November 10, 2021
De parte de La Haine
194 puntos de vista

La burocratizaci贸n del partido y el surgimiento de una poderosa burgues铆a negra al amparo del Gobierno han generado un enorme desgaste en la reputaci贸n del CNA

El primero de noviembre el Congreso Nacional Africano (CNA) enfrent贸 una de las elecciones municipales m谩s importantes en la historia reciente de Sud谩frica, donde por primera vez pudo perder el poder, en m煤ltiples provincias simult谩neamente. El CNA ha gobernado Sud谩frica desde 1994, desde aquel momento hist贸rico cuando se reconoci贸 el derecho al voto de la poblaci贸n negra. Esa proeza auspici贸 que el CNA fuera masivamente reconocido como 鈥渆l partido de la liberaci贸n鈥. Su historia de lucha ha incluido momentos tan emblem谩ticos como gestionar el apoyo cubano en Angola para combatir a las tropas que pretend铆an generalizar el apartheid en la regi贸n. Su prestigio tambi茅n incluye ser el partido con personajes de la talla de Steve Biko, Oliver Tambo, Solomon Mahlangu, Walter Sisulu y Winnie Mandela. Esta por dem谩s mencionar que el CNA consigui贸 la presidencia con Nelson Mandela, instalando al primer presidente negro de la rep煤blica. 

Sin embargo, el CNA sufri贸 un enorme desgaste por factores como el conservadurismo de Tabo Mbeki que le impidi贸 enfrentar adecuadamente la pandemia del SIDA, la corrupci贸n en el Gobierno de Jacob Zuma y el uso del poder para que sus militantes y sindicalistas se convirtieran en empresarios asociados a las compa帽铆as trasnacionales, as铆 como hoy ocurre con Cyril Ramaphosa, administrador de la cadena de McDonalds en Sud谩frica e involucrado en varias empresas mineras. 

Dos hechos han deteriorado recientemente la relaci贸n del CNA con su base social, 1) los cargos por corrupci贸n en contra de Jacob Zuma (hoy tras las rejas) y 2) el estallido de violentos disturbios ocasionados por su encarcelamiento, sumado a la permisividad de Cyril Ramaphosa para que los guardias privados de la regi贸n Kwa-Zulu-Natal reprimieran a los manifestantes. En suma, la burocratizaci贸n del partido, la conversi贸n de muchos de sus dirigentes en gestores del lobby empresarial y el surgimiento de una poderosa burgues铆a negra al amparo de sus relaciones con el Gobierno, han generado un enorme desgaste en la reputaci贸n del CNA, al grado que hoy, su credibilidad pende de un hilo. 

Para valorar el reto electoral que ha enfrentado el CNA y comenzar a leer en los pr贸ximos d铆as los resultados recogemos aqu铆 el testimonio de la estancia en Johannesburgo de Diana Crespo Morales (colaboradora de la sede UNAM-Sud谩frica) y la lectura de la prensa sudafricana y brit谩nica (realizada en el marco del Seminario Observatorio del G20 coordinado por Alberto Betancourt).

La gesti贸n del CNA tiene aspectos positivos, negativos y ambivalentes. Mucho hemos escrito ya sobre los factores negativos, pero entre los positivos, sin lugar a dudas, est谩 la apertura a la poblaci贸n negra de espacios antes reservados a los blancos, ya sea en barrios, escuelas, universidades, hospitales y empleos. Lo realmente impactante es ver materializado el resultado de las pol铆ticas de mejoramiento econ贸mico del CNA (llamadas Black Economic Empowerment, traducido como 鈥淓mpoderamiento Econ贸mico Negro鈥 y que abreviaremos EEN), y percatarse de que un extravagante estilo de vida est谩 ya en manos de la poblaci贸n negra. Es decir que, en Johannesburgo, le tom贸 al CNA una o dos generaciones construir una numerosa 茅lite negra. Sandton es un vecindario en Johannesburgo conocido como 鈥渓a milla cuadrada m谩s rica de 脕frica鈥, cuyas calles muestran un constante vaiv茅n de ferraris, lamborghinis y porches. Sandton es actualmente el centro econ贸mico y financiero de 脕frica, aqu铆 se alojan las empresas multinacionales que operan en todo el continente, cualquier incidente o cambio en el estado de 谩nimo de este lujoso vecindario repercute en la ciudad, en el resto del pa铆s e incluso en el resto del continente. 

El car谩cter ambivalente del EEN y su reci茅n formada burgues铆a negra es que, por un lado, permite una incre铆ble movilidad social antes inexistente, pero por otro, reproduce estereotipos aburguesado, muy alejados del ideal por el que luch贸 originalmente el CNA y al que siguen aspirando muchos de sus militantes de base.

La oposici贸n pol铆tica al CNA es la Alianza Democr谩tica (AD), este partido muestra una cara restauradora de los privilegios blancos de la 茅poca del apartheid. Por ejemplo en Ciudad del Cabo, la segunda ciudad m谩s importante del pa铆s y la cual gobierna la AD, existen zonas con opulencia comparable a Sandton, pero la pertenencia a esa 茅lite se reserva a los blancos. Tanto los sudafricanos de ascendencia inglesa como los afrik谩ners (descendientes de los colonos neerlandeses y conocidos como boers, lo cual significa 鈥済ranjeros鈥 en afrik谩ans) se pasean en la hermosa zona costera, descansan en su casa de vacaciones con vista al mar y beben el vino que producen en su granja.

Mientras tanto en los barrios populares las consecuencias del apartheid son brutales: es posible pasar un mes en Ciudad del Cabo sin ver a una sola persona de color que no sea parte del personal de limpieza, jardiner铆a o vigilancia. Una vez fuera de la zona tur铆stica y de los suburbios habitados por sudafricanos blancos, todo lo que la vista alcanza son kil贸metros y kil贸metros de townships, una especie de guetos reservados para la poblaci贸n negra, construidos en tiempos del apartheid para perpetuar la segregaci贸n 鈥渞acial鈥. Millones de personas viven en peque帽os cuartos de l谩mina de aproximadamente 4脳4 m2, donde pueden hacinarse hasta tres familias. Ninguno de esos cuartos cuenta con servicios b谩sicos como agua potable, recolecci贸n de basura, drenaje o electricidad. La AD mantiene impecables y seguras las zonas tur铆sticas y los suburbios blancos, pero ha dejado abandonadas las zonas que m谩s atenci贸n requieren.

Para explicar un poco m谩s el estilo de gobernanza de la Alianza Democr谩tica, pondremos como ejemplo su postura respecto a las pol铆ticas de inclusi贸n, las cuales considera injustas, pues aseguran que 茅stas reducen las oportunidades acad茅micas y laborales para los sudafricanos blancos. La AD sostiene que debe obtener el empleo o el lugar en la universidad la persona m谩s calificada y no la que la cuota de color requiera. Obviamente, considerando la historia de exclusi贸n, el postulante 鈥渕谩s calificado鈥 casi siempre termina siendo un sudafricano blanco, dado que tiene mejores notas, mejores antecedentes laborales y mejores habilidades ling眉铆sticas (recordemos que solamente el 8% de la poblaci贸n habla ingl茅s dentro de su hogar, lo cual representa -b谩sicamente- el n煤mero de ingleses/sudafricanos), pero ignora completamente que para un sudafricano negro y para uno blanco las condiciones de estudio y trabajo son diametralmente distintas.

Por ejemplo, mientras el estudiante blanco viene de una familia con padres profesionistas y cuenta con auto propio, hogar con servicios y seguridad alimentaria, el estudiante negro tiene que emigrar de un 谩rea rural para atender la universidad o tiene que trasladarse diariamente en transporte p煤blico desde un towniship, en donde no tiene electricidad, en donde comparte espacios con todos los miembros de su familia y en donde puede que haya, o no, comida en la mesa al d铆a siguiente. En otras palabras, la AD parece carecer de un esp铆ritu propio porque su objetivo b谩sico es oponerse al CNA, por lo que nos gusta llamarle un espejo reaccionario.

El contraste entre las pol铆ticas del CNA y la AD es enorme. Despu茅s de unos meses en Johannesburgo es innegable reconocer que el CNA (dirigido desde su g茅nesis por intelectuales negros) ha puesto inter茅s en las zonas marginadas de Johannesburgo, y aunque a煤n no ha logrado erradicarlas, estas 谩reas son mucho m谩s dignas que las de Ciudad del Cabo. Otro ejemplo en donde podemos ver la diferencia de gobernanza entre la AD y el CNA es en las universidades: La Universidad de Ciudad del Cabo (UCC) y la Universidad del Witwatersrand (Wits), alojada en el coraz贸n de Johannesburgo.

Ambas son universidades p煤blicas y est谩n ranqueadas como las mejores dos del continente africano, pero la diferencia radica en quienes tienen acceso a ellas. La UCC es principalmente atendida por sudafricanos blancos, esencialmente descendientes de colonos ingleses y neerlandeses, pero tambi茅n de ascendencia italiana, portuguesa, griega y libanesa, di谩sporas de inmigrantes que llegaron al territorio africano escapando de la pobreza que sufr铆an en sus pa铆ses de origen y que se vieron sumamente beneficiadas por el r茅gimen del apartheid (es decir, para el r茅gimen, por encima de ser inmigrantes pobres eran blancos y por lo tanto requer铆an apoyo y protecci贸n).

La Universidad del Witwatersrand es principalmente atendida por estudiantes de color, muchos de ellos originarios de zonas rurales del pa铆s. La mayor铆a de los estudiantes tienen la oportunidad de asistir a la universidad gracias a becas en su colegiatura, adem谩s de apoyos alimenticios, de alojamiento y de transporte. Esta universidad ha sido el alma mater de numerosos intelectuales negros, entre los m谩s conocidos est谩n Nelson Mandela (primer presidente negro de Sud谩frica), Winnie Mandela (importante figura femenina del activismo anti-apartheid) y Julius Malema (hoy dirigente del nuevo partido pol铆tico EFF 鈥 Economic Freedom Fighthers, traducido como 鈥渓uchadores por la libertad econ贸mica鈥). Los apoyos econ贸micos que los estudiantes de Wits reciben son resultado directo del programa EEN (鈥淓mpoderamiento Econ贸mico Negro鈥) al igual que las nuevas regulaciones que hoy obligan a las empresas sudafricanas a cubrir un porcentaje de empleados de color, lo cual incluye colocarlos en puestos de poder. De no cumplirse esta norma la empresa est谩 obligada a pagar un impuesto que va directo a la incubadora de empresas para emprendedores negros.

Todav铆a existen muchas dudas respecto al origen y la direcci贸n de las recientes protestas en la zona de Kwa-Zulu-Natal, pero no cabe duda de que de una forma u otra expresaron el descontento por la persistencia de una fuerte polarizaci贸n en Sud谩frica. Algunos seguidores de Zuma plantean que se logr贸 una transici贸n en lo pol铆tico, pero en lo econ贸mico persiste la supremac铆a blanca, aunque ahora tenga algunos socios negros. La corrupci贸n durante el gobierno de Jacob Zuma y el aburguesamiento de los dirigentes del CNA durante la gesti贸n de Ramaphosa han manchado irremediablemente la imagen del CNA, pero a煤n persiste una importante corriente dentro del mismo partido que critica la burocratizaci贸n y el aburguesamiento. La diferencia de perspectivas al interior es b谩sicamente soterrada, pero es importante porque eventualmente decidir谩 rectificaciones o mayor deterioro del CNA. 

Este primero de noviembre millones de sudafricanos salieron a las calles a ejercer su voto. En estas elecciones estuvieron sobre la balanza los aciertos y fallos del CNA. Volvi贸 ganar, lo cual no es ninguna sorpresa. Pero lo hace con su peor resultado hist贸rico. Por primera vez baja del 50 % en unas elecciones. Pese a la gran ca铆da del Congreso Nacional Africano, ning煤n partido consigui贸 ganancias relevantes, intuy茅ndose que la mayor parte de fugas del ANC fueron hacia la abstenci贸n, que creci贸 en 11 puntos (s贸lo vot贸 un 47 %).

CALPU




Fuente: Lahaine.org