposible a los israel铆es aceptar que puede haber otras v铆ctimas en el mundo; incluso muy cerca de su casa, del otro lado del Muro, o a pocos kil贸metros al sur sobre la costa. Y mucho menos que su pa铆s pueda ser el victimario de otro pueblo. Como dice Levy: 芦Los helados lograron lo que no lograron las muertes de 67 ni帽os en Gaza: recordar a los israel铆es la ocupaci贸n.禄 Porque a la mayor铆a de la sociedad israel铆 le resulta indiferente que durante 11 d铆as su ej茅rcito bombardee y asesine a 67 帽i帽as y ni帽os (250 personas en total) en Gaza. Tambi茅n le tiene sin cuidado que en la reciente revuelta palestina la polic铆a israel铆 haya llevado a cabo centenares de arrestos, torturas, detenciones arbitarias y asesinatos con uso discriminatorio e ileg铆timo de la fuerza, seg煤n denuncia un informe de Amnist铆a Internacional.

Tampoco se conmueve, y elige no enterarse, ante las constantes agresiones de todo tipo que la poblaci贸n palestina sufre 鈥搚 resiste como puede鈭 a lo largo y ancho de Cisjordania a manos del ej茅rcito de ocupaci贸n y los colonos jud铆os armados 鈭抳erdaderas milicas que act煤an con total impunidad, bajo la protecci贸n y en estrecha coordinaci贸n con el ej茅rcito鈭. De esto hay pruebas gr谩ficas contundentes, como la investigaci贸n llevada a cabo por Yuval Abraham y publicada por The Intercept y +972 Magazine; all铆 se muestra en registros filmados c贸mo el 14 de mayo esas milicias en colusi贸n con los soldados mataron a cuatro palestinos en distintas localidades. Esa violencia cr贸nica llena los medios informativos palestinos a diario, pero nunca es noticia en los israel铆es ni en los occidentales. La periodista Amira Hass lo ilustr贸 rese帽ando los numerosas ataques perpetrados solo el s谩bado 10 de julio (d铆a en que los colonos se supone deber铆an observar el Shabbat) que los medios palestinos informaron rutinariamente.

Esas agresiones se han multiplicado en este verano ardiente: los colonos han arrancado, envenenado o incendiado centenares de 谩rboles de olivo y otros cultivos y vandalizado propiedades palestinas. Ali Awad, residente de la aldea de Tuba (al sur de Hebr贸n), relat贸 c贸mo los colonos quemaron todo el forraje que su familia de pastores hab铆a comprado para alimentar sus ovejas durante todo el a帽o. 芦Lo que los soldados no destruyen durante el d铆a, los colonos lo incendian durante la noche禄, sintetiz贸 el joven campesino; 芦Esta violencia est谩 haciendo imposible seguir viviendo de la tierra, como ha hecho mi familia por generaciones.禄 Pero quiz谩s la peor crueldad de la ocupaci贸n colonial tuvo lugar el 7 de julio en el Valle del Jord谩n (donde en esta 茅poca las temperaturas llegan a los 50 grados), cuando las fuerzas israel铆es destruyeron 鈭抪or sexta vez en pocos meses鈭 refugios humanos, corrales de animales y tanques de agua en la aldea pastoril de Khirbet Humsa. Tras desmantelar las carpas donde dorm铆an sus 70 habitantes (la mitad menores de edad) y cargarlas junto con todos sus bienes, alimentos y agua en un cami贸n militar, el ej茅rcito se las llev贸 para arrojarlas al descampado a unos 11 kil贸metros de la aldea. La gente qued贸 a la intemperie y tuvo que esperar todo el d铆a hasta que los soldados se fueron para ir a recuperar sus pertenencias desparramadas.

Pero ni esta violencia rutinaria cercana, ni el esc谩ndalo mundial ante la magnitud del espionaje facilitado por NSO y sus consecuencias letales han llamado la atenci贸n del p煤blico israel铆, que solo ha reaccionado con indignaci贸n ante la 芦violaci贸n del derecho humano de los colonos a tomar helado禄.

Por eso en un art铆culo titulado 鈥S铆, d茅jennos sin helado鈥 la activista israel铆 Sahar Vardi ironizaba pregunt谩ndose si tambi茅n la poblaci贸n de Khirbet Humza se habr铆a quedado sin helado; y respond铆a que no, porque no tiene refrigeradores ni electricidad, ni tampoco agua potable, al igual que las dem谩s aldeas que est谩n en Cisjordania bajo total control del ej茅rcito de ocupaci贸n y sufren constantes demoliciones sin que a la opini贸n p煤blica israel铆 le importe en absoluto. Y conclu铆a que por eso es necesario que haya muchas m谩s acciones como la de B&J que les recuerden a los israel铆es que la ocupaci贸n existe, 芦al igual que los trabajadores palestinos est谩n obligados a recordarlo cada ma帽ana cuando pasan por un checkpoint militar y cuando se preguntan si su casa existir谩 cuando regresen por la noche. Me gustar铆a que nuestra sociedad reconociera que mantenemos a millones de personas palestinas bajo ocupaci贸n y que, por tanto, debemos trabajar para acabar con ella. (鈥) Pero la realidad es otra. La realidad es que necesitamos que alguien nos deje sin helado para recordar que estamos ocupando a otro pueblo.禄

Mar铆a Landi

Periodista y activista. Compa帽era de las luchas en Palestina.




Fuente: Desinformemonos.org