October 18, 2020
De parte de IWW Solidaridad
208 puntos de vista


La segunda d茅cada de este milenio cosecho en una pandemia todos los temores de los seres
humanos, borro de nuestra cara la falsa sensaci贸n de seguridad que brinda un trabajo (explotado), los
sue帽os de 茅xito en la l贸gica capitalista se diluyeron ante las condiciones que arrojaron a los seres
humanos a los espacios delimitados por el capital, a esos espacios les llamamos refugios, pero 驴que
tiene de refugio un cubo de concreto aplastante que nos asfixia, amontonados entre una y otra
鈥渧ivienda鈥? y 驴que sentido tiene fingir que hacemos el trabajo de la oficina o que los hijos aprenden
toda la basura que dictan los sistemas educativos de todo el mundo? 驴como es que nos sentimos
seguros debajo de estas tumbas? Tumbas de concreto que nos rentan a precios exagerados; o en
otros casos: nuestras migajas de propiedad privada, la posesi贸n que sujeta la raz贸n colectiva, el ente
que impulsa la mentira del bienestar social, la acumulaci贸n, el re-ordenamiento de los espacios, el
confinamiento y los nuevos mil y un caminos que llegan al trabajo (en casa, en la oficina, en la fabrica,
en el taller) para producir.

El temor nos invade a todos, no importa el grado radical de la critica que surja de tal o cual individuo,
apenas un soplo de lo vital sobre el montaje capitalista fue suficiente para despertar los temores
primigenios de la especie, la bestia fuera de la caverna hoy tiene nombre: Covid19 y ante la b煤squeda
de prevalecer y no morir, todos nos sujetamos a las reglas de la sanidad estatal, los corazones se
encienden y vibran ante el sentimentalismo mas est煤pido: el patr贸n y el trabajador se unen (ante una
naturaleza antag贸nica que se expresa en la lucha de clases cotidiana, manifestada en la miseria
material de todos los explotados y en la violenta destrucci贸n de nuestro mundo por parte del
capitalismo y la burgues铆a mundial
), el primero en los espacios mas grandes, con una alimentaci贸n
balanceada y completa, el segundo en su jaula, cobijando las cr铆as bajo el ala, aceptando el sacrificio
en pos de la econom铆a; si la vida era miserable en las condiciones cotidianas, ante la crisis biol贸gica
esta nos asfixia cada instante mas, los alimentos son escasos en los sectores mas marginados, pero
abundan y brillan en los aparadores de los supermercados que atienden al sector burgu茅s, no hay
guantes ni cubre bocas para los trabajadores, pero si puedes pagarlo, hallaras todo el vis煤 catastr贸fico
en internet.

Entonces en este punto medular encontramos la antagonia de clase; en los elementos vertebrales de
esta pandemia, no hay ning煤n trato homog茅neo (y no lo queremos, queremos todo y buscamos la
destrucci贸n y supresi贸n de quienes nos explotan, tanto, como nuestra abolici贸n como explotados
)
para las consciencias a煤n inmersas en la l贸gica capitalista, esto no es un llamado suicida ni
autodestructivo, pero si de abolici贸n e insurrecci贸n hacia la vida.

Los Estados (sin excepci贸n alguna) imponen medidas restrictivas. Polic铆as y militares, abanderados del
terror coordinan el ordenamiento de reclusi贸n, los miserables a sus habitaciones precarias, as铆
proteger谩n la propiedad del rico mientras estos se van a sus casas de campo y de playa.

Algunos aventurados o ideol贸gicamente inmersos en teor铆as conspiranoides llaman a 鈥減rotestar por
retomar nuestra vida con normalidad鈥 隆Que falaz! Llamarnos a reproducir la sintomatologia de la
enfermedad capitalista, 驴para que llamar a todos los seres humanos a salir y embrutecerse, a
reactivar la econom铆a, a vacacionar bajo riesgo de enfermarse y morir, todo por salvar la econom铆a.
As铆 pues todos los explotados del mundo tenemos una batalla con un frente universal, la inminente
sacudida de la econom铆a no significa el fin del capitalismo, la reestructuraci贸n de s铆 yace en la
austeridad, austeridad que asfixia nuestra condici贸n como clase empobrecida y explotada.

Todos los trabajadores estamos en un estado permanente de ansiedad ante la incertidumbre, la
patronal lo sabe y aprovecha para expulsar a los elementos cr铆ticos, a los mas viejos, a los enfermos a
los que bajo la l贸gica capitalista no representan incremento de producci贸n y reproducci贸n de la
fuerza de trabajo, los servicios m茅dicos se colapsan 隆porque nunca han sido suficientes!, no hay
ninguna esperanza en este organismo que tiende a la muerte y que deber铆a ser considerado la
epidemia primaria: el capitalismo.

As铆 pues es momento de organizar la solidaridad de todos los que nos encontramos en la pendiente,
los que miramos la cuenta vaci谩, la despensa vaci谩, los que sentimos la tierra moribunda bajo
nuestros pies, los que nos reconocemos con los otros y con todos, sin importar la regi贸n ni la raza de procedencia, basta mirarnos para reconocernos, tomar la 煤nica direcci贸n inmanente, la de recuperar
nuestra vida, del sue帽o de un mundo sin capitalismo a una existencia que no conocemos pero que
con seguridad es mejor que la que las condiciones actuales nos da.

Algunos explotados
Regi贸n oprimida por el estado mexicano




Fuente: Iwwsolidaridad.org