September 22, 2021
De parte de La Haine
201 puntos de vista


El inconfesado y evidente fin es que Australia se convierta con esos nuevos equipamientos militares en esp铆a y polic铆a de las costas y mares chinos

El 15 de septiembre, el presidente Biden y los primeros ministros brit谩nico y australiano, Johnson y Morrison, anunciaron la creaci贸n del AUKUS (acr贸nimo de los tres pa铆ses), un acuerdo de cooperaci贸n y “defensa” para la gran regi贸n que agrupa a los oc茅anos 脥ndico y Pac铆fico.

El pacto prev茅 la asistencia norteamericana y brit谩nica para dotar de submarinos de propulsi贸n nuclear a Australia, que se construir谩n en Adelaida, y de recursos de inteligencia artificial, tecnolog铆a cibern茅tica y cu谩ntica, con el objetivo oficial de 芦garantizar la paz y la estabilidad禄 en esa regi贸n, pero con el inconfesado y evidente fin de que Canberra se convierta con esos nuevos submarinos nucleares en esp铆a y polic铆a de las costas y mares chinos.

El AUKUS es un paso m谩s en el despliegue militar norteamericano en Asia, definido en la presidencia de Obama, y que ha seguido desarroll谩ndose con Trump y ahora Biden. El acuerdo, que sorprendi贸 en Par铆s, complica las relaciones del tr铆o anglosaj贸n con Francia, y sobre todo con China, y lanza un peligroso aviso al mundo. El acuerdo implica la cancelaci贸n del contrato firmado por Canberra con Francia, con la empresa Naval Group, que ten铆a previsto construir doce submarinos convencionales para la flota australiana por valor de 66.000 millones de d贸lares.

La tradicional doblez de Washington, incluso con sus aliados, se puso de manifiesto en la cumbre del G-7 en Corwall, donde se ultimaron los detalles del pacto, sin prevenir al presidente franc茅s, Macron, que estaba presente en la reuni贸n. No pod铆a extra帽ar despu茅s que Jen-Ives Le Drian, ministro de Exteriores franc茅s, calificase la decisi贸n de Australia de 芦verdadera pu帽alada por la espalda禄 y de 芦desprecio禄, que afectar谩 duramente a los trabajadores de la empresa francesa. Pese a que Francia cargaba las tintas contra Australia, es consciente de que el gestor y responsable del acuerdo es Washington. A su vez, China denunci贸 el AUKUS y el acuerdo para construir nuevos submarinos nucleares como una provocaci贸n y que precipitar铆a la 芦carrera de armamentos禄.

Las se帽ales de alarma son muchas. A la ruptura del acuerdo australiano con Par铆s, se une la ca贸tica retirada de Afganist谩n [tras la derrota] realizada por Washington sin consultar a sus aliados de la OTAN, aunque los hab铆a forzado veinte a帽os atr谩s a implicarse en la ocupaci贸n y la guerra afgana con el env铆o de tropas y con su colaboraci贸n en el gasto militar. La completa marginaci贸n de los Estados mayores europeos, incluso de la fiel Gran Breta帽a, que ignoraban los detalles de la retirada, hizo aumentar la preocupaci贸n de los aliados europeos, que se vieron forzados a improvisar la evacuaci贸n de sus fuerzas de Afganist谩n en medio del caos.

Par铆s, que ha llamado a consultas a sus embajadores en Washington y Canberra, presidir谩 la Uni贸n Europea durante el primer semestre de 2022 y ultima una propuesta, a iniciativa de Macron, para presentar ante la cumbre de primavera de la OTAN en Madrid un nuevo 芦concepto estrat茅gico禄 de la alianza militar atl谩ntica. La idea de un cuerpo militar europeo dentro de la OTAN viene de lejos, pero cuenta con muchos enemigos. El socialdem贸crata noruego Stoltenberg, secretario general de la OTAN, que apoy贸 las exigencias de Trump para que los aliados europeos de la OTAN incrementasen sus presupuestos de defensa y su implicaci贸n en las guerras norteamericanas, se opone a la creaci贸n de organismos y de una 芦fuerza de respuesta r谩pida禄 de la Uni贸n Europea.

Aunque la creaci贸n de esa fuerza lleva discuti茅ndose desde hace a帽os en Bruselas, y la reuni贸n de ministros de Defensa europeos en septiembre en Kranj, Eslovenia, reactiv贸 la propuesta de crear un cuerpo europeo de acci贸n r谩pida compuesto por cinco mil militares, la dependencia hacia Washington de muchos pa铆ses europeos, el temor a contrariar a EEUU y la presi贸n de los m谩s fervientes atlantistas, complica extraordinariamente que esa propuesta se abra paso.

Stoltenberg viene lanzando alertas sobre el peligro de que la Uni贸n Europea 芦haga la competencia a la OTAN禄, e insiste en la tesis norteamericana de que la OTAN, EEUU y la Uni贸n Europea deben centrarse en hacer frente a 芦agresiva pol铆tica expansionista de Rusia y de China禄. Stoltenberg hace abstracci贸n de que todas las guerras de los 煤ltimos veinte a帽os han sido iniciadas por EEUU, e ignora deliberadamente que tanto Mosc煤 como Pek铆n solo est谩n reaccionando al peligroso y masivo despliegue de fuerzas norteamericanas ante las fronteras europeas de Rusia y en el Mar de China meridional, estrecho de Taiw谩n y en toda la regi贸n del Pac铆fico.

La habitual palabrer铆a de Stoltenberg y de los responsables del Pent谩gono y del Departamento de Estado norteamericano no puede ocultar que es EEUU quien est谩 aumentando y llevando fuerzas militares a las fronteras europeas de Rusia y a los mares chinos, y que, por el contrario, ni Mosc煤 ni Pek铆n desarrollan operativos en las costas estadounidenses o en sus pa铆ses vecinos.

Adem谩s del nuevo AUKUS, EEUU mantiene el QUAD en la regi贸n del Indo-Pac铆fico, con el que pretende implicar a Jap贸n y la India, adem谩s de Australia, en su peligroso plan de 芦contenci贸n禄 de China. Washington afirma que sus iniciativas, el env铆o de portaviones al Mar de China meridional, los innecesarios patrullajes en la regi贸n y el constante paso de sus barcos de guerra por el estrecho de Taiw谩n, pretenden 芦asegurar la libertad de navegaci贸n禄, pese a que la hipocres铆a estadounidense llega al extremo de que ni siquiera ha ratificado la Convenci贸n de la ONU sobre el Derecho del Mar, que es el principal tratado multilateral que regula el derecho internacional en los oc茅anos y mares del planeta.

La l贸gica del nuevo acuerdo del tr铆o anglosaj贸n se encuentra en su nueva doctrina militar, donde establece que China y Rusia son enemigos, y mientras, procura deshacerse de la carga de Oriente Medio, intentando preservar su presencia militar y su influencia pol铆tica en la regi贸n. Siguiendo la estela de Trump, Biden contin煤a el agresivo despliegue de las fuerzas norteamericanas en Asia, en el 脥ndico y el Pac铆fico, aumentando el gasto: el presupuesto militar estadounidense para 2022 es de 778.000 millones de d贸lares, triplicando el de China y multiplicando por diez el de Rusia.

Culminando el aventurero desprecio por los intereses de otros pa铆ses, EEUU, que gasta m谩s de 2.000 millones de d贸lares diarios en sus ej茅rcitos, lanza alertas sobre el peligro de 芦ruptura del equilibrio internacional禄 porque considera que que mundo debe permanecer bajo su hegemon铆a. Tres d铆as despu茅s de que Biden, Johnson y Morrison, anunciasen al mundo la creaci贸n del AUKUS, donde Australia ejercer谩 de polic铆a para vigilar a China con los nuevos submarinos nucleares, la U. S. Navy informaba de que hab铆a llevado a cabo en las costas de Florida las pruebas de misiles Trident II D5LE desde el submarino USS Wyoming. El Trident II es un misil bal铆stico intercontinental desplegado en submarinos (SLBM). Era otro aviso m谩s a Pek铆n y Mosc煤.

Mundo Obrero




Fuente: Lahaine.org