March 3, 2021
De parte de El Libertario
330 puntos de vista

José M. Domínguez D.
 
La ecología social que propone el pensador americano Murray Bookchin  es,  como  su  propio  nombre  indica,  una  corriente  que  defiende que la crisis climática es, ante todo, una crisis social. “El mensaje  más  fundamental  que  aporta  la  ecología  social  es  que  la  idea  misma  de  dominar  la  naturaleza  nace  de  la  dominación  del  humano  por  el  humano”  (Bookchin,  2009:  73).  Y,  por  ende,  las  soluciones no pueden pasar por la tecnociencia, ni por el crecimiento verde,   sino   solamente   por   un   cambio   estructural   del   sistema   socioeconómico.  Se  trata,  por  tanto,  de  modificar  un  sistema  socioeconómico existente en la actualidad por el cual algunos seres humanos  ejercen  opresión  a  otros  y  ven  a  la  naturaleza  como  territorio de conquista. Así lo describe el profesor Alfredo Marcos, 2001:
<<Para la ecología social y el ecofeminismo, las causas de la  crisis  ecológica  son  principalmente  de  carácter  práctico.  Hay que buscarlas más en las incorrectas relaciones sociales que en una incorrecta visión del mundo. Son las relaciones de  dominación  que  se  dan  en  nuestras  sociedades  las  que generan problemas ambientales>> (P. 141).

El ecologismo social buscaría una vía de solución a la terrible situación actual en la que se re-armonice la naturaleza y la sociedad, alcanzando una ecosociedad que se rija por una serie de principios que  también  podemos  encontrar  en  la  propia  naturaleza:  no  jerarquía,  mutualismo,  unidad  en  la  diversidad…  Unos  principios  que  supondrían  un  cambio  total  de  perspectiva  y  una  auténtica  revolución   que,   como   ya   hemos   dicho,   cambie   el   sistema   socioeconómico vigente (Cfr. Bookchin, 2019: 33 y ss.)

La Ecología Social es, por ende, una filosofía holística con una perspectiva  interdisciplinar  que  pone  en  juego  el  estudio  de  la  naturaleza  y  la  puesta  en  práctica  de  los  principios  que  de  ella  se  derivan. Se  trata  pues,  no  solo  de  una  propuesta  teórica  académica  sino,  ante  todo,  un  llamamiento  a  la  acción  que  mira  y  pone  en  diálogo  el  pasado,  presente  y  futuro  para  lograr  -dialécticamente- una sociedad más justa y rearmonizada con la naturaleza a la que pertenece, tal y como la presenta el propio Bookchin, 2019:
<<En términos generales, la ecología trata del balance de la  naturaleza.  En  tanto  que  la  naturaleza  incluye  a  la  humanidad,   es   la   ciencia   que   trata   básicamente   de   la   armonización entre la naturaleza y la humanidad>> (P.11).

Uno de los mayores problemas existentes en la actualidad es que  la  relación  entre  sociedad  y  naturaleza  es  vista  de  manera  jerárquica: la sociedad por encima y dominando a la naturaleza. Y, de manera análoga, algunos miembros de la sociedad se imponen por encima de otros: hombres dominando a las mujeres, clases altas dominando  a  las  clases  bajas,  etc.  Hasta  tal  punto  que  estas  jerarquías son institucionalizadas y llevadas al extremo en el actual sistema capitalista.Sin  embargo,  la  ecología  social  lleva  a  cabo  una  propuesta  dialéctica  en  la  que  la  sociedad  humana  se  rearmonice  con  la  naturaleza,   logrando   una   ecosociedad   y   terminando   con   las   dominaciones internas y externas existentes.

Principios  de  la  ecología  social  que  sirven  de  marco teórico para las tesis de Ostrom

Así  pues,  Bookchin  propone  una  serie  de  principios  que  descubre  patentes  en  la  naturaleza  y  que  postula  como  principios  ético-políticos que han de regir una nueva sociedad. No se trata de establecer una teoría de la ley natural como la que ha aparecido en otros momentos históricos, a través de manipulaciones, para llevar a cabo el colonialismo o establecer un darwinismo social. Lejos de ello,  la  ecología  social  se  encuentra  en  una  postura  dialéctica  que  descubre  factores  positivos  en  la  naturaleza  (Bookchin,  2019:  29-56):
• No jerarquía
• Mutualismo
• Evolución
• Unidad dentro de la diversidad
• Espontaneidad

Precisamente   son   estos   principios   observados   por   Bookchin  los  que  consideramos  que  pueden  ser  puestos  en  relación    con    los    principios    de    Ostrom,    y    servir    de    fundamentación teórica de los mismos:

• No jerarquía
Este principio supone que en la naturaleza se avanza por relaciones  simbióticas:  existe  una  total  interdependencia  de  unos seres y otros, así como una ecodependencia. Es  más,  en  la  perspectiva  de  Bookchin,  la  jerarquía  ni  siquiera  se  puede  dar  en  la  naturaleza,  ya  que  entiende  por  jerarquía  un  “término  estrictamente  social”  (Bookchin,  1999:  45), aquel sistema institucionalizado de control y orden que, en última  instancia,  hace  uso  de  la  fuerza  coercitiva  de  manera  física para conseguir obediencia (Cfr. Bookchin, 1999: 44-46). De  esta  manera,  descubrimos  también  que  se  puede  aplicar  a  los  principios  de  Ostrom,  ya  que  la  organización colectiva  de  los  RUC [recursos de uso común]  es  necesariamente  no  jerárquica:  el  establecimiento de las leyes y sus arreglos se dan entre iguales y de forma colectiva.

• Mutualismo
De   esta   manera,   las   soluciones   a   los   problemas   contemporáneos  de  gobierno  de  los  bienes  comunes  que  encontramos  en  la  economista  americana,  más  allá  de  ideas  jerárquicas de privatización o estatalización, pueden pasar por sistemas de apoyo mutuo entre los apropiadores. Así, son ellos mismos los que llevan a cabo la supervisión y los mecanismos para la resolución de conflictos.No se trata de una vuelta al primitivismo, sino de aplicar los principios de apoyo mutuo y no jerarquía (reconociendo la interdependencia    y    la    ecodependencia)    que    permiten    evolucionar,  de  manera  creativa,  sostenible  y  solidaria  (Cfr.  Bookchin, 1999: 105). Es  más,  frente  a  la  competición,  en  la  “historia  de  la  evolución de la vida, la cooperación entre unidades menores ha dado  lugar  a  la  emergencia  de  estructuras  más  complejas.  En  este sentido, la cooperación es esencial por generar estructuras más complejas” (Nowak & Sigmund, 2000: 21).

• Evolución
La naturaleza está en constante cambio y evolución hacia sistemas  más  complejos.  De  igual  manera,  las  instituciones  de  los RUC han de revisar de manera constante sus leyes de cara a mejorar  las  condiciones  comunes  de  trabajo  y  las  relaciones  sociales que se dan dentro de la comunidad.

•Unidad dentro de la diversidad
Vemos cómo los organismos tienen su propia autonomía y  su  funcionamiento.  A  pesar  de  que  los  componentes  de  los  organismos  sean  tan  diversos,  dependen  unos  de  otros  y  evolucionan conjuntamente, autorregulándose. De esta manera las comunidades de los RUC, más allá del individualismo que se les quiere imponer desde las visiones de la economía clásica, parten de ese mutualismo que se puede dar solo   si   hay   una   unidad   dentro   de   la   diversidad   de   los   apropiadores.   A pesar de tener una pluralidad de opiniones y de formas de actuar, los apropiadores se reúnen y deciden un modus operandicomún que llevan a cabo de forma unitaria. De  igual  manera,  cuando  los  RUC  forman  parte  de  sistemas   más   amplios,   Ostrom   advierte   que   deben   darse   diversas  entidades  escalonadas  que  tengan  sus  propias  reglas  internas  pero  que  actúen  de  forma  común,  como  una  gran  comunidad cooperativa (Ostrom, 2011: 163).

•Espontaneidad
Al igual que la naturaleza no sigue reglas, sino que crece y se  desarrolla  de  manera  impredecible,  “la  variedad  emerge  espontáneamente” (Bookchin, 2019: 45); las instituciones de los bienes  comunes  no  siguen  patrones  impuestos  por  ningún agente  externo,  sino  que  sus  leyes  internas  surgen  de  manera  espontánea   entre   los   apropiadores,   y   atendiendo   a   las   necesidades  de  la  localidad  en  que  se  encuentren  y  de  sus  propias potencialidades.

En definitiva, la cuestión que propone Bookchin es  ir  hacia  sociedades donde se lleven a cabo estos principios y sirvan como punto  de  orientación.  La  ecología  social  es  la  creación  de  una  utopía, es decir, un lugar al que dirigirse, un proyecto colectivo.

Para ponerlo en práctica son necesarios:
a)Aumentar los grupos y movimientos sociales que protesten y conciencien a la gente sobre los injusto y dañino que es el sistema actual (Cfr. Bookchin, 2019: 221-281).
b)Crear  alternativas  al  sistema  que  reflejen  los  nuevos       principios:       municipios       colaborativos,       cooperativas,   vecindarios   de   apoyo   mutuo,   grupos   colectivos de gestión de los bienes comunes y recursos naturales   de   uso   común,   federación   global   de   los   comunes, etc. (Cfr. Bookchin, 2019: 139-156).

Muchas son las vías a explorar de cara a un gran cambio socio-económico,  y  las  propuestas  de  Murray  Bookchin,  que  pueden  servir  de  base  filosófica  a  la  teoría  económica  de  Ostrom,  son  urgentes dado el estado avanzado de la crisis medioambiental-social en la que estamos inmersos.

Referencias:
 

BOOKCHIN, M., 1999. Ecología de la libertad. Madrid: Nossa y Jara.
_____ 2019. Ecología y pensamiento revolucionario. Mallorca: Calumnia.

_____2019. La próxima revolución. Barcelona: Virus.

MARCOS,   A.,   2001.   Ética   Ambiental.   Valladolid:   Ediciones   Universidad de Valladolid.

OSTROM, E., 2011.El gobierno de los bienes comunes. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica.

 

[Sección tomada del artículo “Las tesis de la ecología social comunalista de Murray Bookchin como marco teórico de los principios de gestión de los bienes comunes de Elinor Ostrom”, que en versión completa es accesible en  http://www.ridaa.es/ridaa/index.php/ridaa/article/viewFile/232/228.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com