September 12, 2021
De parte de Amor Y Rabia
195 puntos de vista


por Gorka23

“Ve lo que los demás no ven. Lo que los demás deciden no ver, por temor, conformismo o pereza. Ver el mundo de forma nueva cada día.”

Harold Gould, en el film “ Patch Adams”

He recibido el siguiente mensaje: “Mejor no lea ningún prospecto, incluida cualquier vacuna y la aspirina. Se le va a derretir la neurona de la derecha, la que todavía le permite no mearse encima”.

En primer lugar indicarle que, cuando usted me dice que mejor no lea el prospecto de una aspirina, se sitúa en idéntica posición que los tertulianos (médicos incluidos) que afirmaron que “una aspirina o un anticonceptivo tenían más efectos adversos y eran más peligrosos que estas vacunas”. A mí los que afirmaron esto me parecen unos auténticos “sinvergüenzas”. No empleo el término sinvergüenza como insulto porque no me caracterizo por descalificar, sino que lo empleo en su acepción de “falta de vergüenza”.

Dado que usted emplea los mismos “pobres argumentos” que usaron esos tertulianos, permítame que le explique las sustanciales diferencias entre el prospecto de una aspirina y estas vacunas:

1º.- Cuando tengo intención de tomarme una aspirina, previamente tengo la posibilidad y la opción de leerme el prospecto y, en función de su contenido, proceder o no, libremente, a tomarme o no la aspirina.

Sin embargo, cuando miles de millones de personas han ido a inocularse una vacuna experimental, nadie les ha puesto a su disposición, como es absolutamente preceptivo, el prospecto que Pfizer ha elaborado hasta la fecha sobre ese producto experimental.

Esta diferencia no es baladí, porque en el caso de la aspirina asumo la responsabilidad, una vez leído el prospecto, pero en el caso de la vacuna en caso de existir una consecuencia perniciosa para la salud, las personas que no han puesto previamente a disposición el prospecto están presuntamente cometiendo hechos incardinables en diversos tipos del ordenamiento jurídico penal, máxime si se produjesen consecuencias perniciosas para la salud debidas a esta carencia de preceptiva información previa.

¿ Ve o no ve diferencia?

2º.- Cuando leo el prospecto de una aspirina, tengo la impresión de que estoy leyendo la información sobre un medicamento que fue sintetizado en 1.897 y comercializado en 1.899, aunque su uso terapéutico se remonta al año 1.000 a.C, cuando los sumerios, los chinos e incluso los antiguos egipcios la usaban como analgésico en forma de hojas de sauce o cortezas del sauce blanco para fines medicinales (cuyo nombre latino es Salix alba)

En contrapartida, cuando te inoculan una vacuna, no se tiene ni la menor idea de los efectos que ese producto experimental y nuevo (cuya comercialización no lleva ni 1 año) pueden producir en 2, 5 o 10 años, por ejemplo. Esto no lo digo yo, lo dice el propio Laboratorio Pfizer, cuando en el prospecto (Apartado 5 del mismo, sobre Advertencias y Precauciones) indica literalmente que “aún no se dispone de información sobre las posibles secuelas a largo plazo”, como es lógico deducir por el escaso tiempo transcurrido.

¿Ve o no ve diferencia?

3º.- PRESTE ATENCIÓN. Dedique tiempo a leer y no tanto a divagar. Lea, por ejemplo, el apartado 13 del propio prospecto que (sobre la marcha) va elaborando Pfizer. Este apartado 13 se titula “Toxicología no clínica” y, literalmente, dice lo siguiente:

“13.1 Carcinogénesis, mutagénesis, deterioro de la fertilidad

COMIRNATY no ha sido evaluado por el potencial de causar carcinogenicidad, genotoxicidad o deterioro de la fertilidad masculina”.

Es decir, en el mismo prospecto se afirma con absoluta claridad que no se conoce (porque ni siquiera ha sido evaluado) la capacidad o el potencial de esta vacuna para producir cáncer, producción de mutaciones sobre ADN o infertilidad masculina.

Sin embargo, yo miro el prospecto de la aspirina ( y prácticamente cualquier medicamento) y no veo un apartado específico en el que me digan que “NO SE SABE SI EL PRODUCTO GENERA CÁNCER, MUTACIONES EN EL ADN O INFERTILIDAD”. Si a usted esta diferencia tan sustancial no le parece relevante, entonces tiene un grave problema de percepción.

¿Ve o no ve diferencia?

4º.- Evidentemente, como este producto experimental de Pfizer no lleva ni 1 año de comercialización, no resulta posible conocer efectos adversos graves que puedan aparecer más allá de este tiempo.

Pero hay algo EXTRAORDINARIAMENTE SIGNIFICATIVO. En el prospecto no se habla de que no se conoce o no se ha evaluado si el producto con el tiempo puede causar diabetes o esclerosis o parkinson o artritis o demencia o cualquier otro tipo de patología de cierta gravedad. Lo lógico hubiese sido decir que se “no se ha evaluado o se desconoce el potencial o la posibilidad de que esta vacuna cause con el tiempo cualquier tipo de patología”.

Pero no, no hablan de cualquier enfermedad o patología futura. Se han centrado en este Apartado 13 exclusivamente en el potencial de producir cáncer, mutaciones en el ADN o infertilidad masculina. PRESTE ATENCIÓN. Esto es una especie de reconocimiento implícito del riesgo de esta vacuna de producir en un futuro estas graves patologías. La razón es muy sencilla: nadie, absolutamente nadie obliga a Pfizer a poner en su prospecto si se ha evaluado o no, si se conoce o no, el potencial del producto para causar estas tres patologías concretas. ¿Por qué estas 3 y no otras? ¿Por qué cáncer y no pancreatitis, por ejemplo? ¿Por qué mutaciones del ADN y no esclerosis múltiple, por ejemplo? ¿Por qué infertilidad masculina y no enfermedad de Crohn, por ejemplo?

Centrarse exclusivamente en decir que se desconoce o no se ha evaluado el potencial de este producto experimental para causar en un futuro cáncer, mutaciones del ADN e infertilidad masculina es lo que, en primero de derecho, se resumiría así: “Excusatio non petita, accusatio manifesta”.

¿Ve o no ve diferencia?

5º.- Todo lo que viene referido en el prospecto, sobre posibles beneficios y posibles riesgos sobre este producto, deben ser necesariamente informados al ciudadano con carácter previo a la inoculación del producto.

No lo digo yo, lo dice el propio Laboratorio Pfizer, cuando en el apartado 17 de su prospecto, sobre “INFORMACIÓN DE ASESORAMIENTO PARA EL PACIENTE” dice, textualmente, lo siguiente:

“Informar al receptor de la vacuna de los posibles beneficios y riesgos de la vacunación con COMIRNATY”.

Algunos de los riesgos ya conocidos vienen en los apartados del prospecto números 4 (Contraindicaciones) 5 (Advertencias y Precauciones) y 6 (Reacciones adversas). Pero que yo sepa a nadie que se va a inocular este producto se le muestra previamente el prospecto ni tampoco se le informa de estos posibles riesgos ya conocidos, en contra del sentido común, en contra de la normativa vigente e incluso en contra de lo que Pfizer dice en el apartado 17 de su prospecto (Información de asesoramiento para el paciente)

Ve o no ve diferencia?

6º.- ¿Va viendo ya “alguna diferencia” entre tomar una aspirina e inocularse este producto experimental?

Porque si continúa sin apreciar diferencia alguna, solo caben dos opciones: o usted defiende intereses ajenos similares a los que, gratuitamente, afirmaron que “una aspirina tiene más efectos adversos que una vacuna” o, en su defecto, usted tiene serías dificultades de comprensión. Espero y deseo que no sea ninguna de las dos opciones. Y si se tratase de la primera, defender “intereses ajenos de terceros”, entonces sería recomendable a esos “terceros” que cambiasen de defensor porque, lejos de producir el efecto perseguido, provocan el opuesto.

¿Ve o no ve diferencia?




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com