November 24, 2021
De parte de ANRed
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20 de septiembre. Cambios en el gabinete, tras una semana incendiaria en el Frente de Todxs. Sale Basterra, entra Juli谩n Dom铆nguez, entre otros cambios. 21 de septiembre. Juli谩n Dom铆nguez habla en la apertura de un seminario organizado por Acsoja (Asociaci贸n de la Cadena de la Soja Argentina) prometiendo como objetivo de su cartera alcanzar las 70 millones de toneladas de soja. Por Otro Viento.


Para dimensionar un poco la promesa del flamante ministro, en los 煤ltimos a帽os se cultivaron alrededor de 40 millones de toneladas del poroto. En otras palabras, el ministro ni siquiera propone una cr铆tica del modelo de agricultura actual promovido por el agronegocio, sino que, al contrario, propone profundizarlo. En plena crisis clim谩tica, con debates a nivel mundial, la propuesta para el 鈥渃ampo鈥 sigue siendo: m谩s deforestaci贸n, m谩s agrot贸xicos, mayor tecnificaci贸n y menos trabajo, m谩s expulsi贸n de campesinxs y comunidades enteras, m谩s contaminaci贸n de suelos, agua y aire. Puro extractivismo: con tal de producir m谩s y m谩s soja, se exporta naturaleza a cambio de d贸lares.

Pero mejor meter un freno, estamos yendo muy r谩pido. 驴A d贸nde queremos ir? Pensar el 鈥渃ampo鈥 implica, en nuestro pa铆s, pensar la estructura econ贸mica y una direcci贸n. El campo puede pensarse como un productor de alimentos -alimentos que podr铆an solucionar el hambre- pero tambi茅n puede verse como un productor de commodities, es decir, con otros objetivos, mirando hacia afuera, empezando por la exportaci贸n para luego pensar en lo que pasa puertas adentro.

El ejemplo de lo que pas贸 con la carne y sus precios este a帽o, no es m谩s que el reflejo de esta discusi贸n. Y la discusi贸n no termina ah铆, ya que ni estamos hablando de los elevados niveles de concentraci贸n y extranjerizaci贸n de la tierra, del despojo a los pueblos originarios, de los miles de chacareros y familias rurales que dejaron sus campos por implementar un modelo inviable鈥ero vamos de a poco.

驴Qu茅 es la Ley de Fomento a la Agroindustria?

Luego de las PASO, en medio de audios y cartas, el gobierno nacional decidi贸 hacer varios cambios en su gabinete y uno fue en el Ministerio Agricultura, Ganader铆a y Pesca. Reapareci贸 en la escena pol铆tica Juli谩n Dom铆nguez y una de las primeras medidas fue avanzar en el tratamiento de la Ley de Fomento a la Agroindustria, como parte de la estrategia econ贸mica-productiva del gobierno nacional. Esta ley fue redactada a partir de las demandas del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) que re煤ne a m谩s de 60 c谩maras empresarias representando el modelo del agronegocio, que desde hace tiempo sosten铆a reuniones con el gobierno para su sanci贸n. Pero 驴qu茅 es la Ley de Fomento a la Agroindustria?

Algunos de los puntos importantes de la Ley de Fomento a la Agroindustria son: otorgamiento de un plazo de 10 a帽os para la amortizaci贸n de las inversiones, el recupero anticipado del IVA, un bono a futuro para la inversi贸n en semillas, entre otras medidas. Adem谩s se establece que los productores ganaderos dejar谩n de pagar el Impuesto a las Ganancias durante los a帽os de engorde y lo har谩n cuando vendan los novillos. El gobierno anunci贸 que la Ley tiene como objetivo generar divisas y nuevos puestos de trabajo.

Frente a este anuncio muchas organizaciones sociales se hicieron o铆r, denunciando que este tipo de medidas no hacen m谩s que consolidar el agronegocio, modelo que concentra y centraliza a la econom铆a y destruye a la naturaleza, profundizando un modelo extractivista. La Uni贸n de Trabajadores de la Tierra (UTT) expres贸, a trav茅s de twitter, que 鈥渆sta ley plantea exenciones impositivas (en IVA y Ganancias), subsidios (en infraestructura e insumos) y regulaciones (como las legislaciones de semilla) favorables al sector que m谩s concentra la riqueza en nuestro pa铆s, en un contexto de grave crisis por el crecimiento de la pobreza, el hambre y desigualdad鈥.

Desde la UTT las cr铆ticas apuntaron a que esta medida beneficia a las grandes corporaciones quedando por fuera las cooperativas y a lxs peque帽xs y medianxs productorxs. Adem谩s, surge nuevamente la pregunta en base a qu茅 tipo de modelo se desarrolla. Las organizaciones sociales presionan para que el Estado desarrolle pol铆ticas p煤blicas que garanticen un nuevo modelo agroalimentario en la Argentina, basado principalmente en el cuidado del ambiente, alimentos sanos, seguros y soberanos, a partir del afianzamiento y escalonamiento de la agroecolog铆a. La UTT, por ejemplo, viene construyendo colonias agroecol贸gicas donde cientos de productorxs ocupan tierras y producen alimentos de forma sana y a precios populares, siendo una fuente de trabajo para muchas familias y contribuyendo a la soberan铆a alimentaria a escala local.

La transici贸n agroecol贸gica sigue sin discutirse, y se toma a la agroindustria como el 煤nico camino para generar divisas pero 驴acaso no importa lo que comemos? 驴todxs lxs argentinxs tienen acceso a alimentos? 驴todxs lxs argentinxs eligen qu茅 comer? A contramarcha de estas preguntas, en el 2020, Argentina se convirti贸 es el primer pa铆s en el mundo en aprobar el trigo transg茅nico, que contiene una alteraci贸n gen茅tica que resiste a las sequ铆as pero tambi茅n al agrot贸xico glufosinato de amonio. Con la reciente aprobaci贸n en Brasil (noviembre 2021), el principal importador del trigo argentino, ya hay luz verde para su producci贸n y comercializaci贸n. El cient铆fico Andr茅s Carrasco, uno de los m谩s importantes luchadores contra el glifosato, denunci贸 en su momento que el glufosinato de amonio es a煤n peor que este, pero parece que hay una ciencia que s铆 importa y otra que no.

驴Cu谩l es la ciencia que s铆 importa? Creemos que el propio Julian Dominguez nos acerca a esta respuesta. A fines de octubre de 2021, en su visita a la planta semillera Advata en la Provincia de Santa Fe, aprovech贸 la oportunidad para decirles a las autoridades de la asociaci贸n de semilleros argentinos que le pidan a Bayer 鈥渜ue vuelvan a la Argentina鈥. Esta empresa multinacional, conocida por sus medicamentos, se fusion贸 en el a帽o 2015 con Monsanto, por lo que entr贸 al mercado de la producci贸n de semillas y agrot贸xicos. Son de p煤blico conocimiento los miles de juicios que tiene dicha Bayer alrededor del mundo por los efectos cancer铆genos del glifosato, su agrot贸xico estrella. Pero tampoco parece importar.

Desconectar a la expansi贸n y profundizaci贸n del agronegocio de la crisis clim谩tica y de la destrucci贸n de la naturaleza que conlleva la propia l贸gica de este modelo, es, como m铆nimo, una descalificaci贸n de las miles de luchas que se desarrollan contra este modelo, contra esta forma de pensar al 鈥渄esarrollo鈥. Miles de pueblos son fumigados, las personas intoxicadas, suelos, animales, vegetaci贸n llenas de agrot贸xicos. Estos efectos no se limitan a los 谩mbitos rurales, en primer lugar porque comemos lo que viene del 鈥渃ampo鈥, pero adem谩s, por ejemplo, Damian Marino, investigador de la Universidad Nacional de La Plata, cont贸 que encontraron muestras de glifosato en el agua de lluvia en el centro de la ciudad. Claramente, y por varias v铆as, las ciudades no est谩n ajenas a estos modelos de desarrollo. Es urgente pensar otros modelos para la sostenibilidad de la vida.

驴C贸mo producir y para qui茅n?

Parecen dos preguntas sencillas, pero son un punto de partida. Si pensamos que el modelo sojero, el modelo del agronegocio, es un problema estructural, la idea consiste en atacar su inercia, que apunta a m谩s y m谩s concentraci贸n de la tierra en los grandes jugadores, cada vez m谩s aplicaciones de agrot贸xicos, que eliminan toda la vida y tambi茅n cada vez m谩s aplicaciones de fertilizantes, justamente, por una degradaci贸n constante del suelo.

Por eso es tan importante preguntarnos c贸mo producir y para qui茅n. La producci贸n actual est谩 fuertemente orientada a la exportaci贸n y se concentra principalmente en 3 cultivos: soja, ma铆z y trigo. Estos cultivos y sus derivados, implicaron para el 1潞 semestre del 2021, seg煤n el INDEC, el 49,3% del total de las exportaciones del pa铆s (33,6% complejo sojero; 10,6% complejo maicero y 5,1% complejo triguero). De all铆 su relevancia en la estructura econ贸mica y en la posibilidad de conseguir d贸lares, pero a la vez es la demostraci贸n de que no producimos para alimentar a un pueblo con 40% de pobreza, sino principalmente para alimentar a cerdos en China.

Este modelo es totalmente insostenible en el tiempo. No es sustentable ambiental, econ贸mica, ni socialmente. En la dimensi贸n ambiental se ve que el envenenamiento y la destrucci贸n de la biodiversidad tiene un l铆mite, que una vez sobrepasado dejar铆a solo tierra muerta. Por el lado econ贸mico, cada vez menos productorxs pueden mantenerse dentro del tren del agronegocio, debiendo abandonar la producci贸n, alquilar y/o vender sus campos a los grandes pooles de siembra. Desde lo social, las fumigaciones sobre escuelas o comunidades enteras y la producci贸n de alimentos llenos de agrot贸xicos, reducen al m铆nimo cualquier defensa de este modelo.

Empezar a pensar y transitar alternativas no implica dejar de exportar, desestimando la necesidad de d贸lares para la industria del pa铆s (que implica sostener miles de fuentes de trabajo), y entendiendo tambi茅n que no se puede cambiar un modelo instalado de un d铆a para el otro. Pero muy distinto es accionar para seguir profundizando, tap谩ndonos los ojos ante todas las consecuencias negativas.

Si el agronegocio se orienta principalmente hacia el sector externo, 驴de d贸nde salen los alimentos que consumimos? Principalmente, y esta cuesti贸n se replica a nivel mundial, la mayor铆a de los alimentos provienen de la agricultura familiar campesina e ind铆gena, que es a su vez la m谩s amenazada por el avance del agronegocio. Un sector que ha venido creciendo cada vez m谩s en niveles de organizaci贸n y articulaci贸n de luchas, resistiendo y construyendo alternativas al agronegocio.

Por esta raz贸n, durante el 2019, organizaciones populares de la agricultura familiar campesina e ind铆gena de la Argentina, se reunieron en el Primer Foro por un Programa Agrario Soberano y Popular. Dentro de sus 10 lineamientos se帽alaron a la agroecolog铆a como la alternativa productiva a construir y seguir profundizando en todo el pa铆s; con semillas protegidas de las corporaciones y apoyo estatal.

La agroecolog铆a implica una forma de producir alimentos de forma sustentable, respetando los tiempos de la naturaleza, reduciendo la dependencia de insumos externos y costosas tecnolog铆as. A trav茅s de ella, se recuperan saberes locales y ancestrales, apostando a la biodiversidad y al trabajo como fuentes de energ铆a y no como cuestiones a destruir/homogeneizar (todo lo contrario a hacer monocultivos) y eliminar (el agronegocio postula como meta una agricultura sin agricultores). Miles de experiencias agroecol贸gicas, a gran, mediana y peque帽a escala, se est谩n construyendo d铆a a d铆a en nuestro pa铆s mostrando que otras formas de pensar al 鈥渃ampo鈥, son posibles.

Muchas de las organizaciones que impulsan y sostienen estas experiencias, son las mismas que vienen exigiendo mediante jornadas y movilizaciones al gobierno nacional la urgente necesidad de sancionar la Ley de Acceso a la Tierra. Una ley que permita que peque帽xs productorxs accedan a la tierra y una vivienda digna mediante un ProCreAr Rural, con la garant铆a de que esas tierras se destinaran a la producci贸n de alimentos.

Seg煤n la UTT, en Argentina, s贸lo el 13% de la tierra est谩 en manos de peque帽os productores que producen m谩s del 60% de alimentos que circulan en el mercado interno, mientras que el 1% de las empresas agrarias controlan el 36% de la tierra cultivada en nuestro pa铆s. Producir alimentos sanos y saludables, a precios populares, 驴no supondr铆a avanzar en la reducci贸n de la pobreza, o al menos lo m谩s urgente, el hambre? De acuerdo a estimaciones de la propia organizaci贸n, con pr茅stamos por un valor de total de 110 millones de d贸lares, que equivaldr铆an a un tercio de lo que le prest贸 el Banco Naci贸n a Vicentin, 2000 familias acceder铆an a una hect谩rea de tierra cada una, con el potencial de producir alimentos para un mill贸n de personas.

Esta ley no es la 煤nica demanda de las organizaciones. En 2014, se sancion贸 la Ley de Reparaci贸n Hist贸rica de la Agricultura Familiar (27.118), que sigue sin reglamentarse tras 7 a帽os. Tambi茅n se encuentra la Ley de humedales, cajoneada por los intereses del agronegocio y del sector inmobiliario sobre estos ecosistemas. La ley de etiquetado frontal de alimentos s铆 es un avance concreto sobre la informaci贸n que tenemos como consumidorxs al momento de comprar, pero lejos queda de promover otro tipo de forma de producci贸n.

Durante estos 煤ltimos meses de elecciones para cargos legislativos se discutieron miles de temas, pero el extractivismo, la crisis ecol贸gica y clim谩tica, y la necesidad de avanzar hacia otra forma de producir, sigue siendo tapado por el resto de las discusiones. La deuda externa, el acuerdo (o no) con el FMI, los d贸lares necesarios, la desigualdad, la pobreza son todos temas con directa relaci贸n con la estructura econ贸mica que divide a ganadores y perdedores. M谩s extractivismo es destrucci贸n de la naturaleza y mayor desigualdad social, y sabemos que los d贸lares que se obtienen as铆 tienen como destino saldar la deuda externa鈥β縩o ser谩 momento de priorizar primero los alimentos y luego todo lo dem谩s?

Fuente: https://otroviento.com.ar/soja-alimentos-dolares-y-elecciones-por-que-seguimos-sin-debatir-el-extractivismo/





Fuente: Anred.org