February 7, 2021
De parte de Lobo Suelto
2,317 puntos de vista

Hay una particular fecundidad en Spinoza disidente, de Diego Tati谩n (Tinta Lim贸n Ediciones, 2019). Se trata de un libro que nos sit煤a en la filosof铆a cl谩sica y, a la vez, en los conflictos hist贸ricos del presente. La reivindicaci贸n expl铆cita de la disidencia -el derecho a sentir de otra manera- funciona como catalizador de una nueva articulaci贸n entre ontolog铆a y coyuntura. Entonces, la filosof铆a se revela pol铆tica en la exacta medida en que lo que hace con sus ideas la involucra en las controversias actuales en torno a la igualdad, lo cual en este caso supone una doble reflexi贸n: el estudio sobre el particular modo en que Spinoza asumi贸 los dilemas democr谩ticos de su tiempo (el combate de un jud铆o marrano, excomulgado por ateo, contra lo teol贸gico pol铆tico, en el contexto din谩mico burgu茅s de los Pa铆ses Bajos durante el siglo XVII), y una comprensi贸n sobre los desaf铆os que una democracia radical debe afrontar en nuestra propia coyuntura argentina y sudamericana.

El Spinoza de Tati谩n es un proyecto te贸rico pol铆tico, un contrapunto entre coyunturas, y un intento de recrear para nuestro contexto una 鈥渋zquierda spinozista鈥. Esto implica una reinmersi贸n de Spinoza en sus lenguas de origen (lo fueron el espa帽ol, el portugu茅s y el latino); un programa consistente en hacer de la potencia com煤n de los cuerpos 鈥揷ada cuerpo y todxs, la excomuni贸n de Spinoza inspira la experiencia de una comunidad abierta鈥 una nueva clave de resoluci贸n de la cuesti贸n social; hacer de la igualdad de las inteligencias la base de una nueva ofensiva por las libertades p煤blicas. Un mismo movimiento, pero doble: la liberaci贸n es la misma, y para lograrla es tan necesario sostener ideas libertarias como juntar la fuerza f铆sica para inscribirla en las estructuras econ贸micas y jur铆dicas. El programa spinoziano de Tati谩n requiere engendrar una nueva lengua spinozista sudamericana, apta para procesar nuestras coordenadas pol铆ticas inmediatas.

Para alcanzar este objetivo, Tati谩n considera necesario medirse con una tercera coyuntura que se interpone con particular intensidad entre Spinoza y nosotros: la de Europa de 1968. Louis Althusser, Gilles Deleuze y Alexander Matheron, entre otros, dieron origen a la izquierda spinozista al calor de aquella rebeli贸n. Las diferencias y matices entre los miembros de la primera generaci贸n de spinozistas de izquierda no se moderaron en la segunda (no pueden simplificarse las posiciones diferenciadas de Toni Negri y Etienne Balibar). Sin perder de vista a estas distinciones, Tati谩n elige a Toni Negri, el m谩ximo representante de un spinozismo autonomista y militante, como interlocutor privilegiado respecto del cual explicitar distancias y deslindar posiciones. Vayamos r谩pido: si el principal estudio de Negri sobre Spinoza 鈥La anomal铆a salvaje鈥 traza las coordenadas de un antagonismo directo entre poder y potencia (entre Estado del capital y autonom铆a de la multitud), para Tati谩n la coyuntura sudamericana requiere pensar otras coordenadas, en particular si se quiere dar cuenta de la experiencia de los gobiernos llamados progresistas de la regi贸n. Y es este precisamente el caso. 

La especificaci贸n de coyunturas permite, entonces, afirmar posiciones te贸rico-pol铆ticas diferenciadas, en especial con relaci贸n al Estado. En l铆nea convergente 鈥揳un cuando con otro lenguaje鈥 con las tesis de populistas como Ernesto Laclau, se trata de sostener el vinculo entre radicalizaci贸n democr谩tica, Estado como institucionalidad en disputa (y no como mero instrumento del capital) y una multitud ambivalente, irreductible a su presentaci贸n intempestiva y aut贸noma. M谩s que oposiciones simples (Estado del capital vs multitud), un complejo de mediaciones. La izquierda spinozista sudamericana se vuelca de este modo hacia la tradici贸n nacional-popular, en la que encuentra un imaginario para establecer una continuidad entre potencia de los muchos y radicalismo instituyente. De all铆 que su idea de un contrapoder no asuma rasgos di谩fanos y frontales, sino que pueda situ谩rselo directamente al nivel del propio Estado. 

En este sentido, el primer problema que se le plantea a Spinoza disidente es el car谩cter din谩mico de la propia coyuntura sudamericana: la experiencia de los gobiernos progresistas no puede ser fechada 鈥搚 no hay coyuntura sin fechas鈥 sin incluir una secuencia m谩s amplia, que abarque tanto a las luchas sociales previas como a la deriva reaccionaria posterior. Es necesario tener presente estas variaciones de la coyuntura para captar la correlaci贸n entre situaci贸n pol铆tica y lecturas de Spinoza. Con la secuencia desplegada pueden percibirse al menos tres momentos de esta correlaci贸n: 

  1. Durante la experiencia de la crisis, a inicios del milenio, y en el contexto de la emergencia de nuevas organizaciones sociales, se ley贸 a Spinoza de un modo militante, autonomista y en clave de ruptura con el Estado neoliberal de los a帽os noventa. Un Spinoza influido por los textos de Negri, pero sobre todo de Deleuze (son los a帽os en los que Cactus edita las clases En medio de Spinoza), que se propon铆a ligar destituci贸n pol铆tica, creaci贸n de formas de vida y auto organizaci贸n popular. 
  1. En 茅poca de los gobiernos progresistas, pensadores de la talla de Marilena Chau铆 y Diego Tati谩n se propusieron enfatizar, en los momentos de inscripci贸n de derechos populares en el Estado (b谩sicamente en torno a la experiencia del PT y del kirchnerismo), en la Universidad p煤blica (San Pablo, C贸rdoba) y en los encuentros entre amigxs, una intensa pr谩ctica de formaci贸n e intervenci贸n (decenas de publicaciones), que dieron lugar a una nueva generaci贸n de investigadores 鈥搕e贸ricos y pol铆ticos鈥 spinozianos m谩s influenciados por Althusser y Balibar que por Deleuze y Negri.  
  1. El 2015 argentino y el desastre brasile帽o plantean nuevas preguntas, balances y desaf铆os. La fuerza de los hechos lleva a pensar un Spinoza antifascista, como parte de una filosof铆a de la adversidad. Una serenidad materialista antes que una ansiedad voluntarista. Dos libros se tornan importantes: La estrategia del conatus, de Laurent Bov茅 y Spinoza, filosof铆a del pensamiento, del poeta Henri Meschonnic. El primero presenta una pragm谩tica del deseo, una desmoralizaci贸n de las pr谩cticas democr谩ticas y de los modos de hacer de lo colectivo en su relaci贸n con el mercado y la guerra. El segundo libro vuelve a sacarlo de la academia para reencontrar la fuerza del lenguaje libertario y combativo del spinozismo.   

Spinoza disidente ambiciona una tarea intelectual y pol铆tica apasionante. Ofrece un espacio filos贸fico cl谩sico para poner a discutir estos tres momentos sudamericanos de las militancias filos贸ficas spinozianas. Este marco cl谩sico se forma mediante la aproximaci贸n de la filosof铆a de Spinoza al realismo republicano de Nicolas Maquiavelo y al comunismo de Carlos Marx. Spinoza como una suerte de nexo virtuoso o c煤spide comunicativa entre estos dos grandes pensamientos. Tanto el florentino y el barbado de Tr茅veris crean dispositivos subversivos a partir de la cr铆tica materialista. En ambos la cr铆tica de las mistificaciones del poder (la teolog铆a en el siglo XVI; la econom铆a pol铆tica en el XIX) da lugar a una praxis hist贸rica abierta y constituyente de subjetividad.

Para alguien que pas贸 una parte de su vida leyendo a Spinoza, a la izquierda spinozista de la Europa de 1968, y prestando atenci贸n a las coyunturas sudamericanas presentes, resulta casi imposible no desear escribir su propio Spinoza disidente. Cada quien lo har铆a de acuerdo con sus propias obsesiones. Del Spinoza que investiga el secreto de la servidumbre y concibe lo pol铆tico como democracia, ligando la cr铆tica a la potencia y a la instituci贸n, seguramente subrayar铆a el car谩cter insurgente de su 茅tica (como hac铆a Le贸n Rozitchner), es decir, la particular comprensi贸n de la instituci贸n tal y como emerge a la luz de la insurrecci贸n (poder de lo com煤n)

Cuatro obsesiones, entonces, en favor de la disidencia spinoziana sudamericana actual:

  1. El car谩cter aut贸nomo del contrapoder no deriva de un dogmatismo anti- institucional perse (no es dogm谩ticamente anti estatal), sino de un cuestionamiento del modo de acumulaci贸n de capital que opera por detr谩s 鈥搊 junto鈥 a las formas estatales que hemos conocido. En ese sentido, 鈥渁utonom铆a鈥 no es una doctrina opuesta a otras (populismo), sino una perspectiva de cuestionamiento a un dispositivo de mando (pol铆tico, social y econ贸mico) que destruye o precariza las mediaciones sociales. Quiz谩s la principal tarea de la izquierda spinozista, en la coyuntura actual, sea superar el bloqueo de la praxis pol铆tica que surge de una comprensi贸n absurda seg煤n la cual la autonom铆a implicar铆a una espontaneidad sin mediaciones (no hay contrapoder ni democracia sin organizaci贸n, sin dispositivos colectivos, sin instituciones del com煤n), y una teor铆a estatista de las mediaciones que en la pr谩ctica precariza el potencial de las organizaciones militantes, dispositivos colectivos e instituciones comunes. La urgencia de un replanteo de la democracia, de la calidad de su problematizaci贸n-resoluci贸n, dependen los impulsos igualitarios capaces de derrotar los impulsos neofascistas del presente.
  2. El a帽o 2015 argentino es un punto de inflexi贸n que impone realizar balances de la coyuntura previa. El historiador Javier Trimboli llama 鈥渃onsumismo鈥 al rasgo predominante del per铆odo. No solo por la ampliaci贸n efectiva del consumo popular anterior a esa fecha, sino por el car谩cter inmediatamente subjetivador de esa relaci贸n espec铆fica con el consumo. El desaf铆o de pensar la relaci贸n entre democracia y consumo al interior de un per铆odo en el cual la subjetivaci贸n de mercado es tan poderosa 鈥搃ncluso y sobre todo durante los gobiernos progresistas鈥 supone imaginar modalidades de politizaci贸n de la econom铆a pol铆tica. Politizar el consumo supone revisar la distancia supuesta entre una realidad material de mercado (potencia neoliberal) y la realidad simb贸lica de la pol铆tica (potencia pol铆tica). Si lo pol铆tico no se sumerge en la econom铆a, si no descubre all铆 dispositivos de contrapoder capaces de crear potencias democr谩ticas e igualitarias 鈥揵ajo la forma de coordinaci贸n de luchas鈥 inmanentes a la propia realidad material de la econom铆a, lo pol铆tico como discursividad y autonom铆a relativa de lo simb贸lico pierde su materialidad efectiva. Cuando la ret贸rica de la igualdad se desencarna se condena a la impotencia.   
  3. El realismo democr谩tico de la igualdad precisa un dispositivo en el que concretarse. En ausencia de revoluciones, el contrapoder surge como capacidad de vetar o limitar iniciativas desigualitarias. En su libro La geometr铆a de las pasiones, Remo Bodei demuestra la magnitud de la distancia pol铆tica entre el sensualismo spinoziano y el violento ascetismo jacobino que impregn贸 la imagen de la revoluci贸n. El esfuerzo en perseverar el ser, deseo o conatus como premisa de la virtud y camino hacia la utilidad com煤n est谩 en conflicto con la figura del 鈥渉ombre nuevo鈥 le铆da en clave moralista y sacrificial. La concreci贸n de dispositivos igualitaristas nuevos requiere balances cr铆ticos espec铆ficos tanto del pasado revolucionario como de la actual crisis de la democracia al menos en tres aspectos: 
  • La forma humana sobre la que escribe Ernesto Guevara part铆a de la cr铆tica de la vigencia de la ley del valor (la relaci贸n entre mercanc铆as como medida de la relaci贸n entre personas). La revoluci贸n no resolvi贸 el problema, pero s铆 lo plante贸 con claridad. El realismo democr谩tico radical no puede subestimar esta cuesti贸n del poder subjetivante del valor. De otro modo se pierde la diferencia espec铆fica entre democracia radical y democracia como concepto en crisis, incapaz de producir nuevas igualdades. 
  • Concretar la igualdad supone medios de inscribir ideas igualitarias en las estructuras econ贸micas y jur铆dicas, lo cual implica capacidad de las clases condenadas a la desigualdad de reunir la fuerza f铆sica para sostener, proponer y defender estas ideas. Sin esa combinaci贸n de impulsos, ideas y fuerzas no solo no es posible experimentar nuevas igualdades (como lo vemos en la actual democracia en crisis) sino que no habr谩 forma de defender las actuales. 
  • La democracia como aquel proceso en el que se explora la posibilidad pol铆tica de una igualdad efectiva no se reduce al respeto del Estado de derecho. La actual crisis de la democracia consiste en que el Estado de derecho -gobierno de acuerdo con las leyes- se ha convertido en un eficaz instrumento de desactivaci贸n de procesos democr谩ticos. En este contexto, el llamado 鈥渇racaso鈥 de la revoluci贸n tiene un efecto preciso: desvincular la 铆ntima relaci贸n entre democracia 鈥搃ncluso burguesa鈥 y el proceso de lucha revolucionaria que le dio origen y le permiti贸 desarrollarse. Es decir, desacreditar todo dispositivo capaz de volver a vincular deseos, ideas, fuerzas en torno al problema de la igualdad. 

Spinoza disidente de Diego Tati谩n es, como sus otros libros sobre Spinoza, una importante fuente de aprendizaje sobre los nexos entre filosof铆a y pol铆tica. Afirma un pensamiento situado, y un sereno no-colonialismo. No un anticolonialismo reactivo, sino la afirmaci贸n de un derecho a manotear el archivo europeo para utilizarlo sin reverencias. Para hacer, sencillamente, lo que se nos d茅 la gana. 




Fuente: Lobosuelto.com