August 14, 2022
De parte de ANRed
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驴La sorgina era una sacerdotisa pagana o una mujer sojuzgada por el naciente capitalismo? El verdadero relato sobre las brujas est谩 en disputa. Por Jon Artza.


El legado Henningsen

Nafarroa se ha convertido en pionera en la investigaci贸n y divulgaci贸n de la historia de la caza de brujas. A la exposici贸n documental Maleficium en 2020 en el Archivo general, se suma una bater铆a de exposiciones y publicaciones, en torno al 鈥榣egado Henningsen鈥. Gustav Hennigsen (1934), el investigador dan茅s que en la estela de Julio Caro Baroja desentra帽贸 el Auto de fe de Logro帽o de 1610 y sus consecuencias, donde se juzg贸 a las brujas de Zugarramurdi. El fruto de su trabajo fue su monumental tesis, El abogado de las brujas, centrada en la figura de Alonso de Salazar, el inquisidor racionalista que dinamit贸 la caza de brujas desde dentro. Con motivo de la donaci贸n de su archivo a la UPNA en 2021 se organizaron dos exposiciones en el campus: El legado de Gustav Henningsen y Marisa Rey-Henningsen y La brujoman铆a europea. Hechos y mitos. La universidad tambi茅n ha publicado En busca de la verdad de la brujer铆a, los memoriales de Salazar, al tiempo que Pr铆ncipe de Viana editaba dos gruesos vol煤menes de aportaciones de diversos especialistas al tema. Una excelente oportunidad para que la investigaci贸n institucional, de car谩cter historicista, se sacuda el polvo y se acerque a las teor铆as cr铆ticas m谩s recientes.

En torno al akelarre

Una de las cuestiones que m谩s controversia ha suscitado en los 煤ltimos tiempos ha sido el origen del t茅rmino 鈥渁kelarre鈥 a la hora de denominar el sabbat o asamblea brujeril, acu帽ado supuestamente en el proceso de Zugarramurdi. Frente a su traducci贸n como 鈥渆l prado del macho cabr铆o鈥, el antrop贸logo Mikel Azurmendi propuso su traducci贸n como 鈥渁lke-larre鈥, 鈥渆l prado de la hierba alka鈥. Esta es la teor铆a que han seguido la mayor铆a de investigadores, incluido Henningsen. Sin embargo el investigador durangarra Ander Berrojalbiz en Akelarre (Pamiela, 2021) ha puesto encima de la mesa una nueva l铆nea de investigaci贸n: el t茅rmino aquelarre aparec铆a en documentos anteriores a Zugarramurdi, como el referido al vecino de Inza Mart铆n de Barazarte, ya en 1595. Por tanto no ser铆a 鈥渦n invento forastero y culto (鈥) una coproducci贸n ideol贸gica鈥 (Mikel Azurmendi) ni 鈥渦na palabra inventada por la intelligentsia destructora鈥 (Asisko Urmeneta) sino un testimonio etnogr谩fico.

鈥淓l origen del t茅rmino akelarre genera controversia a la hora de denominar el sabbat o asamblea brujeril, acu帽ado supuestamente en el proceso de Zugarramurdi鈥

Una disputa eminentemente acad茅mica en torno a 鈥渦na invenci贸n afortunada鈥 (Juainas Paul Arzak) que, sin embargo, no impide la buena salud del t茅rmino en Europa, como demuestra el reciente ensayo de la brit谩nica Emma Wilby, Invoking The Akelarre, o su utilizaci贸n tanto como reclamo de convocatorias feministas como de anatemas derechistas, como cuando el defenestrado Pablo Casado calific贸 de 鈥渁kelarre feminista鈥 el encuentro de varias dirigentes progresistas en Valencia en 2021.

驴Mari, la gran diosa?

La teor铆a feminista sobre la brujer铆a que m谩s 茅xito ha tenido es aquella que supone que la bruja era la sacerdotisa de una religi贸n pagana de la fertilidad, difundida por la antrop贸loga Margaret Murray a comienzos del siglo XX, y que servir铆a de caldo de cultivo tanto a a la teor铆a de la Diosa Madre como a la religi贸n Wicca. Las cuestionadas teor铆as en torno a la diosa neol铆tica de Marija Gimbutas, continuadas por Riane Eisler en El c谩liz y la espada. De las diosas a los dioses: culturas pre-patriarcales, le han dado cierto marchamo acad茅mico. Una interpretaci贸n mistificadora especialmente popular en Estados Unidos, y que se ha divulgado ampliamente en novelas, series y pel铆culas.

La versi贸n vasca de esta tendencia, si bien m谩s comedida, se ha nutrido de cierta visi贸n nacionalista en torno a la figura de Mari, como patrona del pante贸n mitol贸gico vasco y de las brujas. Quiz谩 haya contribuido una interpretaci贸n exagerada del 鈥渕atriarcalismo vasco鈥 de Andr茅s Ortiz-Os茅s, como en el documental Anderea, de la alsasuarra Yolanda Mazkarian. Por el contrario, varios documentales de la serie de ETB, Una Historia de Vasconia, dirigidos por el pol茅mico historiador Alberto Santana, desdicen esta l铆nea interpretativa: no solo no existieron las brujas sino que Mari es una invenci贸n popular basada en fuentes hist贸ricas grecolatinas y literarias posteriores que nada tiene que ver con la antigua religi贸n de los vascos. La cuesti贸n es, m谩s all谩 de si es mito genuino o invenci贸n fabulosa, 驴c贸mo y por qu茅 ha sobrevivido Mari hasta ahora?

Las brujas, a escena

El c贸mic y, especialmente, el teatro se han convertido en la privilegiada v铆a de divulgaci贸n de la memoria de la caza de brujas en Euskal Herria. Una alternativa accesible y participativa al cine y las series de plataforma que ahora proliferan, y cuyo 煤ltimo hito vasco fue Akelarre de Pablo Ag眉ero. Salazar, c贸mic dibujado por 鈥楨l Torres鈥 se encuentra en fase de producci贸n como serie. Nabarralde ha publicado Mar铆a de Zugarramurdi, de Adur Larrea con una joven partera de protagonista, y Asisko Urmeneta la reivindicativa Sugarren Mende, cuya versi贸n dramatizada recorre nuestra geograf铆a. El vecindario de Erratzu ha llevado en auzolan a escena Las brujas de Erratzu y el bachillerato de artes esc茅nicas del Instituto Alaitz de Iru帽ea ha montado el musical Erretako Arimak en el Auditorio de Bara帽谩in. J贸venes, mujeres y pueblos enteros se vuelcan en recuperar en estas neopastorales la memoria de las v铆ctimas de la caza de brujas.

鈥溌縌u茅 papel jug贸 la pol铆tica, la religi贸n o la econom铆a de la 茅poca en la caza de brujas? 驴La visi贸n mistificadora y art铆stica de una brujer铆a real contribuye o confunde al feminismo?鈥

La revista Sapiens llev贸 en Enero de 2022 al Parlamento catal谩n su campa帽a No eran brujas, eran mujeres, con el objeto de reparar la memoria hist贸rica de las mujeres injustamente acusadas. Loable iniciativa pero, m谩s all谩 de un reconocimiento ampliamente compartido, se acumulan las preguntas. 驴Qu茅 papel jug贸 la pol铆tica, la religi贸n o la econom铆a de la 茅poca en la caza de brujas? 驴Cada regi贸n tiene su propia caracterizaci贸n del fen贸meno? 驴La visi贸n mistificadora y art铆stica de una brujer铆a real contribuye o confunde al feminismo? Cuestiones peliagudas que se a帽aden al caldero de la brujoman铆a que, en nuestro entorno, aparece como un fen贸meno cultural emancipador, pero que en algunas regiones de 脕frica sigue siendo una despiadada caza contra las mujeres. Las respuestas que vayamos descubriendo determinar谩n su evoluci贸n en el futuro.

Redescubriendo a Sycorax, la bruja buena

En mayo se celebr贸 en el centro social Katakrak de Iru帽ea Sutara! (隆A la hoguera!), jornada divulgativa sobre la memoria de la caza de brujas. El grupo de Iru帽ea asociado a la red internacional en torno al trabajo de Silvia Federici present贸 la ponencia En busca de Sycorax. Una historieta iconogr谩fica sobre la bruja buena. Una revisi贸n de la imaginer铆a brujeril 鈥攁l modo del historiador Aby Warburg鈥 a partir de la figura de Sycorax, la bruja mencionada en La Tempestad de Shakespeare 鈥攊nspirada en Noches de Invierno del zangotzarra Antonio Eslava鈥, y que Federici tom贸 como leitmotiv de Calib谩n y la bruja, obra emblem谩tica del feminismo marxista sobre el tema.

驴Quien es Sycorax, esa 鈥渇uria de ojos azules鈥? Una bruja enigm谩tica, madre del esclavo Calib谩n, sin voz en la obra, pero que ha sido rescatada como referencia feminista. Su figura sirve de contraste para desvelar, frente a la iconograf铆a negativa de la bruja de Alberto Durero, Hans Baldung o Jan Ziarnko en Iparralde, una casi secreta corriente imaginaria en torno a la 鈥榖ruja buena鈥. Al igual que hubo una imaginer铆a clandestina sobre el monstruo como positivo icono de la identidad diversa de la modernidad, la bruja buena como mujer empoderada hunde sus ra铆ces en la antig眉edad y llega hasta nuestros d铆as.

La primera referencia es la hechicera precristiana, cuya magia domina los elementos naturales, y no era considerada necesariamente negativa. Poderosos mitos como los de Lilith, Circe o Medea fueron pasando de malvadas brujas a mujeres poderosas en la imaginaci贸n subversiva, de Felicien Rops a Pasolini. Esta tendencia tiene su complemento en la memoria de sus herederas: las curanderas, herbolarias y parteras acusadas de brujer铆a. Su reconocimiento simb贸lico va de la m铆tica Mar铆a la hebrea 鈥攍a inventora del ba帽o Mar铆a鈥 como patrona de la alquimia, a Claire, la m茅dica-bruja de la serie Outlander.

En la Edad Media proliferan los mitos y alegor铆as de mujeres dominantes, trasunto de brujas, en la f谩bula g贸tica de Filis montando a Arist贸teles 鈥攔ecreada por la artista contempor谩nea Irene Sola鈥, la llamada 鈥榖atalla de los pantalones鈥 o de las aguerridas amazonas que el grabador Theodor de Bry sit煤a en la reci茅n descubierta Am茅rica. Su ilustraci贸n m谩s impactante quiz谩 sean las valientes ancianas de los cuadros de Jacob Blink y David Rijckaert expulsando al propio diablo a escobazos.

Durante el Renacimiento, en el punto 谩lgido de la caza de brujas, se produce en la corte isabelina de Inglaterra un curioso debate sobre la existencia de las hadas. Frente a los predicadores protestantes que las asimilaban a las brujas, las mascaradas cortesanas, obras como La Tempestad o poemas como The Faerie Queene de Edmund Spenser, defendieron incluso la utilidad de su magia blanca al servicio del Estado.

Contra la superstici贸n brujeril que sobreviv铆a en la imaginaci贸n popular emergi贸 la cr铆tica ilustrada, cuyo mejor ejemplo son las pinturas negras de Goya como El Aquelarre, tomadas a menudo err贸neamente como meras ilustraciones de brujer铆a real. La resaca de la matanza de las brujas despert贸 una corriente de compasi贸n hacia las falsas brujas injustamente acusadas. La iconograf铆a decimon贸nica se inunda de estampas gore de j贸venes sometidas a tormento que culmina en H盲xan, la pel铆cula de Benjamin Christensen en 1920, que interpreta la brujer铆a desde un psicoan谩lisis paternalista: las brujas son pobres mujeres hist茅ricas.

La popularizaci贸n del cine y de la fotograf铆a a comienzos del siglo XX trae la normalizaci贸n cultural de la bruja, gracias a un Hollywood ocultista cuyas estrellas femeninas son retratadas como seductoras brujas pin-up, y de la festividad de Halloween, en las que grupos de vecinas gustan disfrazarse de brujas de Salem con sus picudos sombreros. A partir de los a帽os 50 la antropolog铆a genera pseudoteor铆as como el neopaganismo feminista de Starhawk. Es la 茅poca psicod茅lica del descubrimiento de la magia ind铆gena del Don Juan de Castaneda, de la chamana mejicana Mar铆a Sabina, de las ben茅ficas 鈥榲oladoras鈥 ecuatorianas de Mira o de la bruja Befana, una suerte de olentzero italiana. La culminaci贸n de esta tendencia positiva es el fen贸meno de politizaci贸n de su figura: la bruja como proto-feminista revolucionaria a lo largo del siglo XIX, de la teor铆a de Jules Michelet y las sufragistas victorianas, hasta la explosi贸n feminista de las activistas norteamericanas de W.I.T.C.H. en los 60 y del Witch Bloc franc茅s en la actualidad.

Los arquetipos de la bruja buena

驴Y a partir del siglo XX, c贸mo se ha difundido la imaginer铆a de esta bruja buena? A trav茅s de varios arquetipos dirigidos a diferentes edades y p煤blicos, que han cubierto todo el espectro social, hasta dar un vuelco simb贸lico a su triste recuerdo.

El m谩s antiguo es el hada madrina como daemon femenino, de cuentos tradicionales como Cenicienta y Las aventuras de Pinocho a las falsas hadas fotografiadas por Arthur Wright. Su punto de inflexi贸n ser谩 El mago de Oz, cuya versi贸n cinematogr谩fica en 1939 se convirti贸 en icono de la cultura gay, formalizando la distinci贸n entre la bruja mala del sur y Glinda, la bruja buena del norte. Pronto aparece una versi贸n destinada al p煤blico infantil, la ni帽era m谩gica, como la c茅lebre Mary Poppins de Mary Shepard 鈥攊nvestigada por la experta en brujer铆a Mar铆a Tausiet鈥 cuyo popular musical en 1964 fija el molde de La bruja novata o Nanny McPhee.鈥淎 trav茅s de varios arquetipos de bruja buena dirigidos a diferentes edades y p煤blicos se ha dado un vuelco simb贸lico a su triste recuerdo鈥

Su versi贸n de la tercera edad es la bruja como abuela sabia que cuida y ense帽a a las ni帽as traviesas, del cuento La bruja buena de Luc铆a Gavil谩n y los dibujos animados de La bruja aburrida de Roser Capdevila, hasta la Yubaba del anime El viaje de Chihiro. Su nieta bien aprovechada es la aprendiza valiente, su versi贸n escolarizada 鈥斅asta para ser bruja hay que estudiar!鈥, con sagas de cuentos ilustrados: La peor bruja, La bruja Brunilda, Good Witch, Isadora Moon o el anime Nicky, la aprendiz de bruja, del gran Hayao Miyazaki. La palma se la llevar谩 la Hermione de la saga Harry Potter, modelo de toda bruja adolescente aplicada. Su arquetipo juvenil es la jovencita rebelde, de la dulce Willow de Buffy Cazavampiros hasta la rebelde La bruja de Robert Eggers, en una tendencia de c贸mics, pel铆culas y series: J贸venes y brujas, Hermosas criaturas, Embrujadas, Sabrina, etc. Todo un fil贸n comercial. Este es el nuevo contexto en el que triunfa el arquetipo de la hero铆na m谩gica como salvadora en femenino, desde la Alicia en el Pa铆s de las Maravillas a las versiones m谩s gamberras como Pippi Calzaslargas o Matilda, que culmina en las superhero铆nas de Los juegos del hambre o Wonder Woman.

Los arquetipos m谩s adultos se estrenan con el ama de casa emancipada, en el terror o la comedia de situaci贸n, de la esencial Dies Irae de Carl Dreyer a la La estaci贸n de las brujas de G.R. Romero, donde la sufrida esposa hace vud煤 al marido o la subversiva Las brujas de Eastwick, 隆en la que las brujas destruyen el diablo! Comienza una nueva era que se despliega en pel铆culas como Embrujada o Pr谩cticamente magia y alcanza la ciencia ficci贸n en Bruja escarlata y Visi贸n. Su heredera oscura asoma en la sacerdotisa pagana, de las inocentes criaturas del film La sorci猫re o del c贸mic La Belette de Didier Com猫s a la terrible diosa madre de Suspiria. Su versi贸n en la danza contempor谩nea brillar谩 en Hexentanz. La danza de la bruja de Mary Wigman ya en 1914 hasta La cuna de la bruja de Maya Deren y Marcel Duchamp en 1943. En su vertiente hollywoodiense no pod铆a faltar la bruja como seductora femme fatale, de las sugerentes ilustraciones de Margaret Brundage en Weird Tales a las malvadas de La bella durmiente y Mal茅fica o c贸micas, como en Me cas茅 con una bruja y Me enamor茅 de una bruja. Incluso hay una bruja vampira, a partir de la l茅sbica Carmilla de Sheridan le Fanu en Las amantes vampiro y El ansia, la reciente Thelma o nuestra aportaci贸n, Ilargi Guztiak.

En esta heter贸clita panoplia surge un curioso y ambiguo arquetipo: la santa diab贸lica, construido sobre la figura de Juana de Arco, en sus m煤ltiples versiones a partir de La pasi贸n de Juana de Arco de Dreyer, o en torno al caso de Loudun en Los demonios. Su 煤ltima y bizarra aparici贸n es la Benedetta de Verhoeven, una diab贸lica abadesa m铆stica y lesbiana. Sin olvidarnos de su deriva en la madre c铆borg, de Pigmali贸n a la c铆borg rebelde de Haraway, de la ocultista Metr贸polis al anime Ghost in the Shell o la serie Raised by Wolves. El m谩s reciente arquetipo es la esclava negra, que trae ritos ancestrales como el vud煤 africano, desde la El crisol de Arthur Miller a la sensacionalista Witchcraft鈥 70 o el culebr贸n de la serie Siempre bruja. Su 煤ltimo giro: denunciar a la bruja africana actual en la surrealista No soy una bruja o reivindicar al m茅dico-brujo negro trans del siglo XVI, Eleno de C茅spedes: 隆Black Witches Lives Matter!

La culminaci贸n emancipadora de esta trayectoria es la feminista par贸dica en busca de justicia po茅tica, del activismo satanista de Hail Satan? a combativas ucron铆as como Witch Hunt y, especialmente, en el arte contempor谩neo inspirado en Federici: Wil-o-Wisp, de Rachel Rose o Temblad, temblad, que Jesse Jones expuso en el Guggenheim Bilbao en 2019. En Euskal Herria se suceden en los 煤ltimos tiempos exposiciones en esta l铆nea reivindicativa: Emen Hetan Witchy Bitchy Ding Dong It鈥檚 Sabbat en el Centro de Arte de Huarte, la propuesta de Inmersiones En torno a la hoguera. Pr谩cticas brujas contempor谩neas o Sorginak! en el Museo de Durango. La 煤ltima novedad en esta l铆nea: videoclips ca帽eros como Witches of Pussy Riot Clean Manezhka de las Pussy Riot, Patriarchy is burning de Gang of Witches, Witch de Alina Pash, o el sabor 茅tnico de Sorginak de La Basu y Erre Zenituzten de Bizkargi Dantza Elkartea. L谩stima que estas tendencias positivas hayan de convivir con la bruja pr锚t-脿-porter, de la moda g贸tica de las mu帽ecas Monsters High al Calendario de las brujas o la divulgaci贸n new age de Toti Mart铆nez de Lezea en Brujas.

鈥淪ycorax ya es nuestra, de las herederas de las brujas que no pudieron quemar y de los calibanes que se liberen de la magia negra del capitalismo鈥

驴Y, entonces, que ha sido de Sycorax? La 煤nica imagen de una bruja buena real que conocemos fue el apunte de una strega dibujado por Anthony Van Eyck en 1624 en el Palermo espa帽ol: una pobre anciana tocada con una coroza. Pero desde entonces Sycorax ha emergido transform谩ndose en icono pop del feminismo. Cobr贸 voz en la versi贸n oper铆stica de La Tempestad en 2011, La isla encantada, y la vimos pasear en el videoarte de Lois Pati帽o y Mat铆as Pi帽eiro en 2021. 驴Quiz谩 sea, en Alien, la versi贸n Sci-Fi Horror de La Tempestad, la teniente Ripley, y Calib谩n el monstruo bajo cuyo disfraz que se escond铆a el nigeriano Bolaji Badejo? Sin duda, hallaremos su rastro m谩s cerca en Sorginak, el fanzine feminista de los 80, o en el frente ecuatoriano que abre el libro Brujas, salvajes y rebeldes.

Sycorax, la bruja buena, el icono positivo, definitivamente triunfa entre la memoria y la ocultura, entre Halloween y Federici. Sycorax ya es nuestra, de las herederas de las brujas que no pudieron quemar y de los calibanes que se liberen de la magia negra del capitalismo. Como proyecto abierto de mujer y de ser humano, definitivamente empoderada: ser谩 lo queramos que sea鈥 隆Alcemos las escobas!





Fuente: Anred.org