March 5, 2021
De parte de La Haine
249 puntos de vista


La pandemia ha dejado al movimiento feminista en expa帽a en bragas. Las que establecieron los puentes neuronales para ver patriarcado por todas partes, dejaron de verlo durante la gesti贸n de la COVID-19. Las que eran cr铆ticas, dejaron de serlo. Las que se (se) cuestionaban, dejaron de hacer(se) preguntas. Las que ven铆an a eventos anticarcelarios ahora avalan las l贸gicas punitivistas coronav铆ricas. Las que iban a las manis, ahora dicen que mejor lo dejamos para el a帽o que viene si eso, que ahora no es
buen momento.

El Poder sigue siendo el Poder pero 煤ltimamente, por alguna extra帽a raz贸n, la autoridad blanca euroc茅ntrica y el orden cisheteropatriarcal se han restablecido y obedecer sin cuestionar se ha convertido en un mandato de responsabilidad ciudadana. Obedecer sin cuestionar es algo que, hist贸ricamente, a las feministas se nos ha dado bastante mal pero 煤ltimamente, por alguna extra帽a raz贸n, obedecer es respetar la vida y desobedecer es entrar en las narrativas de la muerte.
Obedecer es pro-vida.

Nunca antes se hab铆a hecho con un virus un relato de la responsabilidad tan bestia como ahora. Nunca antes se hab铆a asociado LA CULPA, as铆 en tremend铆simas may煤sculas, a pillar, por ejemplo, una gripe com煤n. Pero 煤ltimamente, por alguna extra帽a raz贸n, existe un componente de responsabilidad cuando un microorganismo como un virus entra en tu cuerpo. Me pregunto cu谩ntas personas que han pasado la COVID-19 no se estar谩n preguntando c贸mo ha podido ser, si ellas lo han hecho todo bien. Me pregunto c贸mo personas contagiadas que han roto v铆nculos con su entorno m谩s cercano por se帽alar con el dedo de d贸nde ven铆a el virus pueden seguir con sus vidas sin plantearse lo est煤pidas que son.

驴D贸nde se gestiona la culpa? 驴En los tribunales de justicia? 驴En el confesionario de la iglesia de nuestro barrio?
Las feministas sabemos que la culpa es un mecanismo de control cisheteroblanco patriarcal, un dispositivo de autoboicot que se activa para no dejarnos ser pero 煤ltimamente, por alguna extra帽a raz贸n, se nos ha olvidado todo lo que sab铆amos. Nos han destruido los puentes neuronales que nos ayudaban a entender cosas y a pensar. Hemos encendido la tele, la radio, nos hemos tragado el bukake de las narrativas del miedo y la responsabilidad y la muerte y ahora andamos todas pringadas, sin saber ni c贸mo limpiarnos toda esta mugre que no es nuestra.

No s茅 si habr谩 alguien a quien la institucionalizaci贸n 8M le d茅 m谩s asco que a m铆. El desfile de partidas, sindicatas y organizacionas que, con religiosidad calendaria, desempolvan sus pancartas y pines para buscar la foto y reivindicar su militancia morada de vulva revolucionaria. La instrumentalizaci贸n del 8M, su retah铆la de manifiestos copio-pegados a帽o tras a帽o, los selfies en redes sociales que te haces una vez al a帽o mientras el resto de los 364 d铆as no dedicas ni tu tiempo ni tu esfuerzo a nada que sea colectivo y se mueva un metro m谩s all谩 de tu ombligo. Cada 8M me tengo que convencer de que sigue siendo importante y cada 8M me lo creo menos.

En Murcia hemos tenido muchas broncas porque nos hemos dado cuenta de que los discursos por 芦la uni贸n禄 vienen patrocinados por aquellas que quieren mantener intacta su cuota de poder. Da igual que portes vulva entre las piernas, el patriarcado a veces tambi茅n tiene rostro de mujer. La cuota de poder en Murcia es qui茅n lleva la pancarta, tan sencillo y est煤pido como eso. Las del 8 MEME luchan y se encabronan si no llevan la pancarta o no leen el manifiesto. La cuota de poder es tambi茅n que en el manifiesto no estemos todas o que las que son mujeres-de-segunda lo est茅n desde una posici贸n subalterna y victimizante cuando no criminalizadora y patologizante.

No quieren a las putas, no quieren a las personas trans, nunca hablan de las presas, no reconocen ni se interesan por el sujeto pol铆tico de las madres ni apoyan ni acompa帽an las causas de aquellas madres (en su mayor铆a migrantes) que en este viejoven orden racista y colonial han perdido la custodia de sus hijxs en favor del macho alfa y pater familias. Y no las quieren en sus pancartas ni en sus manifiestos porque no son ellas, porque el 8 MEME es un podio desde el que masturbar su narcisismo de biohembras en el poder.

Por esto salgo (me gustar铆a escribir ‘SALIMOS’) este #8M a la calle: porque frente al borrado de las mujeres, mejor borramos la imbecilidad; porque si no es con las putas, yo no voy; porque no estamos todas y siempre van a faltar las presas; porque qui茅nes van a apoyar a las maternidades judicializadas si no somos nosotras; y porque, fundamental y personalmente, yo s铆 veo mucho patriarcado en la gesti贸n de esta pandemia. Veo privilegio, veo represi贸n y no me creo que me cuide el Estado. No hay antecedentes, su Se帽or铆a. No me creo que los gobiernos que son absolutos inexpertos en esto de los cuidados sean -ahora, as铆 de repente- los m谩ximos garantes y custodios de mi salud y mi bienestar y el de lxs m铆xs.

Soy negacionista del Estado cuidador y quiero un meg谩fono el pr贸ximo 8M para gritar la falacia de los cuidados desatados desde las autoridades en esta era coronav铆rica. 

A m铆 no me cuida la polic铆a ni me cuida el Estado, a m铆 me cuidan mis amigas.

Luc铆a Barbudo

Coordinadora Anti Represi贸n RM




Fuente: Lahaine.org