May 7, 2021
De parte de Asociacion Germinal
235 puntos de vista


SO脩ADORES LOCOS, PERO CUERDOS LIBRES (I)

Individualismo

El Individuo era una de las bases fundamentales del Comunismo Libertario e incluso el individualismo una de las tendencias filos贸ficas anarquistas m谩s acusadas y desarrolladas. La guerra, acontecimiento total, era un fen贸meno colectivo, pero los libertarios norte帽os mantuvieron la llama del individualismo y sus valores en este contexto tan hostil. Unos pocos art铆culos de la cabecera libertaria de Bilbao tratan sobre esta tem谩tica como estrategia pr谩ctica revolucionaria y contraria a las consecuencias b谩rbaras de la contienda.

As铆, Primitivo firma el art铆culo titulado 鈥淩esponsabilidad鈥, que dice que sentir la responsabilidad en el yo era contribuir a que los dem谩s la sintieran tambi茅n, y entonces s铆 que pod铆an decir que eran responsables colectivamente y ante la Historia.

  1. Sarrate, militante anarquista de origen catal谩n y llamado en realidad Andr茅s Serrat Campa帽a, destac贸 por su oposici贸n a que la CNT se integrara en el Gobierno Vasco y critic贸 con intensidad la repentina fiebre que hab铆a afectado a muchos militantes obsesionados por conseguir cargos y prebendas, todo lo cual le cre贸 numerosas enemistades, pero sirvi贸 para que la confederaci贸n permaneciese al margen del gobierno. El 19 de febrero de 1937 public贸 el art铆culo 鈥淓voluci贸n y revoluci贸n鈥, donde dice que el factor revolucionario por excelencia era el individuo; era el propio yo al que era preciso revolucionar integralmente como quisieron hacerlo sus grandes maestros. La lucha de ese momento contra el militarismo les demostraba que no bastaba la buena voluntad sin la educaci贸n de minor铆as muy numerosas para realizar una transformaci贸n de tipo libertario profunda. Era posible que todas las  revoluciones fracasadas hubieran sido factores de progresos medios que aceleraron la revoluci贸n: y afirmados que la etapa evolutiva hacia la sociedad anarquista ser铆a m谩s dolorosa y lenta si no pon铆an m谩s empe帽o en realizar la Revoluci贸n del individuo en arrancar de ellos la herencia mesi谩nico-esclavista que les anulaba para toda acci贸n f茅rtil.

Angel Pino, por su parte, es el autor del art铆culo del 3 de marzo de 1937 titulado 鈥溌espertad, hijos de la luz!鈥, donde dice que la experiencia les ense帽aba que el progreso era una Ley de la Naturaleza, cuyo fin era hacer perfecto al hombre y unir su Esp铆ritu con el Gran Esp铆ritu, que avivaba el todo. Para poder alcanzar esto, deb铆an no perder de vista el ideal que representaba al verdadero hombre, y cada uno deb铆a esforzarse para alcanzar este Ideal. El cuerpo era la expresi贸n del alma.

Finalmente, el editorial del 26 de mayo de 1937 titulado 鈥溌or favor, no lo matemos!鈥, dice que un d铆a la guerra tendr铆a su fin. El hombre, y con 茅l su esp铆ritu racial y su temperamento consustancial con su suelo y clima, sobrevivir铆a a estos accidentes que sufr铆an en la actualidad. Por esto hab铆an de tener todos sumo inter茅s en que la psicolog铆a especial hispana no sufriera merma alguna. Sab铆an que su pueblo por temperamento era an谩rquico, irreverente e inadaptable a caprichos o ego铆smos, y que se revelaba  con gran impetuosidad cuando alguien quer铆a imponerle su voluntad. Por mor de este su modo de ser era asimismo desinteresado en grado sumo e imprevisor. Viv铆a al d铆a, trabajaba para alimentarse y no ten铆a inter茅s por acaparar productos; esto en sentido general, aun cuando exist铆a la excepci贸n que por raz贸n de existir la confirmaba la regla. Los caracteres eran totalmente opuestos seg煤n las regiones en que nac铆an o se desarrollaban, pudiendo contemplarse la m谩s grande variedad, desde el pac铆fico y hogare帽o hombre amante del pedazo de tierra que le vio nacer, hasta el aventurero que recorr铆a todo el mundo recogiendo por 茅l todo un caudal de conocimientos y toda clase de inquietudes; pero sin perder ni un momento su esp铆ritu de espa帽ol. Esta gran variedad produc铆a un caudal inagotable de iniciativas espont谩neas que si se hab铆an perdido en su inmensa mayor铆a era porque no hab铆an encontrado el apoyo y calor preciso para llevarla a feliz t茅rmino: se hab铆a esfumado en la m谩s alegre indiferencia de los hombres que se intitularon ellos mismos clases directoras. Este esp铆ritu individualista que hab铆a pose铆do el pueblo espa帽ol era el que le hab铆a conseguido la victoria contra todos los ataques que le hab铆an hecho a su independencia espiritual y a su libertad de acci贸n. Despu茅s de esta guerra de invasi贸n criminal, el pa铆s iba a entrar en una fase interesant铆sima en la que iba a ser preciso poner a contribuci贸n todo el sentido pr谩ctico que nac铆a en 茅l por generaci贸n espont谩nea, debido a un consciente y bien cultivado individualismo. Nunca como entonces les iba a ser preciso que el pueblo cuidara cari帽osamente su iniciativa personal, cuya iniciativa tuviera f谩cil acogida por todos y fuera puesta en pr谩ctica inmediatamente para que estos siguieran floreciendo y no se anquilosaran por falta de pr谩ctica. Los organismos proletarios todos deb铆an de ver esta realidad, y deb铆an ser ellos los que velando por el engrandecimiento del propio suelo y florecimiento inmediato de sus industrias procuraran que este individualismo no se cercenara, ni mucho menos que fueran ellos  los que pretendieran ahogarlos  someti茅ndolos a un r铆gida disciplina de comit茅 ejecutivo que ah9ogaran con su actuaci贸n aquello que era su factor principal de la riqueza espiritual, y de rechazo material del pa铆s. De la misma forma que les era preciso conservar y fomentar la independencia de las  regiones  para que el conjunto de ellas formaran el todo arm贸nico de una Espa帽a libre, asimismo les fue preciso fomentar los ensayos de trabajo, las formas y m茅todos de cultura que cada hombre  o reuni贸n de ellos quisieran darse, ateni茅ndose a su sentir y a su pensar. El pueblo trabajador no deb铆a ser un instrumento ciego del criterio de unos pocos: el pueblo hab铆a de ser , ten铆a que ser, el soberano absoluto de todas sus acciones y fomentar en 茅l el cultivo de su individualismo para que aportara soluciones a todos los problemas  que pudieran plante谩rseles, que no ser铆an pocos. 鈥淣o hagamos un pueblo que obedezca ciegamente; hagamos un pueblo que piense, medite y solucione todos los problemas que como a hombre  y como a clase  pudieran suscit谩rsele鈥.

Como se ve, la igualdad comunista se pretend铆a complementar  con el individualismo libertario, la iniciativa y dignidad de los miembros del pueblo para mejorar una sociedad justa dirigida por sus propios impulsos, genio y sue帽os. Pero, en la coyuntura b茅lica, el individualismo y la iniciativa personal que tuvo heroicas y brillantes actuaciones concretas, se vio bastante nublada   por el esfuerzo colectivo en una confrontaci贸n formal, convencional e industrial en el que el esp铆ritu individualista fue humillado por poderosos determinismos a los que el individuo no pod铆a adaptarse sin perder su personalidad.

Extra铆do de 鈥淟a gesta traicionada. Los anarquistas vascos y la Guerra Civil en Euskal Herriak(Julio 1936-Junio 1937)鈥 de Alfredo Velasco N煤帽ez, pags. 186-188.

El Pueblo, para vencer al Poder, no tiene que usar las mismas armas que 茅ste (Agust铆n Garc铆a Calvo).

Share



Fuente: Asociaciongerminal.org