July 20, 2022
De parte de Asociacion Germinal
189 puntos de vista

Por Alejandro Iturbe

Hace unos d铆as, los medios de todo el mundo mostraron c贸mo una multitud enardecida tomaba la residencia presidencial en Colombo (capital del pa铆s) y obligaba al odiado presidente Gotabaya Rajapaksa a renunciar. Fue el punto alto de un proceso de meses de huelgas y movilizaciones en protesta por el terrible deterioro de las condiciones de vida, agravado por la pol铆tica del gobierno, y que la represi贸n no consigui贸 detener[1].

En art铆culos de este sitio y de organizaciones de la LIT-CI hemos tratado de acompa帽ar este proceso[2]. En esos art铆culos se analiza la historia moderna de Sri Lanka, la g茅nesis de la crisis actual y el propio proceso de lucha. En este, nos limitaremos a presentar una breve s铆ntesis de esos elementos y nos centraremos en sus perspectivas, con las limitaciones evidentes que la distancia y la no participaci贸n directa nos imponen.

Un primer elemento es que este proceso revolucionario de Sri Lanka no se da como hecho aislado sino que se suma a otras respuestas de los trabajadores y las masas frente a los ataques del capitalismo. En las 煤ltimas semanas, de modo casi simult谩neo, adem谩s de lo ocurrido en ese pa铆s, vemos la continuaci贸n de la resistencia ucraniana a la invasi贸n rusa, el levantamiento de las masas ecuatorianas, las movilizaciones de las mujeres estadounidenses ante al ataque al derecho al aborto, la huelga de los ferroviarios brit谩nicos, la huelga de los petroleros noruegos, la oleada de huelgas en Turqu铆a鈥

Un poco de historia

Sri Lanka es una peque帽a naci贸n insular (tiene una superficie de 65.600 km2), ubicada al sur de la India, en el golfo de Bengala. Tiene 22 millones de habitantes y es un pa铆s pobre, con su econom铆a centrada en la agricultura, el comercio y el turismo, y con poco desarrollo industrial. En 2021, su PIB nominal per c谩pita era estimado en 3.600 d贸lares por habitante (lo que la ubicaba en el puesto 120 en el mundo), aunque esta estimaci贸n est谩 鈥渋nflada鈥 por la actividad financiera.

Entre 1802 y 1948 fue colonia de Gran Breta帽a, que la utiliz贸 como gran productora de t茅 y tambi茅n como base militar a茅rea y naval. Despu茅s de la Segunda Guerra Mundial obtuvo la independencia nacional en el marco de una serie de huelgas y movilizaciones reprimidas por los brit谩nicos, poco despu茅s de que la India lo lograra.

En la d茅cada de 1950, la d茅bil burgues铆a cingalesa comenz贸 a impulsar un proyecto nacionalista burgu茅s a trav茅s de los gobiernos del SLFP (sigla en ingl茅s del Partido de la Libertad de Sri Lanka Freedom Party), que continuaron en la d茅cada de 1960. Esta pol铆tica, sin superar los l铆mites del capitalismo, impuls贸 una reforma agraria, nacionaliz贸 algunas industrias e impuls贸 otras, como la generaci贸n de electricidad, el procesamiento de petr贸leo, la producci贸n de fertilizantes y de cemento. La principal referente de este pol铆tica fue la varias veces primera ministra Sirimavo Bandaranaike. En ese marco, Sri Lanka era un importante impulsor del Movimiento de Pa铆ses No Alineados, que agrupaba a las naciones en las que se desarrollaban pol铆ticas similares.

El sistema institucional cingal茅s se basa en el voto universal para elegir el parlamento y el presidente (con bastante poder de gobierno). Al mismo tiempo, el presidente puede designar un primer ministro que tambi茅n tiene importantes funciones. Esta 鈥渄uplicaci贸n鈥 del poder ejecutivo ha permitido no solo coaliciones entre partidos burgueses (otra organizaci贸n burguesa importante es el UNP 鈥 Partido Nacional Unido) sino tambi茅n entre fracciones del mismo partido. Porque las estructuras partidarias est谩n cruzadas por clanes pol铆ticos familiares, como el que conformaban Sirimavo Bandaranaike y su hija Chandrika Kumaratunga o el de los hermanos Rajapaksa.

Como dato hist贸rico interesante, en el pa铆s existe un partido de origen trotskista: el LSSP (sigla en cingal茅s del Partido de la Igualdad Social de Sri Lanka). Gracias a su papel de primer orden en la lucha por la independencia gan贸 un gran peso en la clase obrera y las masas y lleg贸 a ser el partido trotskista m谩s grande del mundo en esos a帽os. Lamentablemente, acab贸 capitulando al nacionalismo burgu茅s del SLFP y entr贸 a su gobierno, por lo que fue expulsado de la IV Internacional (en 1964, en su sexto congreso) al transgredir lo que todas las corrientes trotskistas de la 茅poca todav铆a consideraban un principio: nunca entrar a formar parte de un gobierno burgu茅s. Hoy, el LSSP es una fuerza parlamentaria m谩s, integrante habitual de diversas coaliciones gubernamentales burguesas.

El fin del nacionalismo burgu茅s

A finales de la d茅cada de 1970 (o desde antes) todas las experiencias nacionalistas burguesas en el mundo viv铆an una profunda crisis por haber mantenido el capitalismo a nivel nacional y por no haber combatido realmente al imperialismo en el plano internacional.

La de Sri Lanka no fue la excepci贸n, y la burgues铆a cingalesa inici贸 un giro para 鈥渕odernizar鈥 el capitalismo, 鈥渁brirlo al mundo鈥 y buscar un nuevo modelo de acumulaci贸n semicolonial para el pa铆s. Por eso, en 1979, el gobierno del UNP autoriz贸 la apertura de bancos extranjeros en el pa铆s con el objetivo de promoverlo como un centro financiero internacional en el sur de Asia, una 鈥減lataforma de inversiones鈥 del imperialismo hacia las maquilas e industrias que se instalaban en varios pa铆ses, especialmente hacia la India.

Este proyecto qued贸 parado. Uno de los factores principales fue el estallido de un levantamiento separatista de la minor铆a tamil, encabezado por la organizaci贸n llamada Tigres de Liberaci贸n del Tamil Eelam. Los tamiles son una minor铆a 茅tnica originaria del estado Tamil Nadu, en la India, con ra铆ces muy antiguas y lengua propia. En Sri Lanka, representan entre 15 y 20% de la poblaci贸n y son oprimidos por la mayor铆a cingalesa, con una pol铆tica impulsada por la propia burgues铆a de esta mayor铆a, incluso en el per铆odo m谩s 鈥減rogresista鈥 del SLFP.

Lo cierto es que esta burgues铆a utiliz贸 este sentimiento antitamil para desarrollar una guerra para aplastar el levantamiento tamil y para fortalecerse frente a los trabajadores y las masas cingalesas. Fue en ese proceso donde se desarroll贸 el clan Rajapaksa: el actual presidente Gotabaya gan贸 mucho prestigio pol铆tico, por el rol militar que cumpli贸 en la guerra civil. Posteriormente, los Rajapaksa formaron diversos y sucesivos partidos pol铆ticos. El 煤ltimo es el SLPP (sigla en cingal茅s del Partido del Pueblo de Sri Lanka), con el que ganaron las elecciones en 2019.

Al mismo tiempo, si bien no cambi贸 el r茅gimen democr谩tico burgu茅s, la burgues铆a cingalesa aprovech贸 la guerra civil para aumentar la militarizaci贸n del Estado en efectivos y armas. Actualmente, las fuerzas armadas del pa铆s tienen 346.000 (sin contar la Polic铆a). Una cifra igual en n煤meros absolutos al del Brasil, un pa铆s con una poblaci贸n diez veces mayor.

Se prepara la 鈥渢ormenta perfecta鈥

La guerra civil termin贸 formalmente en 2009 pero, en los hechos, el triunfo cingal茅s ya se hab铆a producido varios a帽os antes. En sus a帽os finales, la burgues铆a cingalesa aprovech贸 la guerra para justificar el endeudamiento del Estado y, con ello, intentar impulsar la econom铆a capitalista. Por ejemplo, entre 2006 y 2008, el PIB nominal cingal茅s creci贸 7% anual.

Esta pol铆tica de endeudar al Estado (e intentar impulsar alg煤n proyecto) continu贸 en los a帽os siguientes. Desde 2008, se inici贸 la construcci贸n del puerto de Hambantota, como una escala de la ruta mar铆tima del oc茅ano 脥ndico (con financiamiento de China)[3]. Un sector que consigui贸 desarrollarse fue el del turismo (centralmente con viajeros provenientes de la India), que lleg贸 a generar 12% del PIB en los a帽os prepandemia.

Pero una pol铆tica de endeudamiento externo que no logre desarrollar un proyecto de acumulaci贸n capitalista viable (as铆 sea semicolonial) acaba inevitablemente en una profunda crisis. Actualmente, la deuda externa del pa铆s supera su PIB (hay tambi茅n una inmensa deuda p煤blica interna). El Estado, incluso si dedicase todo su presupuesto a ello, no puede pagar los intereses de la deuda, ni hablar ya de los 鈥渟ervicios鈥 (cuotas), y las refinanciaciones son cada vez m谩s duras. Esta situaci贸n base se vio agravada por la ca铆da de los ingresos por turismo durante la pandemia.

Una de las consecuencias de la falta de divisas es la dificultad para pagar importaciones imprescindibles. Por ejemplo, el petr贸leo que se refina en el pa铆s. La falta de combustible paraliza industrias, como las de alimentos o textiles, genera escasez de fertilizantes para la agricultura y provoca cortes de 13 horas diarias en el suministro de electricidad a la poblaci贸n. Al mismo tiempo, adem谩s de las suspensiones en las empresas, priva de productos a todo el sector de la poblaci贸n que vive del cuentapropismo de ventas callejeras. Avanza aceleradamente el desempleo: solo en el sector de turismo se perdieron 200.000 puestos de trabajo[4].

En este contexto, el gobierno de Rajapaksa respondi贸 con ajuste y ataques contra los trabajadores y las masas. En primer lugar, contra los muchos trabajadores del Estado; en segundo lugar, con el ajuste objetivo que representa la inflaci贸n y su erosi贸n en el poder de compra del salario y los ingresos de los cuentapropistas. Empeorando el cuadro, al mismo tiempo reduc铆a los impuestos, lo que benefici贸 esencialmente a la burgues铆a.

Porque no todos los sectores sociales sufren por igual esta profunda crisis. Un art铆culo de fuente directa nos informa que: El 20% de las familias m谩s ricas de Sri Lanka perciben alrededor de 53% de todos los ingresos del pa铆s, mientras que el 20% m谩s pobre solo recibe 4,5%. Las desigualdades son violentas鈥︹[5]. El propio clan Rajapaksa se enriqueci贸 groseramente con propiedades en el pa铆s, en el exterior y fugando dinero: Gotabaya es uno de los gobernantes que aparecen en los 鈥淧anam谩 Papers鈥[6].

Estalla el proceso revolucionario  

Finalmente, la gota que colm贸 el vaso y la paciencia de los trabajadores y el pueblo fue la aceleraci贸n de la inflaci贸n y el desabastecimiento, que ya ven铆a del a帽o anterior pero que dio un salto a partir de la guerra en Ucrania, especialmente en energ铆a y alimentos. Esta situaci贸n de intolerabilidad comenz贸 a expresarse con claridad a partir de finales de marzo e inicios de abril, con las huelgas de los sectores de educaci贸n, salud y producci贸n de electricidad, y con grandes manifestaciones contra el gobierno. Rajapaksa respondi贸 鈥減rohibiendo鈥 las huelgas y reprimiendo las manifestaciones.

Las mujeres jugaron un papel muy importante en esta lucha porque fueron afectadas como obreras de las f谩bricas de alimentos y textiles (donde constituyen la mayor铆a de la mano de obra), como cuentapropistas que se quedaban sin productos que vender, y, por supuesto, como madres de familia, por la inflaci贸n. Incluso, la toma de la residencia presidencial hab铆a sido precedida por una 鈥済uardia de mujeres鈥 en su per铆metro, la que fue duramente reprimida por el gobierno.

Sin embargo, la represi贸n no consigui贸 parar el proceso revolucionario, que se mantuvo, creci贸 y se radicaliz贸 hasta obligarlo a renunciar. Fue un primer triunfo importante de este proceso revolucionario. Hablamos de un primer triunfo (o de un triunfo parcial) porque las causas profundas de esta situaci贸n contin煤an intactas: es decir, el capitalismo semicolonial y sus instituciones.

Sobre este tema institucional, Gotabaya entreg贸 su renuncia al parlamento burgu茅s. Al mismo tiempo, el parlamento no acept贸 la renuncia del primer ministro, Ranil Wickremesinghe (cuya casa hab铆a sido incendiada por las masas). Por el contrario, la mayor铆a de las bancadas parlamentarias le pidi贸 que tome las riendas del gobierno y contin煤e las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional鈥 mientras se conforma 鈥渦n gobierno de unidad nacional鈥[7].

Es decir, el poder permanece en esta instituci贸n burguesa del capitalismo semicolonial cuya pol铆tica es mantener esta semicolonizaci贸n capitalista (las 鈥渃onversaciones con el FMI鈥), ahora con todos los partidos burgueses juntos. Al mismo tiempo, estos partidos intentar谩n convencer a las masas que, con la salida de Rajapaksa, 鈥渓as cosas est谩n resueltas鈥.

Como vimos, eso est谩 muy lejos de ser as铆, lo que significa que este primer triunfo de la lucha revolucionaria de las masas de Sri Lanka debe ser un trampol铆n para continuar esa lucha y avanzar en sus objetivos hacia un cambio total de las instituciones del pa铆s y de la base econ贸mico-social capitalista semicolonial.

驴Cu谩les ser铆an las tareas?

Al formular las tareas, tendremos el cuidado que se帽alamos al inicio por la distancia y la no participaci贸n directa. Sin embargo, al mismo tiempo, existe toda una experiencia hist贸rica, expresada en elaboraciones te贸ricas y program谩ticas del marxismo revolucionario.

Hemos dicho que Sri Lanka es un pa铆s capitalista semicolonial pobre que hoy vive una terrible situaci贸n econ贸mico-social (ni siquiera puede comprar el petr贸leo que necesita) que aumenta a un nivel intolerable los padecimientos cotidianos de los trabajadores y las masas. En estas condiciones, vemos necesario que, en el curso de la lucha, las masas de Sri Lanka conformen lo que, en otros pa铆ses, se ha denominado un Plan Obrero y Popular de Emergencia que, sobre la base de los recursos disponibles, fije prioridades en su utilizaci贸n; en primer lugar, la satisfacci贸n de las urgentes necesidades de los trabajadores y las masas (como las de alimentaci贸n y combustibles).

Entre otras medidas que aparecen como imprescindibles, este plan deber铆a partir del No Pago de la Deuda Externa y el fin de las 鈥渃onversaciones鈥 con el FMI e incluir la expropiaci贸n de los bienes obtenidos legal e ilegalmente por el clan Rajapaksa y los otros clanes burgueses, la instalaci贸n de impuestos progresivos a la burgues铆a y el control obrero y popular de la producci贸n y la cadena de comercializaci贸n.

De modo espec铆fico, frente a la minor铆a tamil oprimida, es necesario que los trabajadores y las masas cingalesas no caigan en la trampa burguesa del nacionalismo antitamil y comprendan que esta minor铆a debe tener el derecho de autodeterminaci贸n. En el marco del reconocimiento de este derecho, pueden proponerles la constituci贸n de regiones aut贸nomas que formen parte de una federaci贸n unificada, libremente constituida por el pueblo tamil.

Volviendo al Plan Obrero y Popular de Emergencia, es evidente que las actuales instituciones semicoloniales del pa铆s no est谩n dispuestas a aplicar ninguna de esas medidas. Tal vez, si la lucha se lo impone, se vean obligadas a aplicar parcialmente alguna de ellas. Pero ser谩 para ganar tiempo y volver cuanto antes a las 鈥渃onversaciones鈥 con el FMI, es decir, con el imperialismo.

Un plan de estas caracter铆sticas solo podr谩 ser aplicado en su conjunto si los trabajadores y las masas avanzan hacia la toma del poder y la construcci贸n de un nuevo Estado, cuyo accionar, como el propio Plan, est茅 destinado precisamente a satisfacer sus necesidades imperiosas.

Esto plantea una necesidad a la vez presente y futura. Al calor de la lucha, los trabajadores y las masas necesitan construir y centralizar organizaciones que, con un funcionamiento basado en la democracia obrera, mantengan e impulsen la lucha y, que, en ese proceso de lucha, avancen en la conciencia de la profundidad de los cambios que se necesitan (la toma del poder para aplicar ese Plan de Emergencia). En este sentido, al construir esas organizaciones democr谩ticas de lucha, los trabajadores y las masas de Sri Lanka estar铆an construyendo las instituciones que constituir铆an las bases de un nuevo tipo de Estado.

En este punto, es necesario exponer dos conclusiones (propuestas) que surgen de esa experiencia hist贸rica, te贸rica y program谩tica a que nos hemos referido. La primera de ellas (que surge de la experiencia de la Revoluci贸n Rusa de 1917) es que en estos procesos, es necesaria la construcci贸n de un partido revolucionario que impulse de modo consciente y consecuente la lucha hasta el final, es decir, hacia la toma del poder y la construcci贸n de nuevo tipo de Estado.

La m谩s radicalizada de las organizaciones pol铆ticas que impulsa las movilizaciones, y que viene ganando peso, es el JVP (sigla en cingal茅s del Frente de Liberaci贸n Popular) que, seg煤n un reportaje ya citado, es una organizaci贸n de 鈥渋zquierda nacionalista, estalinistas y mao铆stas鈥 con un programa y una estrategia totalmente limitada a sus visiones de separaci贸n en 鈥渆tapas鈥 de los procesos revolucionarios[8]. Con organizaciones como el JVP, por su rol activo en este proceso de lucha, es muy claro que estar铆a planteada la unidad de acci贸n para impulsarla. Pero, al mismo tiempo, es necesario un profundo debate sobre sus concepciones, programa y estrategia.

Otro tema de gran importancia es que Sri Lanka es un pa铆s peque帽o y pobre. Incluso si avanzase hacia la construcci贸n de un Estado obrero, si queda aislado (m谩s a煤n frente a los inevitables ataques de todo tipo por parte del imperialismo), su experiencia, si es limitada a las fronteras nacionales, quedar铆a condenada a sucumbir. Por eso, ser铆a necesario que este proceso revolucionario se expanda conscientemente hacia otros pa铆ses. Especialmente hacia su gigantesco vecino, la India.

[1] Ver entre otros art铆culos y reportajes: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-62107038

[2] Ver https://litci.org/es/sri-lanka-colapso-economico-y-levantamiento-de-la-clase-trabajadora/ y https://workersvoiceus.org/2022/04/14/sri-lanka-an-economic-massacre/

[3] Puerto de Hambantota 鈥 Historia | KripKit

[4] https://capiremov.org/es/analisis/la-crisis-constitucional-en-sri-lanka-y-la-lucha-por-un-nuevo-gobierno/

[5] 脥dem.

[6] https://www.antilavadodedinero.com/como-la-pareja-de-sri-lanka-acumulo-casas-de-lujo-obras-de-arte-y-efectivo-en-el-extranjero/

[7] https://www.asianews.it/noticias-es/Colombo:-la-oposici%C3%B3n-propone-un-gobierno-de-unidad-nacional-56234.html

[8] Ver https://en.wikipedia.org/wiki/Janatha_Vimukthi_Peramuna

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Fuente: Asociaciongerminal.org