August 7, 2022
De parte de Lobo Suelto
11 puntos de vista

Proyecto Ballena, el √°rea del Centro Cultural Kirchner dedicado a producir imaginaciones y pensamientos para un presente mejor, este a√Īo propone analizar, discutir y desacordar sobre el sentido actual de la palabra LIBERTAD. Libertad como promesa incumplida, lucha revolucionaria y tambi√©n se√Īuelo para propuestas conservadoras. En este marco PROYECTO BALLENA recibe la visita de Francia M√°rquez, a pocos d√≠as de asumir como vicepresidenta de Colombia.

VERONICA GAGO: Buenas tardes. Much√≠simas gracias por la espera, por el agite. Estamos felices de recibir hoy aqu√≠ a Francia M√°rquez Mina, vicepresidenta electa de Colombia. Como vemos, en Argentina su presencia ha generado un incre√≠ble furor, admiraci√≥n, cari√Īo. Y queremos agradecerle, una vez m√°s, que comparta esta conversaci√≥n hoy aqu√≠, en el Centro Cultural Kirchner. Le hemos puesto de t√≠tulo sus palabras: ‚ÄúSoy porque somos un grito de lucha y de paz‚ÄĚ. Esta conversaci√≥n que tendremos en breve se da en el marco del Proyecto Ballena y, antes que nada, quiero invitar a Adolfo P√©rez Esquivel, Premio Nobel de la Paz de Argentina. √Čl ha venido especialmente. Un fuerte aplauso. 

ADOLFO PEREZ ESQUIVEL: Hola. Buenas tardes a todos y todas. Yo voy a pedir algo. ¬ŅMe permiten? Ustedes nos ven a nosotros, pero nosotros no los vemos a ustedes y queremos verles los rostros, la sonrisa, la mirada. Por favor, enciendan las luces. Los pueblos no tenemos que esconder el rostro, tenemos que abrir la mente y el coraz√≥n para mirarnos y ser solidarios con el pueblo hermano de Colombia y con todos los pueblos de esta Am√©rica que nos convoca y nos desaf√≠a en construir una nueva sociedad. Yo, aqu√≠, tengo el honor de presentar a la hermana, a la amiga, vicepresidenta de Colombia, que despu√©s de largas luchas‚Ķ Francia M√°rquez. Ustedes la conocen. Y tenemos que cambiar el rostro, las miradas de todo el continente latinoamericano, ser pueblos libres y, para eso, necesitamos de las luchas, de las experiencias, de la solidaridad. Y hoy, en este desaf√≠o que tienen en Colombia, es una lucha que contin√ļa y es cambiar, tambi√©n, superar las muertes, las violaciones de los derechos humanos, la situaci√≥n tan tr√°gica que vive el pueblo colombiano. El derecho de hombres y mujeres en su diferencia, pero tambi√©n en la igualdad de derechos. Esto es importante. 

No me puedo quedar mucho tiempo, quiero presentar aqu√≠ a nuestra hermana Francia, pero despu√©s los dej√≥ por un problema de salud simplemente. Pero no quer√≠a faltar en este momento tan importante para todos. 

Perm√≠tame se√Īalar una cosa. Aqu√≠ hay muchos compa√Īeros, compa√Īeras, hermanos, luchadores y luchadoras por el pueblo, la dignidad de la persona. Est√° Norita Corti√Īas. Tambi√©n una madre que no est√° presente f√≠sicamente, pero s√≠ est√° en la mente y el coraz√≥n, Mirta Baravalle, que viajaba a Colombia permanentemente para llevar la solidaridad, el amor, la fuerza, la lucha del pueblo colombiano. 

As√≠ que, simplemente, acompa√Īarte. Van a traer muchas dificultades, pero sabes que cuentas con el pueblo argentino y que vamos a seguir juntos y juntas. Ver√≥nica es la periodista que va a conversar junto con ustedes. Aqu√≠ est√° el ministro Trist√°n Bauer, compa√Īero de lucha. Y muchos otros y otras. As√≠ que los dejo con ellas. Mucha fuerza y esperanza y hasta la victoria, siempre.

AUDIO EDUARDO GALEANO: 

Los nadies: los due√Īos de nada,

los hijos de nadie,

los ningunos, los ninguneados. 

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones,

sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no tienen cultura, sino a lo sumo folklore.

Que no son seres humanos,

sino recursos humanos.

Que no tienen nombre, sino n√ļmero. 

Que no figuran en la historia universal,

sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies,

que cuestan menos

que la bala que los mata.

V.G.: Bueno, much√≠simas gracias. Acabamos de escuchar un documento hist√≥rico porque es en la voz de Eduardo Galeano, este poema: ‚ÄúLos nadies‚ÄĚ. Por supuesto que no es casual que elegimos este poema. Vos hablaste, Francia, en tu campa√Īa a los nadies y a las nadies. Dijiste: aquellos y aquellas que habitan en la sierra, en las monta√Īas, en los barrios. Y estamos ac√°, tambi√©n, para darte la bienvenida con este poema y decir, tambi√©n, que nos parece que estas palabras po√©ticas de Eduardo Galeano vos las convertiste en un programa pol√≠tico. Y es un momento para celebrar, porque sabemos adem√°s que estas elecciones que les dieron el triunfo a vos y a Gustavo Petro son las elecciones con menos abstenci√≥n de las √ļltimas d√©cadas. O sea que hubo una convocatoria a votar que fue impresionante. Este triunfo tambi√©n abri√≥ un viento de cambio para la regi√≥n y tambi√©n una √©poca nueva. Hoy se dice en Colombia: gan√≥ la izquierda con un programa feminista, antirracista y ambientalista. Y eso es un mont√≥n. 

En una semana vas a estar asumiendo y tenemos el enorme honor de tenerte ac√°, en esta gira sudamericana que hemos visto que est√° produciendo un mont√≥n de im√°genes muy potentes de tus encuentros con distintos l√≠deres y lideresas pol√≠ticos populares, con distintas organizaciones, movimientos. Este encuentro ac√° es uno m√°s de muchos que sabemos que est√°s teniendo y, de nuevo, te queremos agradecer porque nos sentimos muy honradas de poder, en el Proyecto Ballena, tenerte. 

La cuesti√≥n que queremos preguntarte es, en primer lugar, tambi√©n en palabras de Galeano, porque √©l, despu√©s de escribir los nadies, dijo estas preguntas: ¬Ņes Am√©rica Latina una regi√≥n del mundo condenada a la humillaci√≥n y a la pobreza? ¬ŅCondenada por qui√©n?, se preguntaba. ¬ŅNo ser√° la desgracia un producto de la historia hecha por los hombres y que por los hombres puede ser deshecha? Tu voz les habla a todas, a todos y a todes, ya no solo a la figura del hombre universal y pone una esperanza, que es una esperanza radical para nuestro continente. Entonces, la primera pregunta que te quiero hacer es justamente esta: ¬Ņes Am√©rica Latina una regi√≥n condenada a la humillaci√≥n? ¬ŅO, c√≥mo podemos deshacer esta condena? 

FRANCIA M√ĀRQUEZ: Buenas noches, Argentina. Quiero, en primer lugar, extender un saludo a todas las personas que, desde ac√°, vibraron con nosotros para que llegara un cambio para Colombia, que es un cambio para la regi√≥n. Les extiendo un saludo de parte de nuestro presidente, Gustavo Petro Urrego. Por supuesto, un saludo a toda Colombia. Saludo a los colombianos y colombianas migrantes aqu√≠, en la Argentina. Saludo a los pueblos originarios de la Argentina, los pueblos ind√≠genas. Saludo al pueblo negro, afrodescendiente de Argentina. Saludamos, por supuesto, a la comunidad diversa LGBTIQ+. Saludo a las mujeres, a los ni√Īos, ni√Īas que est√°n aqu√≠. Y, por supuesto, a todo el liderazgo social y pol√≠tico de Argentina, que ha mantenido un gobierno en resistencia. Agradecemos al Gobierno de Argentina por recibirnos con benepl√°cito, con mucho amor. Muchas gracias al presidente y, por supuesto, a la Vicepresidenta con quien, durante estos d√≠as, hemos tenido reuniones muy importantes para hablar de justicia, de paz, de lucha antirracista, de cambio clim√°tico y para hablar de muchos temas que ahora nos competen en el gobierno de Colombia, pero sobre todo a Latinoam√©rica. 

Entonces, para dar un poco de respuesta a la pregunta, creo que cuando Eduardo Galeano, que bien supo describir a los nadies y a las nadies, que lo usamos, usamos su poema en campa√Īa, precisamente para definir qui√©nes √©ramos los nadies. Para el caso de Colombia son los pueblos √©tnicos, ind√≠genas, afrodescendientes, raizales, palenqueros. Para el caso de Colombia, son las mujeres que tienen que soportar el asesinato y las violencias sexuales y de g√©nero. Es la comunidad diversa, las mujeres trans que todos los d√≠as tienen que soportar sistem√°ticas violencias. Es el pueblo campesino a quien todos los d√≠as le despojan la tierra. Son los ni√Īos y ni√Īas que mueren de hambre en un pa√≠s que tiene tanta biodiversidad, pero que no les ofrece un plato de comida. Son los j√≥venes que salen a las calles a marchar y les sacan los ojos para que no puedan ver el futuro, pero tambi√©n los asesinan como una forma de expresi√≥n para silenciarles. Son todos aquellos hombres y mujeres que, en nuestras diversidades, hemos tenido que ver c√≥mo una pol√≠tica neoliberal en nuestra regi√≥n ha ido poniendo en riesgo todos los d√≠as la vida humana, pero que hoy ese aniquilamiento, esa extinci√≥n de la vida trasciende al ser humano y afecta nuestra casa grande, nuestro √ļtero mayor, la Madre Tierra. Los nadies, los trabajadores y trabajadoras que resisten, que a pesar de que trabajan duramente, su salario no es compensatorio a todo el esfuerzo, a toda la mano de obra, todo el trabajo que realiza. Y que esa explotaci√≥n se traduce en acumulaci√≥n y acumulaci√≥n de capital en manos de unos pocos, mientras los trabajadores y trabajadoras no tienen una vida digna. Desde ese lugar nos paramos y desde ese lugar enunciamos nuestra campa√Īa, porque de all√° yo vengo, de all√° soy, de esos tirapiedras, como nos dec√≠an, o de los mamertos, como nos se√Īala la ultraderecha para no reconocer nuestra humanidad, para no reconocer nuestra voz, o para seguir estereotipando o negando la lucha de los movimientos sociales en Am√©rica Latina y en la regi√≥n. Pues hoy esos tirapiedras, esos nadies, hemos llegado para el caso de Colombia, a ocupar el Estado, a ocupar el poder del Estado para gobernar en favor de los nadies y de las nadies, en favor de todos los colombianos y colombianas. Y para tejer una agenda de construcci√≥n de regi√≥n que nos permita afrontar de manera colectiva los desaf√≠os que tiene nuestra Am√©rica, que tiene nuestra casa grande, que tiene la Abya Yala. Ese es el desaf√≠o que tenemos. Eduardo Galeano nos indagaba porque siempre hubo avances significativos importantes en otras naciones, mientras que Colombia apenas acaba de dar ese paso. Y no porque no haya habido resistencia. La resistencia siempre ha estado ah√≠. Yo crec√≠ en medio de la resistencia. Una resistencia que no empez√≥ conmigo, que empez√≥ con pueblos tra√≠dos en condici√≥n de esclavitud a toda Am√©rica, que fueron desarraigados de su condici√≥n humana y sometidos a condici√≥n de animales salvajes y que hoy los descendientes de esos hombres y mujeres seguimos haciendo un esfuerzo por dignificar nuestra. Mi presencia aqu√≠ no es la presencia de, simplemente, Francia M√°rquez. Soy muy consciente de que mi presencia es la representaci√≥n de pueblos hist√≥ricamente excluidos, marginados, racializados y olvidados. Por tanto, yo creo que esa pregunta de Eduardo Galeano era una incitaci√≥n a seguir buscando caminos y horizontes, como naciones que nos permitan vivir en paz, vivir en dignidad, vivir con justicia social. Yo creo que no estamos condenados. Creo que el pueblo toma decisiones en los momentos en que debe tomarlas. Tristemente, nosotros nos tardamos bastante en Colombia para tomar una decisi√≥n del cambio. Esa tardanza nos ha costado muchas vidas, han sido muchas personas, muchos millones de seres humanos, que han sido afectados por la pol√≠tica neoliberal que hemos tenido en nuestro pa√≠s. As√≠ que el desaf√≠o, ahora, que asume Gustavo Petro, Francia M√°rquez, pero que asume el pueblo colombiano, es un cambio en favor de la paz, en favor de la justicia social, de la justicia racial, de la justicia de g√©nero, en favor de la dignidad, en favor del cuidado de la casa grande y ese desaf√≠o, por supuesto, lo asumimos con responsabilidad, con los pies colocados sobre la tierra y con todo el amor y el compromiso que ello implica. 

V.G.: Es para aplaudir todo el tiempo. Ya se me cayeron todos los papeles por aplaudir. La impronta feminista antirracista en tu campa√Īa, en tu discurso, fue muy fuerte. lo que quer√≠amos preguntarte era de qui√©nes aprendiste. En tu infancia, para vos, qui√©nes fueron personajes, personas, afectos importantes en este aprendizaje. 

F.M.: Bueno, aprend√≠ de muchas mujeres. La primera ense√Īanza de la resistencia la aprend√≠ en mi casa, con mi abuela, con mi mam√°. Mi abuela que, aunque no supo leer y escribir, supo el valor de la vida. La aprend√≠ de Paulina Balanta, otra mujer de mi comunidad que no sabe leer y escribir, pero ayer nos recordaba Carlos Rosero que est√° aqu√≠, que ella nos dec√≠a que quien no lucha, no va al cielo. Lo aprend√≠ de mujeres de aqu√≠, de Argentina. Y aqu√≠ tenemos una matrona, que es una insignia de la resistencia y de la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, de ah√≠ aprendimos la resistencia. He aprendido de tantas mujeres que, a√ļn sin tener nada, hacen lo que sea por sacar a sus hijos adelante, porque sus hijos se acuesten con el est√≥mago vac√≠o, porque sus hijos tengan una oportunidad de ir a la escuela, porque sus hijos no vayan con los zapatos rotos a la escuela, porque sus hijos, como lo son las mujeres del Pac√≠fico colombiano, no sean arrebatados por la violencia, por los actores armados, por el conflicto armado. Ah√≠ yo he aprendido la resistencia y, por supuesto, ah√≠, siendo una mujer negra, he aprendido a diferenciar los impactos del modelo econ√≥mico de desarrollo, los impactos del patriarcado, las violencias de g√©nero. Y he aprendido ah√≠ la interseccionalidad de raza, clase y g√©nero que, al principio, no lo teorizaba, pero despu√©s conoc√≠ a √Āngela Davis y aprend√≠. No leyendo sus libros, sino escuchando de su propia voz las historias de lo que signific√≥ para ella, una mujer afrodescendiente negra, resistir frente al apartheid, frente a todas las pol√≠ticas raciales de los Estados Unidos. De ella aprend√≠ que las mujeres negras no est√°n haciendo la lucha para romper el techo de cristal, sino que est√°n haciendo la lucha para ponerse de pie y caminar con sus hermanas, igual que las mujeres ind√≠genas, porque ellas siempre han estado de rodillas. O como lo dice Sojourner Truth, que pregunta ¬Ņacaso no soy una mujer?, en pleno tiempo de discusi√≥n de la lucha feminista.  Porque mientras unas mujeres van adelante en una lucha, pues otras mujeres van atr√°s. Entonces el gran desaf√≠o que tenemos es ponernos y cogernos de la mano con las que apenas se est√°n poniendo de pie para empujar sus propias reivindicaciones. La forma en c√≥mo Angela Davis lo dice es: yo no estoy aqu√≠ para poderme de la mano con Hillary Clinton que est√° a punto de romper el techo de cristal, yo estoy aqu√≠ para cogerme de las manos con las mujeres negras del Bronx o, en el caso de Colombia, del distrito de Agua Blanca o del Cauca. Porque ah√≠ est√°n las verdaderas luchas de las mujeres que no se reclaman a s√≠ mismas feministas, pero que lo son. 

V.G.: Te quer√≠a preguntar sobre eso, porque tu militancia empieza de adolescente casi, en la regi√≥n del Cauca, contra los megaproyectos extractivistas. Eran los a√Īos ‚Äô90, donde esas luchas tampoco ten√≠an, tal vez, la difusi√≥n que tienen hoy o la popularidad que tienen hoy. Entonces, contanos para quienes no sabemos qu√© significa la regi√≥n del Cauca y qu√© significaba para vos, como adolescente, esa militancia. 

F.M.: Yo creo que las mujeres siempre han estado en la lucha, otra cosa es que esas luchas han sido invisibilizadas. Para el caso del norte del Cauca, pues la experiencia de la comunidad y de las mujeres primero es que esta es una regi√≥n que vivi√≥ la esclavitud. Si ustedes van a esa regi√≥n, que est√° al suroccidente de Colombia, todav√≠a est√°n las casas esclavistas. Popay√°n, que es nuestra capital, fue la casa de la Corona espa√Īola. Y a√ļn se llama la Ciudad Blanca. Y no es simplemente la Ciudad Blanca porque tiene las paredes pintadas de blanco, sino que hay un pensamiento colonial de ciudad blanca en t√©rminos de que los que habitan la ciudad son herederos de la Corona espa√Īola. Mi abuelo me cont√≥ que cuando √©l iba a Popay√°n la gente le tocaba la piel para ver si su piel deste√Ī√≠a. De ese tama√Īo es el racismo. Pero tambi√©n de ese tama√Īo es el racismo de la negaci√≥n, que s√© que lo vive aqu√≠, en Argentina, la gente afroargentina. No hay un pa√≠s, por lo menos de Am√©rica Latina, que pueda negar la colonizaci√≥n y la esclavitud. Y si no hay un pa√≠s de esta regi√≥n que pueda negar eso, entonces tampoco puede negar la presencia de los pueblos originarios ind√≠genas y tampoco puede negar la presencia de los pueblos negros o afrodescendientes. Desde ah√≠ partimos. El norte del Cauca permanentemente ha sido un territorio en disputa, desde el tiempo de esclavitud hasta hoy. Entonces, yo aprend√≠ con mi abuela que el territorio donde nosotros viv√≠amos no fue un regalo. Despu√©s de la abolici√≥n de la esclavitud, en ese territorio a la gente le toc√≥ luchar para tener la tierra que nosotros habitamos. Entonces, mi abuela dec√≠a: a mis abuelos les toc√≥ luchar y a ellas, que eran mineras artesanales, les toc√≥ trabajar en las minas para ir juntando lo poquito de oro y sacar a sus maridos de la c√°rcel, que estaban luchando por la tierra frente a terrateniente. Entonces, mi comunidad tiene una conciencia clara de la importancia del territorio como un espacio de vida. La gente negra en el norte del Cauca aprendi√≥ que sin territorio no hay libertad. Y sin territorio no hay autonom√≠a. Y esto no es solo la gente negra del norte del Cauca, sino que el campesinado colombiano tambi√©n sabe eso. Sabe que la autodeterminaci√≥n de los pueblos est√° arraigada a un territorio. A un territorio que, para muchos, es un espacio para obtener riqueza acumulativa, pero para otros es un espacio donde se reproduce la vida. Y eso es el norte del Cauca, eso es el Pac√≠fico colombiano, eso es gran parte de Colombia. As√≠ nos concebimos como pueblos. As√≠ se concibe el pueblo ind√≠gena. No se conciben pueblo sin su arraigo cultural, y el arraigo cultural y espiritual est√° anclado al territorio. Nosotros tenemos una pr√°ctica ancestral que es de todo el Pac√≠fico que la hacen las parteras. Las parteras son las mujeres que ayudan a una mujer a dar a luz en lugares donde la salud no llega, donde un m√©dico no est√°, son estas mujeres que, con su sabidur√≠a, ayudan a mujeres a dar a luz cuando van a parir. Mi mam√° era partera. Y parte de lo que hacen es el ombligamiento, que consiste en enterrar el ombligo, enterrar las placentas, que arraigan a las personas. Nosotros decimos ‚Äúnos sembraron el ombligo‚ÄĚ. Y es que esa pr√°ctica, que parece una cosa antigua, pues para nosotros es el arraigo y el v√≠nculo con nuestros territorios. De esa magnitud es el amor por la tierra, es la ancestralidad por la tierra. Y bueno, por eso nos hemos enfrentado a proyectos mineros, energ√©ticos, que ahora que soy gobierno me toca mirar c√≥mo es que vamos a hacer. Pero que, sin duda, son proyectos que se ven como el desarrollo, sin embargo, no generan bienestar. Del norte del Cauca hay una represa salvajina que dicen los viejos ‚Äúesto es la salvajada‚ÄĚ. Y es porque es un proyecto de de una gran represa energ√©tica. Tiene agua acumulada ah√≠, pero mi propia comunidad no tiene agua potable. Produce millones de megavatios de energ√≠a y la misma comunidad no tiene una electrificaci√≥n adecuada. Entonces, la gente dice: bueno, de qu√© desarrollo estamos hablando. Y eso es parte de los desaf√≠os que ahora tiene nuestro Gobierno. Es pensar realmente un desarrollo para el bienestar de la gente. De ese territorio vengo. El Cauca ha sido un territorio que ha padecido el conflicto armado. Pero en Colombia yo me siento orgullosa de ser caucana, porque all√° ha nacido la resistencia tambi√©n. 

V.G.: O sea que la consigna ‚Äúsoy porque somos‚ÄĚ, que es tambi√©n el nombre de tu movimiento, tiene estos cuerpos, esta historia y este territorio detr√°s, ¬Ņverdad? No es una consigna, como muchas veces se usa, solamente de marketing, sino con una densidad hist√≥rica muy importante. 

F.M.: Bueno, nada de lo que hicimos en campa√Īa fue simplemente marketing. Nosotros, al contrario, transgredimos el marketing pol√≠tico ya establecido. Todo el tiempo estuve discutiendo incluso sobre qu√© me colocaba sobre mi cabello, sobre c√≥mo lo usaba, porque para m√≠ eso es parte de una representaci√≥n. Como dicen las mujeres brasile√Īas: aqu√≠ se trata de cambiar el color en las fotos de la representaci√≥n del poder, el color y las im√°genes. Pues nada fue solo marketing. Creo que hicimos una campa√Īa muy desde el coraz√≥n, desde nuestras propias vivencias y desde la realidad. Por eso, los j√≥venes escucharon. Por eso, las mujeres nos escucharon. Por eso, los campesinos nos escucharon. Por eso, mi pueblo que, aunque se dec√≠a que estaba dividido el pueblo negro, raizal y palenquero, masivamente vot√≥ por Gustavo Petro ‚Äď Francia M√°rquez. Una campa√Īa hermosa. No ten√≠amos recursos ni las estructuras que se usan en campa√Īa, pero estaban los j√≥venes con toda su energ√≠a, estaban los artistas con toda su creatividad. Entonces ‚ÄúSoy porque somos‚ÄĚ, como bien se conoce, es la filosof√≠a Ubuntu. Este es una herencia africana. Una filosof√≠a africana que, por supuesto, la hemos heredado y que para nosotros significa que yo soy, si ustedes son, que nosotros somos, si la casa grande es. No hay posibilidad de existencia de la vida humana sin la vida de la naturaleza. Y eso nos implica y nos obliga a nosotros a replantearnos c√≥mo conservar la vida significa ‚Äúsoy porque somos‚ÄĚ, que esto no es una apuesta individual, que es una apuesta colectiva. Implica mirarnos como familia extensa, como familia que va m√°s all√° de los lazos sangu√≠neos. Para nosotros eso no es un problema porque lo hemos hecho como pueblo afrodescendiente. Ha sido el pensarnos colectivamente que nos ha permitido resistir en el Pac√≠fico colombiano, en el Caribe, a tantos a√Īos de barbarie, a tantos a√Īos de dolor, a tantos a√Īos de sufrimiento, de lo que ha sido la guerra, de lo que ha sido la exclusi√≥n, de lo que ha sido el racismo estructural. Entonces, ‚Äúsoy porque somos‚ÄĚ hoy lo colocamos a toda la Am√©rica a pensarse desde el Ubuntu. Y es una consigna que nos invita, como humanidad, a pensarnos desde otra l√≥gica. Y es la l√≥gica del cuidado de la vida desde lo colectivo. Por eso, apostamos a que Colombia sea una potencia mundial de la vida y es usando esa forma colectiva de vernos, de enunciarnos, de sentirnos, para el buen vivir, para el vivir sabroso, como hemos dicho, porque no hay otra forma. Hoy, como humanidad, tenemos un desaf√≠o enorme y es el desaf√≠o de enfrentar el cambio clim√°tico, la crisis ambiental y esto no va a pasar si no es que cada ser humano nos hacemos conscientes, si no es que los gobiernos nos hacemos conscientes de que estamos en un camino sin regreso del exterminio de la civilizaci√≥n humana. Entonces ‚Äúsoy porque somos‚ÄĚ tiene ese sentido del sentipensar, como dice Arturo Escobar, de pensarnos desde lo colectivo. 

V.G.: Nombrabas ese desaf√≠o de ahora pasar a ser Gobierno. Ahora en Chile dijiste: ‚Äúsoy tirapiedras y ahora me toca gobernar‚ÄĚ. Ese es un enorme desaf√≠o y, adem√°s, el programa pol√≠tico del pacto hist√≥rico se propone estas grandes cuestiones como las que ven√≠s enunciando. Sabemos que hay una carga enorme de expectativas, no s√≥lo de Colombia, sino de toda la regi√≥n. ¬ŅC√≥mo te preparas para esas expectativas, para este proyecto? Sabemos que va a haber ataques, ataques de la derecha, de los n√ļcleos concentrados del poder empresarial colonial, que ya fueron agresivos en campa√Īa, y sabemos que ahora van a venir con todo. 

F.M.: Bueno, un pa√≠s no se gobierna solo. Gustavo Petro y Francia M√°rquez creemos que tenemos toda la capacidad para liderar un nuevo proyecto de naci√≥n. Un proyecto de naci√≥n que se piensa desde abajo, desde la ra√≠z, desde la periferia, para la justicia social, como ya lo he dicho. El mayor desaf√≠o que tenemos es el logro de la paz. Yo creo que el principal reto es lograr silenciar los fusiles en nuestro pa√≠s. Pero la paz no es s√≥lo el silenciamiento de los fusiles, sino atacar las causas que generaron la violencia, el conflicto armado. Y esas causas tienen que ver con el hambre. Esas causas tienen que ver con la falta de garant√≠a de derechos. Esas causas tienen que ver con el abandono del Estado. Esas causas tienen que ver con el racismo. Nosotros ya hemos dicho que vamos a retomar el avance hacia la paz que implica la implementaci√≥n de los acuerdos firmados entre las FARC y el Estado colombiano sin dilaciones. Nosotros no vamos a seguir haciendo trizas la paz, lo que tenemos que hacer trizas es la guerra. Tenemos que acabar la guerra en nuestro pa√≠s. Y para ello se va a restablecer la mesa de di√°logo con el ELN. Para eso hay una pol√≠tica de sometimiento, tambi√©n, que se va a desarrollar frente a los otros actores armados. Eso fue parte de lo que qued√≥ en el programa de gobierno que le presentamos a Colombia, Gustavo Petro, nuestro l√≠der, y Francia M√°rquez, que fue por lo cual votaron los colombianos y colombianas. Para eso es necesario discutir la pol√≠tica de drogas que por muchos a√Īos ha sido ineficaz, ha servido para dejar la plata en los bancos y los muertos en los territorios. Yo creo que enfrentar la discusi√≥n, y por eso decidimos hacer esta gira, implica que Colombia lidere, pero es un debate de la regi√≥n, el camino de la legalizaci√≥n de las drogas usando varias perspectivas:

Uno, es el cambio del uso de la hoja de la coca y de la marihuana. Creo que ah√≠ se puede generar toda una industria econ√≥mica en t√©rminos farmac√©uticos, en t√©rminos alimenticios, en t√©rminos de industria textil, que les genere oportunidad a las mismas comunidades que han sido v√≠ctimas tanto del narcotr√°fico como de la pol√≠tica de drogas. 

Dos, un enfoque de atenci√≥n del consumo problem√°tico como un problema de salud p√ļblica y no como un problema de criminalidad, entendiendo que el enfoque de criminalidad que se le ha dado a esta pol√≠tica ha sido un enfoque que ha impactado de manera negativa sobre los derechos y libertades de todas las poblaciones empobrecidas y racionalizadas. Las mujeres, los j√≥venes, los pueblos √©tnicos son los que han vivido un impacto desproporcionado de estas pol√≠ticas. Y en ese sentido, yo creo que resarcir esos efectos implica un nuevo paradigma de c√≥mo atender eso. La pol√≠tica de cero tolerancia ha servido para profundizar la corrupci√≥n, que no ataca todo el eslab√≥n de la cadena de lo que es el narcotr√°fico, sino que la droga sale del pa√≠s y sale con la complacencia de muchos corruptos, incluso que han estado en las instituciones del mismo Estado colombiano. 

Atender el tema del hambre significa que ning√ļn ni√Īo o ni√Īa tenga que seguir muriendo de hambre y desnutrici√≥n, y esto implica una pol√≠tica de atenci√≥n al campo colombiano que por muchos a√Īos se dej√≥ olvidado y que, por eso, avanz√≥ la criminalidad, por eso avanz√≥ el narcotr√°fico, por eso avanzaron estas econom√≠as il√≠citas que han puesto en riesgo la vida de las comunidades. Tener un enfoque de Derechos Humanos en todas estas pol√≠ticas es una necesidad, pues los l√≠deres y lideresas que han levantado la voz y que han puesto estos temas sobre la mesa, pues les ha costado la vida. Colombia es de los pa√≠ses en los que m√°s l√≠deres sociales y ambientales se asesinan en la regi√≥n, as√≠ que es un desaf√≠o colocar el enfoque de Derechos Humanos en estas pol√≠ticas que vamos a desarrollar. Desarrollar el campo colombiano necesitar√° tecnolog√≠a, investigaci√≥n, ciencia. Por eso, nuestro presidente y por supuesto nosotros le acompa√Īamos en la propuesta de la educaci√≥n gratuita y de calidad, como parte esencial para los cambios que requiere nuestro pa√≠s. 

Son muchos otros temas, pero de manera específica quiero decir que, en mi caso, mi tarea será liderar el Ministerio de la Igualdad que vamos a constituir. Esperamos que el 7 de agosto nuestro Gobierno esté presentando al Congreso ese proyecto de creación del Ministerio de la Igualdad para trabajar por los derechos de las mujeres, de las poblaciones diversas, de los pueblos étnicos, de la juventud y de las regiones históricamente olvidadas y excluidas, que son los que están en esos niveles de inequidad y desigualdad tan grande. Por supuesto, las personas con discapacidades o diversidades, es una necesidad trabajar con ellos y ellas también. Y bueno, eso es lo que yo voy a hacer: trabajar por la igualdad. En términos de Colombia sabemos que somos de los países más desiguales de la región y esto será un desafío. Mi experiencia es desde lo social, es desde lo comunitario, es desde la defensa de los derechos ambientales, es desde la lucha por los derechos de las mujeres y la lucha antirracista, y eso estará ahí, como parte de esa apuesta de gobierno.

V.G.: Hay una palabra que aparece mucho en el programa de gobierno que, insisto, tiene ese nombre tan lindo, ‚ÄúColombia, potencia mundial de la vida‚ÄĚ, y es una palabra olvidada que es la de transici√≥n. Ustedes apuestan a una transici√≥n y cuando se habla de transici√≥n es porque hay un proyecto, porque hay una perspectiva de futuro. Hablan de una transici√≥n energ√©tica, de una transici√≥n alimentaria, tambi√©n de la tierra. Hablan de una reforma en los impuestos, es decir, a qui√©nes se van a cobrar impuestos y hablan de una reforma de salud. Son cuatro temas muy importantes para toda Am√©rica Latina, muy importantes para Argentina y me gustar√≠a si pudieras puntualizar en algunas de esas perspectivas de la transici√≥n, porque son maneras de hacerse cargo de la crisis planetaria, como dec√≠as antes, pero adem√°s tomar los temas de fondo que hacen a un modelo depredador, neoliberal y completamente destructivo.

F.M.: Lo de transici√≥n energ√©tica fue un tema con el que nos dieron palo. Casi que perdemos la elecci√≥n, porque empezaron a decirles a los empresarios y a todo el mundo que era una apuesta al castrochavismo, que si lleg√°bamos el 7 de agosto a la presidencia y a la vicepresidencia ese mismo d√≠a √≠bamos a cortar el chorro de la explotaci√≥n del petr√≥leo y del carb√≥n. Y pues eso nunca se dijo y eso no es parte del programa. Lo que se dijo es que hay que hacer un tr√°nsito. Y un tr√°nsito implica un proceso. Un proceso de adecuaci√≥n institucional, de adecuaci√≥n en t√©rminos de infraestructura que implica investigaci√≥n, que implica ciencia, desarrollo tecnol√≥gico, para poder hacer todo ese tr√°nsito de la econom√≠a extractivista hacia una econom√≠a sustentable. Y pues eso fue lo que planteamos en el programa de Gobierno que pasa por la voluntad pol√≠tica. Y creo que nuestro presidente la tiene y pues yo mucho m√°s. Porque tanto el presidente Gustavo Petro, un hombre con una sensibilidad humana impresionante y con un don de gente, como dec√≠a mi abuela, siempre est√° poniendo los valores sobre la vida en la mesa y yo creo que es eso: es una responsabilidad humana. Es el desaf√≠o que tenemos como humanidad, no tenemos otra alternativa. O cuestionamos nuestros privilegios y toda la cultura de lo que ha sido nuestra cultura de consumo, porque eso no es solamente la voluntad del Gobierno, las pol√≠ticas de gobierno, sino que pasa por una transformaci√≥n cultural. Es como sociedad que tenemos que empezar a reeducarnos sobre los desaf√≠os que hoy tenemos en t√©rminos del cambio clim√°tico. Es una parte del Gobierno, pero otra parte es la responsabilidad que tiene que asumir la sociedad, que tenemos que asumir como humanidad. Y ah√≠ yo creo que podemos ir haciendo los cambios. Entonces, es un proceso que se va a dar, que implica todo un ajuste tecnol√≥gico, de ciencia, de tecnolog√≠a, de investigaci√≥n, de adecuaci√≥n institucional, de adecuaci√≥n legislativa. Por eso, tener el Congreso mayoritariamente hoy, una buena bancada del Congreso, que nos alegra que la mitad de la bancada, por lo menos del pacto hist√≥rico, son mujeres y la mitad son hombres, eso es muy importante para todo el desaf√≠o que tenemos. 

Frente a lo de la reforma tributaria, pues los principios que colocamos fueron los principios de Justicia tributaria. Es decir, quienes m√°s tienen utilidades, pues tienen que aportar m√°s en t√©rminos de la responsabilidad solidaria. Porque uno puede hablar bonito, pero es con plata que se pueden hacer las transformaciones. Y se requieren los recursos. La pir√°mide ha estado colocada en que quienes menos tienen son quienes m√°s pagan en Colombia. Las exenciones tributarias se han colocado a los sectores m√°s poderosos que efectivamente pueden pagar mayores impuestos, porque tienen una mayor utilidad. Pero, en realidad, quienes menos tienen son los que m√°s aportan o, en muchos casos, aportan de manera igualitaria. Ah√≠ no hay una justicia en t√©rminos tributarios. Invertir la pir√°mide ser√° parte del desaf√≠o. Lo primero va a ser una un proyecto de reforma agraria que se va a elaborar para poder asumir los desaf√≠os que implica el programa de gobierno. 

V.G.: La fuerza de los paros en Colombia en el 2019, en el 2021, la lucha por el aborto victoriosa. ¬ŅPens√°s que son procesos pol√≠ticos que tambi√©n intervinieron en la victoria electoral?

F.M.: Sin dudas, sin dudas. Por lo menos en m√≠, s√≠. Y me motivaron mucho para decir s√≠ tenemos que disputarnos el poder. Ver a tantos j√≥venes en la calle, ver a tantas mam√°s en las calles, para m√≠ fue realmente conmovedor. Y no eran los j√≥venes universitarios que est√°n acostumbrados al movimiento estudiantil que sale a la calle. No. Eran los j√≥venes que no han pisado las puertas de una Universidad, los j√≥venes que no han pisado las puertas de un colegio. J√≥venes que en el caso de Cali nos dec√≠an: hace muchos a√Īos no com√≠a tan sabroso como com√≠an en las ollas comunitarias que hac√≠an las mujeres. Eran esos j√≥venes que sent√≠an que les han quitado todo, eran los nadies y las nadie que estaban en la calle. Por eso, tambi√©n los se√Īalamientos de terroristas, v√°ndalos y criminales. Y por eso, no le tembl√≥ la mano al Gobierno para ordenar el asesinato de tantos j√≥venes que perdieron la vida. A tantos que le sacaron los ojos. Tantas j√≥venes mujeres que fueron violadas durante el paro. Pues todos ellos, con mayor raz√≥n, me movieron a decir: esto tiene que cambiar. Y bueno, aqu√≠ est√° el Senador Alexander L√≥pez Maya que me acompa√Ī√≥ en todo esto. Y tengo que confesar que una campa√Īa de a√Īo y medio, a veces, sent√≠amos que ya no ten√≠amos energ√≠a ni fuerza, pero nos levant√°bamos todos los d√≠as a las 3 para irnos porque dec√≠amos entre nosotros: el desaf√≠o es muy grande, tenemos que responderles a esos muchachos, tenemos que honrar la memoria de todos esos muchachos y pues gracias a ellos, por lo menos yo siento que estoy aqu√≠. Ellos se pusieron en primera l√≠nea en la calle en el paro, ahora yo me pongo en primera l√≠nea en el Gobierno para defender sus derechos. No nos olvidamos, est√°n presentes. Por lo menos de parte m√≠a, yo ya convoqu√© a varios abogados para que se pusieran ah√≠ en primera l√≠nea a defenderles, porque creo que es injusto que a estos muchachos que buscan oportunidades, les hayan criminalizado sin ninguna respuesta a sus demandas. Ah√≠ vamos a estar. Yo no soy el Poder Judicial para decir que ya los voy a sacar, pero s√≠ por lo menos, a garantizar que se cumpla el debido proceso y que se le garanticen sus derechos en esos procesos. 

V.G.: Para ir terminando esta conversaci√≥n, quer√≠a ir a esa frase que algunos analistas dicen que cambi√≥ el estado an√≠mico de Colombia, que es el de vivir sabroso. Y de alguna manera, tambi√©n es la consigna que m√°s pol√©mica genera. Hemos le√≠do que tambi√©n se ha dicho si se puede pensar en vivir sabroso a la hora de pensar el conocimiento, la Universidad, las reformas t√©cnicas de las que hablabas, como que genera una reacci√≥n clasista y racista muy fuerte esa consigna. Y a la vez, es la que m√°s impacta. Y entonces quer√≠a que nos cuentes y que nos compartas por qu√© ha molestado, pero tambi√©n su fuerza, su capacidad de este cambio an√≠mico y afectivo en el pa√≠s. 

F.M.: Bueno, siempre que los conceptos salen del poder popular se cuestionan o se tergiversan. Y eso a m√≠ no me preocupa. A m√≠ no me preocupa que distintos medios de comunicaci√≥n hayan intentado tergiversar el concepto del vivir sabroso. Y no me preocupa porque yo s√© que mi pueblo sabe muy bien lo que eso significa. Y el pueblo colombiano y el pueblo afrodescendiente que usa como parte de su lenguaje popular y cotidiano el vivir sabroso, sabe que vivir sabroso es vivir en alegr√≠a, es vivir sin miedo, es vivir en paz, es vivir con derechos, es vivir con amor y eso, aunque intenten tergiversarlo, no nos los van a quitar, porque ese es un derecho. Tenemos derecho a vivir sin miedo. Tenemos derecho a vivir con alegr√≠a. Y la forma en que yo puedo expresar esto es que, en el Pac√≠fico colombiano, en medio del conflicto armado, en medio de la escasez y en medio de las violencias, nosotros podemos decir: vivimos sabroso cuando nos juntamos a compartir un plato de comida; vimos sabroso cuando cogemos la marimba y entre todos nos reunimos para cantar la m√ļsica tradicional nuestra del Pac√≠fico colombiano o del Cauca. Nosotros vivimos sabroso cuando el 24 de diciembre en mi pueblo, mientras cada familia en la cotidianidad se va pap√°, mam√° e hijo a pasar el 24 de diciembre en su casa, nosotros el 24 de diciembre nos juntamos toda la comunidad en una sola casa, donde celebramos el nacimiento del ni√Īo Dios y eso para nosotros es vivir sabroso. Vivir sabroso significa lo que hace mi mam√°: que cuando no hay salud y una mujer va a parir, ellas ponen toda su sabidur√≠a, todas esas mujeres se juntan para acompa√Īar a esa mujer en ese momento, en el momento de la reproducci√≥n de la vida. Esos para nosotros son los valores tradicionales y ancestrales que aprendimos en nuestra comunidad, que los aprendimos como humanidad, pero que el modelo civilizatorio que hemos tenido nos hizo olvidar de esas pr√°cticas, nos hizo creer que eran pr√°cticas chapadas a la antigua o retr√≥gradas, en vez de pensar que eran pr√°cticas que nos permit√≠an vivir como humanidad. Cuando yo escucho a la maestra Nidia de Timbiqu√≠ diciendo: ‚Äúcuando aqu√≠ han venido los actores armados a silenciarnos, nosotros hemos seguido tocando el bombo y la marimba, y hemos logrado con nuestros instrumentos y con nuestra voz, con nuestros cantos tradicionales, silenciar la guerra‚ÄĚ, para m√≠ eso es vivir sabroso. Y nadie nos va a quitar eso. Por eso, nosotros invitamos al pueblo colombiano a apostarle al vivir sabroso. Claro que cuando terminamos la campa√Īa yo dije hay que trabajar para vivir sabroso. Y me dijeron que ese no era el acuerdo. Pero claro que s√≠. Ese es el acuerdo, porque tenemos que devolverle la tranquilidad a nuestro pa√≠s. Colombia es un pa√≠s maravilloso. Latinoam√©rica es una regi√≥n maravillosa. Y nosotros podemos vivir bien, podemos vivir en paz, podemos vivir en dignidad y s√≥lo requiere del compromiso de cada uno y de cada una reconoci√©ndonos en nuestra diferencia. En nuestro pa√≠s, tristemente, la diferencia se convirti√≥ en una raz√≥n para exterminar al otro, para asesinar al otro, para desaparecer al otro. Pues hoy, este este proyecto pol√≠tico le est√° devolviendo la posibilidad al pueblo colombiano y al pueblo latinoamericano de construir en nuestras diferencias. Son las diferencias que hacen de nosotros una regi√≥n rica. Son las diferencias que hacen de nosotros una regi√≥n poderosa. Y estoy segura de que ah√≠ vamos a encontrar un mejor estar, un mejor vivir y un verdadero desarrollo humano, un verdadero desarrollo social, un verdadero desarrollo econ√≥mico. 

V.G.: Para seguir con tus palabras sobre vivir sabroso queremos invitar a la artista Beatriz Pichi Malen y a su m√ļsico Miguel Cruz que nos van a honrar y sumar la voz mapuche a esta conversaci√≥n. 

F.M.: Un aplauso.

CANTA BEATRIZ PICHI MALEN

BEATRIZ PICHI MALEN: Buenas noches a todos y todas. Bienvenida, hermana Francia, vicepresidenta de la Rep√ļblica hermana de Colombia. Quisimos comenzar con este canto del viento porque, as√≠ como en su ind√≥mita actitud del viento se traslada por toda la tierra, nosotros, nosotras, los pueblos antiguos originarios del territorio y aquellos que fueron tra√≠dos, como los afrodescendientes, tambi√©n somos libres a pesar de todo y de tanto, porque la tierra es una sola alma y migrar es un derecho.

CANTO A LAS BALLENAS POR BEATRIZ PICHI MALEN 

V.G.: Much√≠simas gracias, Beatriz Pichi Malen, Miguel Cruz. 

F.M.: Ahora quiero, en este intercambio cultural, invitar a Mar√≠a Elvira Sol√≠s, una mujer del Pac√≠fico colombiano, una mayora. Tambi√©n nos va a cantar una canci√≥n que es de la m√ļsica tradicional del pueblo afrocolombiano del Pac√≠fico colombiano. Gracias.

MAR√ćA ELVIRA SOL√ćS: Muy buenas noches para todas y todos. Soy la mayora, como lo dice aqu√≠ la hermana Francia M√°rquez. Tengo varias canciones, pero vamos a cantar en este momento algo que tenga que ver mucho con la regi√≥n pac√≠fica, es la m√ļsica sanadora de nosotros, de los pueblos negros, es nuestra herencia africana y es la m√ļsica sanadora para nosotras, mujeres negras del Pac√≠fico. Esta canci√≥n nace porque yo sal√≠ de mi territorio muy ni√Īa y no me acordaba que ten√≠a una cultura, una herencia. Cuando retomo mi herencia, mi ancestralidad, entonces dije: bueno, yo hago parte tambi√©n de all√≠, por qu√© canto otro tipo de m√ļsica y no canto la que me pertenece. 

CANTA MAR√ćA ELVIRA SOL√ćS

V.G.: Hay una placa de reconocimiento también entregada en este momento. Por su lucha contra el racismo, por este feminismo antirracista que también nos comentó y nos contó hoy. Gracias, Francia.

F.M.: Bueno, muchas gracias a todo el pueblo argentino, al pueblo colombiano, al pueblo afroargentino, al pueblo ind√≠gena, a las mujeres, a los j√≥venes, a los ni√Īos. Gracias a todas, a todos, a todes por este momento. Gracias y esperamos que, en cuatro a√Īos, cuando terminemos el Gobierno de Gustavo Petro ‚Äď Francia M√°rquez, el Gobierno de Colombia, podamos seguirnos mirando a la cara con dignidad, con respeto. Y espero que en cuatro a√Īos mi coraz√≥n a√ļn siga estando bien puesto. Muchas gracias.

Proyecto Ballena, el √°rea del Centro Cultural Kirchner dedicado a producir imaginaciones y pensamientos para un presente mejor, este a√Īo propone analizar, discutir y desacordar sobre el sentido actual de la palabra LIBERTAD. Libertad como promesa incumplida, lucha revolucionaria y tambi√©n se√Īuelo para propuestas conservadoras. En este marco PROYECTO BALLENA recibe la visita de Francia Marquez, a pocos d√≠as de asumir como vicepresidenta de Colombia.

Entrevista a Francia M√°rquez

VERONICA GAGO: Buenas tardes. Much√≠simas gracias por la espera, por el agite. Estamos felices de recibir hoy aqu√≠ a Francia M√°rquez Mina, vicepresidenta electa de Colombia. Como vemos, en Argentina su presencia ha generado un incre√≠ble furor, admiraci√≥n, cari√Īo. Y queremos agradecerle, una vez m√°s, que comparta esta conversaci√≥n hoy aqu√≠, en el Centro Cultural Kirchner. Le hemos puesto de t√≠tulo sus palabras: ‚ÄúSoy porque somos un grito de lucha y de paz‚ÄĚ. Esta conversaci√≥n que tendremos en breve se da en el marco del Proyecto Ballena y, antes que nada, quiero invitar a Adolfo P√©rez Esquivel, Premio Nobel de la Paz de Argentina. √Čl ha venido especialmente. Un fuerte aplauso. 

ADOLFO PEREZ ESQUIVEL: Hola. Buenas tardes a todos y todas. Yo voy a pedir algo. ¬ŅMe permiten? Ustedes nos ven a nosotros, pero nosotros no los vemos a ustedes y queremos verles los rostros, la sonrisa, la mirada. Por favor, enciendan las luces. Los pueblos no tenemos que esconder el rostro, tenemos que abrir la mente y el coraz√≥n para mirarnos y ser solidarios con el pueblo hermano de Colombia y con todos los pueblos de esta Am√©rica que nos convoca y nos desaf√≠a en construir una nueva sociedad. Yo, aqu√≠, tengo el honor de presentar a la hermana, a la amiga, vicepresidenta de Colombia, que despu√©s de largas luchas‚Ķ Francia M√°rquez. Ustedes la conocen. Y tenemos que cambiar el rostro, las miradas de todo el continente latinoamericano, ser pueblos libres y, para eso, necesitamos de las luchas, de las experiencias, de la solidaridad. Y hoy, en este desaf√≠o que tienen en Colombia, es una lucha que contin√ļa y es cambiar, tambi√©n, superar las muertes, las violaciones de los derechos humanos, la situaci√≥n tan tr√°gica que vive el pueblo colombiano. El derecho de hombres y mujeres en su diferencia, pero tambi√©n en la igualdad de derechos. Esto es importante. 

No me puedo quedar mucho tiempo, quiero presentar aqu√≠ a nuestra hermana Francia, pero despu√©s los dej√≥ por un problema de salud simplemente. Pero no quer√≠a faltar en este momento tan importante para todos. 

Perm√≠tame se√Īalar una cosa. Aqu√≠ hay muchos compa√Īeros, compa√Īeras, hermanos, luchadores y luchadoras por el pueblo, la dignidad de la persona. Est√° Norita Corti√Īas. Tambi√©n una madre que no est√° presente f√≠sicamente, pero s√≠ est√° en la mente y el coraz√≥n, Mirta Baravalle, que viajaba a Colombia permanentemente para llevar la solidaridad, el amor, la fuerza, la lucha del pueblo colombiano. 

As√≠ que, simplemente, acompa√Īarte. Van a traer muchas dificultades, pero sabes que cuentas con el pueblo argentino y que vamos a seguir juntos y juntas. Ver√≥nica es la periodista que va a conversar junto con ustedes. Aqu√≠ est√° el ministro Trist√°n Bauer, compa√Īero de lucha. Y muchos otros y otras. As√≠ que los dejo con ellas. Mucha fuerza y esperanza y hasta la victoria, siempre.

AUDIO EDUARDO GALEANO: 

Los nadies: los due√Īos de nada,

los hijos de nadie,

los ningunos, los ninguneados. 

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones,

sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no tienen cultura, sino a lo sumo folklore.

Que no son seres humanos,

sino recursos humanos.

Que no tienen nombre, sino n√ļmero. 

Que no figuran en la historia universal,

sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies,

que cuestan menos

que la bala que los mata.

V.G.: Bueno, much√≠simas gracias. Acabamos de escuchar un documento hist√≥rico porque es en la voz de Eduardo Galeano, este poema: ‚ÄúLos nadies‚ÄĚ. Por supuesto que no es casual que elegimos este poema. Vos hablaste, Francia, en tu campa√Īa a los nadies y a las nadies. Dijiste: aquellos y aquellas que habitan en la sierra, en las monta√Īas, en los barrios. Y estamos ac√°, tambi√©n, para darte la bienvenida con este poema y decir, tambi√©n, que nos parece que estas palabras po√©ticas de Eduardo Galeano vos las convertiste en un programa pol√≠tico. Y es un momento para celebrar, porque sabemos adem√°s que estas elecciones que les dieron el triunfo a vos y a Gustavo Petro son las elecciones con menos abstenci√≥n de las √ļltimas d√©cadas. O sea que hubo una convocatoria a votar que fue impresionante. Este triunfo tambi√©n abri√≥ un viento de cambio para la regi√≥n y tambi√©n una √©poca nueva. Hoy se dice en Colombia: gan√≥ la izquierda con un programa feminista, antirracista y ambientalista. Y eso es un mont√≥n. 

En una semana vas a estar asumiendo y tenemos el enorme honor de tenerte ac√°, en esta gira sudamericana que hemos visto que est√° produciendo un mont√≥n de im√°genes muy potentes de tus encuentros con distintos l√≠deres y lideresas pol√≠ticos populares, con distintas organizaciones, movimientos. Este encuentro ac√° es uno m√°s de muchos que sabemos que est√°s teniendo y, de nuevo, te queremos agradecer porque nos sentimos muy honradas de poder, en el Proyecto Ballena, tenerte. 

La cuesti√≥n que queremos preguntarte es, en primer lugar, tambi√©n en palabras de Galeano, porque √©l, despu√©s de escribir los nadies, dijo estas preguntas: ¬Ņes Am√©rica Latina una regi√≥n del mundo condenada a la humillaci√≥n y a la pobreza? ¬ŅCondenada por qui√©n?, se preguntaba. ¬ŅNo ser√° la desgracia un producto de la historia hecha por los hombres y que por los hombres puede ser deshecha? Tu voz les habla a todas, a todos y a todes, ya no solo a la figura del hombre universal y pone una esperanza, que es una esperanza radical para nuestro continente. Entonces, la primera pregunta que te quiero hacer es justamente esta: ¬Ņes Am√©rica Latina una regi√≥n condenada a la humillaci√≥n? ¬ŅO, c√≥mo podemos deshacer esta condena? 

FRANCIA M√ĀRQUEZ: Buenas noches, Argentina. Quiero, en primer lugar, extender un saludo a todas las personas que, desde ac√°, vibraron con nosotros para que llegara un cambio para Colombia, que es un cambio para la regi√≥n. Les extiendo un saludo de parte de nuestro presidente, Gustavo Petro Urrego. Por supuesto, un saludo a toda Colombia. Saludo a los colombianos y colombianas migrantes aqu√≠, en la Argentina. Saludo a los pueblos originarios de la Argentina, los pueblos ind√≠genas. Saludo al pueblo negro, afrodescendiente de Argentina. Saludamos, por supuesto, a la comunidad diversa LGBTIQ+. Saludo a las mujeres, a los ni√Īos, ni√Īas que est√°n aqu√≠. Y, por supuesto, a todo el liderazgo social y pol√≠tico de Argentina, que ha mantenido un gobierno en resistencia. Agradecemos al Gobierno de Argentina por recibirnos con benepl√°cito, con mucho amor. Muchas gracias al presidente y, por supuesto, a la Vicepresidenta con quien, durante estos d√≠as, hemos tenido reuniones muy importantes para hablar de justicia, de paz, de lucha antirracista, de cambio clim√°tico y para hablar de muchos temas que ahora nos competen en el gobierno de Colombia, pero sobre todo a Latinoam√©rica. 

Entonces, para dar un poco de respuesta a la pregunta, creo que cuando Eduardo Galeano, que bien supo describir a los nadies y a las nadies, que lo usamos, usamos su poema en campa√Īa, precisamente para definir qui√©nes √©ramos los nadies. Para el caso de Colombia son los pueblos √©tnicos, ind√≠genas, afrodescendientes, raizales, palenqueros. Para el caso de Colombia, son las mujeres que tienen que soportar el asesinato y las violencias sexuales y de g√©nero. Es la comunidad diversa, las mujeres trans que todos los d√≠as tienen que soportar sistem√°ticas violencias. Es el pueblo campesino a quien todos los d√≠as le despojan la tierra. Son los ni√Īos y ni√Īas que mueren de hambre en un pa√≠s que tiene tanta biodiversidad, pero que no les ofrece un plato de comida. Son los j√≥venes que salen a las calles a marchar y les sacan los ojos para que no puedan ver el futuro, pero tambi√©n los asesinan como una forma de expresi√≥n para silenciarles. Son todos aquellos hombres y mujeres que, en nuestras diversidades, hemos tenido que ver c√≥mo una pol√≠tica neoliberal en nuestra regi√≥n ha ido poniendo en riesgo todos los d√≠as la vida humana, pero que hoy ese aniquilamiento, esa extinci√≥n de la vida trasciende al ser humano y afecta nuestra casa grande, nuestro √ļtero mayor, la Madre Tierra. Los nadies, los trabajadores y trabajadoras que resisten, que a pesar de que trabajan duramente, su salario no es compensatorio a todo el esfuerzo, a toda la mano de obra, todo el trabajo que realiza. Y que esa explotaci√≥n se traduce en acumulaci√≥n y acumulaci√≥n de capital en manos de unos pocos, mientras los trabajadores y trabajadoras no tienen una vida digna. Desde ese lugar nos paramos y desde ese lugar enunciamos nuestra campa√Īa, porque de all√° yo vengo, de all√° soy, de esos tirapiedras, como nos dec√≠an, o de los mamertos, como nos se√Īala la ultraderecha para no reconocer nuestra humanidad, para no reconocer nuestra voz, o para seguir estereotipando o negando la lucha de los movimientos sociales en Am√©rica Latina y en la regi√≥n. Pues hoy esos tirapiedras, esos nadies, hemos llegado para el caso de Colombia, a ocupar el Estado, a ocupar el poder del Estado para gobernar en favor de los nadies y de las nadies, en favor de todos los colombianos y colombianas. Y para tejer una agenda de construcci√≥n de regi√≥n que nos permita afrontar de manera colectiva los desaf√≠os que tiene nuestra Am√©rica, que tiene nuestra casa grande, que tiene la Abya Yala. Ese es el desaf√≠o que tenemos. Eduardo Galeano nos indagaba porque siempre hubo avances significativos importantes en otras naciones, mientras que Colombia apenas acaba de dar ese paso. Y no porque no haya habido resistencia. La resistencia siempre ha estado ah√≠. Yo crec√≠ en medio de la resistencia. Una resistencia que no empez√≥ conmigo, que empez√≥ con pueblos tra√≠dos en condici√≥n de esclavitud a toda Am√©rica, que fueron desarraigados de su condici√≥n humana y sometidos a condici√≥n de animales salvajes y que hoy los descendientes de esos hombres y mujeres seguimos haciendo un esfuerzo por dignificar nuestra. Mi presencia aqu√≠ no es la presencia de, simplemente, Francia M√°rquez. Soy muy consciente de que mi presencia es la representaci√≥n de pueblos hist√≥ricamente excluidos, marginados, racializados y olvidados. Por tanto, yo creo que esa pregunta de Eduardo Galeano era una incitaci√≥n a seguir buscando caminos y horizontes, como naciones que nos permitan vivir en paz, vivir en dignidad, vivir con justicia social. Yo creo que no estamos condenados. Creo que el pueblo toma decisiones en los momentos en que debe tomarlas. Tristemente, nosotros nos tardamos bastante en Colombia para tomar una decisi√≥n del cambio. Esa tardanza nos ha costado muchas vidas, han sido muchas personas, muchos millones de seres humanos, que han sido afectados por la pol√≠tica neoliberal que hemos tenido en nuestro pa√≠s. As√≠ que el desaf√≠o, ahora, que asume Gustavo Petro, Francia M√°rquez, pero que asume el pueblo colombiano, es un cambio en favor de la paz, en favor de la justicia social, de la justicia racial, de la justicia de g√©nero, en favor de la dignidad, en favor del cuidado de la casa grande y ese desaf√≠o, por supuesto, lo asumimos con responsabilidad, con los pies colocados sobre la tierra y con todo el amor y el compromiso que ello implica. 

V.G.: Es para aplaudir todo el tiempo. Ya se me cayeron todos los papeles por aplaudir. La impronta feminista antirracista en tu campa√Īa, en tu discurso, fue muy fuerte. lo que quer√≠amos preguntarte era de qui√©nes aprendiste. En tu infancia, para vos, qui√©nes fueron personajes, personas, afectos importantes en este aprendizaje. 

F.M.: Bueno, aprend√≠ de muchas mujeres. La primera ense√Īanza de la resistencia la aprend√≠ en mi casa, con mi abuela, con mi mam√°. Mi abuela que, aunque no supo leer y escribir, supo el valor de la vida. La aprend√≠ de Paulina Balanta, otra mujer de mi comunidad que no sabe leer y escribir, pero ayer nos recordaba Carlos Rosero que est√° aqu√≠, que ella nos dec√≠a que quien no lucha, no va al cielo. Lo aprend√≠ de mujeres de aqu√≠, de Argentina. Y aqu√≠ tenemos una matrona, que es una insignia de la resistencia y de la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, de ah√≠ aprendimos la resistencia. He aprendido de tantas mujeres que, a√ļn sin tener nada, hacen lo que sea por sacar a sus hijos adelante, porque sus hijos se acuesten con el est√≥mago vac√≠o, porque sus hijos tengan una oportunidad de ir a la escuela, porque sus hijos no vayan con los zapatos rotos a la escuela, porque sus hijos, como lo son las mujeres del Pac√≠fico colombiano, no sean arrebatados por la violencia, por los actores armados, por el conflicto armado. Ah√≠ yo he aprendido la resistencia y, por supuesto, ah√≠, siendo una mujer negra, he aprendido a diferenciar los impactos del modelo econ√≥mico de desarrollo, los impactos del patriarcado, las violencias de g√©nero. Y he aprendido ah√≠ la interseccionalidad de raza, clase y g√©nero que, al principio, no lo teorizaba, pero despu√©s conoc√≠ a √Āngela Davis y aprend√≠. No leyendo sus libros, sino escuchando de su propia voz las historias de lo que signific√≥ para ella, una mujer afrodescendiente negra, resistir frente al apartheid, frente a todas las pol√≠ticas raciales de los Estados Unidos. De ella aprend√≠ que las mujeres negras no est√°n haciendo la lucha para romper el techo de cristal, sino que est√°n haciendo la lucha para ponerse de pie y caminar con sus hermanas, igual que las mujeres ind√≠genas, porque ellas siempre han estado de rodillas. O como lo dice Sojourner Truth, que pregunta ¬Ņacaso no soy una mujer?, en pleno tiempo de discusi√≥n de la lucha feminista.  Porque mientras unas mujeres van adelante en una lucha, pues otras mujeres van atr√°s. Entonces el gran desaf√≠o que tenemos es ponernos y cogernos de la mano con las que apenas se est√°n poniendo de pie para empujar sus propias reivindicaciones. La forma en c√≥mo Angela Davis lo dice es: yo no estoy aqu√≠ para poderme de la mano con Hillary Clinton que est√° a punto de romper el techo de cristal, yo estoy aqu√≠ para cogerme de las manos con las mujeres negras del Bronx o, en el caso de Colombia, del distrito de Agua Blanca o del Cauca. Porque ah√≠ est√°n las verdaderas luchas de las mujeres que no se reclaman a s√≠ mismas feministas, pero que lo son. 

V.G.: Te quer√≠a preguntar sobre eso, porque tu militancia empieza de adolescente casi, en la regi√≥n del Cauca, contra los megaproyectos extractivistas. Eran los a√Īos ‚Äô90, donde esas luchas tampoco ten√≠an, tal vez, la difusi√≥n que tienen hoy o la popularidad que tienen hoy. Entonces, contanos para quienes no sabemos qu√© significa la regi√≥n del Cauca y qu√© significaba para vos, como adolescente, esa militancia. 

F.M.: Yo creo que las mujeres siempre han estado en la lucha, otra cosa es que esas luchas han sido invisibilizadas. Para el caso del norte del Cauca, pues la experiencia de la comunidad y de las mujeres primero es que esta es una regi√≥n que vivi√≥ la esclavitud. Si ustedes van a esa regi√≥n, que est√° al suroccidente de Colombia, todav√≠a est√°n las casas esclavistas. Popay√°n, que es nuestra capital, fue la casa de la Corona espa√Īola. Y a√ļn se llama la Ciudad Blanca. Y no es simplemente la Ciudad Blanca porque tiene las paredes pintadas de blanco, sino que hay un pensamiento colonial de ciudad blanca en t√©rminos de que los que habitan la ciudad son herederos de la Corona espa√Īola. Mi abuelo me cont√≥ que cuando √©l iba a Popay√°n la gente le tocaba la piel para ver si su piel deste√Ī√≠a. De ese tama√Īo es el racismo. Pero tambi√©n de ese tama√Īo es el racismo de la negaci√≥n, que s√© que lo vive aqu√≠, en Argentina, la gente afroargentina. No hay un pa√≠s, por lo menos de Am√©rica Latina, que pueda negar la colonizaci√≥n y la esclavitud. Y si no hay un pa√≠s de esta regi√≥n que pueda negar eso, entonces tampoco puede negar la presencia de los pueblos originarios ind√≠genas y tampoco puede negar la presencia de los pueblos negros o afrodescendientes. Desde ah√≠ partimos. El norte del Cauca permanentemente ha sido un territorio en disputa, desde el tiempo de esclavitud hasta hoy. Entonces, yo aprend√≠ con mi abuela que el territorio donde nosotros viv√≠amos no fue un regalo. Despu√©s de la abolici√≥n de la esclavitud, en ese territorio a la gente le toc√≥ luchar para tener la tierra que nosotros habitamos. Entonces, mi abuela dec√≠a: a mis abuelos les toc√≥ luchar y a ellas, que eran mineras artesanales, les toc√≥ trabajar en las minas para ir juntando lo poquito de oro y sacar a sus maridos de la c√°rcel, que estaban luchando por la tierra frente a terrateniente. Entonces, mi comunidad tiene una conciencia clara de la importancia del territorio como un espacio de vida. La gente negra en el norte del Cauca aprendi√≥ que sin territorio no hay libertad. Y sin territorio no hay autonom√≠a. Y esto no es solo la gente negra del norte del Cauca, sino que el campesinado colombiano tambi√©n sabe eso. Sabe que la autodeterminaci√≥n de los pueblos est√° arraigada a un territorio. A un territorio que, para muchos, es un espacio para obtener riqueza acumulativa, pero para otros es un espacio donde se reproduce la vida. Y eso es el norte del Cauca, eso es el Pac√≠fico colombiano, eso es gran parte de Colombia. As√≠ nos concebimos como pueblos. As√≠ se concibe el pueblo ind√≠gena. No se conciben pueblo sin su arraigo cultural, y el arraigo cultural y espiritual est√° anclado al territorio. Nosotros tenemos una pr√°ctica ancestral que es de todo el Pac√≠fico que la hacen las parteras. Las parteras son las mujeres que ayudan a una mujer a dar a luz en lugares donde la salud no llega, donde un m√©dico no est√°, son estas mujeres que, con su sabidur√≠a, ayudan a mujeres a dar a luz cuando van a parir. Mi mam√° era partera. Y parte de lo que hacen es el ombligamiento, que consiste en enterrar el ombligo, enterrar las placentas, que arraigan a las personas. Nosotros decimos ‚Äúnos sembraron el ombligo‚ÄĚ. Y es que esa pr√°ctica, que parece una cosa antigua, pues para nosotros es el arraigo y el v√≠nculo con nuestros territorios. De esa magnitud es el amor por la tierra, es la ancestralidad por la tierra. Y bueno, por eso nos hemos enfrentado a proyectos mineros, energ√©ticos, que ahora que soy gobierno me toca mirar c√≥mo es que vamos a hacer. Pero que, sin duda, son proyectos que se ven como el desarrollo, sin embargo, no generan bienestar. Del norte del Cauca hay una represa salvajina que dicen los viejos ‚Äúesto es la salvajada‚ÄĚ. Y es porque es un proyecto de de una gran represa energ√©tica. Tiene agua acumulada ah√≠, pero mi propia comunidad no tiene agua potable. Produce millones de megavatios de energ√≠a y la misma comunidad no tiene una electrificaci√≥n adecuada. Entonces, la gente dice: bueno, de qu√© desarrollo estamos hablando. Y eso es parte de los desaf√≠os que ahora tiene nuestro Gobierno. Es pensar realmente un desarrollo para el bienestar de la gente. De ese territorio vengo. El Cauca ha sido un territorio que ha padecido el conflicto armado. Pero en Colombia yo me siento orgullosa de ser caucana, porque all√° ha nacido la resistencia tambi√©n. 

V.G.: O sea que la consigna ‚Äúsoy porque somos‚ÄĚ, que es tambi√©n el nombre de tu movimiento, tiene estos cuerpos, esta historia y este territorio detr√°s, ¬Ņverdad? No es una consigna, como muchas veces se usa, solamente de marketing, sino con una densidad hist√≥rica muy importante. 

F.M.: Bueno, nada de lo que hicimos en campa√Īa fue simplemente marketing. Nosotros, al contrario, transgredimos el marketing pol√≠tico ya establecido. Todo el tiempo estuve discutiendo incluso sobre qu√© me colocaba sobre mi cabello, sobre c√≥mo lo usaba, porque para m√≠ eso es parte de una representaci√≥n. Como dicen las mujeres brasile√Īas: aqu√≠ se trata de cambiar el color en las fotos de la representaci√≥n del poder, el color y las im√°genes. Pues nada fue solo marketing. Creo que hicimos una campa√Īa muy desde el coraz√≥n, desde nuestras propias vivencias y desde la realidad. Por eso, los j√≥venes escucharon. Por eso, las mujeres nos escucharon. Por eso, los campesinos nos escucharon. Por eso, mi pueblo que, aunque se dec√≠a que estaba dividido el pueblo negro, raizal y palenquero, masivamente vot√≥ por Gustavo Petro ‚Äď Francia M√°rquez. Una campa√Īa hermosa. No ten√≠amos recursos ni las estructuras que se usan en campa√Īa, pero estaban los j√≥venes con toda su energ√≠a, estaban los artistas con toda su creatividad. Entonces ‚ÄúSoy porque somos‚ÄĚ, como bien se conoce, es la filosof√≠a Ubuntu. Este es una herencia africana. Una filosof√≠a africana que, por supuesto, la hemos heredado y que para nosotros significa que yo soy, si ustedes son, que nosotros somos, si la casa grande es. No hay posibilidad de existencia de la vida humana sin la vida de la naturaleza. Y eso nos implica y nos obliga a nosotros a replantearnos c√≥mo conservar la vida significa ‚Äúsoy porque somos‚ÄĚ, que esto no es una apuesta individual, que es una apuesta colectiva. Implica mirarnos como familia extensa, como familia que va m√°s all√° de los lazos sangu√≠neos. Para nosotros eso no es un problema porque lo hemos hecho como pueblo afrodescendiente. Ha sido el pensarnos colectivamente que nos ha permitido resistir en el Pac√≠fico colombiano, en el Caribe, a tantos a√Īos de barbarie, a tantos a√Īos de dolor, a tantos a√Īos de sufrimiento, de lo que ha sido la guerra, de lo que ha sido la exclusi√≥n, de lo que ha sido el racismo estructural. Entonces, ‚Äúsoy porque somos‚ÄĚ hoy lo colocamos a toda la Am√©rica a pensarse desde el Ubuntu. Y es una consigna que nos invita, como humanidad, a pensarnos desde otra l√≥gica. Y es la l√≥gica del cuidado de la vida desde lo colectivo. Por eso, apostamos a que Colombia sea una potencia mundial de la vida y es usando esa forma colectiva de vernos, de enunciarnos, de sentirnos, para el buen vivir, para el vivir sabroso, como hemos dicho, porque no hay otra forma. Hoy, como humanidad, tenemos un desaf√≠o enorme y es el desaf√≠o de enfrentar el cambio clim√°tico, la crisis ambiental y esto no va a pasar si no es que cada ser humano nos hacemos conscientes, si no es que los gobiernos nos hacemos conscientes de que estamos en un camino sin regreso del exterminio de la civilizaci√≥n humana. Entonces ‚Äúsoy porque somos‚ÄĚ tiene ese sentido del sentipensar, como dice Arturo Escobar, de pensarnos desde lo colectivo. 

V.G.: Nombrabas ese desaf√≠o de ahora pasar a ser Gobierno. Ahora en Chile dijiste: ‚Äúsoy tirapiedras y ahora me toca gobernar‚ÄĚ. Ese es un enorme desaf√≠o y, adem√°s, el programa pol√≠tico del pacto hist√≥rico se propone estas grandes cuestiones como las que ven√≠s enunciando. Sabemos que hay una carga enorme de expectativas, no s√≥lo de Colombia, sino de toda la regi√≥n. ¬ŅC√≥mo te preparas para esas expectativas, para este proyecto? Sabemos que va a haber ataques, ataques de la derecha, de los n√ļcleos concentrados del poder empresarial colonial, que ya fueron agresivos en campa√Īa, y sabemos que ahora van a venir con todo. 

F.M.: Bueno, un pa√≠s no se gobierna solo. Gustavo Petro y Francia M√°rquez creemos que tenemos toda la capacidad para liderar un nuevo proyecto de naci√≥n. Un proyecto de naci√≥n que se piensa desde abajo, desde la ra√≠z, desde la periferia, para la justicia social, como ya lo he dicho. El mayor desaf√≠o que tenemos es el logro de la paz. Yo creo que el principal reto es lograr silenciar los fusiles en nuestro pa√≠s. Pero la paz no es s√≥lo el silenciamiento de los fusiles, sino atacar las causas que generaron la violencia, el conflicto armado. Y esas causas tienen que ver con el hambre. Esas causas tienen que ver con la falta de garant√≠a de derechos. Esas causas tienen que ver con el abandono del Estado. Esas causas tienen que ver con el racismo. Nosotros ya hemos dicho que vamos a retomar el avance hacia la paz que implica la implementaci√≥n de los acuerdos firmados entre las FARC y el Estado colombiano sin dilaciones. Nosotros no vamos a seguir haciendo trizas la paz, lo que tenemos que hacer trizas es la guerra. Tenemos que acabar la guerra en nuestro pa√≠s. Y para ello se va a restablecer la mesa de di√°logo con el ELN. Para eso hay una pol√≠tica de sometimiento, tambi√©n, que se va a desarrollar frente a los otros actores armados. Eso fue parte de lo que qued√≥ en el programa de gobierno que le presentamos a Colombia, Gustavo Petro, nuestro l√≠der, y Francia M√°rquez, que fue por lo cual votaron los colombianos y colombianas. Para eso es necesario discutir la pol√≠tica de drogas que por muchos a√Īos ha sido ineficaz, ha servido para dejar la plata en los bancos y los muertos en los territorios. Yo creo que enfrentar la discusi√≥n, y por eso decidimos hacer esta gira, implica que Colombia lidere, pero es un debate de la regi√≥n, el camino de la legalizaci√≥n de las drogas usando varias perspectivas:

Uno, es el cambio del uso de la hoja de la coca y de la marihuana. Creo que ah√≠ se puede generar toda una industria econ√≥mica en t√©rminos farmac√©uticos, en t√©rminos alimenticios, en t√©rminos de industria textil, que les genere oportunidad a las mismas comunidades que han sido v√≠ctimas tanto del narcotr√°fico como de la pol√≠tica de drogas. 

Dos, un enfoque de atenci√≥n del consumo problem√°tico como un problema de salud p√ļblica y no como un problema de criminalidad, entendiendo que el enfoque de criminalidad que se le ha dado a esta pol√≠tica ha sido un enfoque que ha impactado de manera negativa sobre los derechos y libertades de todas las poblaciones empobrecidas y racionalizadas. Las mujeres, los j√≥venes, los pueblos √©tnicos son los que han vivido un impacto desproporcionado de estas pol√≠ticas. Y en ese sentido, yo creo que resarcir esos efectos implica un nuevo paradigma de c√≥mo atender eso. La pol√≠tica de cero tolerancia ha servido para profundizar la corrupci√≥n, que no ataca todo el eslab√≥n de la cadena de lo que es el narcotr√°fico, sino que la droga sale del pa√≠s y sale con la complacencia de muchos corruptos, incluso que han estado en las instituciones del mismo Estado colombiano. 

Atender el tema del hambre significa que ning√ļn ni√Īo o ni√Īa tenga que seguir muriendo de hambre y desnutrici√≥n, y esto implica una pol√≠tica de atenci√≥n al campo colombiano que por muchos a√Īos se dej√≥ olvidado y que, por eso, avanz√≥ la criminalidad, por eso avanz√≥ el narcotr√°fico, por eso avanzaron estas econom√≠as il√≠citas que han puesto en riesgo la vida de las comunidades. Tener un enfoque de Derechos Humanos en todas estas pol√≠ticas es una necesidad, pues los l√≠deres y lideresas que han levantado la voz y que han puesto estos temas sobre la mesa, pues les ha costado la vida. Colombia es de los pa√≠ses en los que m√°s l√≠deres sociales y ambientales se asesinan en la regi√≥n, as√≠ que es un desaf√≠o colocar el enfoque de Derechos Humanos en estas pol√≠ticas que vamos a desarrollar. Desarrollar el campo colombiano necesitar√° tecnolog√≠a, investigaci√≥n, ciencia. Por eso, nuestro presidente y por supuesto nosotros le acompa√Īamos en la propuesta de la educaci√≥n gratuita y de calidad, como parte esencial para los cambios que requiere nuestro pa√≠s. 

Son muchos otros temas, pero de manera específica quiero decir que, en mi caso, mi tarea será liderar el Ministerio de la Igualdad que vamos a constituir. Esperamos que el 7 de agosto nuestro Gobierno esté presentando al Congreso ese proyecto de creación del Ministerio de la Igualdad para trabajar por los derechos de las mujeres, de las poblaciones diversas, de los pueblos étnicos, de la juventud y de las regiones históricamente olvidadas y excluidas, que son los que están en esos niveles de inequidad y desigualdad tan grande. Por supuesto, las personas con discapacidades o diversidades, es una necesidad trabajar con ellos y ellas también. Y bueno, eso es lo que yo voy a hacer: trabajar por la igualdad. En términos de Colombia sabemos que somos de los países más desiguales de la región y esto será un desafío. Mi experiencia es desde lo social, es desde lo comunitario, es desde la defensa de los derechos ambientales, es desde la lucha por los derechos de las mujeres y la lucha antirracista, y eso estará ahí, como parte de esa apuesta de gobierno.

V.G.: Hay una palabra que aparece mucho en el programa de gobierno que, insisto, tiene ese nombre tan lindo, ‚ÄúColombia, potencia mundial de la vida‚ÄĚ, y es una palabra olvidada que es la de transici√≥n. Ustedes apuestan a una transici√≥n y cuando se habla de transici√≥n es porque hay un proyecto, porque hay una perspectiva de futuro. Hablan de una transici√≥n energ√©tica, de una transici√≥n alimentaria, tambi√©n de la tierra. Hablan de una reforma en los impuestos, es decir, a qui√©nes se van a cobrar impuestos y hablan de una reforma de salud. Son cuatro temas muy importantes para toda Am√©rica Latina, muy importantes para Argentina y me gustar√≠a si pudieras puntualizar en algunas de esas perspectivas de la transici√≥n, porque son maneras de hacerse cargo de la crisis planetaria, como dec√≠as antes, pero adem√°s tomar los temas de fondo que hacen a un modelo depredador, neoliberal y completamente destructivo.

F.M.: Lo de transici√≥n energ√©tica fue un tema con el que nos dieron palo. Casi que perdemos la elecci√≥n, porque empezaron a decirles a los empresarios y a todo el mundo que era una apuesta al castrochavismo, que si lleg√°bamos el 7 de agosto a la presidencia y a la vicepresidencia ese mismo d√≠a √≠bamos a cortar el chorro de la explotaci√≥n del petr√≥leo y del carb√≥n. Y pues eso nunca se dijo y eso no es parte del programa. Lo que se dijo es que hay que hacer un tr√°nsito. Y un tr√°nsito implica un proceso. Un proceso de adecuaci√≥n institucional, de adecuaci√≥n en t√©rminos de infraestructura que implica investigaci√≥n, que implica ciencia, desarrollo tecnol√≥gico, para poder hacer todo ese tr√°nsito de la econom√≠a extractivista hacia una econom√≠a sustentable. Y pues eso fue lo que planteamos en el programa de Gobierno que pasa por la voluntad pol√≠tica. Y creo que nuestro presidente la tiene y pues yo mucho m√°s. Porque tanto el presidente Gustavo Petro, un hombre con una sensibilidad humana impresionante y con un don de gente, como dec√≠a mi abuela, siempre est√° poniendo los valores sobre la vida en la mesa y yo creo que es eso: es una responsabilidad humana. Es el desaf√≠o que tenemos como humanidad, no tenemos otra alternativa. O cuestionamos nuestros privilegios y toda la cultura de lo que ha sido nuestra cultura de consumo, porque eso no es solamente la voluntad del Gobierno, las pol√≠ticas de gobierno, sino que pasa por una transformaci√≥n cultural. Es como sociedad que tenemos que empezar a reeducarnos sobre los desaf√≠os que hoy tenemos en t√©rminos del cambio clim√°tico. Es una parte del Gobierno, pero otra parte es la responsabilidad que tiene que asumir la sociedad, que tenemos que asumir como humanidad. Y ah√≠ yo creo que podemos ir haciendo los cambios. Entonces, es un proceso que se va a dar, que implica todo un ajuste tecnol√≥gico, de ciencia, de tecnolog√≠a, de investigaci√≥n, de adecuaci√≥n institucional, de adecuaci√≥n legislativa. Por eso, tener el Congreso mayoritariamente hoy, una buena bancada del Congreso, que nos alegra que la mitad de la bancada, por lo menos del pacto hist√≥rico, son mujeres y la mitad son hombres, eso es muy importante para todo el desaf√≠o que tenemos. 

Frente a lo de la reforma tributaria, pues los principios que colocamos fueron los principios de Justicia tributaria. Es decir, quienes m√°s tienen utilidades, pues tienen que aportar m√°s en t√©rminos de la responsabilidad solidaria. Porque uno puede hablar bonito, pero es con plata que se pueden hacer las transformaciones. Y se requieren los recursos. La pir√°mide ha estado colocada en que quienes menos tienen son quienes m√°s pagan en Colombia. Las exenciones tributarias se han colocado a los sectores m√°s poderosos que efectivamente pueden pagar mayores impuestos, porque tienen una mayor utilidad. Pero, en realidad, quienes menos tienen son los que m√°s aportan o, en muchos casos, aportan de manera igualitaria. Ah√≠ no hay una justicia en t√©rminos tributarios. Invertir la pir√°mide ser√° parte del desaf√≠o. Lo primero va a ser una un proyecto de reforma agraria que se va a elaborar para poder asumir los desaf√≠os que implica el programa de gobierno. 

V.G.: La fuerza de los paros en Colombia en el 2019, en el 2021, la lucha por el aborto victoriosa. ¬ŅPens√°s que son procesos pol√≠ticos que tambi√©n intervinieron en la victoria electoral?

F.M.: Sin dudas, sin dudas. Por lo menos en m√≠, s√≠. Y me motivaron mucho para decir s√≠ tenemos que disputarnos el poder. Ver a tantos j√≥venes en la calle, ver a tantas mam√°s en las calles, para m√≠ fue realmente conmovedor. Y no eran los j√≥venes universitarios que est√°n acostumbrados al movimiento estudiantil que sale a la calle. No. Eran los j√≥venes que no han pisado las puertas de una Universidad, los j√≥venes que no han pisado las puertas de un colegio. J√≥venes que en el caso de Cali nos dec√≠an: hace muchos a√Īos no com√≠a tan sabroso como com√≠an en las ollas comunitarias que hac√≠an las mujeres. Eran esos j√≥venes que sent√≠an que les han quitado todo, eran los nadies y las nadie que estaban en la calle. Por eso, tambi√©n los se√Īalamientos de terroristas, v√°ndalos y criminales. Y por eso, no le tembl√≥ la mano al Gobierno para ordenar el asesinato de tantos j√≥venes que perdieron la vida. A tantos que le sacaron los ojos. Tantas j√≥venes mujeres que fueron violadas durante el paro. Pues todos ellos, con mayor raz√≥n, me movieron a decir: esto tiene que cambiar. Y bueno, aqu√≠ est√° el Senador Alexander L√≥pez Maya que me acompa√Ī√≥ en todo esto. Y tengo que confesar que una campa√Īa de a√Īo y medio, a veces, sent√≠amos que ya no ten√≠amos energ√≠a ni fuerza, pero nos levant√°bamos todos los d√≠as a las 3 para irnos porque dec√≠amos entre nosotros: el desaf√≠o es muy grande, tenemos que responderles a esos muchachos, tenemos que honrar la memoria de todos esos muchachos y pues gracias a ellos, por lo menos yo siento que estoy aqu√≠. Ellos se pusieron en primera l√≠nea en la calle en el paro, ahora yo me pongo en primera l√≠nea en el Gobierno para defender sus derechos. No nos olvidamos, est√°n presentes. Por lo menos de parte m√≠a, yo ya convoqu√© a varios abogados para que se pusieran ah√≠ en primera l√≠nea a defenderles, porque creo que es injusto que a estos muchachos que buscan oportunidades, les hayan criminalizado sin ninguna respuesta a sus demandas. Ah√≠ vamos a estar. Yo no soy el Poder Judicial para decir que ya los voy a sacar, pero s√≠ por lo menos, a garantizar que se cumpla el debido proceso y que se le garanticen sus derechos en esos procesos. 

V.G.: Para ir terminando esta conversaci√≥n, quer√≠a ir a esa frase que algunos analistas dicen que cambi√≥ el estado an√≠mico de Colombia, que es el de vivir sabroso. Y de alguna manera, tambi√©n es la consigna que m√°s pol√©mica genera. Hemos le√≠do que tambi√©n se ha dicho si se puede pensar en vivir sabroso a la hora de pensar el conocimiento, la Universidad, las reformas t√©cnicas de las que hablabas, como que genera una reacci√≥n clasista y racista muy fuerte esa consigna. Y a la vez, es la que m√°s impacta. Y entonces quer√≠a que nos cuentes y que nos compartas por qu√© ha molestado, pero tambi√©n su fuerza, su capacidad de este cambio an√≠mico y afectivo en el pa√≠s. 

F.M.: Bueno, siempre que los conceptos salen del poder popular se cuestionan o se tergiversan. Y eso a m√≠ no me preocupa. A m√≠ no me preocupa que distintos medios de comunicaci√≥n hayan intentado tergiversar el concepto del vivir sabroso. Y no me preocupa porque yo s√© que mi pueblo sabe muy bien lo que eso significa. Y el pueblo colombiano y el pueblo afrodescendiente que usa como parte de su lenguaje popular y cotidiano el vivir sabroso, sabe que vivir sabroso es vivir en alegr√≠a, es vivir sin miedo, es vivir en paz, es vivir con derechos, es vivir con amor y eso, aunque intenten tergiversarlo, no nos los van a quitar, porque ese es un derecho. Tenemos derecho a vivir sin miedo. Tenemos derecho a vivir con alegr√≠a. Y la forma en que yo puedo expresar esto es que, en el Pac√≠fico colombiano, en medio del conflicto armado, en medio de la escasez y en medio de las violencias, nosotros podemos decir: vivimos sabroso cuando nos juntamos a compartir un plato de comida; vimos sabroso cuando cogemos la marimba y entre todos nos reunimos para cantar la m√ļsica tradicional nuestra del Pac√≠fico colombiano o del Cauca. Nosotros vivimos sabroso cuando el 24 de diciembre en mi pueblo, mientras cada familia en la cotidianidad se va pap√°, mam√° e hijo a pasar el 24 de diciembre en su casa, nosotros el 24 de diciembre nos juntamos toda la comunidad en una sola casa, donde celebramos el nacimiento del ni√Īo Dios y eso para nosotros es vivir sabroso. Vivir sabroso significa lo que hace mi mam√°: que cuando no hay salud y una mujer va a parir, ellas ponen toda su sabidur√≠a, todas esas mujeres se juntan para acompa√Īar a esa mujer en ese momento, en el momento de la reproducci√≥n de la vida. Esos para nosotros son los valores tradicionales y ancestrales que aprendimos en nuestra comunidad, que los aprendimos como humanidad, pero que el modelo civilizatorio que hemos tenido nos hizo olvidar de esas pr√°cticas, nos hizo creer que eran pr√°cticas chapadas a la antigua o retr√≥gradas, en vez de pensar que eran pr√°cticas que nos permit√≠an vivir como humanidad. Cuando yo escucho a la maestra Nidia de Timbiqu√≠ diciendo: ‚Äúcuando aqu√≠ han venido los actores armados a silenciarnos, nosotros hemos seguido tocando el bombo y la marimba, y hemos logrado con nuestros instrumentos y con nuestra voz, con nuestros cantos tradicionales, silenciar la guerra‚ÄĚ, para m√≠ eso es vivir sabroso. Y nadie nos va a quitar eso. Por eso, nosotros invitamos al pueblo colombiano a apostarle al vivir sabroso. Claro que cuando terminamos la campa√Īa yo dije hay que trabajar para vivir sabroso. Y me dijeron que ese no era el acuerdo. Pero claro que s√≠. Ese es el acuerdo, porque tenemos que devolverle la tranquilidad a nuestro pa√≠s. Colombia es un pa√≠s maravilloso. Latinoam√©rica es una regi√≥n maravillosa. Y nosotros podemos vivir bien, podemos vivir en paz, podemos vivir en dignidad y s√≥lo requiere del compromiso de cada uno y de cada una reconoci√©ndonos en nuestra diferencia. En nuestro pa√≠s, tristemente, la diferencia se convirti√≥ en una raz√≥n para exterminar al otro, para asesinar al otro, para desaparecer al otro. Pues hoy, este este proyecto pol√≠tico le est√° devolviendo la posibilidad al pueblo colombiano y al pueblo latinoamericano de construir en nuestras diferencias. Son las diferencias que hacen de nosotros una regi√≥n rica. Son las diferencias que hacen de nosotros una regi√≥n poderosa. Y estoy segura de que ah√≠ vamos a encontrar un mejor estar, un mejor vivir y un verdadero desarrollo humano, un verdadero desarrollo social, un verdadero desarrollo econ√≥mico. 

V.G.: Para seguir con tus palabras sobre vivir sabroso queremos invitar a la artista Beatriz Pichi Malen y a su m√ļsico Miguel Cruz que nos van a honrar y sumar la voz mapuche a esta conversaci√≥n. 

F.M.: Un aplauso.

CANTA BEATRIZ PICHI MALEN

BEATRIZ PICHI MALEN: Buenas noches a todos y todas. Bienvenida, hermana Francia, vicepresidenta de la Rep√ļblica hermana de Colombia. Quisimos comenzar con este canto del viento porque, as√≠ como en su ind√≥mita actitud del viento se traslada por toda la tierra, nosotros, nosotras, los pueblos antiguos originarios del territorio y aquellos que fueron tra√≠dos, como los afrodescendientes, tambi√©n somos libres a pesar de todo y de tanto, porque la tierra es una sola alma y migrar es un derecho.

CANTO A LAS BALLENAS POR BEATRIZ PICHI MALEN 

V.G.: Much√≠simas gracias, Beatriz Pichi Malen, Miguel Cruz. 

F.M.: Ahora quiero, en este intercambio cultural, invitar a Mar√≠a Elvira Sol√≠s, una mujer del Pac√≠fico colombiano, una mayora. Tambi√©n nos va a cantar una canci√≥n que es de la m√ļsica tradicional del pueblo afrocolombiano del Pac√≠fico colombiano. Gracias.

MAR√ćA ELVIRA SOL√ćS: Muy buenas noches para todas y todos. Soy la mayora, como lo dice aqu√≠ la hermana Francia M√°rquez. Tengo varias canciones, pero vamos a cantar en este momento algo que tenga que ver mucho con la regi√≥n pac√≠fica, es la m√ļsica sanadora de nosotros, de los pueblos negros, es nuestra herencia africana y es la m√ļsica sanadora para nosotras, mujeres negras del Pac√≠fico. Esta canci√≥n nace porque yo sal√≠ de mi territorio muy ni√Īa y no me acordaba que ten√≠a una cultura, una herencia. Cuando retomo mi herencia, mi ancestralidad, entonces dije: bueno, yo hago parte tambi√©n de all√≠, por qu√© canto otro tipo de m√ļsica y no canto la que me pertenece. 

CANTA MAR√ćA ELVIRA SOL√ćS

V.G.: Hay una placa de reconocimiento también entregada en este momento. Por su lucha contra el racismo, por este feminismo antirracista que también nos comentó y nos contó hoy. Gracias, Francia.

F.M.: Bueno, muchas gracias a todo el pueblo argentino, al pueblo colombiano, al pueblo afroargentino, al pueblo ind√≠gena, a las mujeres, a los j√≥venes, a los ni√Īos. Gracias a todas, a todos, a todes por este momento. Gracias y esperamos que, en cuatro a√Īos, cuando terminemos el Gobierno de Gustavo Petro ‚Äď Francia M√°rquez, el Gobierno de Colombia, podamos seguirnos mirando a la cara con dignidad, con respeto. Y espero que en cuatro a√Īos mi coraz√≥n a√ļn siga estando bien puesto. Muchas gracias.




Fuente: Lobosuelto.com