June 2, 2022
De parte de Asociacion Germinal
195 puntos de vista
Txente Rekondo
A pesar que algunos medios se帽alan la participaci贸n china en Sri Lanka como el detonante de la crisis actual, esa mirada distorsionada no se corresponde con la realidad

Las manifestaciones de las 煤ltimas semanas en Sri Lanka han activado a grandes segmentos de la sociedad. A las protestas de la clase trabajadora y los sindicatos junto con los campesinos, los sectores m谩s empobrecidos de las ciudades y el campo, se han unido las 鈥渃lases medias鈥 que han experimentado tambi茅n una r谩pida ca铆da hacia la pobreza.

La nueva crisis econ贸mica ha sido el detonante de la crisis pol铆tica, y sobre ambas sobrevuela tambi茅n la importancia geoestrat茅gica de la isla y la actuaci贸n de actores extranjeros.

El origen de la actual crisis econ贸mica puede remontarse a finales de los a帽os setenta del siglo pasado, cuando Sri Lanka liberaliz贸 su econom铆a e implement贸 importantes reformas que permitieron el beneficio de las 茅lites del pa铆s a costa de la mayor铆a de la poblaci贸n. Ese desarrollo desigual agudiz贸, cuando no utiliz贸, las divisiones nacionales, religiosas y 茅tnicas desarrolladas por la ocupaci贸n colonial entre tamiles, cingaleses y musulmanes.

La posterior guerra civil entre el estado cingal茅s y la minor铆a tamil tambi茅n condicion贸 la econom铆a de la isla, destinando grandes sumas al presupuesto militar y descuidando la atenci贸n social de la mayor parte de la ciudadan铆a. Tras 26 a帽os de guerra, el gobierno de Colombo declar贸 la victoria y el final de la misma. Cuando la econom铆a del pa铆s comenzaba a configurar una nueva situaci贸n, con un aumento del turismo, el tsunami de 2011 volvi贸 a golpear duramente a Sri Lanka.

La pandemia del covid-19, los atentados de Pascua de 2019 y el conflicto armado en Ucrania han sido otros acontecimientos que han colocado la econom铆a del pa铆s a las puertas de un 鈥渃orralito鈥.

Sin embargo, todos esos acontecimientos han contado con la estimable cooperaci贸n de las diferentes 茅lites gobernantes que durante d茅cadas han sabido enriquecerse a costa de la poblaci贸n local. Los actuales cortes de electricidad, la escasez de alimentos y medicinas, el aumento desorbitado de los precios, abren la puerta a lo que algunos analistas locales definen como 鈥渦na grave crisis humanitaria鈥.

Los actuales dirigentes de Sri Lanka han venido dise帽ando una pol铆tica econ贸mica basada en los recortes de impuestos a los m谩s ricos, lo que ha tra铆do consigo una escasez de ingresos a las arcas estatales. Su apuesta por una agricultura org谩nica, pero sin una previa pedagog铆a y presupuesto, ha supuesto una de las peores cosechas de arroz, t茅 o pl谩tano del pa铆s. La reducci贸n dr谩stica de esos productos ha hecho tambi茅n que el precio de los mismo y la hambruna se disparen.

Un cambio de sistema es lo que demandan en las calles los manifestantes. Cada vez es m谩s evidente que amplios sectores de la sociedad demandan la necesidad de transformar el sistema pol铆tico como requisito previo para afrontar la crisis econ贸mica. Los sectores m谩s progresistas ya han se帽alado una doble v铆a para abordar esos cambios estructurales. Una nueva constituci贸n y un nuevo concepto de democracia.

As铆, apuestan por la elaboraci贸n de una nueva constituci贸n, que abra las puertas a un nuevo orden pol铆tico. Este nuevo texto constitucional debe ser participativo, y desde luego no debe ser una mera reforma del actual.

Hasta la fecha, hacer o reformar las constituciones en Sri Lanka ha estado en manos de las 茅lites pol铆ticas y econ贸micas del pa铆s. Las demandas actuales ponen el acento en un texto que recoja, entre otras medidas, una fuerte rendici贸n de cuentas para la clase pol铆tica, la participaci贸n ciudadana en el gobierno y la toma de decisiones, una mayor apertura y transparencia en el ejercicio del poder pol铆tico y la inclusi贸n de sectores populares en el gobierno para garantizar que los representantes representen realmente los intereses de los ciudadanos.

Estas demandas apuntan hacia una transformaci贸n estructural y sobre todo hacia el segundo pilar, un nuevo concepto de democracia. La llamada democracia parlamentaria en Sri Lanka ha sido utilizada de manera abusiva por las 茅lites del pa铆s y corrompida por los mismos actores. Como se帽ala un activista local: 鈥淟a voluntad democr谩tica que se ha formado entre la ciudadan铆a y que se est谩 expresando en la lucha actual presupone un papel directo del pueblo en la pol铆tica, en el ejercicio del poder pol铆tico y en el control del poder para que no sea ejercido por las 茅lites pol铆ticas de manera arbitraria, tir谩nica y ego铆sta鈥.

Algunas analistas se帽alan que la materializaci贸n de esa estrategia y esos conceptos ser铆a la 鈥渄emocracia c铆vica鈥, que otorga mayor valor a la soberan铆a popular y a la participaci贸n ciudadana directa. Al hilo de este concepto, algunos sectores populares en Sri Lanka est谩n desarrollando un nuevo dise帽o para crear arreglos constitucionales e institucionales 鈥減ara que los pol铆ticos electos rindan cuentas a sus electores y los t茅rminos del 鈥榗ontrato鈥 entre gobernantes y gobernados sean verdaderamente respetados. Introducir disposiciones para revocar a los representantes electos es una demanda que est谩 ganando terreno r谩pidamente entre los ciudadanos鈥.

El secuestro de la democracia electoral representativa por las 茅lites, la corrupci贸n sist茅mica, las malas pr谩cticas y el abuso del proceso electoral por parte de los medios de comunicaci贸n, los partidos pol铆ticos y los gobiernos son algunos de los argumentos para esa p茅rdida de confianza en el sistema llamado 鈥渞epresentativo鈥. Como se帽alan esas fuentes locales: 鈥渃onstitucionalizar la idea del 鈥榙erecho de revocaci贸n鈥 de los votantes es un remedio que vale la pena experimentar鈥.

Los actores extranjeros sobrevuelan la isla. La importancia geoestrat茅gica de Sri Lanka y las maniobras de actores extranjeros tambi茅n han tenido su peso a la hora de evaluar los recientes acontecimientos. A pesar que algunos medios se obstinan en se帽alar la participaci贸n china en Sri Lanka como el detonante de la crisis actual, esa mirada distorsionada no se corresponde con la realidad, tal y como apuntan desde la misma isla diferentes analistas.

Los inversores internacionales privados son los que a d铆a de hoy poseen m谩s de la mitad de la deuda del pa铆s. Por su parte China representa entre el 10 y el 15% de la misma, si bien es cierto que su estrategia de desarrollo mundial ha tenido un impacto importante en la isla, bien a trav茅s de proyectos estructurales, bien a trav茅s de colaboraci贸n militar los 煤ltimos a帽os de la guerra civil [a la par de EEUU], y que fue clave para la derrota militar de los tamiles.

De momento, China ha proporcionado un gran acuerdo de intercambio de divisas para reforzar las reservas de Colombo, y tambi茅n ha permitido que Sri Lanka renueve algunos pagos de la deuda bilateral, pero sin ofrecer de momento ninguna condonaci贸n de la deuda.

India, que hist贸ricamente ha sido un actor influyente en la isla, tambi茅n ha abierto l铆neas de cr茅dito para la compra de combustible y otros bienes esenciales, y se ha mostrado dispuesta a negociar la condonaci贸n de parte de la deuda dentro de una cuerdo mayor.

Por su parte, EEUU asiste expectante a la situaci贸n, sobre todo si 茅sta puede volverse contra Beijing. Mientras tanto maniobra para lograr un acuerdo con el gobierno local que le permita en el futuro desarrollar una base militar en la isla y sobre todo, continuar谩 maniobrando bajo la sombra de esas oscuras instituciones internacionales, como el FMI o el BM.

Desde el FMI ya se han se帽alado algunas condiciones para acceder a un nuevo rescate de la isla: aun m谩s reformas estructurales que supongan un recorte del gasto p煤blico, privatizaciones de empresas estatales, despidos de trabajadores del sector p煤blico, etc. En definitiva, la misma receta que viene aplicando a lo largo y ancho del mundo desde hace d茅cadas, y que probablemente sea una de las ra铆ces de las posteriores crisis que asolan a buen aparte del mal llamado 鈥渢ercer mundo鈥.

Un largo camino lleno de obst谩culos se presenta a las demandas transformadoras en Sri Lanka. Los cambios socioecon贸micos y pol铆ticos que sustentan el actual sistema de desigualdades e injusticias durante d茅cadas ha sido una demanda popular en la historia del pa铆s. Las protestas de los trabajadores de las plantaciones durante la ocupaci贸n colonial, la huelga general de 1953, las protestas de los a帽os setenta, las movilizaciones y resistencia del pueblo tamil, son algunos ejemplos de ello.

La sociedad de Sri Lanka puede abrir las puertas a un futuro que supere las diferencias sociales, 茅tnicas, religiosas o nacionales. Una transformaci贸n estructural, tal vez hacia una nueva concepci贸n de un estado confederal, aunque sea pronto para predecirlo, podr铆a ser la llave.

No obstante, no hay que olvidar que los poderes f谩cticos, o el llamado 鈥渆stado profundo鈥, tambi茅n jugar谩 sus fichas para resistirse a cualquier cambio que ponga en entredicho sus privilegios. La t谩ctica de 茅stos, 鈥渓a distracci贸n en tiempos de crisis鈥 ha sido una t贸nica en el pasado, donde los progromos contra las minor铆as han sido una v谩lvula de escape para esas 茅lites. Estos d铆as, por ejemplo, se han sucedido las noticias y rumores sobre un supuesto plan tamil para 鈥渞elanzar鈥 en los pr贸ximos d铆as ataques militares en Sri Lanka. De momento todas las partes han negado veracidad a esos rumores, pero su utilizaci贸n por parte del estado no cabr铆a descartarla todav铆a.

La Haine

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Fuente: Asociaciongerminal.org