May 10, 2021
De parte de Ateneo Libertario Carabanchel Latina
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Por Eduardo Montagut Contreras. Doctor en Historia Moderna y Contempor谩nea

  驴Qu茅 ense帽amos en las aulas espa帽olas en Historia o Historia del Arte? Lo que establecen las programaciones did谩cticas, debidamente aprobadas por los servicios de Inspecci贸n correspondientes con arreglo a las legislaciones estatal y auton贸micas. Esa es la respuesta, pero鈥

  S铆, pero 驴le damos alg煤n sentido peculiar a esos contenidos, organizados en bloques y unidades did谩cticas? Es evidente, cada docente tiene su libertad de c谩tedra e incide m谩s en algunas cuestiones, y se plantean distintas interpretaciones. La ense帽anza de la Historia, como la disciplina misma, no es 煤nica, no es un dogma de fe, por mucho que los intransigentes lo pretendan. Esa ense帽anza debe ajustarse al marco legal, pero tiene espacios propios, libres, porque nuestro sistema es democr谩tico. Y aqu铆 llegan esas sugerencias del pasado que hemos encontrado, en relaci贸n con la forma de ense帽ar los tesoros de los Sitios Reales por parte de los gu铆as, y sobre la ense帽anza de la historia, ambos de la 茅poca de la Segunda Rep煤blica. Los dos, a pesar de la gran distancia temporal, nos inspiran sobre el oficio del profesor de Historia, especialmente en Secundaria.

  En la columna period铆stica sobre los gu铆as de las colecciones reales se dec铆a, y es evidente que con un marcado car谩cter antimon谩rquico, ya que es un texto de un peri贸dico de izquierdas y de la 茅poca republicana, que solamente se incid铆a en los valores est茅ticos de los objetos art铆sticos, poniendo ejemplos de los mismos. No se cuestionaba ese aspecto, pero se consideraba que las explicaciones para los visitantes o turistas se quedaban cortas. Si superamos los aspectos coyunturales del contexto en el que se escribi贸 el art铆culo, algo podemos sacar. Y por eso nos preguntamos, 驴cu谩ndo explicamos el cambio estructural y est茅tico que supusieron las catedrales g贸ticas, por ejemplo, recordamos con qu茅 esfuerzo se hicieron, de d贸nde sali贸 el dinero, qui茅n sud贸 no solamente levantando sillares sino cultivando la tierra para pagar una renta o un diezmo? 驴Y ese templo j贸nico, el Erecteion, joya de la Acr贸polis ateniense, c贸mo se puso en pie?, 驴Por qu茅 las joyas art铆sticas y culturales de Grecia se pudieron realizar?, 驴qui茅n trabajaba en la sociedad antigua para que la belleza y la armon铆a fueran un legado perenne?

   El otro art铆culo plantea una sugerencia muy interesante, a nuestro juicio. No hab铆a que modificar mucho los programas educativos de la Historia porque de todos los hechos se pod铆an sacar lecciones distintas, realizar m谩s de una lectura de los mismos. Y el texto pon铆a ejemplos de c贸mo se hab铆a ense帽ado la Historia, especialmente desde la Dictadura de Primo de Rivera. Se hab铆an glorificado los triunfos guerreros del emperador Carlos, pero, el art铆culo recordaba que se hab铆a obviado la miseria provocada por los mismos. En el imperio de Felipe II no se pon铆a el sol, pero, y de nuevo el recordatorio, el monarca habr铆a tenido que ir mendigando plata para acu帽ar moneda, etc. As铆 pues, pod铆an seguir ense帽谩ndose esas haza帽as o hechos porque formaban parte de la Historia, pero sin olvidar la otra cara de los mismos, y sus consecuencias.

   Algunos no nos cansamos de intentar fomentar en los alumnos el intenso placer est茅tico que supone contemplar una pintura de Tiziano, o que puedan llegar a sentir la emoci贸n que nos atrapa al entrar en una catedral g贸tica, donde parece que el esp铆ritu, aunque no se sea religioso, se eleva por las nervaduras hasta las b贸vedas de crucer铆a entre las luces de las vidrieras y rosetones. Tampoco se nos olvida que reflexionen ante los rostros del Fayum con sus miradas penetrantes, y que parece estar entre la vida y la muerte, entre lo egipcio y lo greco-romano, y as铆 mil ejemplos. Tampoco obviamos las luchas entre las galeras en Lepanto, ni lo que supuso la Batalla de las Navas de Tolosa en el devenir hist贸rico medieval.

   Pero, siempre recordamos que esas catedrales, pinturas, batallas y esfuerzos tit谩nicos se hicieron con el sudor de los que trabajaban, que pudieron generar miseria y padecimientos, que las mujeres, que no aparecen m谩s que como reinas, no eran invisibles, porque sin ellas el mundo no hubiera existido, que hab铆a como ahora muchos marginados de todo tipo. Y que detr谩s de la maravilla que supone la m谩quina de vapor hab铆a jornadas agotadoras de 12 o 15 horas, o ni帽os bajando a las minas de carb贸n. Si nos quedamos en las glorias, en los fastos reales, las intrigas y debates en las instituciones de gobierno, en la belleza y en el sentido religioso del arte, o el progreso t茅cnico, y no vemos la otra cara, habremos elegido solamente ense帽ar una parte de la Historia. Es leg铆timo, por supuesto, pero nosotros preferimos ver las dos caras, otra opci贸n leg铆tima, claro est谩.

fuente: LOS HOJOS DE HIPATIA




Fuente: Ateneolibertariocarabanchellatina.wordpress.com