October 18, 2021
De parte de La Peste
325 puntos de vista


La 煤nica certeza: unas reflexiones sobre la 芦revuelta禄 del 18 de octubre.

Ya hace 2 a帽os ke tuvo lugar la ola de manifestaciones masivas iniciadas el 18 de octubre de 2019, y ke perdur贸 en la kalle mucho m谩s de lo ke los medios de comunicaci贸n 芦informaron禄. Muchxs de nosotros kiz谩 participamos de alg煤n modo en esos hechos. Y ahora, tras su declive, y con motivo de la efem茅ride, hay un par de cosas ke vale se帽alar, siempre con el fin de agudizar la cr铆tica y continuar el conflicto.

(I) De Revuelta(s) y confrontaci贸n durante el siglo de la democracia $hilena.

La 芦revuelta禄, como muchxs han kerido llamarle, signific贸 un punto de kiebre generalizado de la 芦normalidad禄 consolidada por las democracias de este territorio durante el siglo XXI. Esta clase de momentos 芦cr铆ticos禄 no son ajenos a ning煤n gobierno, y, por nuestra parte, se nos hace completamente necesario tener en cuenta ke el conflicto con esa normalidad ha existido desde antes, convivi贸 y sigue existiendo tras los hechos relativos al 18 de octubre. Es por ello ke no podemos olvidar todas las expresiones de atake y confrontaci贸n ke se han sucedido durante lo ke va del periodo, pero ke definitivamente no han tenido el revuelo ni la masividad de los hechos del 18O (y probablemente tampoco se ha buscado eso con ellas).

Si el conflicto y la violencia contra est谩 normalidad no son novedad, mucho menos lo son las consecuencias de emprender ese camino. La prisi贸n no es nueva dentro de este escenario, y, lejos de todo victimismo, es un 芦gaje del oficio禄. Si bien lxs 芦presxs de la revuelta禄 tambi茅n han gozado de mayor cobertura medi谩tica, y su situaci贸n y din谩mica resulta totalmente diferente a la de lxs presxs an谩rkicxs-subversivxs, el presidio jam谩s resultar谩 extra帽o para kienes constantemente han materializado sus deseos de destruir la realidad ke nos destruye.

A todxs lxs ke no se encausaron en las v铆as institucionales en la era de la democracia $hilena, y ke han sido fuente indudable de inspiraci贸n y aprendizajes para akellxs ke hemos emprendido el mismo camino, pero a 芦nuestra禄 manera鈥 no les olvidamos! La subversi贸n anticapitalista y aut贸noma, el weixan de lxs pe帽is, y las explosiones de las bombas no esperaron la masividad de las manifestaciones callejeras para abrirse paso contra la ankilosante realidad del capitalismo y la democracia. Y esto no desmerece ni pone en duda el kiebre de la 芦revuelta禄 de octubre, s贸lo pone de manifiesto ke, algunxs, desde hace mucho, han estado en revuelta constantemente.

No hay nada ni nadie a kien esperar.

(II) Muerte anunciada: la institucionalizaci贸n de la 芦revuelta禄

A estas alturas resulta indudable ke, akello ke comenz贸 con fervor callejero y vand谩lico ese 18 de Octubre, tuvo su tiro de gracia en las urnas. La desfachatez de algunxs candidatxs a la nueva institucionalidad (la convenci贸n constitucional) les llev贸 hasta a utilizar im谩genes de la violencia callejera como parte de su propaganda electoral.

Esto no resulta novedoso, tampoco. La historia nos ha dado m煤ltiples ejemplos similares en los ke keda demostrado ke, lejos de 芦aplastar禄 y reprimir totalmente las perturbaciones en el orden impuesto, resulta mucho mejor hacerlas trabajar para 茅l, controlarlas, encaus谩ndolas en las v铆as de la institucionalidad, y trat谩ndolas como 芦movimientos sociales禄. Es as铆 como, luego de ke, incluso, se idolatrara la lucha callejera, kienes se han levantado como los rostros del nuevo, y m谩s democr谩tico gobierno, se han distanciado del conflicto y la violencia desatada, en pos de mantener una correcta y pulcra imagen de 芦constituyente禄. No se trata de una 芦vuelta de chaqueta禄, sino de una clara demostracion de su vocaci贸n de oportunistas profesionales. Kien haya pasado 芦de la calle禄 al esca帽o no es nada m谩s ke un colaborador de la dominaci贸n, y no hace m谩s ke perfeccionarla.

Si las manifestaciones fueron neutralizadas por el gobierno, entregando, con amplio espect谩culo , una parte de su poder a representantes de las mayorias, entonces muchxs de esxs ke salieron a las calles no buscaban nada m谩s ke optimizar la gesti贸n del gobierno. La 芦revuelta禄, vi茅ndola de ese modo, no fue tal para todxs. Algunxs simplemente buscaron mejorar sus cadenas, y hasta construir nuevas, lejos de buscar destruirlas.

Respecto a esto, sabemos ke el gran problema de las protestas masivas, es ke no hay certeza de kien est谩 a tu lado. Podr铆a ser un af铆n, as铆 como tambi茅n podr铆a ser un infiltradx, o peor, un ciudadanx dispuesto a entregarte porke la violencia 芦no es la forma禄. Es indiscutible ke el per铆odo de mayor intensidad de akel 芦estallido禄 fue de gran utilidad para perpetrar atakes y materializar nuestros destructivos deseos en momentos concretos, pero sin duda hay ke distanciarse del relato construido en torno a 茅l, dado ke nos lleva nuevamente a la pasividad ciudadanista, y disfraza toda la violencia como una muestra de descontento popular contra un modo de gesti贸n y/o gobierno determinado(s), y no contra la existencia misma del gobierno, la autoridad, la sociedad c贸mplice de esta, y sus guardianes.

(III) Algo de autocr铆tica, y la 煤nica certeza .

芦no keremos ni otras opciones ni el consenso con lo establecido, estamos con la violencia ke no decae ni se estanca, con la violencia capaz de reformularse, rupturista e innovadora禄 (Joakin Garc铆a)

C贸mo bien se帽alan las palabras de Joakin, hemos de sabernos capaces de reinventarnos, autocriticarnos y aprender de nosotrxs m铆smxs, nuestrxs errores y aciertos. Y, siempre, fuera de la complicidad ke representa el consenso y la coexistencia pac铆fica con el orden establecido y la 芦normalidad禄, cualkiera ke sea.

Kiz谩 la 煤nica lecci贸n ke podemos sacar de experiencias como el 18O, pero ke tampoco es nueva, es ke el conflicto contra esta realidad ha de continuar. Y ke ese conflicto, tal como ha existido antes y despu茅s de los kiebres masivos con ella, y ha existido en las manos de todxs akellxs ke lo han emprendido como opci贸n de vida, ha de perdurar en nuestras acciones si es ke keremos posicionarnos, de hecho, contra toda autoridad, contra las jaulas materiales e inmateriales, el capitalismo tecnoindustrial ke destruye el planeta, y todo lo ke aborrecemos.

Conflicto, confrontaci贸n. Esa es la 煤nica propuesta, porke es la 煤nica certeza ke tenemos para hacer nuestro el presente. Es lo 煤nico ke podemos procurarnos materializar con nuestras propias y siempre diversas capacidades, nuestras asociaciones, nuestras acciones y nuestros ritmos.

Sin prisa, pero sin pausa. Sin necesidad de seguir el ritmo de 芦las calles禄 o de 芦la masa禄, aunke para muchxs kiza resulte deseable. Por lo menos, para m铆, no lo es, especialmente en estos momentos, en d贸nde la normalidad democr谩tica se ha reformulado gracias a akello ke comenz贸 en la kalle. Podemos reafirmar ke no necesitamos de la mayor铆a, no la pretendemos, ni la idolatramos, as铆 como tampoco idolatramos a las minor铆as, elites rupturistas, ni vanguardias. Ese juego y contradicci贸n mayor铆a-minor铆a ke kede para la pol铆tica institucional, para nosotrxs ke kede la acci贸n antes ke las palabras para definir de ke lado estamos.

El conflicto jam谩s ha cesado, ke permanezca en todos los corazones, mentes y cuerpos inkietos.
Ke nuestras revueltas dejen de ser un hito y/o efem茅ride, y se conviertan en nuestro cotidiano.
No c贸mplices, no pasivxs!

Desesperanza activa y agresiva contra esta mierda de realidad!

Un abrazo para cada presx en guerra y para todxs lxs ke andan librando. Un fiero aliento para lxs ke siguen conspirando all谩 afuera, y una rabiosa l谩grima, ke ha de convertirse en maremoto, por Kevin y todxs lxs ca铆dxs.

Ignacio Avaca

17 octubre del 2021

Fuente: https://buscandolakalle.wordpress.com




Fuente: Lapeste.org