December 23, 2020
De parte de El Topo
122 puntos de vista


Entro a una okupa del centro y me encuentro con un cartel en blanco y negro con una foto de la fachada del CSOA Cruz Verde resistiendo un desalojo en los 90. El cartel anuncia las 芦Jornadas por el derecho a la vivienda禄 que iban a celebrarse entre la Cruz Verde y la facultad de Geograf铆a e Historia. La Universidad en di谩logo con el movimiento okupa es algo que a d铆a de hoy parece impensable.

La okupaci贸n se ha convertido en este 煤ltimo a帽o en un asunto de inter茅s para los medios de comunicaci贸n, as铆 como para algunos partidos pol铆ticos, quienes han abordado el tema sin rigor period铆stico ni conocimiento de causa, criminaliz谩ndola, centr谩ndose principalmente en la manipulaci贸n de la opini贸n p煤blica a favor de sus intereses o de los intereses que les financian, creando una ficticia alarma social, sacando provecho de las emociones y las circunstancias que hay detr谩s de cada persona, invisibilizando otras y, por qu茅 no decirlo, generando mentiras y visiones reduccionistas de una realidad m谩s compleja. Como punto de partida, habr铆a que dejar claro que el fen贸meno de la okupaci贸n tiene un car谩cter transversal y heterog茅neo, por tanto ser铆a incorrecto hablar de lxs okupas sin hacer un an谩lisis pormenorizado de un movimiento o grupo humano concreto.

Los temas que giran en torno a la okupaci贸n y que son inherentes a este fen贸meno, que en este caso solo podremos rese帽ar por falta de espacio, bien merecer铆an un an谩lisis profundo en cuanto a sus or铆genes, causas y consecuencias en la historia y en nuestra sociedad. Nos referimos, por ejemplo, al supuesto derecho a una vivienda digna o a la supuesta funci贸n social de la propiedad, por encima incluso de la intocable propiedad privada, que aunque estipulados en la Constituci贸n espa帽ola, se han convertido en utop铆as inalcanzables e igualmente desatendidas y manipuladas por el Tribunal Constitucional y el Estado espa帽ol en general. Es este ambiente ileg铆timo el que, junto a un paradigma capitalista y patriarcal, ha propiciado la existencia y proliferaci贸n de casas y solares vac铆os y abandonados, favoreciendo y potenciando la especulaci贸n inmobiliaria, la insalubridad, la inaccesibilidad de las personas a un espacio digno, la precariedad y la exclusi贸n social.

Asimismo, podr铆amos se帽alar temas como el rescate a la banca, los fondos buitre y las socimis; la subida de los alquileres, la turistificaci贸n, la censura y criminalizaci贸n de los movimientos sociales y de la autogesti贸n rural e urbana; los abusos policiales, la violencia permitida de los grupos desokupas o los desalojos ilegales, asuntos todos muy conocidos aqu铆 en esta ciudad. Todo esto sin olvidarnos del estado de alarma y 芦la nueva normalidad禄, que han supuesto un aumento de la represi贸n y el control y que han incrementado la precariedad que de por s铆 gira en torno a la okupaci贸n, ya sea con desalojos, cortes de suministros, restricciones del espacio p煤blico, supresi贸n de mercadillos y del arte de calle, o con limitaciones del derecho humano al agua y al saneamiento con el cierre de las fuentes p煤blicas.

Ser铆a extra帽o abordar la okupaci贸n en Sevilla sin un ejercicio de memoria hist贸rica, sin nombrar centros sociales okupados como la Cruz Verde, la Gavia, la Goyeneta, Vidrio, Casas Viejas, la Sin Nombre, la F谩brica de Sombreros, la Huelga, la Sole谩, Andanza, la Grieta o la Hiena, salas okupadas autogestionadas como Sabotaje, ateneos okupados autogestionados como la Ballesta o la Meteora, casas okupadas autogestionadas feministas como la Revolucion谩, corralas okupadas como la Ilusi贸n, la Utop铆a, la Alegr铆a, la Conde Quintana, la Esperanza, la Libertad o la Dignidad, el solar okupado del Huerto del Rey Moro, la okupaci贸n del antiguo Mercado de la Encarnaci贸n, la planta baja de la Casa Palacio del Pumarejo o la reciente okupaci贸n del antiguo edificio del CSOA Casas Viejas, por el que est谩n imputados los 18 de la Macarena.

La Meteora, en calle Duque de Cornejo, ha sido el 煤ltimo CSOA en ser desalojado. Este ateneo libertario fue madriguera para colectivos y asambleas, fue un lugar de creaci贸n, de encuentro para jornadas y talleres y tambi茅n de reivindicaci贸n de la cultura fuera de los circuitos del poder. Hablamos con una compa帽era sobre este hecho y nos cuenta que: en Sevilla nunca hemos estado sin un lugar en el que reunirnos. Ha habido periodos de okupaci贸n y la okupaci贸n es muy emocionante, le est谩s ganando sitio a los poderosos. Cuando no se ha podido hemos alquilado un local y hemos hecho las mismas charlas, proyecciones, talleres, encuentros鈥 lo mejor es okupar porque cuando alquilas usas mucha energ铆a para pagar el alquiler, hacer actividades y conseguir dinero.

Muchas sentimos que ha habido un momento de desconexi贸n que ha complicado que se diera un relevo generacional, que se ha machacado a las personas que en desde los a帽os 90 han mantenido vivas las reivindicaciones sociales y que la disminuci贸n de espacios ha hecho que sea dif铆cil el encuentro entre personas: Cuando faltan sitios f铆sicos es m谩s dif铆cil encontrarnos, pero un d铆a, no sabes c贸mo, pero de repente, sale una asamblea, sale gente de la que t煤 no ten铆as ni idea y hay como un empuje. Eso pas贸 con la Revo: se okup贸 un sitio que no mol贸, se busc贸 otro y se llen贸 de actividades y de lucha.

A trav茅s de los medios se ha instaurado un miedo social que intenta despolitizar la okupaci贸n y criminalizarla. La extrema derecha tambi茅n pretende marcar territorio en Sevilla. Hace poco nos encontramos con que Vox hab铆a colocado publicidad antiokupa en grandes vallas publicitarias con el eslogan 芦Con VOX, a los okupas, patada en el culo y fuera en 24 horas禄. Esto genera un clima hostil para las personas que seguimos luchando: Cuando te desalojan hay que digerirlo, necesitas recargar, aunque te entran ganas de montar otra cosa porque te la han quitado. A lo mejor no son las mismas personas, hay gente que se va, otras se quedan y tambi茅n tiene que llegar otra gente nueva. La okupaci贸n es una lucha muy completa, toca muchos temas. Hay veces que se puede y otras no. Hay que esperar, pero siempre activas.

Actualmente existe un par茅ntesis, un espacio vac铆o pero vivo, que se nutre de diferentes luchas y se reparte en diferentes espacios colectivos, casas y cuevas en los que seguimos pensando, creando y construyendo. Sobreviven todav铆a el CSO Julio V茅lez en Mor贸n, el CSOA-Comedor Er Banco G眉eno y el CSOA La invisible en M谩laga y el CSOA la Redonda en Granada, que est谩 a punto de ser desalojada.

La reivindicaci贸n por el acceso a una vivienda digna y la liberaci贸n de centros sociales permanece viva en Sevilla, se refugia en todas las casas okupadas autogestionadas que resisten y se reparten por la ciudad. Seguimos cuid谩ndonos y resistiendo en el d铆a a d铆a, seguimos luchando por m谩s espacios liberados, por acabar con el poder desde lo cotidiano, en nuestros barrios, nuestras casas y nuestros cuerpos. En este contexto, okupar es un derecho y cuantas m谩s seamos, mejor.

Por

GUL y Topa Vulgar




Fuente: Eltopo.org