October 14, 2020
De parte de Squat.net
345 puntos de vista


Al amanecer del sábado 5 de septiembre de 2020, la policía ha hecho interruccion en la ocupa Rosa Negra de Chania para desalojarlo. Nacida en el 2004, la ocupación anarquista era un punto de referencia de la ciudad cretense (Chania tiene entre 70 y 100 mil habitantes).

En los últimos tiempos estaba empeñada en la oposición al proceso de turístificacion de la ciudad (no es un caso que el edificio, propiedad de la Politécnica, debería transformarse en un alberge gestionado por una empresa israelí), ofrecía hospitalidad a lxs refugiadxs, era sede de una biblioteca, lugar de encuentro de otros colectivos de la ciudad, proponía presentaciones de libros y conciertos y mucho más todavía. [Leer más]

“No estoy segura de cual es el fatal secreto”, Matilde en el Castillo de Otranto

La reciente campaña mediática contra la ocupación de viviendas no ha sido la primera, pero si una de las mas intensas de los últimos tiempos. Su lanzamiento, en vísperas de un probable recrudecimiento del conflicto por la vivienda, no parece casual. La crisis económica y sanitaria ha puesto en alerta a los sectores implicados, y este parece un primer movimiento de una parte. Esta campaña está empezando a tener respuestas, sobretodo en forma de artículos y en redes sociales. En estas respuestas, se ha denunciado que el fenómeno de la ocupación de casas está menos extendido de lo que los medios sugieren con tono alarmista. Los datos y las estadísticas refuerzan esta denuncia. Además se ha criticado, con razón, que se está confundiendo intencionadamente okupación con allanamiento de morada. Por último, se ha tratado de centrar de nuevo el debate sobre el problema del acceso a la vivienda, que es la causa primera que provoca la ocupación de propiedades.

La situación de calma tensa que vivimos, parece la antesala de una mayor conflictividad social, también en torno al tema que tratamos. Por eso las respuestas defensivas son imprescindibles, pero convendría tratar de ir un poco más allá y retomar la iniciativa en el conflicto, para eso puede ser útil examinar aspectos menos visibles o menos explorados. Además, frente a campañas de este tipo, los datos y las estadísticas suelen ser útiles solo a medias, porque de lo que se trata en este caso es de si ocupar viviendas y locales es legítimo o no. [Leer más]

El pasado 16 de septiembre se volvió a dejar constancia de que la solidaridad y la acción directa es la mejor arma de la que disponemos como medio de defensa frente al Estado y la represión. Alrededor de 150 personas de vallekas y otros barrios de la ciudad se plantaron en la puerta del Ateneo Libertario de Vallekas para impedir el desalojo del espacio. No se trata solo del desalojo de un espacio, es la defensa de la okupación como herramienta de lucha en la guerra social, como herramienta para crear con nuestras propias manos, al margen de partidos e instituciones, espacios de lucha, encuentro y aprendizaje.

Y lo conseguimos (gracias a todos y a todas). Contamos con un tibio despliegue de periodistas, furgo- nas de la policía municipal y el comisario del distrito. Debido a la fluencia de solidarias, la secretaria judicial no tuvo más remedio que pasar de largo. Ahora, cualquier día y sin previo aviso, el Ateneo puede ser desalojado. [Leer más]

Llamamiento Internacional para los días de acción y debate en Berlín 30.10.-01.11.2020
Manifestación internacional en Berlín el 31.10.2020

¡UNITED WE FIGHT!
Conectar las luchas urbanas – Defender los espacios autónomos

En los últimos años experimentamos un resurgimiento global de la política reaccionaria. El Estado y el capital, en un proceso constante de intensificación de la explotación y la represión, utilizaron la crisis capitalista mundial, iniciada hace una década, como una oportunidad para reestructurar aún más las relaciones de poder en su beneficio. Su respuesta se materializa en un giro hacia la derecha, con una alianza política que aplica medidas económicas neoliberales unidas a fuertes discursos nacionalistas, así como políticas represivas contra la resistencia y los movimientos progresistas. La nueva cara del autoritarismo ha desencadenado un ataque total contra los individuos que considera innecesarios o contra aquellos que deciden resistir y colectivizarse contra la ruina de sus vidas. En el período actual, los Estados de todo el mundo utilizaron medidas contra el Covid-19 para extender la represión, la vigilancia y el control contra las sociedades. Al mismo tiempo, el fallo de los sistemas de salud neoliberales han provocado masas de muertes y un aumento de la precariedad debido al desigual acceso a la atención médica. [Leer más]

La ocupación pacífica de viviendas deshabitadas en un acto de desobediencia social a un injusto modelo de reparto de las riquezas que priva a cada vez más gente de una vida digna. La reivindicación de la despenalización de este tipo de ocupación es un paso más hacia la justicia social.

Este mes de agosto los medios de comunicación nos han bombardeado con noticias alarmistas sobre la creciente ocupación de viviendas habitadas, dando relevancia a un fenómeno hasta ahora minoritario y consiguiendo que las voces más conservadoras y reaccionarias clamen por una supuesta “ley antiokupa”. Sobre los motivos que hay detrás de esta campaña recomiendo leer a Emmanuel Rodríguez; a mí sólo me toca convencer a quien me lee de que el único debate legítimo en torno a esta cuestión es, en la actualidad, reivindicar la despenalización de la ocupación. [Leer más]

A finales de agosto recibíamos una bonita notificación del juzgado en el que se nos comunicaba que el día 16 de septiembre se personaría en el espacio la policía y el cerrajero para proceder al desalojo. Nuestro espacio, el Ateneo Libertario de Vallekas, lleva dos años sirviendo como lugar de actividades, debates, asambleas, gimnasio y punto de encuentro e impulso de diversas iniciativas libertarias.

Así nos encontramos con un Vallekas, barrio de la ciudad de Madrid, pasto de la especulación capitalista, dirigida por los sucesivos ayuntamientos, independientemente de su signo político; el barrio es carnaza para inmobiliarias, bancos, fondos buitres, grandes propietarios, periodistas y algún que otro ciudadano sumiso. Vallekas se ve atravesado por estos procesos especuladores como la gentrificación, que ya asolan el centro de la ciudad y llegaron hace años a los barrios obreros de la periferia. La idea es simple: convertir el barrio en un inmenso centro comercial donde la única relación posible sea la que se vertebra en torno al consumo, que expulsa y persigue la pobreza, la criminaliza en pro de un nuevo perfil de habitante con mayor poder adquisitivo. La subida de los alquileres es solo la punta del iceberg. La ciudad de los ricos se construye sobre la expulsión, la precarización de la vida y la imposibilidad del libre uso de la calle y el espacio por sus habitantes. [Leer más]

La crisis económica que se vislumbra ha empezado a afectar negativamente al mercado inmobiliario: los precios del alquiler bajan, las rentas también.

Desayuno con noticias alarmantes: las okupaciones siguen, la inseguridad de todos (pues todos somos propietarios) es máxima. Anuncio de radio de una empresa de seguridad: “Equipo de alarma contra robo y okupación”. Reportaje en programa de máxima audiencia a los héroes de las empresas de desokupación: cinco chicos entrados ya en los cuarentena y hormonados de forma insalubre explican su trabajo; la legalidad del mismo parece dudosa. Declaraciones de un(a) polítco(a) cualquiera: “Un día de estos os vais de vacaciones y cuando volváis, porque consideran que la casa está vacía, se la dan a sus amigos okupas –en referencia a un conocido partido de la ‘izquierda’–”. La campaña de emergencia por el problema de la okupación es continua, insistente, machacona. El miedo, convertido en una ola de pánico, alcanza a buena parte de la población. Los rumores sobre asaltos de viviendas han adquirido el rango de “conozco el caso de un amigo de un amigo al que le ocuparon la casa, y bla, bla, bla”.

Pero, ¿de qué hablamos cuando se dice ‘okupación’? Obviamente, de entrar a vivir en un inmueble del que se carece de todo derecho legítimo (entiéndase, sancionado por la propiedad). [Leer más]

Por la mañana del lunes 17 de agosto, la okupa Terra Incógnita se desaloja ¡TEMPORALMENTE! por las fuerzas represivas del neoliberalismo. Fuerzas ocupantes de la democracia invaden el edificio y durante horas realizan registros e incautaciones. Días después, la okupa sigue abierta mientras la policía celebra ¡TEMPORALMENTE! la capacidad de traspasar a cada rincón de nuestro territorio libre.

Por más de 16 años, la okupa Terra Incógnita ha sido un punto de encuentro e interacción de cientos de combatientes de la base social en lucha. A través de eventos constantes, intervenciones, manifestaciones y conflictos, estuvo presente en momentos de lucha contra la violencia del estado, contra los intereses de los monopolios capitalistas, contra el poder violador del fascismo y del patriarcado, contra toda discriminación y especismo. Dentro de los territorios y las estructuras autoorganizadas de autoeducación, solidaridad y asistencia mutua se encontraron y aún se encuentran todos los combatientes “desconocidos-conocidos” por la libertad. Se construyeron relaciones de liberación y sin dominación, planes y operaciones subversivas, sueños que día a día encontraron y encuentran sustancia moral y material. La okupa desde hace más de 16 años es carne de la carne de la lucha polifacética contra todo poder y opresión, sin priorizar y separar los medios que contribuyen a la dispersión de los proyectos libertarios y la organización del contraataque social y de clases. Porque para nosotros esto es liberación. [Leer más]

Liebig 34 está bajo amenaza de desalojo. Si el Estado, los maderos y el propietario quieren desalojarla, sólo tendrán en sus mano el desastre.
Como proyecto anarco-queer-feminista autoorganizado sin hombres cis, directamente ubicado en la plaza „Dorfplatz“ en Friedrichshain, Liebig 34 es un lugar donde son decididos y organizados momentos colectivos y acciones de resistencia. Un lugar donde la auto organización se convierte en un mundo peligroso, donde un proyecto llega a ser un punto de partida de luchas y no sólo un espacio autoreferencial para el ocio alternativo. El proyecto en sí mismo ha tomado parte en la planificación de muchas manifestaciones, publicado muchos llamamientos y textos y llevado a cabo varias acciones de carácter radical. Pero también es un símbolo de radicalización y empoderamiento para la escena antagónica en Berlin y en Germany, en tanto que sienta un ejemplo de lucha a traves de diferentes formas de resistencia.
Liebig34 es un colectivo que funciona enfocado en trancender más y más las estructuras internalizadas del capitalismo y el patriarcado. En un mundo donde el patriarcado supone uno de los principales pilares del sistema capitalista, los grupos y colectivos feministas militantes, que dejan claro que la resistencia y devolver los golpes no son un privilegio de los hombres cis, son más que necesarios. En un mundo patriarcal, en el cual patriarcado y capitalismo están entrelazados, es más que necesario realmente luchar contra el patriarcado y no tenerlo como una nota al pie de página en nuestros textos. No nos dejemos dividir por la opresión y luchemos juntes en esto por una sociedad liberada. [Leer más]

El TSJM resuelve dos recursos interpuestos por el CS en junio y noviembre de 2019, confirmando que el Ayuntamiento de Madrid no tenía legitimidad para realizar el desalojo pero alegando que “los daños no son irreparables”.

Victoria amarga para las vecinas de Madrid. La justicia da la razón a La Ingobernable y pone de manifiesto cómo los intereses partidistas están por encima de la legalidad y el bien común. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) falla en la sentencia a favor del Centro Social La Ingobernable argumentando que «el Ayuntamiento de Madrid carece de legitimación» sobre el desalojo producido el 13 de noviembre 2019 en la Calle Gobernador 39.

El CS Ingobernable en todo momento denunció que «el Ayuntamiento no tenía legitimidad de iniciar y tramitar el proceso de desalojo porque había una cesión vigente a la Fundación Ambasz y en todo caso ellos tendrían que haber iniciado el procedimiento por la vía de lo penal” explica Naomi Abad, abogada de Red Jurídica que interpuso el recurso al TSJM en junio de 2019. “La administración era perfectamente conocedora de que efectivamente no tenían legitimidad y aún así dictan el procedimiento de desalojo” . [Leer más]




Fuente: Es.squat.net