February 27, 2021
De parte de El Libertario
137 puntos de vista


脕lvaro Figueroa N.
 
Recuerdo una de las primeras veces que se propuso un taller sobre masculinidades y deconstrucci贸n patriarcal, en uno de los espacios en el que militaba. Una compa帽era brome贸 con el hecho de que los hombres que 铆bamos a participar en el taller terminar铆amos llorando y teniendo relaciones sexuales unos con otros. Esta broma nos hizo re铆r a la mayor铆a de personas que est谩bamos all铆. Pero, con el tiempo, me he preguntado: 驴cu谩ntas personas, y en especial hombres, han aprendido a asociar con la homosexualidad una masculinidad que cuida, que es m谩s m谩s sensible, igualitaria y tierna? Tambi茅n hay voces que se帽alan que no se trata tanto del temor de los hombres a ser homosexuales, a que los consideren como una mujer. Desde esta otra perspectiva, lo que, de verdad, explica que los hombres no cambiemos es que estamos muy a gusto con nuestros privilegios. No nos enga帽emos, los hombres podemos proferir todos los discursos feministas que queramos y acudir a todas las manifestaciones feministas. Pero, cuando toque el turno de arremangarse y asumir la parte de cuidados que nos toca, muchos de nosotros sentiremos ganas de escaquearnos y volver a la comodidad de nuestros privilegios.

No cabe duda de que habr谩 hombres en la CNT que afirmen que ya se conocen la cantinela de la igualdad entre hombres y mujeres. De hecho, la gran mayor铆a de hombres en el 谩mbito sindical, en el laboral y en los movimientos sociales se declarar谩n a favor de la igualdad (si bien, a menudo, ser谩 una visi贸n superficial y equivocada de lo que supone la igualdad). Aunque se hayan logrado cambios en las conductas masculinas, y pese a que no todos los hombres somos iguales, la gran mayor铆a de nosotros seguimos participando en circuitos de acciones patriarcales.

Hemos de abandonar nuestras conductas machistas pensando, tambi茅n, en nosotros mismos, en nuestra salud, bienestar y dignidad. Estar probando lo 芦hombres禄 que somos es agotador. Todos los hombres hemos o铆do alguna vez la frase de 芦no tienes huevos de 鈥β. Para que nuestros iguales no nos menosprecien, emprendemos todo tipo de conductas de riesgo, de violencia y competitividad que nos ponen en peligro y empobrecen nuestra vida. Los hombres nos vemos privados de la riqueza personal y social que supone cuidar y cuidarnos.

A este respecto, Nancy Fraser ha comentado c贸mo, con la crisis de 2008, much铆simos hombres que perdieron su empleo, se hundieron en una depresi贸n porque ya no pod铆an cumplir con aquello que se les hab铆a ense帽ado que era un 芦hombre禄, el que trae el dinero a casa, el principal o 煤nico sustentador de la familia. Por todo esto es por lo que hemos de orientarnos hacia posiciones menos violentas y competitivas, liber谩ndonos del machismo que hemos aprendido. Debemos poner la vida y los cuidados en el centro de nuestra militancia.

A continuaci贸n, se plantean algunas sugerencias sobre cu谩l puede ser el camino a seguir si los hombres queremos conseguir una masculinidad m谩s saludable:

a) Pararnos a pensar cu谩les son nuestros privilegios en la calle, en el 谩mbito laboral, en nuestro ocio y militancia鈥 Ser los primeros en encargarnos de los servicios de guarder铆as y la limpieza del local (especialmente los ba帽os) cuando se planteen en el sindicato o en otros espacios de militancia.

b) Promover horarios, para las asambleas y reuniones, que permitan conciliar
la vida personal y la militancia. Que no sean reuniones interminables que obliguen a irse, antes de tiempo, a nuestras compa帽eras, que son las que suelen tener que asumir las tareas que las esperan en casa.

c) Observar si estamos contribuyendo a que los espacios que habitamos sean tambi茅n seguros para nuestras compa帽eras, amigas, parejas, familiares… En las reuniones o asambleas del sindicato, o de otros espacios de lucha en los que participemos, observar cu谩ntos hombres y cu谩ntas mujeres hay y si el nivel de participaci贸n es paritario. Si vemos que estamos hablando casi siempre los hombres podemos hablar menos nosotros y hablar con otros compa帽eros para que ellos tambi茅n limiten su tiempo de palabra.

d) Ser铆a recomendable revisar de qu茅 forma nos expresamos. Adoptar una actitud emp谩tica, asertiva, tierna y cari帽osa (cuando se pueda). Los hombres solemos entrar en discusiones donde el tono se vuelve agresivo, se pegan voces, se corta a las otras personas y no se les escucha y eso dificulta el trabajo y la calidad de nuestras relaciones. A menudo, ocupamos la mayor铆a del espacio p煤blico y forzamos que las dem谩s personas nos escuchen, levantando la voz e interrumpiendo. Sin embargo, ahora se nos abre una oportunidad para trabajar la escucha activa y la empat铆a.

e) Si, en los espacios en los que nos movemos o militamos, se producen actitudes machistas, intentemos no ser c贸mplices. Hablemos con el compa帽ero que ha tenido esa actitud, claramente, aunque sin agresividad, para decirle que no estamos de acuerdo con ese tipo de actitudes. Si la compa帽era est谩 de acuerdo, es recomendable explicar el conflicto en nuestro espacio de militancia. No se trata de crucificar al hombre que haya tenido la actitud machista sino en dar respuestas grupales a problemas colectivos.

Las masculinidades no s贸lo son formas individuales de expresar el g茅nero. Es mucho m谩s. Perder de vista lo colectivo, lo social, del g茅nero es pensar que un cuerpo individualmente puede romper con el orden de g茅nero cuando no es as铆. No debemos caer en la misma trampa que las 芦nuevas masculinidades禄 neoliberales, que ponen el cambio en un pu帽ado de hombres blancos y con dinero.

En relaci贸n a esto, y para terminar, me gustar铆a dejar una frase de Lionel Delgado:
芦Centralizar los debates sobre la masculinidad en la ultracoherencia individualista en pos de una deconstrucci贸n plena es una labor abocada al fracaso

. No se trata de perfeccionismos individualistas sino de procesos emancipatorios.

[Art铆culo publicado originalmente en el peri贸dico CNT # 426, Valladolid, enero-marzo 2021. N煤mero completo accesible en https://www.cnt.es/noticias/periodico-cnt-no-426-enero-a-marzo-2021-dosier-anarcofeminismo.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com