November 24, 2021
De parte de Valladolor
371 puntos de vista


La cultura de la cancelaci贸n… de la
libertad de expresi贸n no ser谩 algo de lo que hablen los columnistas
canallitas, que con contentar al due帽o de su imprenta ya van sobrados.
Pero eso es lo que hemos vivido desde el pasado viernes 19, un ataque
DDos (denegaci贸n de servicio [de internet] a trav茅s de la saturaci贸n mediante granjas
de bots [cuentas falsas] de peticiones, aparentemente leg铆timas, que hacen colapsar los
servidores), que seg煤n confirmaban a El Salto es del tipo L(ayer)7
y que tuvo como objetivo primeramente todos los contenidos con el tag  [etiqueta]
“capitalismo” de varios medios ( m煤ltiples peticiones a la url
[direcci贸n] elsaltodiario.com/capitalismo) y m谩s tarde se extendi贸 a todo su
dominio: tanto medios de contrainformaci贸n como Kaosenlared o Arainfo y de comunicaci贸n como El Salto Diario o La Marea, pasando m谩s tarde a centrarse hasta en la web de los compas de Nodo50,
proveedor de servicios que aloja todos estos proyectos, que arrojaba el
s谩bado un no muy hermoso error 504 [cuando un servidor no puede cargar una p谩gina que solicita recursos de otro servidor]. Si bien por momentos todos ellos
consiguieron a lo largo del s谩bado ir volviendo a subir sus webs, a los
pocos momentos un nuevo ataque les tiraba abajo sus kioskos o tiendas
digitales imposibilitando los sistemas de suscripci贸n.  Estamos m谩s o
menos acostumbrados a la ciberpirater铆a y hasta muchos legos conocemos
el significado de un ataque DDos o los ransomwares [un tipo de malware que impide a los usuarios acceder a su sistema o a sus archivos personales] para
capturar sistemas de gesti贸n de ciudades enteras a cambio de rescates
para no destruir la informaci贸n en las bases de datos. Lo que no es tan
habitual es que los hackeos [ataques cibern茅ticos] est茅n dirigidos a peque帽os medios en vez de a
grandes corporaciones o instituciones, ni mucho menos que todo ello
coincida en un 19-20N.

Los compas de Kaosenlared han
sufrido numerosos ataques inform谩ticos a lo largo de los a帽os debido a
sus publicaciones, ya fuera que tocasen alg煤n tema como el palestino o
el saharaui, que suele levantar ampollas entre seg煤n que servicios de
inseguridad de las naciones que les oprimen. Por estos lares no somos
por desgracia tampoco ajenos a lo que ocurre cuando se habla del
genocidio armenio y a qu茅 tipo de individuos/naciones solivianta. En
octubre una serie de ataques lograron tirar Kaosenlared de forma casi
definitiva, consiguieron con much铆simo esfuerzo volver a levantarla y
redise帽arla… s贸lo para ser de los primeros afectados este viernes 19
de un ataque brutal de denegaci贸n de servicio.

Si bien ya el domingo era posible acceder
tanto a Arainfo como Kaos o Nodo50, parte de La Marea y todo El Salto
Diario segu铆an afectados, ayer lunes. Nodo 50 segu铆a mitigando ataques y
todav铆a hoy el ataque sigue en marcha. Tanto la l铆nea editorial de estos
medios como el tag escogido para la saturaci贸n o la fecha invita a
pensar en un ataque ideol贸gico muy concreto.

Cuando pensamos en hacktivismo el
concepto es todo lo contrario a lo que hoy vemos: atacar al pez peque帽o
con una buena cantidad de fondos para subcontratar y externalizar esas
labores, que los piratones de palo (en este caso nos negamos a hablar de
hacktivismo) puedan presumir con no mucho esfuerzo y no m谩s pericia de
tumbar webs cuyo esp铆ritu es precisamente anticapitalista y que no hacen
negocio con la informaci贸n que comparten. Parece el mundo al rev茅s,
pero si la ultraderecha asoma en cada tertulia, en cada programa de
“investigaci贸n”, en el Congreso o en nuestras calles mientras la
indignaci贸n se canaliza meramente a trav茅s de “No me gustas” online,
aquellos carentes de una movilizaci贸n social real m谩s all谩 de los grupos
de whatsapp se envalentonan y dan el siguiente paso. Como aviso a
navegantes no ha estado mal, si ya hace unos a帽os que la Alt-Righ
[derecha extrema] estadounidense dio el paso de crear sus propias redes para compartir
contenidos supremacistas y poder financiarse cuando empezaron a ser
expulsados, tras muuuchos a帽os de reticencia, de los sistemas de pago u
alojamiento m谩s habituales (desde Paypal a Patreon pasando por Parler o
Gab o la creaci贸n de 8chan y posteriorme 8kun -al no prosperar en 4chan
tras alguno de sus rallys supremacistas como el que acab贸 con la vida de
Heather Heyes en Charlottesville-), nuestros Pepitos Frog particulares
empiezan a descubrir la externalizaci贸n (concepto tan querido para los
neoliberales) para aquello que no pueden combatir dial茅cticamente: por
unos miles de euros siempre se puede subcontratar una buena granja de
bots. Es lo divertido de los adalides de la libertad de expresi贸n, les
suele molestar cuando el resto la emplea para desmontar la falacia del mejor de los sistemas posibles. Y esta libertad de expresi贸n fue uno de los motivos por los que, en principio, proyectos supremacistas consegu铆an hostings [sitios donde albergarse] a los que hoy d铆a tienen mucho m谩s dif铆cil el acceso (como pudo ser el caso de Go Daddy).

En todo caso, la ultraderecha se mueve y
fija objetivos cada vez m谩s cercanos.  Si no les dejamos tomar las
calles, tampoco dejaremos que lo hagan con las redes.         

NdR. Hemos optado por “traducir” entre corchetes ciertas expresiones que complican bastante la lectura del texto a los no iniciados en el mundo de internet. Toda nuestra solidaridad a los medios y proyectos atacados.

La apariencia como forma de lucha es un c谩ncer. El debate esta en la calle, la lucha cara a cara. Us谩ndolo mal internet nos mata y encarcela. Piensa, act煤a y rebelate. En las aceras est谩 el campo de batalla.

Extra铆do de: https://www.alasbarricadas.org/noticias/node/46917

M谩s info:

> https://www.elsaltodiario.com/libertad-expresion/el-salto-y-la-marea-unidas-frente-al-ataque-a-la-libertad-de-informacion

 




Fuente: Valladolorentodaspartes.blogspot.com