December 7, 2020
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
224 puntos de vista

El Gobierno sueco se propone ejecutar el mayor aumento de las partidas militares de su presupuesto en 70 a帽os. El proyecto de sus cuentas p煤blicas incluye una inyecci贸n de 79.000 millones de coronas (7.600 millones de euros) destinada a Defensa en los pr贸ximos cinco a帽os, hasta 2025. Ejercicio en el que sus Fuerzas Armadas dispondr谩n de 27.000 millones (2.600 millones de euros) por encima de sus umbrales actuales. En total, Estocolmo certificar谩 un incremento del 40% de su dotaci贸n militar.

DIEGO HERRANZ

La militarizaci贸n de Suecia tiene un plan con denominaci贸n de origen. Se la conoce como la Ley Totalf枚rsvaret 2021-2025 (Defensa Total 2021-2025) e incluye una justificaci贸n del viraje t谩ctico de uno de los pa铆ses con sello tradicional, labrado desde la Segunda Guerra Mundial, de 谩rea de neutralidad internacional. El texto del proyecto legal habla de “una reorganizaci贸n de guerra”, de una “nueva y ampliada geoestrategia”, con “refuerzos en todas las ramas y funciones de la Defensa”, tal y como recoge un comunicado del propio Ministerio de Defensa de Suecia.

El plan contempla “una inversi贸n sustancial en equipo militar, refuerzo de la ciberdefensa, municiones y capacidades de inteligencia exterior” y “una duplicaci贸n de los vol煤menes de entrenamiento b谩sico”. En palabras del ministro del ramo, Peter Hultqvist, la revisi贸n del entramado militar del pa铆s escandinavo supone “el mayor incremento en el nivel de ambici贸n en las capacidades de defensa en 70 a帽os”. Como admite Hultqvist, “se trata de una se帽al inequ铆voca para el pueblo sueco y nuestras naciones vecinas de que nos tomamos la seguridad extremadamente en serio”. Antes de a帽adir que “las decisiones que ha tomado y propuesto el Gobierno durante el periodo 2014-2020 supone que la defensa militar habr谩 aumentado su financiaci贸n en un 85% a precios fijos entre 2014 y 2025”.

Detr谩s de este cambio de paradigma de Estocolmo se esconde la amenaza de Rusia. Sin citar al Kremlin, pero en clara alusi贸n al riesgo geoestrat茅gico que, para el Ejecutivo del socialdem贸crata Stefan L枚fven, que dirige las riendas de Suecia desde octubre de 2014, “la defensa total se est谩 configurando y dimensionando para abordar un ataque armado contra Suecia, incluidos actos de guerra en territorio sueco”, explicita el comunicado. Por si cupiese alguna duda, el texto deja la siguiente explicaci贸n: “Las propuestas del proyecto de ley deben considerarse en el contexto del deterioro de la situaci贸n de seguridad en la vecindad de Suecia y en Europa a lo largo del tiempo”. El Gobierno del Statsminister L枚fven -ministro de Estado-, que antes de encaramarse al liderazgo de su formaci贸n fue secretario general del poderoso Sindicato de los Trabajadores Metal煤rgicos (IF Metall) no elude su temor a un probable conflicto armado en el futuro: “Suecia se ver谩 afectada si surge una crisis o maniobras de hostilidad b茅lica en nuestro vecindario”, por lo que “no se puede descartar un ataque armado contra nuestra soberan铆a”, precisan desde su Ministerio de Defensa.

La planificaci贸n para el pr贸ximo lustro incluye incrementar el n煤mero de militares entre 60.000 y 90.000 efectivos. Suecia emple贸 en 2019 algo m谩s de 56.000 millones de coronas en su defensa (cerca de 5.400 millones de euros al cambio actual), de acuerdo con los c谩lculos publicados por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (Sipri). Aunque la naci贸n n贸rdica ya lleva varios ejercicios econ贸micos acometiendo iniciativas dirigidas a elevar sus capacidades militares. Una tendencia que ha hecho de Suecia un pa铆s menos neutral. Y que tiene su origen en los riesgos que, a juicio de Estocolmo, representa la agresiva pol铆tica exterior hacia Europa de Vladimir Putin, y que el Gobierno n贸rdico contempla en varios frentes. Desde una hipot茅tica invasi贸n hasta operaciones de asesinato encubiertas o misiones de espionaje y ciberataques con el sello del Kremlin. Sin descuidar m茅todos de injerencia en asuntos de su soberan铆a nacional.

Porque, en su opini贸n, el manto de influencia y actuaci贸n de Mosc煤 hacia sus vecinos del antiguo bloque sovi茅tico y a los socios del Este de la UE pr贸ximos a su frontera es una constante en los 煤ltimos a帽os. De hecho, Suecia ha acusado a Rusia, como recuerda una reciente informaci贸n de The Economist, de violar su espacio a茅reo y sus aguas jurisdiccionales en varias ocasiones. Suecia es un aliado estrat茅gico de la OTAN, aunque no miembro de la Alianza Atl谩ntica, en aras de su amplia historia de neutralidad, as铆 como de EEUU y de sus vecinos escandinavos. El incremento de sus gastos en seguridad hasta el 1,5% del PIB sit煤a a Suecia en una cota de desembolsos con destino a Defensa desconocida desde hace 17 a帽os. La nueva factura aumentar谩 en un 50% sus efectivos del Ej茅rcito, que superar谩n los 90.000 soldados regulares, y que movilizar谩 recursos a reservistas y a la Guardia Nacional (Home Guard).

Adem谩s de ampliar de dos a tres las brigadas mecanizadas, cada una de ellas con 5.000 efectivos, as铆 como otra peque帽a dotaci贸n encargada de la vigilancia del 谩rea metropolitana de la capital. Y dobla en n煤mero de reservistas hasta los 8.000 ciudadanos de ambos sexos al a帽o, preparados para hipot茅ticas movilizaciones, entre las que figura la protecci贸n de las intensas l铆neas de comunicaci贸n con los puertos noruegos de Oslo y Trondheim, en cooperaci贸n con su naci贸n lim铆trofe, as铆 como la del complejo portuario de su ciudad noroccidental de Gotemburgo.

El viraje geoestrat茅gico de Suecia tiene su origen en los riesgos de la agresiva pol铆tica exterior de Putin; desde una hipot茅tica invasi贸n hasta operaciones de asesinato encubiertas o misiones de espionaje y ciberataques con el sello del Kremlin.

Correcci贸n del d茅ficit de seguridad

En materia de seguridad a茅rea, se dotar谩 al Ej茅rcito del Aire con nuevos cazas Gripen de largo recorrido y radares de 煤ltima generaci贸n, que tendr谩n su centro operativo en Uppsala, unos 70 kil贸metros al norte de Estocolmo. A la Marina se les suministrar谩 una flota de submarinos y otra de barcos de guerra, con misiles de defensa a茅rea.

La Defensa civil dispondr谩 de m谩s fondos de ciberseguridad, dirigidos a evitar ataques contra las infraestructuras energ茅ticas y su Sistema Nacional de Salud; especialmente, hospitales. “Hemos empezado de construir una nueva versi贸n de la estrategia que mantuvimos durante la Guerra Fr铆a”, admite Niklas Granholm, del FOI, la Agencia de Investigaci贸n Militar del pa铆s, con el desaf铆o de poder preservar la soberan铆a de Suecia en situaciones de crisis geoestrat茅gicas o de conflicto b茅lico, “al menos a lo largo de tres meses hasta que podamos recibir ayuda” aliada. Para Henrik Paulsson, de la Universidad de Defensa Sueca, su pa铆s “ha permanecido en estado de alta tensi贸n en los 煤ltimos veinte a帽os”.

Desde el inicio del siglo. Paulsson recuerda en el semanario brit谩nico que, en 2013, la c煤pula del Ej茅rcito admiti贸 que sus fuerzas armadas s贸lo estaban en condiciones de defender una parte de su territorio y durante 煤nicamente una semana. Las fuerzas armadas suecas s贸lo disponen de una docena de piezas de artiller铆a. Incapaces -alerta Paulsson- de poder atender a sus dotaciones del norte del pa铆s en menos de diez horas. Bajo el plan presupuestario que se acaba de aprobar “el ej茅rcito dispondr谩 de una m谩s que respetable cifra de 72 m谩quinas artilleras”. Para Granholm, “finalmente, Suecia ha puesto en orden su casa”, aunque advierte de que, a partir de 2016, “podr铆an aparecer nuevos d茅ficits de Defensa”. El debate sobre c贸mo prolongar la paulatina militarizaci贸n del pa铆s “tambi茅n ha comenzado”. Aunque “ya ha iniciado su andadura”.

Tambi茅n la compleja convivencia con Rusia. El ministro de Defensa, en declaraciones que recoge la agencia Reuters, explica que el viraje de Suecia responde a la cobertura donde Rusia podr铆a ocasionar da帽os al pa铆s, lo que implica la consecuci贸n de objetivos pol铆ticos, de disuasi贸n, pero al mismo tiempo, “un replanteamiento de la situaci贸n de seguridad geoestrat茅gica”.

Hultqvist hac铆a alusi贸n al incremento de la actividad militar -operaciones de entramiento b茅lico- rusa en el Mar B谩ltico. Motivo que ha propiciado -dijo- la adquisici贸n de misiles Patriot estadounidenses. En octubre, Suecia protest贸 oficialmente ante Mosc煤 por la entrada de dos barcos de guerra del Kremlin en aguas jurisdiccionales suecas sin permiso y, en repetidas ocasiones a lo largo de este a帽o, ha responsabilizado a Rusia de haber sobrevolado su espacio a茅reo en incursiones que se han aproximado a la trayectoria de cazas suecos. En 2018, Estocolmo envi贸 instrucciones a sus ciudadanos para actuar en situaciones de crisis que podr铆an “derivar en una contienda b茅lica”. El folleto explicativo -y con numerosos detalles de actuaci贸n- llevaba el elocuente t铆tulo de Si llega una crisis o una guerra inclu铆a indicaciones para el abastecimiento de agua, calefacci贸n y f贸rmulas de comunicaci贸n para supuestos en los que “la sociedad no funcione de una manera normal”. Una recomendaci贸n expresa que se utiliz贸 por 煤ltima vez en 1961, en plena Guerra Fr铆a. Su organismo de Seguridad Nacional, el MSB, ya describ铆a entonces la coyuntura como “inestable e impredecible” y apelaba a la cooperaci贸n civil en situaciones de emergencia, crisis de los tiempos de paz y ante el extremo de un conflicto armado.

Desde la anexi贸n de la pen铆nsula ucrania de Crimea por parte Mosc煤, en 2014, Suecia -al igual que la regi贸n del B谩ltico y del Este de Europa- ha ido elevando su peso militar. En 2017, envi贸 tropas a la isla de Gotland (situada en medio del mar B谩ltico) y un a帽o antes acord贸 restablecer el servicio militar obligatorio para hombres y mujeres. Mientras la OTAN ha realizado maniobras conjuntas con varios de los pa铆ses de la zona, aliados o socios de la instituci贸n atl谩ntica, en el B谩ltico y el 脕rtico, otra de las zonas de influencia de Mosc煤. Finlandia y Suecia presentan unas opiniones ciudadanos contrarias; en el caso del primero, con m谩s del 50% de su poblaci贸n que desestima la invitaci贸n formal de la Alianza, y un 47% de apoyo a una adhesi贸n entre los suecos -y un 39% de rechazo- en los 煤ltimos estudios demosc贸picos. Sin embargo, la colaboraci贸n de Estocolmo con la OTAN y con las rep煤blicas b谩lticas socios del club -Estonia, Lituania y Letonia- “resulta cada vez m谩s estrecha”, resalta el Sipri, que admite el bajo gasto militar de Suecia -del 1% del PIB- en los 煤ltimos a帽os. Los gobiernos let贸n, lituano y estonio han llegado a solicitar en reiteradas ocasiones una mayor presencia de la Alianza en maniobras conjuntas en las aguas del Mar B谩ltico.

El Sipri, quiz谩s el think-tank de investigaci贸n militar m谩s prestigioso del mundo, revelaba en su informe sobre 2019, el mayor gasto anual de la 煤ltima d茅cada en el planeta, con 1,97 billones de d贸lares. Con un alza interanual del 3,6% el porcentaje m谩s importante desde 2010. Con EEUU, China, India, Rusia y Arabia Saud铆 acaparando el 62% de los desembolsos. La cifra de presupuesto militar del pasado ejercicio supuso el 2,2% del PIB global. Una cantidad similar al tama帽o de la econom铆a de Italia, miembro del G-7.


P煤blico




Fuente: Grupotortuga.com