March 14, 2021
De parte de SAS Madrid
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Trabajadores y usuarios de un albergue en Madrid denuncian las malas condiciones de un centro desde que la gesti贸n pas贸 a manos de la compa帽铆a Grupo5. Ayuntamiento y empresa se han comprometido a buscar mejoras.

A sus 62 a帽os, Ram贸n Molero, un vendedor de pa帽uelos sin hogar que suele trabajar por la zona de Plaza de Espa帽a y en los alrededores de la estaci贸n de Atocha, a煤n fantasea con la idea de ser corrector de textos en un peri贸dico. “Leo mucha prensa, y siempre veo un mont贸n de faltas de ortograf铆a y de erratas. Se me dar铆a bien”, cuenta por tel茅fono. Cada ma帽ana, mientras detecta dobles espacios, errores de concordancia gramatical y tildes rebeldes que se resisten a aparecer en cada papel de peri贸dico que cae en sus manos, desayuna en el Albergue Municipal de Villa de Vallecas y se sube a un autob煤s que lo deja en Atocha a eso de las 9.00. Y all铆 se queda todo el d铆a, con la 煤nica compa帽铆a de la prensa digital que consulta en su m贸vil con internet y de unos pa帽uelos que vende a cambio de la voluntad. Se trata de un peque帽o truco que le ha ense帽ado la experiencia: “La gente es m谩s generosa cuando no pides una cantidad fija”, comenta entre risas, convencido de haber descubierto uno de los secretos de la condici贸n humana.

Pero las horas pasan y cada d铆a, a las 20.00, llega el momento m谩s temido por Molero, la hora de volver al albergue. “Es sin duda lo que m谩s detesto, el momento de subirme al autob煤s y saber que voy a ese sitio”, afirma mientras abre uno de sus paquetes de pa帽uelos: cogi贸 fr铆o anoche y ahora anda resfriado. “Soy mayor, tengo artritis y no me queda m谩s opci贸n que dormir all铆, aunque para ello tenga que compartir habitaci贸n con m谩s de 140 personas. Muchas llegan borrachas y drogadas”, explica este vendedor callejero.

Por las noches, relata, el ambiente en este refugio temporal de personas sin hogar se ha vuelto extremadamente tenso. La gente est谩 nerviosa, enfadada. Y lo est谩, subraya Molero, desde que el pasado mes de febrero el Ayuntamiento cambi贸 la empresa a la que subcontrata la gesti贸n de este espacio: de Accem a Grupo5, una empresa que gestiona servicios sociales y educativos y que da atenci贸n cada d铆a a m谩s de 4.500 personas en situaci贸n de vulnerabilidad social, seg煤n reza en su web. “Desde que est谩 la nueva empresa, las cosas han ido a peor. A mucho peor”, resume este usuario.

No es el 煤nico que ha notado un empobrecimiento del servicio. Los trabajadores de los albergues municipales del ayuntamiento de Madrid destinados a la Campa帽a Municipal contra el Fr铆o afirman haber llegado a un punto cr铆tico. “Esto es por la ineficiencia de la empresa Grupo5 y el Ayuntamiento, as铆 como la ausencia de mecanismos para incidir en tales problemas, siendo especialmente grave el incumplimiento del pliego de condiciones pactado y la falta de protocolos de salud frente al covid-19”, se帽alan desde el Sindicato Solidaridad Obrera.

Desde la empresa, por el contrario, afirman haber cumplido de forma escrupulosa con estos pliegos, aunque dejan la puerta abierta a mejoras: “Desde luego que todos los servicios pueden mejorarse, y nuestra forma de trabajar se basa en la mejora continua. Para ello realizamos las escuchas activas con todos los p煤blicos, especialmente con las personas que atendemos y nuestro equipo de profesionales. Hay que tener en cuenta que los cambios no pueden ser al instante; sin embargo, estamos haciendo modificaciones para mejorar el funcionamiento de los centros”, afirma en un correo electr贸nico una portavoz de la empresa.

Por el momento, los problemas denunciados por trabajadores y usuarios se centran en tres ejes: hacinamiento, higiene y alimentaci贸n. Sobre el primero, seg煤n describen empleados del centro Villa de Vallecas, la zona de descanso cuenta, desde mayo de 2020, con 71 literas que quedan a menos de un metro unas de otras en momentos de m谩xima ocupaci贸n. Esto ha obligado durante todo este a帽o a aislar casi a una decena de usuarios en el centro de Pinar de Chamart铆n cada vez que alguien daba positivo por coronavirus. “Hemos aislado a personas que no tendr铆an que haber pasado por eso si el albergue cumpliera los protocolos contra la covid-19”, explican los empleados. Por el momento, Grupo5 no ha podido aliviar estos problemas de aforo.

Tampoco ha podido solucionar por ahora otro problema heredado: el mal estado de aseos y tuber铆as. Los ba帽os disponibles, cuentan los trabajadores, se reducen a uno para todos los empleados del albergue y a dos para sus 142 usuarios, con tres duchas, tres v谩teres y dos urinarios en cada uno. Con duchas llenas de moho y tuber铆as bajantes generando charcos de aguas fecales, la falta de recursos ocasiona adem谩s que el agua caliente no alcance para todos. Como consecuencia, cada ducha (fr铆a) que han tenido que darse los usuarios del albergue durante este invierno ha sido un padecimiento m谩s. “Las empresas conocen estos problemas tambi茅n desde abril de 2020”, explican los trabajadores en un comunicado. Por ahora, sus quejas al respecto siguen sin respuesta.

A esta situaci贸n se suma, desde el pasado mes de febrero, la falta de servicios de limpieza. Desde la entrada de Grupo5 en febrero, los empleados encargados de limpiar el recinto empezaron a marcharse las 22.30. Esto provoc贸 un importante desfase horario, pues a las 23.00 todav铆a est谩n entrando usuarios en el recinto, y a las 24.00 a煤n se hacen uso de las instalaciones.

El resultado es que, durante un mes, en el amplio comedor se quedaron sin recoger los restos de las cenas de los m谩s rezagados; en las zonas comunes se acumul贸 suciedad de todo tipo y en los ba帽os se concentraron orines y heces que proced铆an, sobre todo, de personas alcoh贸licas o drogodependientes que tuvieron que ser limpiadas y atendidas por los trabajadores a 煤ltima hora de la noche. Y ah铆 quedaron los restos, que ni siquiera fueron retirados antes de un desayuno que se produce mientras permanec铆an buena parte de los deshechos de la cena anterior.

Solo cuando las personas sin hogar se suben al autob煤s para encarar una nueva jornada, relatan los empleados, los servicios de limpieza, que empiezan su jornada a las 7.30, pueden completar su tarea. “Durante las primeras semanas, nos cargaron a los auxiliares sociales la responsabilidad de limpiar. Pero lleg贸 un punto en que nos negamos porque eso no forma parte de lo que tenemos que hacer. Desde ese momento, la limpieza del centro result贸 vergonzosa y denigrante en un centro que es un recurso municipal”, explican los auxiliares del albergue Villa de Vallecas.

Desde la empresa, por su parte, se acogen a unos pliegos de condiciones que fijan el horario nocturno de limpieza para el centro Villa de Vallecas entre las 17.30 y las 22.30. Reconocen, no obstante, que, tras un mes aplicando este horario, observaron problemas de limpieza en Villa de Vallecas. Por esta raz贸n, afirman, desde el 2 de marzo la limpieza nocturna se produce entre las 19.30 y las 24.00. Se trata de un horario m谩s cercano al aplicado durante las 煤ltimas tres campa帽as del fr铆o, cuando los servicios de limpieza nocturnos se estiraron hasta la 1.00.

Un s谩ndwich para todo el d铆a

A pesar de todas estas dificultades, para Molero el principal problema del albergue est谩 en otra parte: la comida. “Yo siempre he sido de comer poco y soy flaco, pero lo que me dan desde febrero no me alcanza para todo el d铆a”, afirma. Los trabajadores del albergue denuncian que esto se debe a una reducci贸n del servicio de alimentaci贸n, que, tras la entrada de Grupo5, qued贸 reducido a la mitad: “Se han llegado a dar cenas consistentes en dos rebanadas de pan de molde, dos quesitos y dos membrillos. Esto, a personas que han pasado todo el d铆a en la calle”, explica un auxiliar social con varios a帽os de experiencia en centros de este tipo. De igual manera, los profesionales echan de menos un etiquetado adecuado que les permita conocer la procedencia de los alimentos, los ingredientes, los al茅rgenos y la fecha de caducidad.

Desde la empresa explican que, en efecto, se han llevado a cabo algunas modificaciones, pero que estas se han hecho a petici贸n de los usuarios. As铆, especifican, por ejemplo, que se ha eliminado el pan de molde y la mantequilla y se ha mantenido galletas y magdalenas de forma alterna porque tienen mejor aceptaci贸n, y que en las cenas se ha sustituido el pan de molde por el pan tostado. A petici贸n de los usuarios, seg煤n esta versi贸n, se ha optado tambi茅n por dar un bocadillo por la noche y un s谩ndwich como picnic para el d铆a.

“Ayer me dieron de cena un bocadillo, un caf茅 y un caldo, y hoy por la ma帽ana he recibido una sandwich que me tiene que alcanzar para toda la jornada. Estoy buscando un centro de d铆a donde me puedan atender, porque la verdad es que, desde que entr贸 la nueva empresa, paso bastante hambre”, explica Molero. Seg煤n figura en las p谩ginas 22 y 23 de los pliegos de condiciones pactados entre el Ayuntamiento y la empresa adjudicataria, Molero deber铆a haber recibido como cena, adem谩s del bocadillo, el caldo y el caf茅, un quesito o un membrillo, un yogur, un paquete de galletas, boller铆a variada o cereales y una pieza de fruta. En el desayuno, seg煤n fija el mismo documento, tendr铆a que haber recibido tambi茅n un caf茅, un quesito o un membrillo, un caldo, galletas, boller铆a o una barra de pan, mantequilla o mermelada, un yogur, una pieza de fruta y, al menos un par de d铆as a la semana, unos huevos duros.

A pesar de los rumores que indicaban que, dada la actual situaci贸n, era probable que esta campa帽a contra el fr铆o se estirara al menos hasta mayo, una notificaci贸n recibida esta semana por los empleados de estos centros confirm贸 que esta llegar谩 hasta el 1 de abril. A partir de ese momento, poco se sabe sobre qu茅 ocurrir谩 con las m谩s de 400 personas que son atendidas por los servicios sociales en diversos albergues y espacios dedicados a la atenci贸n de personas vulnerables. El Ayuntamiento, por su parte, ha confirmado a P煤blico que est谩n vigilando que se cumplen los pliegos pactados con las empresas adjudicatarias y que, en caso de incumplimiento de los mismos, est谩n dispuestos a exigir mejores servicios: “Mantenemos contactos con las empresas, tambi茅n con Grupo 5, para saber qu茅 ha sucedido y, si es necesario, tomar las medidas oportunas para garantizar el bienestar de los usuarios”, explican fuentes del 谩rea de Familias, Igualdad y Bienestar Social.

Enlace relacionado P煤blico.es 13/03/2021.




Fuente: Sasmadrid.org